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Dorothy Day



¿Qué día cumple años Dorothy Day?

Dorothy Day cumple los años el 8 de noviembre.


¿Qué día nació Dorothy Day?

Dorothy Day nació el día 8 de noviembre de 1897.


¿Cuántos años tiene Dorothy Day?

La edad actual es 127 años. Dorothy Day cumplió 127 años el 8 de noviembre de este año.


¿De qué signo es Dorothy Day?

Dorothy Day es del signo de Escorpio.


¿Dónde nació Dorothy Day?

Dorothy Day nació en Brooklyn.


Dorothy Day (Brooklyn, Nueva York, 8 de noviembre de 1897-Nueva York, 29 de noviembre de 1980), fue una periodista, activista social y oblata benedictina anarquista cristiana estadounidense. Siendo miembro devoto de la Iglesia católica, es conocida gracias a sus campañas por la justicia social, en defensa de los pobres. Junto con Peter Maurin, fundó el Movimiento del Trabajador Católico en 1933.

“La Radical Piadosa”, como sería conocida Dorothy Day, vino al mundo en 1897 en Bath Beach, Brooklyn. Su padre era periodista de Tennessee, escribía novelas y aventuras sobre deportes, amenizaba sus artículos con citas de Shakespeare y de la Biblia.

La familia de Dorothy vivía en Chicago en condiciones muy pobres, y así su madre la enviaba a comprar plátanos pasados porque costaban solo diez centavos la docena.

La infancia de Dorothy se desarrollará con normalidad en el seno de una familia protestante.

La joven que hasta entonces no había tenido la menor noticia de la situación política en vísperas de la Primera Guerra Mundial, comenzó a interesarse por la realidad social. Devoró las descripciones de la miseria en las obras de Jack London, así como varias teorías anarquistas.

Con una beca fundada por directores de periódicos pudo la inteligente joven de dieciséis años comenzar a estudiar en la universidad de Illinois, y al mismo tiempo ingresaba al Partido Socialista de América. Después de dos años, Dorothy abandona la universidad y, al encontrar rechazo por parte de su padre al volver a casa, se instala en el barrio judío de Eastside y se hace periodista, colaborando en el diario socialista Call (La voz). Escribía sobre manifestaciones de protesta, intervenciones brutales de la policía, mítines de huelga y actividades pacifistas.

Dorothy tuvo poco que ver con la dictadura del proletariado, le fascinaban las ideas anarquistas. Le repugnaba el Estado moderno, lo llamaba Estado de esclavos; en su lugar prefiere que uno mismo administre el Estado, que participen todos en la propiedad de los medios de producción con la debida responsabilidad, y proponía una multitud de organismos descentralizados y autónomos. En Washington se manifestó junto a un grupo de feministas, que habían convocado una huelga. La policía detuvo a treinta manifestantes entre ellos Dorothy.

Después del derrocamiento del zar ruso en 1917, Dorothy y sus amigos esperaban impacientes y optimistas la fraternización de las masas y la sustitución de la clase dominante en Estados Unidos. En 1918, el último año de la guerra, se hizo enfermera. Trabajaba en un hospital en la sección de señoras mayores con roturas de cadera o pierna, y más tarde con internos en la sección de hombres. En Chicago se hizo reportera judicial y posaba como modelo para estudiantes de arte.

Entre tanto se casó con Forster Buttermann, un hombre de ideas radicales y filantrópicas. En estos años Dorothy experimenta una profunda conversión al catolicismo, ve en la iglesia católica un cuerpo vivo que ha sobrevivido por siglos. Producto de esta conversión será su separación de Forster —el hombre de su vida— con el cual Dorothy había tenido una hija, Tamar, la cual fue bautizada por el rito católico. Con el tiempo, hizo oblación en la orden benedictina como laica.

En 1933 se alcanzó la cifra de trece millones de parados en EE. UU. (todos los días había despedidos). Los hombres perdían su patrimonio porque no podían pagar el alquiler. El encuentro de Dorothy con Peter Maurin fue esencial. Ambos sostuvieron intensas conversaciones y de esta manera el 1 de mayo de 1933 —mientras 50 000 personas recorrían Nueva York, oponiéndose al Nacional Socialismo— aparece el primer número del Catholic Worker (El Trabajador Católico). El periódico costaba un centavo de dólar, contenía informes de huelgas, análisis, trabajo infantil, huelgas de los agricultores, y describía pésimas condiciones en el pago de salarios a los negros, artículos de fácil lectura y docenas de mensajes sobre una sociedad donde la gente pudiera vivir con bienestar.

El Catholic Worker, con su entusiasmo y lenguaje claro cayó como una bomba. Del número inicial se imprimieron 2500 ejemplares, a finales de años se vendían 100 000 y en 1936 se elevaba a 150 000.

Jóvenes comprometidos llevaban el diario consigo por todas partes: estaciones de buses, universidades, oficinas públicas, etc. Se mostraban entusiastas y dispuestos a fregar, pintar y limpiar. La casa donde se encontraban era tan pobre como la mayoría de sus seguidores. Los workers fundaron comedores benéficos, recogieron muebles y ropas y buscaban habitaciones vacías.

Los workers organizaban debates y conferencias y en ellas se hablaba mucho del orden social, de las condiciones de trabajo y del fascismo. Los católicos burgueses se opusieron al proyecto con escepticismo; los workers daban mucha importancia al cambio de una distribución social del poder.

No se debe pensar que Dorothy fuera una católica comunista (en el sentido de "comunismo de Estado" o marxismo-leninismo), si bien simpatizaba en parte con los ideales comunistas (de comunidad de bienes) antes que con el capitalismo. Mucho más cierto que decir que fuera una católica comunista es decir que fue una católica "enciclidista" ya que defendía y apoyaba las encíclicas sociales de la Iglesia católica. Tampoco existe una definición clara si tendía al individualismo o al colectivismo económico.

Si se lee atentamente su obra uno se da cuenta de que no apoyaba ningún tipo de sistema de gobierno en especial, sino que se preocupaba del mal que ella sostenía que el capitalismo hacía a los trabajadores y que a su vez hacía el socialismo estadocéntrico, por ello se guió por las encíclicas papales, siguiendo la línea trazada por G. K. Chesterton y Hilaire Belloc en Inglaterra con el distribucionismo, y que ella defendería a su vez junto a Peter Maurin. En sus ideas antigubernamentales también se vio fuertemente influenciada por los autores anarquistas socialistas como Piotr Kropotkin, entre otros.

Cuando tenía 65 años, Dorothy Day viajó a Cuba, a buscar los puntos de contacto con los frutos de la revolución socialista. Muestra abiertamente su simpatía por Fidel Castro. A los 74 años viajó a Moscú, donde encontró aspectos interesantes, pero sin llegar a trabar amistad con el verdadero socialismo ruso. Al cumplir los 80 recibió la felicitación del Papa; en aquellos años llevaba una vida tranquila en Nueva York.

El 29 de noviembre de 1980, a los 83 años, muere Dorothy Day, víctima de cáncer. El Papa Juan Pablo II la declaró Sierva de Dios en 1996.

Dorothy Day escribió su autobiografía Loneliness "La Larga Soledad", en la que profundizará sobre las bases del Amor, el cual se logra mediante la comunidad. En este libro Dorothy indicó la forma en que el distribucionismo estaba en el corazón del programa del Trabajador Católico agrario. Está autobiografía fue publicada en 1952.

En 1996 (año en que Dorothy Day fue reconocida como Sierva de Dios) se realizó una película titulada "La Fuerza de un Ángel" dirigida por Michael Ray Rhodes, de Pauline Films, con Moira Kelly en el papel de Dorothy y el actor católico Martin Sheen en el papel de Peter Maurin. La frase "Entreteniendo a los Ángeles" se refiere a la práctica de tratar a todos los huéspedes, sean reyes o mendigos, como si fueran verdaderos ángeles que nos visitan.

En marzo de 2000, el Papa Juan Pablo II autorizó al Arquidiócesis de Nueva York a iniciar el proceso de promover su causa para la canonización. Se reza la siguiente oración para que Dorothy Day sea elevada a los altares de la Iglesia católica como santa:



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