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Últimas tardes con Teresa



Últimas tardes con Teresa es una novela del escritor español Juan Marsé publicada en 1966 por la editorial Seix Barral, con la cual obtuvo el premio Biblioteca Breve de novela 1965.

Ambientada en una Barcelona de ricos burgueses y de marginados, relata la amistad entre una joven universitaria, burguesa y falsamente rebelde, y un seductor ladrón de motos que se hace pasar por obrero militante revolucionario. Consta de veinticinco capítulos agrupados en tres partes que cuentan sendos encuentros del Pijoaparte (apodo de Manolo Reyes) con Maruja y con Teresa, el idilio entre Manolo y Teresa, nacido de un accidente que sufre Maruja, y el relato efectivo de las tardes del título del libro.

El lenguaje empleado refleja la jerga de los barrios. Usa palabras y frases en catalán con el propósito de verosimilitud. También hay alguna que otra palabra en francés y en inglés.

La novela narra los amores de Manolo, más conocido como Pijoaparte, charnego, típico exponente de las clases bajas marginadas cuya mayor aspiración es conseguir seducir a Teresa, una bella muchacha rubia, universitaria e hija de la alta burguesía catalana. La historia empieza cuando el Pijoaparte llega al barrio de los ricos, San Gervasio, con un flamante traje bien planchado, y se sienta en un flamante coche estacionado delante de la entrada de una fiesta para jóvenes estudiantes, enciende un pitillo y espera que alguna chica se fije en él. Al ver que esto no ocurre, entra y allí conoce a una chica, Maruja. Tiene una aventura con ella, pero cuando descubre que en su habitación hay colgados delantales, se da cuenta de que no es burguesa, la despierta y azota en la cara, sin que ella haga nada para defenderse, como si ya estuviera acostumbrada a ese trato. Piensa que saliendo con ella conseguirá atraer a su dueña, Teresa, una universitaria conflictiva, rubia e hija de padres burgueses y ricos.

Maruja cae enferma, y esto enciende la chispa del amor entre el Pijoaparte y Teresa. Ella sustituye como su "líder espiritual" a Luis Trías de Giralt (líder estudiantil con el que previamente a intimar con Manolo había tenido una insatisfactoria experiencia sexual) por Manolo. Maruja muere. En ese momento podemos comprender como realmente ambos personajes han llegado a estar profundamente enamorados el uno del otro, y como al mismo tiempo todo se viene abajo.

Predomina la narración lineal en orden cronológico aunque abundan las analepsis para volver a la niñez de los personajes que componen la trama o para reconstruir hechos importantes. De esta forma, llegamos a conocer de forma profunda al protagonista.

La acción dura un año y tres meses, con un corto episodio de dos años después. Se desarrolla en Barcelona y en la playa de Blanes. Dentro de Barcelona hay dos mundos: el Carmelo, suburbio de clases marginales (obreros, ladrones, prostitutas, delincuentes…) y San Gervasio, un barrio rico, exclusivo, con gente libre pero a la vez lleno de problemas.

Son dos mundos enfrentados, el de Manolo y el de Teresa, y a través de ellos dos culturas, pues la chica es de origen catalán y él joven es charnego.

El narrador está en tercera persona con algunos monólogos interiores en primera y, a veces, en segunda persona.

El narrador en ocasiones nos sugiere datos para crear misterio como todo lo que rodea al que llaman “Cardenal”. Con gran maestría, el novelista nos adelanta a veces el desenlace.

La voz narradora en tercera persona es la del autor, que interviene constantemente, más cerca de Pijoaparte que de los demás pees.

La narración en tercera persona no excluye el artificio del perspectivismo para presentar la realidad en diferentes dimensiones.

Así, la escena primera en que el murciano aparece, sin ser invitado, en una fiesta particular del barrio San Gervasio, se presenta desde el punto de vista de Manolo, más tarde con la visión de Teresa y, por último, ante la perspectiva de Maruja.

Otras escenas son proyecciones de la fantasía de sus personajes. Por ejemplo, la visita narrada en detalle de Manolo a la alcoba de Teresa en la villa de sus padres ocupa casi siete páginas, al cabo de las cuales nos enteramos de que no hubo tal visita, que sólo hemos asistido a una febril aventura soñada, producto de la exaltada imaginación del joven.

Tres personajes, cuyas vidas están enlazadas por el azar, encarnan los dos universos antagónicos. Manolo, Teresa, Luis y Maruja, criaturas creadas por Marsé para caricaturizar esos dos mundos. El esquema de los personajes es Teresa-Maruja; Luis-Manolo, paralelismo buscado entre personajes de clases sociales diferentes para contrastarlos. Manolo y Luis son, durante cierto tiempo cada uno, novios y al cabo fracasados amantes de Teresa. Manolo y Teresa, por su parte, sostienen semejanzas psicológicas entre sí, pues mientras Manolo perseguirá siempre la imagen dulce de la pequeña turista francesa, Teresa hará otro tanto con la del golfillo conspirador de extraña fuerza.

La obra fue llevada al cine en 1984 por Gonzalo Herralde: Últimas tardes con Teresa.

En Colombia, la programadora RTI la llevó a la pantalla chica en el espacio «El cuento del domingo» (198?), protagonizada por Nelly Moreno, Sebastián Ospina y Adelaida Nieto y dirigida por Jorge Alí Triana. Eran los años ochenta y se insinuaban escenas con una moderada carga de erotismo no muy usual para este espacio.




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