x
1

Dánao



En la mitología griega, Dánao (en griego Δαναός) era el hermano gemelo de Egipto. Ambos eran hijos del mítico rey egipcio Belo y de la hija del dios fluvial Nilo, la náyade Anquínoe. Por parte de su padre descendía de Poseidón y la ninfa Libia.

El mito de Dánao es una leyenda de fundación (o refundación) de Argos, una de las principales ciudades micénicas del Peloponeso.

En la Ilíada de Homero, se designa comúnmente como «dánaos» (‘tribu de Dánao’) y «argivos» a las fuerzas griegas enfrentadas a los troyanos.

A la muerte de su padre Belo, su hermano Egipto, soberano del Nilo, emprende una campaña contra Árabo, hijo de su hermana Tronia, conquistando así Arabia. Dánao a su vez gobernaba el territorio de su abuela Libia, mucho más extenso que el del Nilo. Egipto, de gran ambición, amenaza la vida de Dánao y su descendencia y este ha de huir de su reino junto a sus hijas a través de un barco —según Apolodoro, Dánao fue el primero en construir una nave— por consejo de Atenea. Primero llega hasta la isla de Rodas, donde presentaría ofrendas a los dioses y erige un templo y una estatua de Atenea Lindia.[1]

Después, Dánao y sus hijas llegan hasta Epidauro, donde desembarca, aunque también existía la tradición de que donde desembarcó fue en el lugar llamado Apobatmos, cerca de Genesio[2]​ y es recibido por los argivos. Gelánor, su rey, los acoge en su casa de Argos, ciudad a la que Dánao está ligado por su ancestro Ío.

Dánao reclamó el trono de Argos y tras una disputa ante Gelánor en la que ambos trataron de hacer valer sus derechos, el pueblo aplazó la decisión hasta el día siguiente. Entonces, interpretaron un ataque que ocurrió al amanecer de ese día en el que un lobo venció a un toro: identificaron el lobo con Dánao y le otorgaron el reino.[3]

En otro evento mítico se relata que la Argólida padeció una atroz sequía. En una de sus excursiones por los campos de Argos, la hija de Dánao, Amimone, lanza una flecha a lo que ella cree ser un cervatillo, sin embargo, le acierta a un sátiro que dormitaba en el bosque. El sátiro, furioso, intenta forzarla aunque Poseidón interviene y salva a la muchacha, entregándose ésta al dios. En agradecimiento Poseidón le muestra las fuentes de Lerna.[4]​ En otra versión, las Danaides trajeron el agua a Argos al descubrir gran número de pozos.[5]

Dánao, educado en el Nilo, reveló a los argivos los cultivos con el arado y el riego, e introdujo la escritura, honor que comparte con Cadmo.

Siendo Dánao rey de Argos, llegó a Egipto la noticia de la fortuna de su hermano y mandó emisarios para fomentar con él la concordia a través del matrimonio de sus cincuenta hijos con sus cincuenta hijas. Dánao aceptó dicho enlace, mas calló su intención de vengar todos los martirios que por culpa de su hermano había padecido. Llegados los príncipes de Egipto, casó por la fuerza a sus hijas, y a todas ellas proveyó de una daga, con la que en la noche de boda, ellas dieron muerte a sus maridos. Todas excepto Hipermnestra que perdonó la vida del suyo, Linceo, pues fue este el único que respetó la voluntad de esta de permanecer virgen.[6]​ Hipermnestra y Linceo reinaron con posterioridad en Argos originando la Dinastía Danáide.

Dánao decapitó a los príncipes muertos de Egipto, y mandó enterrar sus cabezas en Lerna. Desde entonces Lerna vino a convertirse en un pantano nauseabundo, futura vivienda de la Hidra. Por el crimen cometido, las Danaides fueron perseguidas por las Furias, y arrojadas al Hades donde recibieron como castigo, con la excepción de Hipermnestra, llenar con agua una tinaja agujereada.[7]

Hecateo de Mileto atribuye a Dánao la invención de la escritura griega.

Estas son las listas de las hijas de Dánao, las mujeres con las que las concibió y los maridos con las que las desposó, hijos de Egipto.




Escribe un comentario o lo que quieras sobre Dánao (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!