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Enrique de Malaca



Enrique de Malaca o de Molucca, también conocido como Enrique el Negro (nacido ca. 1495), fue un intérprete, esclavo de Fernando de Magallanes.

Se especula que pudo ser la primera persona en circunnavegar el globo, al regresar en 1521 a las Filipinas, antes que Juan Sebastián Elcano regresase en 1522 a España.

Se ignora si Enrique era natural de Sumatra (en Indonesia), de Malaca (en Malasia) o de Cebú (en Filipinas). La fuente principal sobre su carrera, Antonio Pigafetta, el cronista de Magallanes, no lo indica con exactitud. Autores posteriores han sugerido varias teorías; el novelista malayo Harun Aminurashid lo considera natural de Malasia y lo llama Panglima Awang en sus novelas históricas.

Enrique fue capturado en Sumatra en 1511. De acuerdo a las estimaciones de su propietario, Fernando de Magallanes, tendría por ese entonces entre doce y dieciocho años de edad. Magallanes se encontraba en el archipiélago de las Molucas en una expedición al mando de Diogo Lopes de Sequeira y de Afonso de Albuquerque, como parte de la colonización portuguesa de partes de Malasia y de Indonesia.

Duarte Barbosa menciona que existía una comunidad de comerciantes, trabajadores y mercenarios filipinos en la época en que Magallanes adquirió a Enrique. Siendo poco probable que los nativos musulmanes malayos vendiesen un esclavo de su propia religión a un cristiano, se estima más probable que Enrique proviniese de la colonia filipina. El historiador Laurence Bergreen registra el bautismo de Enrique en 1511, el año de su captura.

Enrique acompañó a Magallanes a su regreso a Europa, en lo que constituiría la primera parte de su hipotética vuelta al mundo.

Cuando Magallanes partió en 1519 con el encargo de la Corona española de buscar un paso para franquear el Nuevo Mundo y alcanzar las Molucas por la ruta occidental, llevó consigo a Enrique. Según las crónicas de Pigafetta, al llegar a las islas de Samar y Cebú, en las Filipinas, Enrique no pudo comunicarse con los locales. Al aproximarse a otra isla, una pequeña embarcación se acercó a las naves españolas. Desalentado por sus fracasos anteriores, Enrique no pensó que lo entenderían. Para su sorpresa, su saludo en dialecto malayo encontró respuesta.

Los tripulantes de la pequeña embarcación se negaron a subir al barco de Magallanes, pero al descender estos en la segunda isla, que recibió el nombre de Mazzaua, Enrique comprobó que podía comunicarse fluidamente con ellos. La sorpresa del intérprete se debía en parte a su ignorancia de que, tras doce años, había regresado a su punto de origen. Con la excepción del propio Magallanes, que había visitado con anterioridad las Indias Orientales, los tripulantes españoles —entre ellos Elcano— tenían aún miles de kilómetros que recorrer antes de acabar su vuelta al mundo.

El 27 de abril de 1521 murió Magallanes en combate con los nativos dirigidos por Lapu-Lapu en la batalla de Mactán, en las Filipinas. De acuerdo con el testimonio de Pigaffetta, Magallanes había dispuesto la manumisión de Enrique a su muerte. Sin embargo, el nuevo comandante, Duarte Barbosa, se negó a concedérsela.

Barbosa, pese a sospechar de Enrique, a quien trató duramente, necesitaba de sus servicios como intérprete. Lo envió, por lo tanto, en misión al rajá Humabón, el jefe o datu de Cebú. Se supone que Enrique sugirió a Humabón la idea de invitar a los españoles a un banquete para poder deshacerse de ellos con facilidad. En cualquier caso, la invitación tuvo lugar. Alrededor de treinta españoles acudieron y fueron asesinados a traición, con la única excepción de Juan Serrano, a quien sus compañeros abandonaron en la playa, prisionero de los cebuanos, pese a sus suplicas de auxilio.

Debilitados por sus pérdidas, los españoles deberían luego abandonar una de sus naves. Pigafetta, que había tomado notas del lenguaje, sirvió en adelante como su intérprete. Se ignora la suerte posterior de Enrique, aunque se sabe que sobrevivió a la batalla.



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