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Abd-ul-Hamid I



Abd-ul-Hamid I (en turco otomano, `Abdü’l-Ḥamīd-i evvel) (20 de marzo de 1725 - 7 de abril de 1789) fue el 27º sultán del Imperio otomano. Fue hijo del sultán Ahmed III, y sucedió en el trono a su hermano Mustafa III el 21 de enero de 1774, manteniéndose en él hasta 1789.

Abd-ul-Hamid pasó encarcelado la mayor parte de sus primeros cuarenta y tres años de vida por orden de sus primos Mahmud I y Osman III, y de su hermano mayor Mustafa III. Recibió una temprana educación por parte de su madre la sultana Rabia Semi, de la que aprendió la historia y la caligrafía.

Su encarcelamiento le hizo mantenerse apartado de los asuntos del estado y maleable a los propósitos de sus consejeros. Aunque fue muy religioso y pacifista por naturaleza, a su llegada al poder, los apuros financieros del tesoro fueron tales que los donativos usuales no se pudieron dar a los jenízaros. Sin embargo, se vio forzado a ir a la guerra y menos de un año después de su coronación la derrota completa de los turcos en la Batalla de Kozluja le llevó a firmar con Rusia el Tratado de Küçük Kaynarca el 21 de julio de 1774, que le obligaba a reconocer la independencia del kanato de Crimea (su estado vasallo) y a conceder a los rusos una serie de derechos comerciales en el territorio otomano. Entre 1787 y 1788 él entra nuevamente en guerra con Rusia y durante el transcurso de la cual muere. Le sucede Selim III.

A pesar de sus errores, Abd-ul-Hamid se le conoce por ser el más cortés de los sultanes otomanos. Administró la brigada de bomberos durante el incendio de 1782 en Estambul, y se ganó la admiración de su gente gracias a su religiosidad al punto de que se le llamó "Veli" (santo). También acometió una reforma política, siguió la administración gubernamental de cerca y trabajó con los hombres de estado. Cuando Abd-ul-Hamid accedió al trono el ejército pidió propinas y el sultán proclamó que: "Nunca más habrá propinas en nuestro tesoro, todos los hijos de nuestros soldados deberían aprender". También empezó la restauración del sistema militar. Se le atribuyó el mejor sistema de educación. Intentó renovar el cuerpo de jenízaros y las fuerzas navales. Estableció una nueva tropa de artillería e hizo un censo de los cuerpos jenízaros.

Los leves sucesos contra los brotes rebeldes en Siria y Morea no podían compensar la pérdida de Crimea que Rusia codiciaba enormemente. La guerra fue declarada una vez más contra Rusia en 1787, a la que se uniría su aliada, Austria. Por su parte, los otomanos consiguieron firmar una alianza con Suecia en 1788. Mientras que los otomanos sofocaban sus propios conflictos, la fortaleza de Ochakov cayó en 1788 en manos rusas y el avance de los ejércitos de Rusia se hizo imparable.

Abd-ul-Hamid murió cuatro meses después a la edad de 64 años. Fue enterrado en Bahcekapi, siendo la tumba construida por él mismo.

Sus mujeres fueron: Ayse Sine-perver haseki sultan, Naksh-i Dil haseki Sultan Hatice Ruh-shah, Huma Shah, Ayse, Binnaz, Dilpezir, Mehtabe, Misl-i Na-yab, Mu'teber, Nevres y Mihriban

Sus hijos fueron: Mustafá IV (1807-08) (hijo de Ayse Sine-perver), Mahmud II (1808-39), Murad, Nusret, Mehmed, Ahmed y Suleyman.

Sus hijas fueron: Esma, Emine, Rabia, Saliha, Alimsah, Durusehvar, Fatma, Meliksah, Hibetullah y Zekiye.




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