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La Princesa de Cléveris



La Princesse de Clèves o Cléveris es una novela francesa que se publicó de forma anónima en marzo de 1678. Es considerada por muchos como el comienzo de la tradición moderna de la novela psicológica (por la gran introspección en los personajes), y como una obra clásica grande. Su autor es generalmente considerada Madame de La Fayette.

La acción tiene lugar entre octubre de 1558 y noviembre de 1559 en la corte de Enrique II de Francia. La novela recrea la época con notable precisión, por lo que en muchas ocasiones se habla también de novela histórica.

Casi todos los personajes - excepto la heroína - son figuras históricas. Eventos e intrigas se desarrollan con gran fidelidad al registro documental.

La Princesa de Cléveris muestra el importante papel que interpretaban las mujeres en la literatura y en la vida cultural del siglo XVII, marcada especialmente por el preciosismo. Madame de La Fayette había visitado en numerosas ocasiones el salón de Rambouillet propiedad de la marquesa del mismo nombre y que inició la costumbre francesa de los salones. De este salón formaban parte también figuras tan conocidas como Madame de Sévigné o Madeleine de Scudéry

Esta novela fue fuente de inspiración de escritores tan importantes como Honoré de Balzac, Marguerite Duras o André Gide.

La historia transcurre entre octubre de 1558 y noviembre de 1559 en la corte del rey Enrique II y después de su sucesor Francisco II

"En su decimosexto año", Madame de Chartres lleva a su hija, Mademoiselle de Chartres, a la corte de Enrique II (una versión disfrazada de la corte de Luis XIV) a buscar un marido con buenas perspectivas, financieramente y en la sociedad. Antiguos celos en contra de un pariente provocan intrigas en contra de la ingenua joven y anulan las mejores perspectivas de matrimonio. Ella acepta la recomendación de su madre y las insinuaciones de un pretendiente mediocre que la admira, el príncipe de Cléveris. Sin embargo, después de su matrimonio (cuando ella ya es conocida como la princesa de Cléveris) se encuentra con el apuesto duque de Nemours, y los dos se enamoran, pero no hacen nada para ir más allá, lo que limita su contacto a alguna visita ocasional a la princesa.

El príncipe de Cléveris cuenta a su mujer que su amigo Sancerre estuvo enamorado durante dos años de Madame de Tournon y que esta le había prometido casarse con él en secreto, al igual que lo había hecho con Monsieur d'Estouville. Sancerre supo del engaño el día de la muerte de Madame de Tournon comenzó a sentir un intenso dolor por la muerte de su amada y por el descubrimiento de las cartas apasionadas dirigidas a su otro prometido. La princesa se sorprende cuando su marido repite el consejo que le dio a Sancerre: "La sinceridad me importa de tal manera que creo que si mi amante o incluso mi mujer me confesasen que aman a otro ello me afligiría, pero no me amargaría"

Por petición de su marido, Madame de Cléveris vuelve a París y se da cuenta del amor que siente por el duque de Nemours, ya que él ha renunciado a las esperanzas de la corona por ella. Sabe que tiene que aprender a esconder sus sentimientos y controlar sus actos. Por mucho que ella desea alejarse de Nemours, su marido insiste en que se quede en París.

En un torneo, Nemours es herido y sólo se preocupa por mirar a Madame de Cléveris como prueba de su pasión. Después, la princesa descubre una supuesta carta de una amante de Nemours y se siente muy celosa.

El duque se enreda en un escándalo en la corte que lleva a la princesa a creer que ha sido infiel en sus afectos. Una carta de un amante despreciado a su amante se descubre en el vestuario en una de las fincas. La carta es en realidad del tío de la princesa, el Vidame de Chartres, que también se ha enredado en una relación con la Reina. El Vidame ruega al duque de Nemours que reclame la propiedad de la carta, que termina en posesión de la Princesa. El duque ha de presentar los documentos del Vidame de convencer a la princesa que su corazón ha sido fiel.

Finalmente, el Príncipe de Cléveris discierne que su esposa está enamorada de otro hombre. Ella lo admite, y él, sin descanso, busca pruebas hasta saber la identidad del hombre, incluso recurriendo a artimañas para lograr que se lo revele.

Después de que él envía a un funcionario para espiar al duque de Nemours, el señor de Clèves cree que su esposa ha sido infiel en más que sólo sus emociones. Se enferma y finalmente muere (ya sea de su enfermedad o de corazón roto). En su lecho de muerte, le echa la culpa al duque de Nemours de su enfermedad y la muerte, y ruega a la princesa que no se case con él. Ahora, libre de perseguir sus pasiones, la princesa se debate entre su deber y su amor. El duque la persigue de manera más abierta, pero ella lo rechaza, eligiendo ingresar entrar en un convento parte del año. Después de varios años, el amor del duque finalmente se desvanece, mientras que la princesa muere en la oscuridad a una edad relativamente joven.

Los personajes de La princesa de Cléveris son personajes históricos, aunque algunos detalles han sido modificados. Únicamente el personaje principal es imaginario, aunque se observan ciertos paralelismos con Françoise de Rohan.

La novela fue un enorme éxito comercial en el momento de su publicación, y los aspirantes a leerla fuera de París tuvieron que esperar meses para recibir ejemplares. La novela también provocó varios debates públicos, entre ellos uno acerca de su autoría y otro sobre la sabiduría de la decisión de la princesa de confesar sus sentimientos a su marido adúltero.

La princesa de Cléveris, una de las primeras novelas psicológicas, marcó un importante punto de inflexión en la historia de la novela.

En 2006, antes de convertirse en presidente de Francia, Nicolás Sarkozy hizo algunos comentarios negativos sobre el libro, argumentando que era ridículo que en los exámenes de entrada para funcionarios se incluyeran preguntas sobre ella. Sus comentarios fueron interpretados como una indicación de su opinión de que las universidades deben preparar a las personas para la vida en los negocios, y no «perder» el tiempo con cosas como la literatura. Como resultado, durante las protestas de los profesores universitarios en 2009 en contra de sus propuestas, se llevaron a cabo lecturas públicas de la novela en ciudades de todo el país. Las ventas de la novela se elevaron rápidamente.[1]

En relación con esto, la novela fue utilizada por el cineasta francés Christophe Honoré en su película de 2008 La Belle Personne. La trama de la película sigue aproximadamente el de la novela, cambiándola a un instituto moderno, por lo tanto citando tanto la novela como la razón de su fama actual.

El libro fue también la base de la película de Jean Delannoy con mismo título (adaptada por Jean Cocteau). También la película de Manoel de Oliveira La Carta (película de 1999), y la película de Andrzej Zulawski del año 2000 Fidelidad (protagonizada por Sophie Marceau).



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