x
1

Mansfield Park



Mansfield Park es una de las novelas de Jane Austen. Fue escrita entre 1812 y 1814 en Chawton y fue publicada en mayo de 1814 por Egerton, el mismo editor que en el caso de sus dos predecesoras. Después de la segunda edición, pasa a manos de John Murray, el cual publicará después también Emma. Mansfield Park es quizá el texto más sombrío y perturbador de Austen.

El personaje principal, Fanny Price, es una joven de una familia relativamente pobre, criada por sus tíos ricos, Sir Thomas y Lady Bertram (hermana de su madre), en la mansión de Mansfield Park. Fanny crece con sus cuatro primos (Tom, Edmund, María y Julia), pero siempre la consideran como inferior a ellos; sólo Edmund se muestra verdaderamente bondadoso con ella. Él es también el más virtuoso de los hermanos, pues María y Julia son vanidosas y consentidas mientras que Tom es un jugador de apuestas irresponsable. Con el tiempo, la gratitud de Fanny hacia la bondad de Edmund se convierte en un amor secreto.

Cuando los hijos ya son mayores, Sir Thomas se va durante un año para ocuparse de los problemas en su plantación en Antigua. Debido a las deudas de juego de Tom, se ven obligados a vender el puesto de sacerdote que debería haber sido para Edmund. Llegan entonces de Londres el joven Henry Crawford y su hermana, Mary, para quedarse en casa de su hermana, la esposa del nuevo pastor.

La llegada de los Crawford interrumpe el mundo de Mansfield y da inicio a una serie de enredos románticos. Mary Crawford y Edmund comienzan a intimar, aunque Edmund a menudo se preocupa de que sus modales sofisticados y su forma de hablar, a menudo cínica, enmascaren una gran falta de principios. Sin embargo, la señorita Crawford es atractiva, hermosa y encantadora, por lo que Fanny teme que haya encantado a Edmund y que el amor haya vuelto a este ciego a sus defectos. Por su parte, Henry juega con los sentimientos de María y Julia a la vez a pesar de que la primera ya está comprometida con el señor James Rushworth, torpe pero muy rico. María cree que Henry está realmente enamorado de ella, y trata al señor Rushworth con frialdad, provocando sus celos. Por otro lado, la presencia de Fanny pasa tan desapercibida en el círculo familiar que con frecuencia es testigo de situaciones comprometedoras entre María y Henry.

Animados por Tom y su amigo, el señor John Yates, los jóvenes deciden representar la obra teatral Promesas de Enamorados. Tanto Edmund como Fanny se oponen al plan desde el principio, considerando que Sir Thomas no lo aprobaría y que el contenido de la obra no es adecuado, pero finalmente Edmund acepta y se ofrece a representar el papel de Anhalt, el amante del personaje interpretado por Mary Crawford. Además de dar a Mary y a Edmund un medio para hablar de amor y matrimonio, la obra proporciona a Henry y María un pretexto para coquetear en público. Pero Sir Thomas llega por sorpresa en mitad de un ensayo, lo que pone fin al plan. Henry se va y María se queda destrozada; al darse cuenta de que él no la ama, se casa con el señor Rushworth y se van a Brighton llevándose a Julia consigo. Mientras tanto, la nueva belleza de Fanny y su agradable carácter atraen el cariño de Sir Thomas, que presta más atención a su cuidado.

Henry vuelve a Mansfield Park y decide divertirse cortejando a Fanny. Sin embargo, su dulzura y bondad genuinas hacen que sea él quien se enamore de ella. Cuando le propone matrimonio, Fanny lo rechaza por sus coqueteos indebidos con sus primas, así como por su amor por Edmund. Los Bertram (que no saben nada de los sentimientos de Fanny) están consternados, ya que es un partido muy ventajoso para una muchacha pobre como Fanny. Sir Thomas la reprende por su ingratitud, mientras que Henry decide que seguirá cortejándola con la esperanza de que con el tiempo cambie de opinión mientras se da cuenta de que es constante.

Sir Thomas urde un plan para que Fanny visite a su familia pobre en Portsmouth con la esperanza de que, al ver la falta de comodidades, se dé cuenta la utilidad de un buen matrimonio. Henry visita a Fanny en Portsmouth, para demostrar que ha cambiado y es digno de su afecto. Además, mediante su influencia, ha logrado que el hermano mayor de Fanny, William, se convierta en teniente de la Armada Británica. Ella empieza a ablandarse, pero todavía afirma que no va a casarse con él.

Poco después de que Henry se marche a Londres, Fanny se entera de un escándalo que involucra a Henry y María. Los dos se reunieron de nuevo en Londres y reanudaron sus coqueteos, que rápidamente se convirtieron en una aventura. El asunto se descubre y sale en un periódico nacional, y María deja la casa de su marido y se fuga con Henry. El escándalo es terrible y el matrimonio de María termina en divorcio, pero Henry se niega a casarse con ella. Para empeorar las cosas, Tom ha enfermado durante una de sus correrías y Julia se ha fugado con el señor Yates.

Fanny vuelve a Mansfield Park a tranquilizar a sus tíos y para ayudar a cuidar de Tom. Aunque Edmund sabe que el matrimonio con Mary Crawford es ahora imposible debido al escándalo causado por sus parientes, va a verla por última vez. Durante la visita, se hace evidente que la señorita Crawford no condena el adulterio de Henry y María, sólo el que los descubrieran. Su principal preocupación es encubrir la situación, y afirma que si Fanny hubiera aceptado a Henry, él habría estado demasiado ocupado y feliz como para tener una aventura; simplemente habría sido un coqueteo temporal. Esto revela la verdadera naturaleza de Mary a Edmund, que se da cuenta de que la había idealizado como alguien que no es. Se lo dice, y vuelve a Mansfield y a su vida como un vicario en Thornton Lacey.

Edmund se da cuenta de cuánto quiere a Fanny, declara su amor por ella y se casan. Tom se recupera de su enfermedad, tras lo que decide dejar el juego, y la fuga de Julia con el señor Yates resulta no ser un matrimonio tan adverso después de todo.

Jane Austen señala que si Crawford hubiera insistido en cortejar a Fanny y no sucumbir a la relación amorosa con María, Fanny finalmente habría aceptado su propuesta de matrimonio, especialmente después de que Edmund se hubiera casado con Mary.

Mansfield Park es la más controvertida de las novelas principales de Austen. Los críticos de su época destacaron la moralidad de la obra, pero muchos lectores modernos encuentran difícil simpatizar con la timidez de Fanny y su desaprobación del teatro, rechazando la idea (que se hace explícita en el capítulo final) de que es mejor persona debido a las privaciones sufridas en su infancia. La propia madre de Jane Austen consideró a Fanny un personaje "insípido" y muchos otros lectores la encuentran pedante y antipática. Otros críticos señalan que posee una personalidad compleja, perceptiva a la par que entregada a sus ilusiones, y que demuestra valentía y va ganando autoestima en el último tramo de la historia. La biógrafa de Austen Claire Tomalin, que en general es bastante crítica con Fanny, argumenta que «cuando deja a un lado la obediencia por permanecer fiel a su propia conciencia, Fanny se eleva en un momento de auténtico heroísmo». Sin embargo, Tomalin refleja la ambivalencia que muchos lectores sienten hacia Fanny al escribir también estas otras palabras: «La fe que impulsa a Fanny a negarse a lo que cree erróneo la hace también intolerante hacia los pecadores, a quienes ella está dispuesta a dejar de lado».

La historia contiene mucha sátira social, dirigida especialmente hacia las dos tías.

En cierto momento, Edward Said relacionó la novela con la aceptación tácita por parte de la sociedad occidental de los beneficios materiales de la esclavitud y el imperialismo (una conexión que ya había hecho Vladimir Nabokov en sus Conferencias sobre Literatura, redactadas en 1940 pero inéditas hasta 1980), señalando que Austen omite mencionar que la riqueza de la propiedad de Mansfield Park es fruto del comercio de esclavos. En otro punto, sin embargo, Said parece reconocer que Jane Austen desaprobaba la esclavitud:

«Todas las evidencias apuntan a que incluso los aspectos más rutinarios de la trata de esclavos en una plantación de azúcar en las Indias Occidentales era un asunto cruel. Y todo lo que sabemos sobre Jane Austen y sus valores está en desacuerdo con la crueldad de la esclavitud. Fanny Price recuerda a su primo que después de preguntar a Sir Thomas sobre la trata de esclavos "se hizo un silencio sepulcral" como sugiriendo que un mundo no podía conectar con el otro ya que no había ningún lenguaje común para ambos. Esto es cierto.»

Expertos como Gabrielle White han criticado la condena que Said hace a Jane Austen y a la sociedad occidental, señalando que Austen y otros escritores, como Samuel Johnson y Edmund Burke, se opusieron a la esclavitud y ayudaron a hacer posible su eventual abolición. Claire Tomalin, siguiendo al crítico literario Brian Southam, reclama que Fanny, usualmente tímida, pregunta a su tío sobre el comercio de esclavos y no recibe respuesta, sugiriendo que la visión de Austen de la inmoralidad de la trata de esclavos está muy clara. Sin embargo, Ellen Moody desafía la interpretación de Southam, arguyendo que parece que al tío de Fanny le disgusta la pregunta (tal y como el texto sugiere) si es que la lectura de la escena por parte de Southam es correcta.

También se podría argumentar que Jane Austen se mostró indiferente con el mundo exterior (al menos en sus novelas). Mansfield Park fue escrita en el momento álgido de las Guerras Napoleónicas, aunque apenas se menciona el conflicto en esta o en cualquiera de sus otras obras. La Revolución Industrial estaba en su apogeo y el país atravesaba una crisis como resultado, pero tampoco esto se menciona nunca en sus novelas. Jamás menciona la máquina de vapor, las ciudades industriales o las plantaciones de algodón y nabos. La autora omite incluso cualquier mención a la abolición del comercio de esclavos en 1808 que siguió a una controvertida campaña, a pesar de que se produjo cuatro años antes de que iniciara su novela.

El mundo en el que se desarrolla la novela traza un fuerte significado simbólico en los lugares y los acontecimientos. La primera crítica en señalar esto fue Virginia Woolf.

Por ejemplo, el muro ha-ha (también conocido como salto de lobo) en Sotherton es un límite que algunos personajes cruzan, mientras que otros no, indicando de esta manera las futuras infracciones morales de Maria Bertram y Henry Crawford. Más adelante, la función teatral (basada en Votos de Amor) en la que el grupo se ve envuelto a petición de Tom Bertram (con excepción de Fanny Price) también es un augurio de sus comportamientos futuros en la vida real.

Incluso el juego Speculation(un juego de cartas con apuestas muy popular a finales del siglo XVII y comienzos del XIX) ha sido visto como un símbolo, una "metáfora del juego que Mary Crawford está jugando, con Edmund como apuesta".

La temática del campo versus ciudad también simboliza lo que es natural y renovador contra los artificiales y corruptos efectos de la sociedad. En la escena de contemplación de las estrellas en el primer libro, la luz de las estrellas simboliza la capacidad de uno de trascender su propio egoísmo y sus preocupaciones y los sufrimientos que estas causan, por oposición a la luz de las velas, que sugiere las preocupaciones propias de una mente con estrechez de miras.



Escribe un comentario o lo que quieras sobre Mansfield Park (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!