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San Bernardo de Tarija



San Bernardo de Tarija o Tarija, ciudad originalmente fundada con el nombre de Villa de San Bernardo de la Frontera de Tarixa,[4]​ es un municipio y una ciudad de Bolivia, capital de la provincia Cercado y del departamento homónimo. Cuenta con una población de aproximadamente 247.000 habitantes en total. Se encuentra ubicada en el valle del río Guadalquivir a 1834 msnm.

La ciudad fue fundada el de 4 julio en 1574 por el capitán español andaluz, natural de Sevilla, Don Luis de Fuentes y Vargas, por órdenes de Francisco Álvarez de Toledo, Virrey del Virreinato del Perú. En el siglo XVII se convirtió en una región evangelizadora y viñedera. Durante el Virreinato del Río de la Plata, en 1807, pasó a depender obispalmente a la Intendencia de Salta del Tucumán. El 25 de julio de 1810 el Cabildo de Tarija apoyó a la revolución de Buenos Aires y el 18 de agosto envió como diputado a la Junta Grande celebrada en Buenos Aires, al abogado tarijeño José Julián Pérez de Echalar, para integrarse a las Provincias Unidas del Río de la Plata. La jurisdicción del territorio de Tarija fue ciertamente autónoma. Una vez Independizados de España los estados argentinos en 1816 y las provincias altoperuanas en 1825, la Cuestión de Tarija emergió inmediatamente por las pretensiones de Antonio José de Sucre, quien ordenó invadir Tarija a los coroneles Francis Burdett O'Connor Bowen y a Bernardo Trigo Espejo junto con las tropas colombianas subsidiadas por Sucre en 1825 resultando en fracaso. En agosto y septiembre tras una nueva invasión la cual exitosamente el territorio de Tarija fue anexada ilegalmente a la recién creada Bolivia, designando de facto a Bernardo Trigo como su primer teniente gobernador en Bolivia,[5]​ Meses antes de esta segunda invasión, la población tarijeña pidió al diputado tarijeño Felipe Echazú –que fungía como diputado en el Congreso de Buenos Aires- que cree o eleve al territorio de Tarija a provincia rioplatense de Tarija, la cual lo logró y fue promulgada el 30 de noviembre de 1826 e integrada a la constitución Argentina el 24 de diciembre, esto dio lugar al conflicto diplomático posterior. La acción militar más relevante por la pertenencia de Tarija entre Argentina y Bolivia, fue la del Combate de Montenegro.

Existieron distintas tesis e hipótesis que marcaron y se integraron en la historia y en la toponimia de Tarija, pero estas no tendrían sostenibilidad estructural ante la tesis del origen árabe-andalusí de la palabra Tarija[6][7][8]​ que sería una investigación profunda de varios años, a diferencia de las demás que fueron tesis, hipótesis, suposiciones e incluso invenciones que no suelen tener profundidad.

El origen raíz de la palabra Tarija, data del siglo VIII, siendo de origen árabe-andalusí. Fue el General musulmán Ṭāriq ibn Ziyād al-Layti (Tariq o Tárik ibn Ziyad) cuál primer nombre significa torreta. En 711 d.C. el Rey Agila (o Aquila), con apoyo de los musulmanes, quitó el trono al Rey Rodrigo, el último de los Visigodos de la antigua Hispania; tras la victoria de Agila, junto con los musulmanes comenzaron a conquistar el territorio español. En aquella conquista, Tariq ibn Ziyad, quien fue uno de los generales que dirigió la conquista musulmana en la península ibérica, se enteró que a sólo dos jornadas de donde él, se encontraban –en el centro de España– guardados los tesoros del Rey Salomón.

Al llegar al lugar, Tariq Ibn Ziyad se encontró un valle majestuoso, al que decide bautizar con su propio nombre, Tariq (طارق‎), que se modificó a “Tarij” y que fonéticamente por la fuerza de la pronunciación, se pronunció Tarija, posteriormente evolucionando a llamarse Torija.[9][10]

En la exploración de los hidalgos Juan de Sedizo –o Sedizio–, Antonio Gutiérrez y Diego Pérez del Río hacia el sur del océano Pacífico, pero al desviarse de su objetivo para inspeccionar en el oriente, se encontró con un hermoso valle despoblado en 1535 (39 años antes de la fundación de la Villa), donde lograron avistar infraestructuras como torrecillas y distintas viviendas despobladas, y; estos hidalgos, quienes llevaban el habla del latín vulgar o informal, y siendo primordial el comandante Sedizo (español de raíces árabes), al conocer la historia de su tierra con detalles y de su actualidad, bautizaron al lugar como “Valle de Tarij[a]”, siendo valle palabra de origen latín Vallis, y; siendo pronunciado Tarija por la fonética árabe-andalusí.

Posteriormente en 1574 se mandó a fundar una Villa, con el nombre de San Bernardo de Tarija; de ese modo sería fundada por Luis de Fuentes y Vargas con el nombre extenso de Villa de San Bernardo de la Frontera de Tarija –o Tarixa–, siendo escrito en casos con la “x”, pero pronunciada con la “j” española desde el inicio de su fundación, debido a la escritura y fonética andaluza.

Los primeros pueblos de tribus originarias en la zona del valle y de la zona alta fueron principalmente los nativos moyo moyos; los churumatas de orígenes amazónicos y guaraníes; los tomatas naturales del centro y sur del norte de Chile; y, los guaraníes y chanés; entre otros pequeñas tribus de la rama de los mencionados y en especial de la rama guaraní.[11]​ Los incas al mando del emperador Tupac Yupanqui en su trayectoria de invadir y conquistar el Collasuyo, se desvío de su objetivo de conquistar a las culturas andinas y se dirigió a las regiónes orientales donde intentó explorarla, se encontraron distintas culturas y tribus, entre estas la del actual territorios de Tarija, los cuales lucharon valientemente contra la sangrienta invasión incaica aproximadamente por el año 1472, pocas tribus lograrían escapar o exiliarse en zonas aledañas de sus territorios llegando inclusive al Chaco (siendo estas las que encontraría el fundador de la Villa). Tras la victoria incaica, Yupanqui no anexó a los territorios de las tribus como parte del imperio incaico, esto porque las tribus no eran del Collasuyo; también no se ordenaria civilizar las tierras –a excepción de construir algunas fortalezas en la zona alta (cercas o jaulas)– y también por constantes confrontaciones con otras tribus entre estas los chiriguanaes. Los incas desarrollarían una política de exterminio contra las tribus de Tarija, por lo que se ordenó masacrar –o liquidar–[12]​ a la mayoría de la población y; a la vivientes, serían tomados presos en las contadas fortalezas, donde serían sojuzgados y torturardos, estos después serían trasladados a los Andes (zona de los pueblos chichas) y enviados marginalmente como mitimaes (ciervos guerreros esclavos), yanaconas y piñas (esclavos) a lo largo y ancho de distintas zonas del Imperio Inca. El inca lograría el objetivo de despoblamiento del territorio.

En el año 1535, el griego Diego de Almagro decide llevar adelante los documentos emanados de la Corona de España para que el tomará posesión como gobernador del territorio que le fue asignado por el Rey y para evitar confrontaciones con Francisco Pizarro, decide organizar la expedición a los valles del sur del Pacífico (expedición a Chile). Organizó un grupo tres quienes son: Juan de Sedizo como comandante, Antonio Gutiérrez y Diego Pérez del Río, Almagro les ordena a estos adelantarse y que cuando lleguen a Tupiza le esperen; estos tres hidalgos acompañados de un séquito de incas, partieron consecutivamente desde el Cuzco el 12 de noviembre, siguiendo el camino del inca (la red vial incaica en Perú, norte de Chile, oeste del noreste de Argentina y Bolivia que se ubica en los departamentos Potosí, Oruro, La Paz y por redes secundarias a partes de Cochabamba y Chuquisaca). Llegarían al Tambo de Paria por alimentos y luego dirigirse al Tambo de Tupiza llegando a inicios de agosto de 1535, los incas mencionaron que en el oriente posiblemente siguen existiendo algunas tribus como mitimaes (ciervos esclavos) en las pocas fortalezas (cercas) existentes –ubicados en la parte de la actual zona alta de Tarija–, y que estaban en las afueras del imperio incaico, mencionando que eran tierras no colonizadas por el imperio inca por razones de confrontaciones y de conflictos con los chiriguanaes, aunque aún estando afueras del imperio, lograban ser recogidos y enviados a lo largo y ancho del imperio incaico. Estos exploradores decidieron explorar la zona para inspeccionarla, marcharon directo hacia oriente y cruzaron las zonas despobladas de Río San Juan del Oro, luego por posteriormente por los despoblados de la actual Pampa de Taxara, subieron la cumbre de Sama y descendieron por su cuesta por caminos hechos por las tribus muchos siglos antes de la existencia inca y; hasta llegar a un hermoso valle verdoso, Juan de Sedizo impresionado por el aspecto del valle y; al conocer la historia de su tierra y de llevar un apellido de raíces mozárabes, emuló y apeló la historia de su pueblo y decidió bautizar al valle como "Valle de Tarij[a]".

El 25 de junio de 1539, el griego Capitán General Pedro de Candia y el español Pedro Anzúrez de Camporredondo abrían suscrito un documento para conformar una una expedición en dirección al Valle de Tarij[a], el escribano de la expedición Juan de Grajeda menciona:

Pero a último momento Francisco Pizarro ordenó a Pedro de Anzúrez que no partiera con Candia y que espere nuevas órdenes. Pedro de Candia al mando de una Plaza Mayor de 300 soldados y un capellán, Fray Rodrigo González Marmolejo, el 29 de junio de 1539 partió desde Paria rumbo a Tupiza llegando el 29 de agosto y; siguió los caminos que se describieron en la expedición de Juan de Sedizo de 1535. En septiembre del mismo año entró al Valle de Tarija.

La plana mayor de Pedro de Candia estaba conformada por: Pedro de Candia (Capitán General), Juan de Quijada (Maestre de Campo), Francisco de Villagra (Capitán), Antonio de Quiñones (Capitán), Francisco de Solier (Capitán), Fray Rodrigo González Marmolejo (Capellán), Juan de Grajeda (Escribano), Jerónimo Alderete, Diego de Rojas, Juan Ortiz de Zárate, Juan Jufré de Loaiza Montesa, Juan Bohón y Francisco de Aguirre Meneses.

En remplazo de Pedro Anzúrez de Camporredondo, manda al lugarteniente, Capitán Diego de Rojas, quien organiza sus huestes y se dirige al Valle de Tarija, este entrando por los Cintis e ingresa por Tucumilla y ascendiendo por Marquiri, posteriormente baja y se dirige e ingresa al Valle de Tarija a inicios de febrero de 1540, a mediados del mes, Francisco de Aguirre se encuentra con Rojas, estos buscan asientos para que se repongan sus tropas, Rojas comienza a buscar a Pedro de Candia y su gente que lo encontrarían entre inicios de marzo. Francisco Aguirre parte directo a Tupiza y luego hacia Atacama. Rojas y Candia se organizan para fundar un pueblo en el valle y buscar a los indios "macaros" del interior. Fracasada estas expediciones y conquistas, y con ansias de fundación, estos retornaron a Cuzco y se enrolan con Pedro Valdivia organizándose para la conquista de Chile en 1541 y para la refundación de Buenos Aires.

El Virrey Francisco Álvarez de Toledo, recibió en 1568 una orden real para emprender la guerra contra los chiriguanaes. El papel del Virrey es, evidentemente, defender a estas víctimas y, de hecho, las instrucciones dadas por Toledo al nuevo gobernador de Santa Cruz, en 1571, le intiman ofrecer «amparo y defensa» a los indios de los llanos contra los chiriguanaes. En medio del mote Bravo, zona y a orillas del río Itaú (piedra negra), habitado por avas (chiriguanaes) y por Mburuvicha a Itaú. Un día de agosto de 1573 los chiriguanaes se entera del ingreso de los hispanos junto con los indios de Charcas hacia sus dominios. Itaú mantienen atenta y sigilosa a los exploradores e invasores de sus dominios; el Virrey Francisco Toledo está enfermo de "chucho" y es transportado por sus hombres, posteriormente sus hombres se enfermaron de chucho, en esto aprovecharon los chiriguanaes para perseguirlos y auyentarlos. A la presencia de Itaú y sus querembas, los españoles rodean al Virrey para protegerlos, los querembas de Itaú no arremete contras los españoles por órdenes de Mburuvicha, Itaú requerido de una respuesta del motivo de su presencia, el lengualaraz explicó los avatares del Virrey, mismo que solicita ayuda para retornar al Valle de Tarija. El regio Itaú al conocer de lo peligroso de la visita de estos, sin explicación y tener la oportunidad de descabezarlo a las huestes de sus hombres, se compadecio de los hispanos y de los indios de Charcas, seguramente al ver el triste espectáculo y de sus tropas deshechas, permitió que se reposen y se curen de sus enfermedades con “quina quina”, después con el Virrey mejorado se dirigieron al Valle de Tarija (valle con presencia de algunos pueblos chiriguanaes) por la ruta de Iñiguasu. La guerra iniciada por Toledo fue un total fracaso para los españoles y escuchada por el virreinato; al punto de que casi falleció el Virrey, Toledo quien se sentía humillado planearia otra confrontación para el próximo año.

A mediados del año 1573 Virrey Francisco de Toledo estuvo en busca de quien pudiese ser en realizar una expedición y fundar una villa en el Valle de Tarija, tras reunirse con varios hidalgos, y ser rechazado por ser una empresa cara y peligrosa. A finales del año, el superior de los Dominicos (priori) sugirió que la persona ideona para fundar una villa en un lugar peligroso era Luis de Fuentes y Vargas. El 22 de enero de 1574,[13]​ Fuentes y Vargas con el Virrey Francisco de Toledo en despacho, tras una reunión Toledo dio asunción de la Real Provisión y entrega el título de Capitán –corregidor– y Justicia Mayor a Luis de Fuentes y ordena que la fundación se hiciese de inmediato y Toledo se atribuye la protestad de nombrar la futura villa como San Bernardo, en honor al San Bernardo, Santo aclamado en la reconquista de España, Toledo llevó el nombre del Santo emulando y apelando a la historia de; cuando el Rey de España Fernando III de Castilla cofrades de San Bernardo de Claraval, ordenó la expulsión de los moros de Sevilla el agosto de 1547, mes del Santo Bernardo.

De este modo inició la cuarta expedición al Valle de Tarija, Luis de Fuentes junto con el capellán de la Orden de los Dominicos, Francisco Sedeño, obtienen aproximadamente 50 españoles en su mayoría andaluces, vascos y algunos extremeños; se dirigió a Potosí por subsidios y luego fue dirigiéndose por cortos caminos preincaicos que se encontraban en el norte de los Cintis y siguiendo recto hacia el sur, llegó al Río San Juan del Oro donde encontró a unos cuantos tomatas (fueron los que lograron escapar de la invasión de los incas) quienes se aliaron a los hidalgos, posteriormente a inicios de abril bajaron por Marquiri, Tomayapo, Paicho y luego por Calama donde se encontraron a otro pequeño contingente de tomatas y; entre abril y junio hubo distintos campamentos siendo el más conocido la ya bautizada en 1539 Tarija La Vieja (o Tarixa La Viexa). El 4 de julio de 1574 llegaron a unos valles llanos boscoso y verdoso con la sensación térmica idéntica a la de Andalucía, entre las planicies de la ribera izquierda de un río ancho y caudaloso, se corto las malezas y fue donde Luis de Fuentes y Vargas incrustó su espada al suelo y ordenó levantar el rollo o troco de justicia donde se clavó el acta de fundación y se leyó junto a la Real Cédula, con el nombre de Villa de “San Bernardo” de la Frontera de Tarija, y menciona en linea directa a los indios que las tierras pasan a ser tierras españolas del Rey de España y los indios son vasallos del Rey Felipe II y directamente pasan a ser indios españoles.

La jurisdicción o territorio inicial de la ciudad de Tarija en 1574 se extendía unas 20 leguas (aproximadamente 110 km) cerca de limitar con los territorios de los pueblos de los chichas al oeste (Modesto Omiste y de Sud Chichas) y a las zonas de Nueva Chocaya y Tierra de Paz al noroeste; y más de 30 leguas (aproximadamente 165 km) por el lado este, norte y sud abarcando los pueblos chiriguanos de guancané, guacara y comechones, que estaban comprendidos en la parte septentrional y oriental del Chaco.

Durante a etapa de fundación, fue creciendo poco a poco iniciando por la organización del damero, siendo 20 manzanos para los 50 españoles, donde también levantarían iglesias, panteones, el Cabildo, y siendo participe de distintas organizaciones, también las exploraciones y el descubrimiento de estructuras, como lo avistado por el lugarteniente, Capitán Juan Rodríguez Durán, logró avistar en sus explicaciones por la jurisdicción de Tarija, una ruinas grandiosas muchas en forma de viviendas, que probablemente pudo albergar 30.000 animas, también vestigios de caminos empedrados que recién están empezando a ser redes cubiertos que fueron hechos por las tribus natales. Tempranamente Tarija gracias a merced de su clima mesotérmico o templado, prosperaron los cultivos y la ganadería: vid, trigo, naranjo, olivo; cría de vacunos, porcinos, ovinos y equinos, esto favoreció la radicación de colonos españoles, sobre todo andaluces y vascos, poco fueron los mestizos, esto por la escasez de indígenas; tras el estilo de vida campesina criolla y mestiza, dio lugar a la cultura gauchesca en Tarija.

Tarija y su jurisdicción se convirtió en una importante proveedora de vinos y aguardientes (por ejemplo la bebida singani también llamado pisco en el tiempo) a ciertas ciudades de Charcas y al norte del Río de la Plata.

Al estallar la revolución de 1809, patriotas argentinos y realistas se disputaron encarnizadamente la ciudad. La Batalla de Tarija estalla el (14 de abril de 1817), comandada por el entonces teniente coronel tucumano, Gregorio Aráoz de Lamadrid, quien vencen a las tropas realistas el 15 de abril en el Campo de La Tablada, mientras los guerrilleros gauchos tarijeños encabezados por el chileno Francisco Pérez de Uriondo, José María Avilés, Lorenzo Lugones, Manuel Rojas, José Ignacio Mendieta, Joaquín Tejerina y los capitanes Juan Esteban Garay, Matías Guerrero, Manuel Cainzo y el capitán García sitiaron la ciudad para evitar las comunicaciones de los realistas; victoriosos sumaron un triunfo más para los patriotas, cuya victoria duraría sólo unos meses.

Durante el resto del siglo XIX, la ciudad continuó progresando, material y culturalmente, merced a la radicación de algunas familias de inmigrantes europeos, sirios, judíos y anglosajones que dinamizaron la economía de la región.

La urbanización en Tarija empezó lentamente y cuidadosamente, hasta aproximadamente el 1955, donde empezó una ola de migración del interior del país, lo que dio una un crecimiento urbano despreocupado.

Durante el siglo XXI se logró obtener infraestructuras y organizaciones que lograron fomentar al turismo; la ciudad de Tarija pasó momentos críticos, debido a las confrontaciones con el gobierno central por distintos reclamos y por el golpe de estado al gobernador de turno de Tarija, dado a finales de 2010.

La ciudad de Tarija integra la Provincia Cercado y se encuentra situada en el valle central del departamento de Tarija. El municipio de Tarija, que ocupa el mismo territorio de la provincia Cercado, limita al norte y oeste con los municipios de San Lorenzo y El Puente de la provincia de Eustaquio Méndez, al suroeste con el municipio de Yunchará y al sur con el municipio de Uriondo, ambos de la provincia de José María Avilés, al sureste con el municipio de Padcaya de la provincia de Aniceto Arce. y al este con el municipio de Entre Ríos de la provincia de Burdet O'Connor.

Su clima es templado, con una temperatura promedio de 20° C, aunque cada estación es muy marcada. Durante los inviernos (especialmente durante el mes de julio) la temperatura suele descender por debajo de los 9° C, llegando a disminuciones térmicas inusuales para la latitud y altitud (la zona es, en los mapas, "tropical"). Esta característica climática, más su ubicación geográfica y altitud favorecen el cultivo de cepas nobles de vid, y por ende vinos de alta gama, como Tannat, Cabernet sauvignon, Sirah y otras.

Los inviernos suelen tener temperaturas agradables durante el día y frías durante las noches; por ejemplo, en 1966, se registró en esta ciudad una temperatura absoluta de -9,5 °C (nueve grados y medio bajo cero) y el 20 de julio de 2010 la temperatura bajó a - 9,2 °C, acompañada por nevadas leves. En el 25 de julio de 2019 se produjo la nevada más copiosa e intensa hasta ahora conocida, tomando en cuenta los registros oficiales que rigen desde 1954.[14]​ El clima de Tarija puede ser clasificado como clima semiárido cálido (BSh/BSk) — fronterizo con el clima oceánico de invierno seco (Cwb), según la clasificación climática de Köppen.

La principal actividad económica del municipio es el turismo, la industria vitivinícola y la gastronomía, tanto de la región como de carnes asadas a la brasa o a la leña. Se producen vinos y singanis de gran calidad para el consumo nacional y la exportación. La ciudad tiene también plantas de procesamiento de derivados lácteos,y grandes ganados ,industrias madereras, fábricas de cerámica roja y envasadoras de frutas. La mayoría de estos productos tienen mercados dentro y fuera de Bolivia. También el comercio informal que da más que cualquier cosa (contrabando).

El área rural del municipio abarca un área extensa, con micro regiones en las cuales se desarrolla una actividad agrícola muy diversificada. Además de cultivos de vid, tiene cultivos de pepinillo, ajo, arándanos, orégano y flores para el mercado nacional y para la exportación. Tiene hatos de ganado lechero Holstein y granjas avícolas de gran capacidad productiva. Además de las labores agropecuarias, Tarija es sede de hábiles artesanos que fabrican sombreros, tejidos y cerámicas.

Tarija tiene una ventajosa ubicación que orienta su actividad turística, particularmente con la República Argentina. Su producción agropecuaria se ha visto favorecida con la construcción de la represa San Jacinto, que provee de agua para riego al valle central. San Jacinto también genera electricidad y es un centro de interés turístico.

Tarija posee interesantes edificios de la arquitectura colonial. Actualmente tiene una característica que la diferencia de las otras ciudades fundadas en la misma época dentro del Imperio español: la iglesia principal o Catedral, no se encuentra frente a la Plaza Mayor (hoy Plaza de Armas Luis de Fuentes y Vargas). Sin embargo, la catedral no es el templo religioso más antiguo de la ciudad, sino la Capilla de San Juan, emplazada en 1576 en la colina del mismo santo, por lo que hoy en día se la conoce como Capilla de la Loma de San Juan. No existen registros históricos que expliquen su emplazamiento, orientación y vista en ese lugar; probablemente el campanario de la capilla de San Juan fue un referente geográfico de llegada a la antigua Villa de San Bernardo de la Frontera, al descender por el Camino de Indígena desde la cordillera de Sama, o el antiguo y más próximo acceso, por la Cuesta del Gallinazo (actualmente en desuso por efecto del camino construido hacia las comunidades de La Tablada, Tolomosa y San Jacinto) que desembocaba al antiguo vado del Río Guadalquivir, donde actualmente se encuentra el puente peatonal denominado "Puente del Peregrino".

Otros templos religiosos interesantes de observar son la iglesia de San Roque, inaugurada en 1632, y el convento de San Francisco, inaugurado en 1606.

También son icónicas dos hermosas edificaciones estilo art nouveau: la Casa Dorada (actualmente Casa de la Cultura) y el "Castillo Azul".

El moderno Mercado Central es un punto de encuentro obligado para el visitante, donde se puede encontrar desde artesanía local y nacional, alimentos procesados artesanalmente, prendas de vestir, frutas frescas, cestos de mimbre, hasta una variedad de gastronomía típica local en un amplio piso de comidas.

Otros sitios de atractivo en la ciudad son sus parques y paseos: la Avenida Las Américas, la Fuente de los Deseos, el Puente San Martín, el Parque Bolívar, Bio Parque Urbano en la zona de Las Barrancas, los miradores del Sagrado Corazón de Jesús ahora conocido como de La Loma, Mirador de los Sueños, Juan Pablo II, el Parque de las Flores, el Parque de los Héroes y el Parque Laberinto.

Entre sus instituciones de divulgación cultural se encuentran la Biblioteca Municipal, con más de 15.000 volúmenes, el Museo de la Pinacoteca de Tarija (se destacan pinturas del período colonial), las escuelas de ballet; el Museo Palentológico de Tarija y el Observatorio Astronómico de Santa Ana.

En Tarija se encuentra la Universidad Juan Misael Saracho.

Aproximadamente a 15 kilómetros al norte de la ciudad de Tarija, se encuentra la localidad de San Lorenzo con casas del período colonial; donde de encuentra la casa, ahora museo, que perteneció al líder de los milicianos Gauchos de Güemes en Tarija, Eustaquio Méndez.

Hacia el suroeste de la ciudad de Tarija, casi en los límites compartidos por Salta y Jujuy se encuentra la población de Chaguaya, distante a 65 km de la ciudad; siendo célebre por su santuario dedicado a La Virgen.

En diciembre de 2021, la Fiesta de San Roque o también llamada la Fiesta Grande de San Roque de Tarija, celebrada entre agosto y septiembre de cada año, fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.[16][17]

La ciudad de Tarija es capital de la Provincia Cercado, conformando todo su territorio el municipio de la ciudad de Tarija y la provincia Cercado. El mismo que se rige por un gobierno autónomo municipal, compuesto por el ejecutivo municipal, cuyo nombre oficial es Gobierno Autónomo Municipal de la ciudad de Tarija y un legislativo municipal, siendo su nombre oficial Concejo Municipal.

El municipio de Tarija reconoce a 117 "Organizaciones territoriales de base", las mismas que en el área urbana son los barrios y en el área rural las comunidades campesinas.

La ciudad de Tarija se ha expandido por ambas orillas del río Guadalquivir, en medio de un ameno valle, rodeado de boscosas y empinadas montañas. Aunque en la actualidad son 75 organizaciones vecinales, los principales barrios son:

La principal fuente de abastecimiento de agua potable de la Ciudad de Tarija es el río Victoria. Las obras de captación se encuentran 12 km al oeste de la ciudad, a una elevación promedio de 2200 m s. n. m.. La ubicación de la presa derivadora se halla en el sitio denominado Rincón de la Victoria. Dicha obra construida en 1989 está constituida por un vertedero que se dispone prácticamente perpendicular al lecho del río, con una altura aproximada de 2,0 m y una longitud de 20 m. A 1600 m aguas debajo de la presa derivadora se encuentra una galería filtrante de una longitud de 30 m, un ancho de 0,60 m y una altura de 0,80 m. La galería se encuentra a una profundidad promedio de 6,70 m. Los caudales son del orden de 380 l/s. Existen en las márgenes izquierda y derecha del río Victoria captaciones menores, denominadas Cajón, que aporta 8 l/s, y el Pasacanal con 10 l/s, que funcionan solo en la época de estiaje.

Las deficiencias del abastecimiento, que se agudizan en el estiaje, han dirigido la atención al río Guadalquivir, de tal manera que se ha construido una planta de bombeo en el río, en el Angosto de Aranjuez, sitio desde el cual se bombea hasta la planta de tratamiento existente en Tabladita. El proyecto está orientado exclusivamente para satisfacer las necesidades de la época seca (agosto-noviembre).

El Aeropuerto Capitán Oriel Lea Plaza es la terminal aérea de la ciudad, ubicada al suroeste de la ciudad, con vuelos a destinos nacionales y conexiones internacionales.

En el sur de la ciudad se encuentra la nueva terminal interdepartamental de buses "Torrecillas".

En cuanto al transporte urbano, en 2018 el Gobierno Municipal de Tarija firmó un convenio con el de La Paz para la transferencia de conocimientos del servicio municipal de transporte PumaKatari a la ciudad de Tarija.[18]

Tarija tiene acceso vial asfaltado hacia la Provincia argentina de Salta mediante la Ruta 1, hasta el Puente Internacional de Bermejo, distante aproximadamente a 200 km de la capital. Asimismo, atravesando las provincias O'Connor y Gran Chaco se llega a la frontera con la República del Paraguay mediante la Ruta 11, la cual también conecta con el oriente boliviano a través de la Ruta 9. Hacia el occidente de Bolivia se conecta mediante la Ruta 1 que lleva a las ciudades de Potosí, Oruro y La Paz.



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