x
1

El Trino del Diablo



La Sonata para violín en sol menor, más conocida como El trino del diablo, es una sonata para violín (acompañada por un bajo continuo) compuesta por Giuseppe Tartini (1692–1770), famosa por el virtuosismo que exige del intérprete.

La historia detrás del Trino del diablo inicia con un sueño. Tartini supuestamente le contó al astrónomo francés Jérôme Lalande que soñó que el diablo se le apareció pidiéndole ser su sirviente, siendo un sueño que tuvo mientras permanecía oculto en el convento, a resguardo del obispo. Tartini, viendo que el diablo era tan bueno en todo, lo desafió a tocar una melodía romántica para él con su violín, creyendo así poder humillar a su sirviente. Entonces Tartini le entregó al diablo su violín para probar sus habilidades; el diablo inmediatamente comenzó a tocar con tanto virtuosismo que Tartini sintió que le quitaron la respiración, hecho que según relata, lo obligó a despertar. La historia completa la cuenta Tartini en el libro de Lalande: Voyage d'un François en Italie (1765 - 66):[1][2]

Compuesta en sol menor, con virtuosismo en el arco y bajo continuo (tocado por un clavicémbalo y algunos instrumentos de cuerda, como el violonchelo o la viola da gamba).

El bajo continuo de una sonata para violín originariamente se realizaba para dos instrumentos: uno que tocaba la línea melódica del bajo (generalmente un violonchelo o una viola da gamba) y otro que realizaba la armonía, rellenando con acordes el espacio entre las dos melodías, la del bajo y la del violín (generalmente un instrumento de teclado como el clavecín o el órgano o, menos frecuentemente, un instrumento de cuerda pulsada, como la tiorba). Actualmente es más frecuente que sea un único instrumento el que acompañe al solista, generalmente un piano.[2]

La versión de Fritz Kreisler es muy popular y su arreglo de la sonata ha tenido mucho éxito entre los violinistas, hasta el punto de ser preferida a la original por grandes intérpretes como Ida Haendel, David Óistraj o Nathan Milstein.

Eduard Melkus grabó fielmente la partitura de Tartini.




Escribe un comentario o lo que quieras sobre El Trino del Diablo (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!