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Capua



Capua es una ciudad italiana de 18.293 habitantes[3]​ situada en la provincia de Caserta. En los tiempos antiguos, era la capital regional de la Campania, a 26 km de la actual Nápoles, a orillas del río Volturno.

Alberga el Museo Campano, el Departamento de Economía de la Universidad de Campania Luigi Vanvitelli (UNICAMPANIA) y el Centro Italiano de Investigaciones Aeroespaciales (CIRA).

En la antigüedad fue una de las ciudades más importantes de la República romana, luego Imperio romano. En el escudo municipal aparece el acrónimo S•P•Q•C de la frase latina Senātus Populus Que Campanus, que traduce «el Senado y el Pueblo Campano».

La ciudad antigua, que no estaba donde se halla la actual ciudad de Capua, sino en el municipio vecino de Santa Maria Capua Vetere, se llamaba ya Capua (en latín Capua), derivación posible de Kampanos (latín Campanus), que a su vez derivaría de Campo, por su situación en un campo (llanura) fértil. La ciudad moderna ocupa el lugar de la antigua ciudad de Casilinum.

Fue fundada probablemente por los etruscos en el año 600 a. C.

Los capuanos dieron el nombre a Campania; su pueblo fue llamado campanios por los romanos y el territorio Campanus Ager. Estrabón dice que Capua deriva del latín caput,[4]​ es decir, cabecera (de la región); etimológicamente falso para un nombre etrusco derivado del latín atribuible a alguna de las fuentes del geógrafo, por proximidad en el relato a la de Timeo-Artemidoro.[5]​ En otro pasaje de su obra insiste en adjetivarla «cabeza», al decir que por el hecho de ser la capital de Campania «las demás ciudades podrían ser consideradas como pequeñas villas, excepto Teano Sidicino»[6]​ Otros hacen derivar el nombre de Capis, que podría ser un griego mitológico o el conquistador samnita que se apoderó de la ciudad en el 423 a. C. También se hace derivar el nombre de Capua de la palabra etrusca Capue, cuyo significado se desconoce.

Dice Estrabón que la distancia de Capua a Casilino (Casilinum) era de 19 estadios,[7]​ 3,515 km (4,44 en realidad).

Ocupada por los etruscos en el siglo V a. C., su nombre fue Volturnus, según Tito Livio, y fueron los samnitas los que la llamaron Capua, pero otros escritores dicen que Capua era un nombre etrusco. Otras opinan que era un nombre osco que llevaba la ciudad antes de la conquista etrusca y de que los samnitas la recuperaran.

Estaba conectada con Roma por la vía Apia, siendo famosa por sus bronces y perfumes y colocándose por su prosperidad en el segundo lugar de Italia después de Roma. En ella tuvo lugar la rebelión de los esclavos capitaneados por Espartaco, en el año 73 a. C.

En todo caso, la ciudad no despegó hasta el establecimiento de los etruscos que fundaron, quizás sobre una ciudad preexistente, la ciudad de Volturno. Catón el Viejo dice que esto sucedió en el 471 a. C., quien concretamente asegura que fue 260 años antes de que fuera tomada por Roma, refiriéndose no a su conquista en 221 a. C. durante la segunda guerra púnica, sino a su sometimiento a Roma en 338 a. C.

Pero otros autores lo datan antes (Veleyo Patérculo afirma que en el 800 a. C.). Hay evidencias de una vasta necrópolis de estilo villanoviano de la primera Edad del Hierro, y de un asentamiento desde inicios del siglo VIII a. C.[8]​ Quedó relegada a un segundo plano por la polis griega de Cumas, vinculada comercialmente con la costa tirrena. A finales del siglo VI a. C. durante el conflicto entre las ciudades etruscas del interior por la hegemonía sobre el Lacio y sobre Campania, Capua recuperó su importancia debido a su posición entre la Magna Grecia y Etruria.[8]

Bajo dominio etrusco, Capua fue la principal de las doce ciudades etruscas de la región y debió haber ejercido una posición hegemónica sobre el resto o sobre la mayoría. Adquirió un alto grado de prosperidad, pero el refinamiento de sus habitantes les hizo poco hábiles para la guerra, y los samnitas se aprovecharon de ello.

Finalmente los etruscos se vieron obligados a firmar un acuerdo de paz con los samnitas que les otorgaba el privilegio de la ciudadanía de Capua y compartieron con ellos la tierra y la mitad de la ciudad. En el 423 a. C., durante un festival, los samnitas que estaban en Capua, sorprendieron a sus supuestos aliados y se apoderaron de toda la ciudad. Los samnitas eliminaron a la clase dirigente etrusca y dieron el poder a la población local, probablemente osca, que mezclada con etruscos y samnitas originaron el pueblo de los campanios. Diodoro Sículo sitúa el acontecimiento en el 440 a. C.

El cambio de dirigentes no afectó a la prosperidad de la ciudad, que permaneció próspera y con cierta hegemonía sobre las ciudades vecinas. En el 343 a. C., Tito Livio dice que era la ciudad más opulenta de Italia. Pero esta riqueza provocó que la población se volviera otra vez refinada y perdieran su capacidad guerrera y la posibilidad de competir con los samnitas que seguían viviendo en las montañas.

En el 343 a. C., durante la primera guerra samnita (343-341 a. C.), los sidicinos, una tribu independiente, fue atacada por los samnitas y pidieron ayuda a Capua, pero fueron derrotados en la llanura entre la montaña Tifata y la ciudad y se hubieron de resguardar dentro de las murallas. Los capuanos pidieron ayuda a Roma. Una guarnición romana se estableció allí. Capua entró en alianza con Roma para protegerse de las tribus montañesas samnitas, junto con sus comunidades dependientes, Casilinum, Calatia, Atela, a la vez que la mayor parte de Campania caía bajo la supremacía romana. Los ciudadanos de Capua recibieron la civitas sine suffragio, ciudadanía sin derecho a voto (en 338 a. C. según algunas fuentes).[8]

La sumisión de Capua no duró mucho tiempo, ya que unos años después luchó al lado de la Liga Latina contra Roma.

Derrotados latinos y capuanos, la ciudad pasó a Roma y tuvo que ceder la llanura de Falernia. Los caballeros capuanos que se opusieron a la guerra contra los romanos obtuvieron el derecho de ciudad romana y el resto de capuanos recibieron la civitas sine suffragio (ciudadanía sin voto).

Capua continuó manteniendo su administración local con magistrados propios y tuvo la consideración de municipium. Los jefes locales ostentaban el título de Meddix Tuticus, que era un título osco.

En la segunda guerra samnita, Capua comprobó la poco fiable alianza con Roma, cuando tras la derrota de los samnitas el Ager Falerus situado en la orilla derecha del Volturno fue confiscado.

En 318 a. C. los poderes de los magistrados nativos (meddices) fueron limitados con el apoyo de los magistrados con el título de praefecti Capuam Cumas (cuyo nombre procede de las más importantes ciudades de Campania); estos eran al principio meros ayudantes del praetor urbanus, pero posteriormente al 123 a. C. se elegían 4 magistrados romanos. Estos gobernaron toda la Campania hasta la época de Augusto, en la que esta magistratura fue abolida. Fue la capital de Campania Felix.

En 317 a. C., surgieron disensiones internas y se solicitó al Senado Romano que interviniera. El Senado introdujo varias regulaciones (a propuesta del pretor L. Furius), que consiguieron restaurar la paz social.

En 312 a. C., Capua fue conectada con Roma a través de la Vía Apia, la principal vía militar de Italia. La puerta occidental de las murallas servianas recibía el nombre de Porta Capena, quizás el único caso en el cual una puerta de este recinto amurallado tenía el nombre del lugar al que conducía. El momento en que la Vía Latina fue ampliada hasta Casilinum es dudoso (probablemente cuando Capua cayó bajo dominio romano, i.e. antes de la construcción de la Vía Apia). Se proporcionó una carretera de sólo 10 km, y las dificultades para su construcción no fueron muchas; ello evitaba también el problemático viaje a través de las Lagunas Pontinas.

La importancia de Capua creció sin cesar durante el siglo III a. C.

Capua mantuvo su riqueza y prosperidad. Era la tercera ciudad en importancia (detrás de Roma y Cartago) en la época de la segunda guerra púnica.

Capua aportó a la guerra treinta mil infantes y 400 caballeros. No obstante, las otras ciudades de Campania (Nola, Neápolis y Cumas, principalmente) se negaron a seguir a Aníbal. El general cartaginés estuvo aquel invierno en la ciudad y la riqueza de Capua tuvo un efecto negativo sobre las tropas y su disciplina. En 212 a. C. los romanos emprendieron el asedio de la ciudad.

Aníbal llegó desde Apulia y obligó a levantar el sitio, pero tan pronto como se retiraron los cónsules Fulvio y Claudio reemprendió el asedio. los esfuerzos del general cartaginés para forzar la retirada romana no resultaron y la ciudad comenzó a padecer hambre, por lo que los capuanos se rindieron sin condiciones (211 a. C.). La ciudad fue castigada: los senadores y nobles fueron ejecutados; otros fueron enviados a lugares lejanos, como la región del Tíber. El territorio de Capua fue confiscado, las magistraturas locales abolidas, y la población que quedó o se estableció en la ciudad fueron sujetos al prefecto de Roma. No se mató a más gente porque hacían falta para las cosechas de aquella zona tan fértil.

Hasta la grave derrota de los romanos en Cannas la ciudad permaneció fiel a Roma, pero después de este evento Aníbal intentó atraerla a su causa, el partido popular de la ciudad dirigido por Pacuvius Calavius y Vibius Virrius, abrieron las puertas a los cartagineses. Su lealtad cambió y se alió con Cartago. El motivo exacto no está claro: puede que se debiese al rechazo romano a un requerimiento suyo por el cual uno de los dos cónsules debía proceder siempre de Capua o bien pudo ser una simple maniobra para asegurarse su supremacía local en caso de victoria Cartaginesa. En cualquier caso, Aníbal aprovechó este evento para establecer en la ciudad sus cuarteles de invierno. Autores como Tito Livio sugieren que las lujosas condiciones de vida de Capua fueron su perdición, puesto que las tropas se volvieron débiles y su moral se vio reducida por el lujo. Otros autores, Bosworth Smith y posteriores, son escépticos con respecto a esto, y observan que el comportamiento de las tropas fue tan bueno en batalla de esa estancia como había sido antes.

En cualquier caso, la ciudad fue tomada de nuevo por los romanos tras un largo asedio en el año 211 a. C. y fue severamente castigada. Se abolieron sus magistrados y su organización comunal, los habitantes que no murieron perdieron sus derechos civiles, y su territorio fue declarado ager publicus (dominio del estado romano). Partes de ese terreno fueron puestas a la venta en 205 a. C. y 199 a. C., y otra parte fue dividida entre los ciudadanos de Volturno y Literno, que fueron establecidas cerca de la costa en 194 a. C. Sin embargo, la porción más grande del terreno se reservó al estado para su cesión a arrendatarios.

Desde entonces fue leal a Roma. Durante la guerra social, Veleyo, representante de la ciudad, solicitó el restablecimiento de los privilegios municipales.

Capua continuaba siendo importante en aquella época. Tito Livio la llama «urbs maxima opulentissimaque italiae» (la ciudad más grande y rica de Italia).[8]Sila reunió un ejército en la ciudad para ir a luchar contra Mitrídates del Ponto, donde había reunido sus legiones contra Roma. Al año siguiente, en Capua, Lucio Cornelio Cinna se rebeló contra el Senado Romano. En la guerra entre Pompeyo y César, los pompeyanos convirtieron Capua en cuartel general, pero la tuvieron que abandonar. Jugó algún papel durante la conspiración de Catilina. En esta época cae la casa de Battiatto, importante lanista conocido por descubrir a Espartaco, que fue el gladiador campeón de Capua antes de su revuelta contra Roma.

Hubo considerables dificultades a la hora de prevenir ocupaciones ilegales por parte de personas privadas, e incluso fue necesario pagar por la expulsión de algunos de ellos en 162 a. C. Desde ese periodo, el terreno se alquiló sólo a pequeños propietarios, y no a grandes terratenientes. Hubo también frecuentes intentos para dividir la tierra entre nuevos colonos. Un intento del año 83 a. C. llegó a establecer formalmente una colonia, pero pronto fue disuelta. Cicerón también ataca en sus discursos De Lege Agrania a un intento similar organizado por Publio Servilio Rulo en 63 a. C.

Su territorio permaneció en manos de la República Romana y en la época de los Gracos quedó exenta de reparto. En 63 a. C. el tribuno Servilio Rulo, propuso una ley agraria que tenía como objetivo la distribución de este territorio, pero la elocuencia de Ciceró provocó que fuese desestimada; aunque finalmente el reparto se hizo en virtud de la lex Julia, aprobada bajo el gobierno de César en el año 59 a. C., y 20.000 romanos se establecieron en los campos de Campania (Ager Campanus y Ager Stellatis), y se creó una colonia; probablemente entonces los capuanos ya habían recuperado los derechos municipales que parece que poseían, al menos, desde la época de Cicerón.

Mientras tanto, la alta densidad de población de este distrito implicaba la necesidad de la creación de algún tipo de organización para sus habitantes. Esto fue solventado gracias a su agrupación por santuarios, y en especial en el de Diana Tifatina, en conexión con el cual se conoce la existencia de un pagus Dianae (pago a Diana) a partir de las inscripciones. También se conoce de la existencia de un pagus Herculaneus.

Sin embargo, la ciudad de Capua no pertenecía a ninguna de estas organizaciones, y dependía enteramente de su praefecti. Sin embargo, gozó de gran prosperidad debido al cultivo de la espelta, así como por sus manufacturas, entre las que destacaban sus objetos de bronce, que son alabados en los textos de Marco Porcio Catón y de Plinio el Viejo. Su lujo era proverbial. Campania era especialmente renombrada por sus combates de gladiadores. De entre sus escuelas de gladiadores surgió la figura de Espartaco y sus seguidores, causantes de la tercera guerra servil de 73 a. C.

Julio César, cónsul en 59 a. C., estableció allí una colonia romana llamada Julia Felix en conexión con su ley agraria, y 20.000 ciudadanos romanos se establecieron en su territorio. Capua fue en adelante colonia romana, pero los colonos no pudieron disfrutar tranquilos las tierras. Entre las tierras que los triunviros prometieron a las legiones el año 43 a. C. estaba Capua. Se cree que fue donada a los veteranos de Augusto, que la convirtieron en su cuartel general durante la guerra de Perusia contra Marco Antonio (41 a. C.).

Después de la Batalla de Actium (31 a. C.) se establecieron nuevos colonos. La colonia recibió el nombre de Colonia Julia Augusta Felix, tal y com se ha hallado en alguna inscripción. Augusto cedió a la municipalidad un valioso terreno en Creta, donde se construyó un acueducto.

En el siglo I, La construcción de la Vía Domitiana a lo largo de la costa tirrena la excluyó de la principal ruta comercial.[8]

Durante el Imperio romano dio pocos motivos para hablar de ella. Estrabón la llama metrópolis de Campania. Bajo Nerón recibió más colonos militares. En la guerra del año 69 (año de los cuatro emperadores) la ciudad se posicionó del lado de Vitelio, lo que llevó a la ruina a muchas familias. Por otro lado, en el bajo imperio no se encuentran a menudo menciones a la ciudad, pero en el siglo IV fue el centro del consularis Campaniae y su ciudad jefe, aunque Ausonio la coloca por detrás de Mediolanum y de Aquileia en su ordo nobilium urbium. En el siglo III había declinado un poco, pero aún era la octava ciudad del imperio.

En 456 fue ocupada por el rey vándalo Genserico. Es mencionada en las Guerras Góticas. Belisario la conquistó.

En el siglo VIII volvió a ser una ciudad próspera. Al ser ocupada en 840 por los sarracenos los habitantes se refugiaron en las montañas, dado que la ciudad sita en una llanura era indefendible.

La región de Capua después de la acometida sarracena del año 840, escapó al control del Ducado de Benevento, en el que había estallado la guerra civil. La región era administrada por gastaldos del duque. La región, que pasó a ser condado (840-847), reconociendo la soberanía de Benevento, y en 847 la de Salerno.

Cuando el conde Atenolfo I se apoderó de Benevento (900), se convirtió en principado. A la muerte de Landulfo IV de Benevento y VI de Capua, los dos principados se repartieron entre sus dos hijos: el de Capua le correspondió a Landonulfo I, con quien Capua se hizo independiente.

En el año 856, el obispo Landulfo convenció a la población huida a que regresara y se estableciera en la antigua ciudad vecina de Casilinum, más defendible, que fortificaron, y a la que se le dio el nombre de Capua.

En 1282 fue ocupada en parte por los aragoneses que se comprometieron a restituirlo a los Anjou por el tratado de Anagni de 1295, y así pasó al Reino de Nápoles. En 1501 fue saqueada por César Borgia, al servicio de Francia. El Reino de las Dos Sicilias, continuación del de Napolés, subsistió hasta 1861. En esta fecha Capua se incorporó a Italia.

La antigua Capua es la actual población de Santa Maria Capua Vetere (Santa Maria Maggiore hasta finales del siglo XIX).

El territorio de Capua se extendía hasta la desembocadura del Volturno (antiguo Volturnus). El norte del río se denominaba Ager Falernus y el sur Ager Campanus. La región de la montaña Callicula, de Calenus a Casilinum, fue llamada Campus Stellatis.

Quedan algunos restos del acueducto de Augusto, conocido como Aqua Júlia, y del anfiteatro. Capua fue un gran centro de gladiadores ya que poseía una escuela en la que estuvo Espartaco, de la cual se escapó con 70 compañeros.

Según Suetonio, tenía un Capitolio, del que no quedan restos. Aún permanecen en pie una parte de las murallas. Se ha halllado un arco triunfal cerca del anfiteatro.

No han sido hallados restos prerromanos en la propia ciudad de Capua, pero se han descubierto importantes cementerios, el más antiguo del VII o siglo VI a. C.

Las tumbas son de formas variadas, en parte cámaras con frescos en los muros, en parte con bloques cúbicos de peperino, vaciados, con tapas ranuradas. Los objetos encontrados consisten principalmente en vasos de bronce (muchos sin pie, y con líneas incisas de estilo etrusco) y de arcilla, algunos griegos, otros de manufactura local, y pinturas.

Al este de la ciudad, en la propiedad Patturelli, fue encontrado un templo con inscripciones votivas en etrusco, algunas inscritas en tablillas de terracota, la más famosa de las cuales es la Tabula Capuana, conservada en Berlín. Hay inscripciones breves en cipos funerarios. Un grupo de 150 estatuillas de toba que representan a matronas que llevan uno o más niños en su regazo, con tres pesadas inscripciones en latín del primer periodo del Imperio romano.

El yacimiento arqueológico está en una llano, con defensas naturales. Se extendía desde el este hasta el oeste delimitado por la Vía Apia, con caminos desde el noroeste al sureste desde Casilinum hasta Calacia, gira directamente hacia el este y muy poco después pasa por el llamado Arco di Adriano (un arco triunfal de buen trabajo de albañilería, con tres aberturas, erigido en honor de un emperador desconocido), y continúa discurriendo en esta dirección durante 1600 m (6000 antiguos pies oscos).

La puerta oeste era la Porta Romana; se han hallado restos de la puerta este, cuyo nombre se desconoce. Esto demuestra que la calle principal estaba perfectamente orientada, antes de que fuera construida la Vía Apia, probablemente en época prerromana. La anchura de la ciudad desde el norte al sur no puede determinarse con bastante precisión, ni la línea de murallas de norte al sur que tampoco se conoce, aunque aproximadamente se puede fijar por la ausencia de tumbas. Beloch la fija en 4000 pies oscos (1100 m), ni es absolutamente cierto (aunque es altamente probable, ya que Cicerón alaba su disposción regular y precisas calles) que el plano de la ciudad fuera rectangular.

Hay restos de termas romanas al norte de la Vía Apia, enfrente de un teatro, al sur. Originalmente consistía en un gran cryptoporticus, rodeado en tres de sus lados por un patio, cuyo lado sur está abierto a la carretera; actualmente está bajo las prisiones. Beloch (ver abajo) lo atribuye al periodo osco; pero la construcción tal y como la muestra el dibujo de Labruzzi (v. 17) es en parte de albañilería y de obra reticulada. El escenario del teatro tiene la parte posterior hacia la carretera. Labruzzi (v. 18) da una interesante vista de la cávea. Por las inscripciones parece que fue erigido en época de Augusto.

Otras inscripciones, sin embargo, prueban la existencia de un teatro del año 94 a. C. Se sabe que la colonia romana estaba dividida en regiones y poseían un capitolium, con un templo de Júpiter, dentro de la ciudad, y cuya plaza del mercado, especialmente de ungüentos, llamada Seplasia. También se habla de un aedes alba, probablemente la original casa senatorial, que estaría en un espacio abierto conocido como albana. Pero la situación de todo ello es incierta. Un Mithraeum puede ser visitado previa cita. [1] (en inglés)

Hay que mencionar, por último, el anfiteatro de Capua, el primero que construyeron los romanos.

El centro histórico que se encuentra sobre un brazo del río Volturno en el emplazamiento de la ciudad antigua de Casilinum, es rico en monumentos y en edificios históricos y posee numnerosas piezas arqueológicas de la época romana, como estelas y estatuas, que se hallan en el borde de las carreteras o en las paredes de los edificios más antiguos.

En la frazione de Sant'Angelo in Formis, la Basilica Benedettina de estilo bizantino-campano (finales del siglo XI) es uno de los monumentos más importantes de la Edad Media del sur de Italia.

Fuente ISTAT - elaboración gráfica de Wikipedia




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