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Penjing



Penjing (en chino, 盆景; pinyin, pén jǐng; literalmente, 'paisaje de bandeja'), también conocido como penzai (en chino, 盆栽; pinyin, pén zāi; literalmente, 'planta de bandeja'), paisaje de bandeja, paisaje en maceta, o rocas y árboles en miniatura, es el antiguo arte chino de presentar árboles de formas artísticas, otras plantas, y paisajes en miniatura.

Los Penjing pueden clasificarse generalmente en una de estas tres categorías:[1]

En otras culturas existen prácticas similares, como son las tradiciones japonesas de bonsai y de saikei, así como los paisajes vivientes en miniatura de los hòn non bộ vietnamitas. En general, los especímenes de árbol penjin se diferencian de los bonsais en que en ellos se permiten una mayor variedad de formas arbóreas (de aspecto más "salvaje") y en que pueden ser plantados en macetas de colores vivos y de formas creativas. En cambio, los bonsais tienen formas más simples (de aspecto más "refinado"), con troncos proporcionalmente más amplios, y son plantados en recipientes de lados bajos y poco obstrusivos, de líneas simples y colores apagados.

Mientras que los saikei presentan paisajes viviente en recipientes, de la misma manera que los penjing de agua y tierra, en ellos no se utilizan miniaturas para decorar el paisaje viviente. Los Hòn non bộ están centrados en mostrar paisajes de islas y montañas, normalmente en contacto con el agua, y decorados con árboles vivos y otras plantas. Así como los penjing de agua y tierra, los ejemplos de hòn non bộ pueden incluir figuras, vehículos y estructuras. Las diferencias entre estas formas tradicionales han sido difuminadas por algunos practicantes de fuera de Asia, ya que sus aficionados exploran el potencial de plantas y macetas de diversos materiales locales sin ninguna adhesión estricta a los estilos tradicionales y a sus normas de presentación.

Los jardines chinos clásicos suelen contener composiciones de árboles y rocas en miniatura conocidas como Penjing. Esas creaciones de rocas y de árboles podados cuidadosamente son interpretaciones a pequeña escala de paisajes naturales. Suelen ser considerados como esculturas vivientes o poesía tridimensional. Su composición artística captura el espíritu de la naturaleza y los distingue de las plantas en maceta ordinarias.

El recipiente conocido como pen tiene su origen en la China neolítica en la cultura Yangshao bajo la forma de un plato poco profundo de cerámica con un pie. Luego fue uno de las vasijas manufacturadas en bronce para su uso en ceremonias de la corte y rituales religiosos durante la dinastía Shang y la dinastía Zhou.[2]

Cuando el comercio exterior introdujo en China nuevas hierbas aromáticas en el segundo siglo AC, un pebetero particular fue diseñado.[3]​ La copa sobre pedestal boshanlu estaba coronada por una tapa perforada en forma de una de las islas o montañas sagradas, como el Monte Penglai (que era el centro de muchas creencias de la época), normalmento con imágenes de animales y personas mitológicas a lo largo de sus laderas. Versiones más pequeñas del plato de tipo pen eran usadas a veces como platillos con la función de recoger las brasas calientes o para ser llenados con agua para representar el océano sobre el cual se levantaban las montañas e islas sagradas. Originalmente hechos de bronce, cerámica o piedra de talco, se cree que algunas versiones posteriores eran piedras de formas interesantes que a veces se estaban cubiertas parcialmente de musgo y líquenes para así incrementar el valor de la representación en miniatura.[4]

Desde al menos el primer siglo DC, el misticismo taoísta incluye la recreación de lugares mágicos en miniatura para resaltar e incrementar las propiedades encontradas en los lugares a tamaño real. Las diversas escuelas de budismo introducidas a partir de la India desde mediados del siglo II incluyen la secta Dhyāna de meditación, cuyas traducciones de textos en sánscrito a veces usan terminología taoísta para expresar conceptos incorpóreos. Asimismo, las decoraciones florales de los altares fueron introducidas y los diseños florales empezaron a convertirse en una fuerza dominante en el arte chino. Cinco siglos más tarde la escuela Chán de budismo fue fundada, en la cual enseñanzas budistas dhyana renovadas fueron fusionadas con el taoísmo chino nativo. El Chán mantuvo su espíritu predominantemente activo y vital incluso cuando otras sectas budistas se volvían más formales y rígidas.[5]

Aunque existen leyendas que se remontan al menos hasta el siglo III y IV sobre personas taoístas que se dice que tenían el poder de hacer encoger paisajes enteros hasta el tamaño de una vasija,[6]​ las descripciones escritas de paisajes en miniatura no son conocidas hasta el periodo de la Dinastía Tang. Como la información en ese punto muestra una técnica bastante desarrollada, (en aquel entonces conocida como "punsai")[7]​ la fabricación de paisajes de árboles miniaturizados debía haber tenido lugar durante cierto tiempo en China, o posiblemente fuera traída desde fuera.[8]

Su representación gráfica más antigua se remonta a 706 y se encuentra en un mural de un corredor que lleva a la tumba del príncipe Zhang Huai en el sitio del Mausoleo de Qianling.[9][10]​ Excavada en 1972, los frescos muestran dos doncellas llevando penjing con rocas en miniatura y árboles frutales.[10]

Los primeros árboles altamente preciados se cree que fueron recogidos en la naturaleza y estaban llenos de giros, nudos y deformidades. Estos eran vistos como sagrados, sin ningún valor profano como leña, o para otros propósitos ordinarios. Estas plantas naturalmente reducidas se creía que estaban dotadas con energías especiales concentradas debido a la edad y a su origen distante de la influencia humana. El punto de vista del budismo Chán continuó a influenciar la creación de paisajes en miniatura. Otras plantas más jóvenes y pequeñas que podían ser recogidas más cerca de la civilización pero que todavía tenían un aspecto similar al de los viejos tesoros endurecidos de las montañas podían haber sido seleccionadas. Las técnicas hortícolas para simular una edad mayor mediante la acentuación del tamaño, textura y formas de los troncos, raíces y ramas podían ser utilizadas con estos ejemplares.[11]

A partir del periodo Tang, diversos poetas y ensayistas alabaron los paisajes enanos en maceta. Se sabe que un gremio basado en los árboles decorativos (surgido a partir de 1276, aproximadamente) suministraba especímenes enanos para su uso en restaurantes de Suzhou, en la provincia de Jiangsu.[12]

Aunque el personal de la embajada imperial y los estudiantes budistas de Japón habían vuelto desde la China continental con souvenirs de paisajes en miniatura a partir del siglo VI, la representación más antigua conocida de un paisaje miniaturizado en Japón es de 1309. El quinto de los veinte rollos de la obra maestra Kasuga-gongen-genki muestra la vivienda de un individuo japonés adinerado que tiene un banco de trabajo exterior hecho de listones que sostiene una bandeja de madera poco profunda y un plato cerámico de origen chino con árboles enanos, hierbas y piedras.[13]​ Por aquel entonces el budismo Chán se había desarrollado en Japón dando lugar al Zen. Su concepto de "belleza de una austera severidad" llevó a los paisajes miniaturizados en maceta nativos de Japón a ser condensados en árboles únicos e ideales que representan el universo. Lo que se conoce como bonsái deriva de esto.

Desde por lo menos el siglo XVI, las tiendas llamadas « Jardín de Flores Dragón » en el suroeste de Shanghái se ocupaban de cultivar árboles en miniatura en recipientes (lo cual se sigue haciendo hoy en día). Al mismo tiempo, a finales de siglo se consideraba todavía que Suzhou era la fuente de los mejores exponentes del arte del pending.[14][15]

La observación inglesa de penjing más antigua conocida en China/Macau se remonta a 1637.[16]

A finales del siglo XVIII, Yangzhou en el centro de la provincia de Jiangsu se jactaba de sus penjing paisajísticos que contenían agua y tierra.[17]

En 1806, un árbol enano muy antiguo de Cantón (actual Guangzhou) fue entregado como regalo a Sir Joseph Banks y eventualmente presentado a la Reina Carlota para ser inspeccionado por Su Majestad.[18]​ Este árbol y la mayoría de los otros observados por los occidentales en el sureste de la China probablemente fueron originados en los famosos jardines Fa Ti cerca de Cantón.[19]

En la primera mitad del siglo XIX, según varios registros occidentales, el acodo aéreo era la manera principal de propagar los pejing, que solían tener por aquel entonces una altura entre 30 y 60 centímetros después de dos o veinte años de trabajo. Los olmos eran los ejemplares más corrientes, junto con los pinos, los enebros, los cipreses y los bambúes; los ciruelos eran los árboles frutales preferidos, así como los melocotoneros y los naranjos. Las ramas podían ser dobladas y transformadas con varios tipos de estructuras de bambú, tiras de plomo retorcidas y alambre de hierro o de latón; podían también ser cortadas, quemadas o injertadas; la corteza a veces era lacerada en algunos lugares o untada con sustancias azucaradas para provocar que las termitas (« hormigas blancas ») vuelvan la corteza rugosa o incluso para que se coman el duramen azucarado de la misma manera. Las rocas con musgo o líquenes también eran un aspecto de estas composiciones.[20]

La fotografía más antigua conocida de China que incluye un penjing fue hecha en los alrededores de 1868 por John Thomson (fotógrafo).[21]​ Una colección de árboles y plantas enanas de China también fue expuesta ese año en Brooklyn, Nueva York.[22]​ En Estados Unidos, leyes como la Ley de Exclusión de los Chinos produjeron que los bonsáis japoneses fueran más familiares para los estadounidenses. Esto hizo que durante las décadas siguientes se conocieran las formas japonesas de árboles enanos en maceta antes que las chinas.[23]

A finales del siglo XIX, el Lingnan o escuela cantonesa del estilo llamado "dejar crecer y recortar" fue desarrollada en un monasterio del sureste de China. Los árboles y arbustos tropicales de crecimiento rápido podían ser trasformados de manera más rápida y sencilla usando estas técnicas.[24]

Fundado en 1954, el vivero Longhua en Shanghái incluye la enseñanza de la teoría clásica y de todos los aspectos de la práctica del penjing, un proceso que puede llevar diez años a los estudiantes de jardinería.[25]

En un periodo tan tardío como a finales de los años 1960 se ha documentado que los expertos podían reconocer unas 60 formas características regionales de penjing.[26]​ Unas cuantas de esas formas se remontaban al menos hasta el siglo XVI.[27]

Durante la revuelta de la Revolución Cultural proletaria (mayo de 1966- abril de 1969), uno de sus efectos relativamente menores fue que muchas colecciones de penjing de la China continental, sobre todo en los alrededores de Pekín, fueron dañadas o descuidadas porque eran percibidas como un pasatiempo burgués. Después de que los árboles desaparecieran, algunos maestros Chinos del penjing, sexagenarios o septuagenarios, fueron obligados a realizar tareas consideradas como redentoras socialmente; muchos fueron enviados a los campos a plantar arroz. Sin embargo, en otras áreas de China, especialmente en el este y el sur, los penjing fueron recuperados para ser guardados en un lugar seguro.[28][29][30]

Wu Yee-sun (1905–2005), un maestro Penjing de tercera generación y nieto de uno de los fundadores de la escuela de Lingnan, abrió la primera exposición de plantas en maceta artísticas junto con el Sr. Liu Fei Yat en Hong Kong en 1968. Ésta era una muestra de penjing tradicionales aristocráticos que habían sobrevivido a la Guerra Civil China de 1949 al ser exportados y protegidos en el exterior de la China continental. Las dos ediciones del libro en inglés y en chino de Wu Man Lung Garden Artistic Pot Plants ayudaron a incentivar el interés por esta forma de arte antigua que en occidente sólo se conocía a través del arte japonés del bonsái, que se había desarrollado posteriormente.[30]

La Exposición Penzai Yuk Sui Yuen tuvo lugar en Cantón en 1978. Este fue el primer espectáculo público en diez años, con aproximadamente 250 penjing provenientes de colecciones privadas expuestos en un parque público. También se expusieron macetas antiguas.[31]​ El Jardín Botánico de Shanghái abrió ese año y expone permanentemente 3.000 bonsáis.[32]​ La primera Exposición Nacional de Penjing tuvo lugar el año siguiente en Pekín con más de 1.100 muestras de más de 13 provincias, ciudades y autonomías.[33]

Una sección del Vivero de Flores Hangzou está especializa en penjings desde 1981, e incluye más de quince mil ejemplares antiguos que fueron abandonados y que ahora están siendo cuidados y en sus primeras etapas de rehabilitación. El arte del penjing ha recuperado su popularidad en China, en parte debido a la estabilidad que estaba volviendo a las vidas de la mayoría de la gente y a las condiciones económicas favorables, el crecimiento fue más pronunciado en las provincias costeras de Jiangsu, Zhejiang, Fujian, Guangdong así como en Shanghái. Hubo números en aumento de buenas colecciones públicas y privadas, estas últimas con cualquier número entre varias centenas a varios miles de ejemplares.

A finales de 1981 se constituyó la Asociación de Flores y Penjing de China, y siete años más tarde la Asociación de Artistas Penjing de China fue fundada de la misma manera.[32]

La Universidad Bautista de Hong Kong inauguró el Jardín Man Lung en 2000 para promover el patrimonio chino del penjing. Localizado de forma temporal en el Campus Shaw de la universidad, en febrero de 2005 un emplazamiento permanente fue establecido en la Entrada de la Carretera Kam Shing de su Campus Ho Sin Hang.[34]

Mediante el uso de árboles y arbustos miniaturizados artificialmente, estas composiciones son creadas en bandejas o macetas especiales que son colocadas en soportes tallados de manera decorativa. Normalmente, rocas, estructuras de cerámica en miniatura (como edificios y puentes) y figuras son añadidas para indicar la escala como parte del escenario natural. Estas miniaturas contribuyen al simbolismo del ejemplar de penjing, al proveer un contexto histórico y social en el cual interpretar el diseño general del penjing.[29]

Estos paisajes en miniatura poseen árboles que con frecuencia depasan los cien años. Así como las plantas del jardín chino, las especies empleadas en estas miniaturas han sido seleccionadas cuidadosamente y tratadas de modo que desarrollan formas tortuosas y contorsionadas reminiscentes de sus equivalentes de tamaño real en la naturaleza. Como es el caso de los jardines chinos, estos paisajes en miniatura han sido diseñados para reproducir paisajes observados desde varios puntos de vista: un primer plano, una vista de conjunto o un panorama.

En tanto que forma de arte, el penjing es una extensión del jardín, ya que permite al artista recrear partes del paisaje natural en miniatura. El penjing suele ser usado en interiores como parte del diseño general de un jardín, ya que reproduce las características del paisaje que se encuentra en el exterior. Las macetas de penjing pueden decorar pabellones, estudios privados o salones, así como edificios públicos. Estas son bien elementos autónomos de los jardines o bien son colocadas en muebles como mesas o estanterías. A veces un presentador en celosía es construido para dar una importancia especial al ejemplar de penjing e ilustrar la interacción entre naturaleza y arquitectura.

El Penjing pretende capturar la esencia y el espíritu de la naturaleza a través de sus contrastes. Filosóficamente, está influenciado por los principios del taoísmo, y más específicamente por el concepto de yin y yang: la idea de que el universo está gobernado por dos fuerzas primarias, opuestas pero complementarias. Algunos de los elementos de contraste utilizados en el penjing incluyen la representación de "dominación y subordinación, vacío y sustancia, densidad y dispersión, altura y bajura, grandeza y pequeñez, vida y muerte, dinamismo e inmovilidad, rudeza y meticulosidad, firmeza y gentileza, claridad y oscuridad, rectitud y curvatura, verticalidad y horizontalidad,[...] y ligereza y pesadez."[1]

Las inspiraciones para su diseño no se limitan a la observación o representación de la naturaleza, sino que también están influenciadas por la poesía china, la caligrafía y las demás artes visuales. Los diseños de penjing suelen incluir dragones y trazos de caracteres de buena fortuna. En su nivel más avanzado, el valor artístico del penjing equivale al de la poesía, la caligrafía, los dibujos de tinta y el arte de los jardines.[35]

Los estilos de Penjing tradicionales en China se clasifican principalmente a partir de sus plantas más representativas o dominantes, y reciben su nombre de su región de origen. Como diferentes plantas necesitan diferentes técnicas para ser trabajadas, diferentes estilos son así constituidos. Existen más de una docena de estilos de "Penjing" tradicionales:

El cuidado y mantenimiento de los Penjing es similar al de los bonsáis.



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