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Casta Vistahermosa



La Casta Vistahermosa es una de las siete castas fundacionales de la raza del toro de lidia reconocidas por la legislación española, figurando dentro del Libro Genealógico de la Raza Bovina de Lidia del Ministerio de Agricultura así como en los planes de mejora y protección de esta especie.[1][2]

El origen de la casta se remonta a 1733, cuando los hermanos Alonso, Francisco y Tomás Rivas, arrendadores de diezmos en Dos Hermanas y en el caso de Francisco, presbítero y Comisario de la Inquisición, forman una destacada ganadería de la que más tarde derivará la Casta Vistahermosa.

En 1764 el hijo de Alonso Rivas, Tomás Francisco Rivas, se hizo cargo de la ganadería que fundaran su padre y sus tíos y en 1774 se la vendió al utrerano Pedro Luis de Ulloa y Celis (1697-1776), I Conde de Vistahermosa, que falleció dos años después de haberla adquirido, siendo sucedido en el título y en la propiedad de la ganadería por su hijo Benito de Ulloa y Halcón de Cala (1736-1800), II Conde de Vistahermosa, que fue quien fijó los caracteres de su ganado y logró gran prestigio, destacando entre todos los ganaderos de su época.[3][4]

Los Vistahermosa de estos primeros tiempos eran de capa negra mayoritaria, con algunos cárdenos, colorados y castaños. Eran más pequeños que los de otras Castas y más propicios para el toreo de muleta, lo que, aunque en aquel entonces no era tan trascendental, les hizo ganar fama entre los toreros y aficionados. En 1790 Benito vendió una partida de reses a Vicente José Vázquez, creador de la Casta vazqueña y del Encaste Vázquez a base de cruzar reses de diferentes procedencias.[5]

Benito de Ulloa falleció en 1800 y le sucedió su hermano Pedro Luis de Ulloa y Halcón de Cala (1751-1821), III Conde de Vistahermosa, al que le tocó la complicada época de prohibiciones de la fiesta (1805-1807) y, poco después, la Guerra de la Independencia, a pesar de la cual mantuvo el prestigio de la ganadería. Al morir en 1821 fue sucedido por su hermana Luisa de Ulloa y Halcón de Cala (1752-1831), IV Condesa de Vistahermosa, que en 1823 vendió la ganadería. Dada la dimensión, necesitó de cinco compradores; estos fueron Fernando Freire Rull, Antonio Melgarejo Montes de Oca y Francisco de Paula Giráldez Montero, que adquirieron un pequeño número de reses, y Salvador Varea Moreno y Juan Domínguez Ortiz, este último conocido como El Barbero de Utrera, que adquirieron la mayor parte del ganado.[6]

Antonio Melgarejo y Montes de Oca, marqués de Albo, nacido en Los Palacios y Maestrante de Sevilla, únicamente estuvo dos años con el poco ganado Vistahermosa que adquirió, pues en 1825 se lo vendió a los hermanos José María y Luis María Durán, naturales de Villanueva del Río (Sevilla).

José María Durán mantuvo una parte hasta que en 1838 se la vendió al diezmero de ganado vacuno y equino José María Amor, que tenía también reses de procedencia Cabrera, Picavea de Lesaca y Arias Saavedra (ambas Vistahermosa). Ese mismo año se la vendió al presbítero Francisco de Paula Giráldez, que la unió a su ganadería. La de Luis María Durán se vendió en 1844, una parte a Pedro María Angulo, marqués de Sales, que pronto desapareció, y otra al utrerano Plácido Comesaña, que en 1845 compró la ganadería del referido Francisco de Paula Giráldez, entonces en poder de su sobrino Joaquín Giráldez Cortés, mezclando ambas líneas; por tanto, la rama Melgarejo puede darse por extinta hacia 1850.[7]

Francisco de Paula Giráldez Montero, presbítero de Utrera, se hizo con unas pocas reses de Vistahermosa en 1823. En 1825 vende al sacerdote Francisco Bueno una gran parte de su ganado y este lo transfiere ese mismo año al canónigo Diego Hidalgo Barquero, que en 1832 conseguirá, a la muerte de Vicente José Vázquez, dos utreros, ya seleccionados para sementales por el propio Vázquez y, al cruzarlos con sus vacas Vistahermosa-Giráldez, creará el Encaste mixto Hidalgo Barquero. En las ganaderías actuales de este encaste se encuentra el único vestigio presente de la sangre Giráldez y Melgarejo.[8][9]

En 1823 una de las partes en que fue dividida la ganadería de Vistahermosa fue adquirida por Salvador Varea Moreno, natural de Jerez de la Frontera, que poco disfrutó de la misma pues en 1827 la vendió a Pedro José Picavea de Lesaca y de los Olivos, militar retirado que llegó a ocupar la alcaldía de Sevilla. En 1828 realizó unas ventas de toros a Manuel Suárez Cordero, dividiendo este último la venta en dos partes para sus hijos: la que fue para su hija Manuela Suárez Jiménez pasó a formar parte de la ganadería que ya tenía en propiedad su esposo Anastasio Martín, y que en la actualidad es la ganadería de Hijos de Dolores Rufino; la parte que fue para su hijo Manuel Suárez Jiménez fue vendida por este a Dolores Monge Roldán, formando así la actual ganadería de Murube, y de la cual partirán casi todos los Encastes actuales.[10][11][12]

Pedro José Picavea de Lesaca falleció en 1830, siendo sucedido por su esposa Isabel Montemayor Priego, y cuando esta muere en 1849 le sucede su hijo José Picavea de Lesaca Montemayor, que en 1854 venderá la ganadería a Antonio Rueda y Quintanilla, VII marqués del Saltillo, dando lugar a la actual ganadería de Saltillo.[13]

Cuando en 1823 se repartió la ganadería de los Condes de Vistahermosa, siendo su titular Luisa de Ulloa y Halcón de Cala, IV Condesa de Vistahermosa, la mayor parte de ella fue adquirida por Juan Domínguez Ortiz, más conocido como El Barbero de Utrera. A su muerte en 1834 le heredó su yerno José Arias Saavedra y Ulloa (ya por aquel entonces viudo de la hija del Barbero, Consolación Domínguez, fallecida en 1829). Los toros de José Arias Saavedra eran conocidos indistintamente como “los del Barbero” o como “los saavedreños” y fueron conocidos crecientemente hasta la muerte de José en 1863. La ganadería entonces se dividirá en dos partes: un tercio irá a la Viuda de Murube y los dos tercios restantes pasarán a Ildefonso Núñez de Prado.[14][15]



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