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Gambeta



El regate es una habilidad individual, característica de varios deportes de pelota, que consiste en realizar movimientos y amagues con diferentes partes del cuerpo (pies, piernas, cadera, brazos o manos) en posesión de la pelota, con el fin de eludir a un contrario y evitar que este le arrebate el balón. Es conocido también como dribbling (del inglés dribble: babear, gotear, regatear [un balón]),[2]​ un anglicismo que indica una ejecución rápida, imprevisible e incontrolable para el adversario.

En países hispanohablantes tiene diversas denominacionesː fintar, gambetear, llevar, driblar, desequilibrar, cabrear, burlar, afiligranar, adornar, esquivar, eludir o despistar.[cita requerida] El regate está presente, en mayor o menor medida, en todos los estilos de juego. Causa generalmente la ovación de los espectadores.

El regate consiste principalmente en inducir un desequilibrio en el rival para poder eludirlo. Las técnicas al momento de ejecutar un regate son infinitas y básicamente se tratan de movimientos improvisados por medio de fintas. Sin embargo, algunas de ellas han tomado identidad propia, como el túnel, el amago, la bicicleta y la pisadita. Otras suelen ser consideradas regate, como el taquito y la rabona, aunque en esencia no lo son, pues consisten en un pase en el primer caso y en un disparo en el segundo, ambas técnicas realizadas con engaño, mientras que el regate es una maniobra en la que el balón permanece en poder del jugador, luego de haber superado o desequilibrado al rival.

El regate es una alternativa al pase, que se presenta en el momento en que el jugador que posee el balón se enfrenta con un rival. Esta alternativa requiere de una habilidad especial, que no siempre se presenta en todos los jugadores. Pocos puede gozar de esta habilidad y sólo los mejores lo desarrollan a la perfección. [cita requerida]

El abuso del regate como recurso futbolístico y la pérdida del balón a causa de ello, suele ser criticado, tanto por aficionados como por los mismos jugadores que seguramente, esperaban el pase.

Dependiendo del tipo de regate, encontraremos también al tipo de jugador, incluso hay jugadores capaces de desarrollar cualquier tipo de regate al encontrarse en ellos la coordinación, velocidad, fuerza y habilidad necesarias. Se suele decir que ellos son los mejores jugadores de su momento.

En definitiva, hay miles de regates diferentes dependiendo de la calidad del jugador que lo hace y de la situación en la que se encuentre. Sin embargo, queda claro que en la actualidad, el regate es el activo más importante a la hora de ofrecer espectáculo a las masas seguidoras del fútbol internacional.

Es el regate tradicional,[3]​ consiste en el súbito movimiento del pie para controlar el balón, salir por derecha o izquierda y eludir al adversario. El problema del marcador radica en no saber por dónde saldrá el atacante. Es el regate propiamente dicho y el recurso futbolístico básico que todo jugador deberá ejecutar alguna vez.

Es el regate más utilizado en movimiento. Se basa en un principio muy sencillo, tocar el balón a un espacio libre, fuera del alcance del defensa para luego recuperar la posesión del balón. Se realiza cuantas veces sea necesario. Es muy común usarlo en contragolpes, se requiere de grandes dotes físicas, dominio de espacios libres, velocidad y un control óptimo del balón para dominarlo en movimiento.

Este regate consiste en pasar la pelota entre las piernas del rival, realizando un caño o túnel y dejando atrás al defensor. Se ejecuta normalmente cuando el adversario queda mal colocado y el jugador tiene espacio libre y velocidad para recuperar la posesión de la pelota.

Consiste en el cambio súbito de velocidad en donde se aprovecha de la técnica y rapidez para superar al adversario. A fuerza de pararse y seguir, se definió esta forma de regate que popularizó Johan Cruyff en los años 70. Este futbolista, haciendo uso del cambio de ritmo, realizó en la Copa Mundial de Fútbol de 1974, un regate conocido como el regate o giro de Cruyff (en inglés) contra el futbolista sueco Jan Olsson.

En el freno[3]​ el jugador viene controlando el balón con velocidad y súbitamente, se detiene en seco y cambia de dirección. En los años 60, Garrincha era un maestro del freno, se detenía y cambiaba de dirección con suma facilidad. Este estilo es muy utilizado por quienes juegan por las bandas, cuando llegan con velocidad y frenan repentinamente para dirigirse por un extremo del campo o en diagonal.

El sombrero[4]​ o vaselina es un regate que consiste en controlar rápidamente la pelota con la punta del pie, pasarla por encima del defensor para despistarlo y recuperar el control de la pelota. Es una especie de autopase pero por el aire. Fue popularizado por Pelé durante toda su carrera, siendo probablemente el más famoso, el que realizó y terminó en gol en la final de la Copa Mundial de Fútbol de 1958, en Suecia, contra los locales.

El arcoíris consiste en levantar con el talón el balón por detrás y hacerlo pasar por encima del defensor. Mientras la pelota se encuentra en el aire el atacante sobrepasa al defensor.

La bicicleta[4]​ es un movimiento empleado para engañar al marcador, haciéndole creer que el atacante en posesión de la pelota se moverá en una dirección que no pretende seguir en realidad. Originalmente, fue un movimiento habitual de leyendas como Pelé y Garrincha y fue repopularizado a finales de los 90 por Ronaldo. En el Mundial de Francia '98, Denílson puso este movimiento en práctica ante Petit con una serie de seis pedaladas antes de enviar la bola al poste izquierdo de la portería francesa. Las bicicletas se combinan de esta manera para crear un efecto desconcertante en las defensas contrarias y, a veces, se emplean con la intención de conseguir faltas a favor del borde de área o penaltis.

La elástica[3]​ (o flip flap en inglés) consiste en llevar el balón pegado al pie, formando una curva hacia la izquierda o derecha, ofreciéndole el balón al marcador casi en el medio de sus piernas para luego con el borde interno del pie llevar el balón hacia afuera, es justo en este momento donde el cuerpo se abalanza en la misma dirección elegida, engañando al marcador. Sin duda se necesita una gran potencia en el muslo y una enorme capacidad de giro y elasticidad en el tobillo. En los años 70, el brasileño Rivellino fue el primero en ser reconocido por este magnífico tipo de regate. En los años 80, caracterizó al salvadoreño "Mágico" y al peruano Uribe. En los años 90, Ronaldo la mostró en Europa y en la década pasada, Ronaldinho la perfeccionó y popularizó a nivel mundial.

La ruleta marsellesa[4]​ (o doble pisada en Hispanoamérica) consiste en encarar al jugador contrario sin perder velocidad ni posesión sobre el balón, se pisa con la planta del pie el balón, rápidamente, el cuerpo efectúa una rotación por encima de la pelota, el pie que pisaba el balón se apoya en el suelo, y finalmente, con la planta del otro pie, se arrastra el balón y concluye la rotación; consiguiendo así, ubicarse detrás del balón y dejar atrás al jugador contrario.

En la cola de vaca[4]​ el jugador está de espaldas contra el defensa y simultáneamente, gira el cuerpo a 180º y mantiene controlada, con fuerza y velocidad, la pelota en contacto con la punta del pie. Esta jugada fue popularizada por el brasileño Romário.

La croqueta,[3]​ también conocido como regate de la cuerda, consiste a balón parado o en movimiento, tocar el balón con el interior del pie dejando atrás al adversario y, rápidamente tocar con el interior del otro pie para finalmente evadir a un último marcador. Se requiere cierto dominio del interior de ambos pies, velocidad y buen control del balón. Se desconoce quien creó este regate, pero Pele ya lo utilizaba en los años 60, fue popularizado por Michael Laudrup en los años 90 y actualmente fue perfeccionado por Andrés Iniesta que es considerado su mayor exponente. En la actualidad en las retas de bajo nivel del balómpie Guatemalteco ha sido excesivamente utilizada por el enganche Richard Granja mejor conocido como “granjita” o “el niño” debido a que es el único regate que puede hacer con eficacia.

Conocido también como hocus pocus. La pelota está detrás del jugador e inmediatamente, con el interior del pie se pasa la pelota por detrás del otro pie (pie de apoyo) y luego, con el exterior del pie, se pasa la bola por delante en diagonal, haciendo una rabona y formándose un ángulo de 45°. Fue popularizado por el brasileño Rodrigo Taddei.

Una Foquinha, en español Foquita y en inglés Sealdribble es un regate de fútbol caracterizado por elevar la pelota y correr dando toques al balón con la cabeza. Esto derivó en un encendido debate en el fútbol brasileño, entre los partidarios del fútbol espectáculo y aquellos que anteponen el respeto por el rival.




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