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María de San José Alvarado



Laura Evangelista Alvarado Cardozo,[1]​ conocida como la Madre María de San José, o simplemente como Madre María, (Choroní, Aragua, 25 de abril de 1875Maracay, 2 de abril de 1967) fue una religiosa venezolana,[2]​ considerada beata por la Iglesia católica.[3][4]

Existe cierta discusión con su segundo nombre, ya que algunos afirman que se llamaba Laura Elena Alvarado Cardozo; pero por una tradición religiosa de aquella fecha, se les asignaba a los niños al nacer o poco tiempo después, el nombre del santo en el día en el que nacieron y por lo tanto ella recibió el nombre de Evangelista.

Fue una religiosa perteneciente a la Orden de Agustinos Recoletos, y era originaria del entonces Estado Guzmán Blanco, en Venezuela. Fue contemporánea del beato doctor José Gregorio Hernández. Es la primera beata de Venezuela, privilegio que comparte con la Madre Candelaria de San José, Carmen Rendiles Martínez y José Gregorio Hernández.

María de San José era hija del coronel Clemente Alvarado y de Margarita Cardozo, de quien heredó su amor ferviente a Cristo y la Eucaristía. Inició sus estudios en su pueblo natal, pero a muy temprana edad se mudó con su familia a Maracay, donde terminaría sus estudios. A los 13 años de edad, el 8 de diciembre de 1888, recibe su primera comunión, haciendo sus primeros votos. Desde aquel entonces comenzaría su vida religiosa. Antes de cumplir 18 años, se dedicó a la preparación de chicos y chicas que iban a realizar su primera comunión. En 1892, a los 17 años, le imponen el santo escapulario de la Virgen del Carmen. Luego en 1893, junto al sacerdote Justo Vicente López Aveledo funda la Sociedad de las Hijas de María y Laura pasa a formar parte de ella, renovando así sus primeros votos.

Desde muy joven trabajó como voluntaria en hospitales, cosa que haría durante casi toda su vida y de donde obtuvo el nombre con el que se la conoce. Antes de que muriese su padre, pide a Dios que reciba la extremaunción y contraiga matrimonio con su madre, pues no estaban casados. Don Clemente accede a estos sacramentos. Laura, en respuesta a la gracia concedida por Dios, promete guardar ayuno perpetuo, el cual duró diez años, hasta que el padre Vicente López se lo dispensó.

En el convento ha criado a la madre de la actriz venezolana Catherine Fulop.

En 1897-98 empezó a trabajar voluntariamente como hermana hospitalaria en el Hospital San José en Maracay- Estado Aragua, que había sido fundado por un presbítero llamado Vicente López. La joven tenía entonces 22 años de edad. De ahí en adelante, asesorada por su director espiritual el Padre López Aveledo, se dedicará al servicio de los más pobres. Próxima a cumplir sus 24 años, en 1899, Laura recibe del padre López la dirección y administración del hospital.

En 1900 por su gran trabajo en dicho lugar junto con otras hermanas voluntarias que desempeñaron el mismo papel, fue consagrada como hermana hospitalaria agustina, adoptando el nombre de sor María de San José. En 1901, funda igualmente el padre López la congregación religiosa de las Agustinas Recoletas en Venezuela, entrando a formar parte de ella y a cuya cabeza ingresa Laura Evangelista en 1903 como superiora de la comunidad.

Madre María de San José trabajó en muchos centros de salud en el país, en Maracaibo, Caracas, Coro, Ciudad Bolívar, entre otros. Incluyendo nuevos hospitales que abrían. Durante mucho tiempo de su vida, la madre se dedicó a cuidar enfermos.

En el año 1901, la Madre María fundó el Instituto Agustiniano Casa Hogar “Doctor Gualdrón” y el 2 de septiembre de 1945, en este mismo lugar, funda la U.E. Instituto “Madre María”, el cual después de su muerte, fue cedido a la Arquidiócesis de Barquisimeto por su congregación.

Junto a su director espiritual, el sacerdote Justo Vicente López Aveledo y cuatro laicas, funda (con aprobación papal de san Pío X), la congregación Hermanas Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús, siendo ella su primera Superiora General. Dicha congregación, tiene el objetivo de ayudar a las niñas abandonadas, y ancianos pobres.

Luego de una larga y activa vida, llena de grandes labores y deseo de ayudar con su prójimo, el 2 de abril de 1967 sufre una trombosis. Consciente que faltaba poco para su muerte, pidió que se le concediera la posibilidad de que su cuerpo fuera enterrado en la capilla del Asilo Inmaculada Concepción.

La Madre María de San José murió en el Hogar Inmaculada Concepción, en Maracay, en 1967, a la edad de 91 años.

El proceso de su beatificación comienza en 1978. En 1982, ocurre la curación de la hermana Teresa Silva, inválida por una penosa enfermedad, a quien la Madre le había profetizado su curación años antes. Este milagro fue aprobado por decreto papal de Juan Pablo II en 1993.

En 1994, es trasladado su cuerpo incorrupto al sarcófago de cristal para la veneración de sus hijas espirituales y fieles. El 7 de mayo de 1995 fue celebrada en la Ciudad del Vaticano la ceremonia de su beatificación.



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