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Conflicto diplomático entre Sudamérica y Europa de 2013



El conflicto diplomático entre Bolivia y Europa de 2013[2][3]​ comenzó el día 2 de julio de ese año, a partir de la retención del presidente de Bolivia, Evo Morales durante catorce horas en el Aeropuerto de Viena-Schwechat, en Austria. Esto ocurrió luego de que Francia, Portugal, Italia y España negaran el vuelo del avión presidencial boliviano por sus espacios aéreos y de que España, presuntamente, intentara inspeccionar el aparato por la sospecha de que estuviera a bordo Edward Snowden, quien se encontraba con pedido de captura por parte de las autoridades estadounidenses, por sus revelaciones sobre el programa secreto de vigilancia global PRISM, conducido por ese país, en colaboración con otros países anglosajones y empresas tecnológicas.

El hecho generó una fuerte condena por parte de la mayoría de los países sudamericanos, incluyendo a Argentina, Belice, Brasil, Nicaragua, Uruguay y Venezuela.[4][5][6][7][8]

El presidente boliviano se encontraba a fines del mes de junio en Managua, en el marco de una gira a bordo de su avión presidencial el Falcon 900 EX, arribando a Moscú el 1 de julio, con el objetivo de discutir acuerdos energéticos con su par ruso, Vladímir Putin.[9]

El 2 de julio, la delegación boliviana, con Morales a bordo, partió del aeropuerto de Moscú, de regreso a La Paz, debiendo realizar una escala técnica en Portugal.[10]​ Durante el vuelo, reciben la notificación de que Portugal negaba tanto el aterrizaje como el sobrevuelo. Se elaboró entonces un plan de vuelo alternativo, con la intención de realizar la escala en las Islas Canarias. Es entonces cuando Francia se suma a la denegatoria impuesta inicialmente por Portugal. Cuatro países europeos en total son los que impiden a la aeronave el acceso al espacio aéreo, a Francia y Portugal se sumarían Italia y España.[11]

Unasur emitió un comunicado donde expresa su solidaridad con el gobierno boliviano y manifiesta su «indignación y profundo rechazo» por el hecho, demandando además su esclarecimiento.[12]​ El organismo convocó a una cumbre de emergencia el día 4 de julio.[13][14]

El Congreso mexicano condenó enérgicamente el trato discriminatorio hacia el primer mandatario boliviano, calificando además a lo sucedido como una «violación a los tratados internacionales sobre aviación civil».[15]

El ministro de Defensa boliviano afirmó:

El ministro de Relaciones Exteriores boliviano, David Choquehuanca, acusó, en una rueda de prensa convocada de urgencia, a los países que negaron el aterrizaje del avión presidencial de cometer «una injusticia», ya que la aeronave tuvo que aterrizar de emergencia en el aeropuerto de Viena para repostar antes de continuar el viaje de vuelta a La Paz.

Morales indicó que, durante la madrugada del día 3, el embajador de España en Viena, Alberto Carnero, acudió al aeropuerto y le pidió que le invitara a tomar un café en el avión. El presidente boliviano insistió en que no accedió a esa petición «por una cuestión de dignidad».

En un principio también se incluyó a España en este grupo de países, ya que el propio Morales había afirmado que España había concedido inicialmente el permiso para repostar en Canarias, pero que dicho permiso fue posteriormente anulado. Sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel García-Margallo, aseguró que España «en ningún caso» prohibió al presidente boliviano aterrizar en territorio español. El Gobierno español dio una autorización para que Morales hiciera escala en las Islas Canarias, pero el avión «no aterrizó en el plazo previsto», por lo que posteriormente se solicitó «una ratificación» de dicha autorización. Margallo negó también que se solicitase «registrar el avión» antes de su partida.[18][19]

El ministro español, afirmaba el día 9 de julio en una conferencia organizada por Europa Press:

Evo Morales pidió explicaciones a los gobiernos europeos que impidieron el sobrevuelo de su avión, al sospechar que en él podía ir el agente de la NSA, Edward Snowden, y anunció que estudiará acciones legales contra ellos por lo que considera un «secuestro». La primera medida diplomática del Gobierno boliviano será convocar con urgencia a los embajadores de Francia, Italia y la cónsul de Portugal en La Paz para que expliquen las razones por las que ayer denegaron el sobrevuelo y el aterrizaje al avión del presidente.

El embajador de Bolivia ante Naciones Unidas, Sacha Llorenti, calificó lo sucedido como «agresión» y condenó «la actitud racista, colonial y subordinada», mostrando su convencimiento de que la orden para impedir el vuelo del avión presidencial partió de los Estados Unidos. Bolivia pedirá al secretario general de la ONU, Ban Ki moon, que investigue lo sucedido. El vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, anunció que su Gobierno ha presentado una denuncia en Naciones Unidas por lo que califica de «secuestro» del avión en el que viajaba el presidente.

Por su parte, Estados Unidos dijo que la prohibición de que el avión en el que volaba el presidente de Bolivia sobrevolase el espacio aéreo de Francia y Portugal fue una decisión individual de los países afectados.

Sobre este conflicto diplomático, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, catalogó al Gobierno español de «infame» y dijo que evaluarán sus relaciones con España. Aunque el mandatario venezolano hizo críticas generales a los países que impidieron la escala de la nave de Morales, decidió señalar al Ejecutivo español por pretender revisar el avión de un jefe de Estado. Manifestó también que «quien se mete con Bolivia, se mete con Venezuela».[25]Mario Vargas Llosa denunció que los gobiernos han tratado a Evo Morales de una manera «despectiva» y lo tacha de inaceptable, considera que el presidente de Bolivia «ha resultado ser víctima» dentro del entramado de Wikileaks

A su llegada a La Paz, Evo Morales aseguró que «no basta la disculpa» de los países con los que se ha desatado esta grave crisis diplomática.

El presidente de Uruguay, José Mujica, indicó que el derecho de asilo es sagrado y que los países involucrados debían responder con altura reconociendo su error y pidiendo disculpas como un gesto de respeto a los países latinoamericanos.

A día 11 de julio los cancilleres de los estados latinoamericanos que se encontraban en la reunión de Mercosur concluyeron que consideran "insuficientes" las disculpas recibidas al presidente Evo Morales hasta ahora por parte de los estados europeos a los que acusan. En esto concluyó este tema de la parte de la reunión que ya adelantó el canciller Jaua cuando dijo que emitiría una resolución por el agravio a Evo Morales en la reunión de Mercosur.[28][29]

La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia ha terminado el trámite de oficializar el agravio de los países europeos al presidente Evo Morales. El parlamento ha apoyado ampliamente la decisión gubernamental al verlo como algo necesario para que se respete el status de "nación soberana" de Bolivia.

Así mismo, el parlamento boliviano ha exhortado a la Organización de los Estados Americanos a seguir con la denuncia presentada por Bolivia y que así se adelante la investigación correspondiente al caso. Todo ello expresando su preocupación ante estos actos de intervencionismo, que según ellos representan una violación del status de soberanía de los estados latinoamericanos.[30]

El canciller argentino Héctor Timerman ratificó el apoyo de su nación en este caso a Bolivia y a todas las naciones soberanas de Latinoamérica. En su discurso también expresó el deseo de Argentina de que los estados latinoamericanos estuvieran cada vez más unidos y se dirigiesen hacia un futuro común.

Por el momento, España ha sido el primer país que ha pedido públicamente disculpas por el incidente. Lo hizo a través de su embajador Ángel Vázquez en La Paz, Bolivia, quien presentó una carta oficial donde se explicaba detalladamente los hechos ocurridos por parte del gobierno español y la gestión que este llevó a cabo respecto a ellos, su postura respecto al futuro comercio con Bolivia y a la inviolabilidad de los jefes de estado y una disculpa por la actuación del embajador español de Austria, Alberto Carnero.[32]

Francia dejó claro el mismo día en que España se disculpó, que Francia reitera su intención de superar los malentendidos que mantiene actualmente con Bolivia debido al incidente. Según Philippe Lalliot (portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia), Francia ha dado las explicaciones necesarias a Bolivia.

Presentaron notas aclaratorias ante el Gobierno Boliviano explicando lo sucedido y admitiendo la ineficiencia y mal conducta de sus acciones.[cita requerida]

El día 25 de julio, Evo Morales afirmó públicamente que aceptaba las disculpas de los cuatro países europeos a los que les había pedido que las expusieran desde el principio del conflicto diplomático. Afirmó que solo era un "primer paso" para la vuelta a la normalidad de las relaciones entre los países implicados.[34]



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