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Hesiano (soldado)



Bandera de Sacro Imperio Romano Germánico Sacro Imperio Romano Germánico

Guerra de Independencia de los Estados Unidos

Se conoció como hessianos (también hesianos) a los auxiliares mercenarios alemanes del siglo XVIII contratados para el servicio paramilitar por el gobierno británico, que consideró más sencillo destinar dinero a pagar por su servicio que reclutar soldados propios. Estos mercenarios recibieron su nombre del Estado alemán de Hesse-Kassel, de donde provenía el mayor contingente de sus fuerzas. Los británicos contrataron tropas hessianas para combatir en diversos conflictos del siglo XVIII, pero se les asocia con mayor frecuencia con sus esfuerzos bélicos en la guerra de Independencia de los Estados Unidos (1775-1783).

Unos 30.000 soldados alemanes lucharon para los británicos durante la guerra de Independencia de los Estados Unidos, una cuarta parte de los soldados que los británicos enviaron al continente americano. Entraron en servicio como unidades completas, enarbolando sus propios estandartes alemanes, bajo las órdenes de sus oficiales habituales y vistiendo sus uniformes preexistentes. El mayor contingente provenía del Estado de Hesse, que proporcionó cerca del 40 por ciento de las tropas alemanas que lucharon por los británicos, mientras que el resto fueron contratadas desde pequeños Estados germánicos. Otras unidades alemanas fueron destinadas a servir como guarnición en las Islas Británicas para dejar libres a soldados regulares británicos, con el fin de que sirvieran en Norteamérica.

La propaganda patriota presentaba a los soldados hessianos como mercenarios extranjeros sin interés en América. Muchos de los hombres se vieron obligados a entrar en servicio mediante reclutamiento forzoso y los desertores eran ejecutados sumariamente o golpeados por la compañía al completo. Los prisioneros de guerra hessianos realizaron trabajos forzados en granjas locales y se les ofrecieron terrenos como compensación por desertar, a lo que muchos accedieron.

Los pequeños Estados alemanes contaban con soldados profesionales cuyos príncipes estaban dispuestos a poner a disposición de otros ejércitos. Cuando un conflicto militar estallaba estos Estados proporcionaban un rápido suministro de tropas entrenadas y equipadas para entrar en acción de inmediato. John Childs escribió:

Hesse-Kassel no llegó a entrar como beligerante en la mayoría de estos conflictos por declarar la guerra a cualquier otro país. Otros ejércitos contrataban el servicio de sus tropas y Hesse-Kassel no tenía ninguna inclinación en particular hacia un resultado u otro del enfrentamiento. Por este motivo era posible hallar hessianos que servían en ejércitos británicos y bávaros en bandos opuestos de la Guerra de Sucesión Austriaca. El historiador Charles Ingrao afirma que el príncipe local había convertido Hesse en un "Estado mercenario" al ofrecer sus regimientos para financiar su gobierno.

Durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos el Landgrave Federico II de Hesse-Kassel y otros príncipes alemanes ofrecieron algunas de las unidades de sus ejércitos regulares a Gran Bretaña para su uso en la lucha contra los rebeldes durante la Revolución Americana. Unos 30 000 de estos hombres sirvieron en Norteamérica, donde se les dio el nombre de hessianos porque el grupo más grande, 12 992 de un total de 30 067, venían de Hesse-Kassel. No llegaron por su cuenta, sino como unidades completas con sus uniformes, estandartes, equipamiento y oficiales habituales.

Además de las unidades enviadas por Hesse-Kassel participaron otras enviadas por el conde Guillermo I de Hesse-Hanau, por el duque Carlos I de Brunswick-Wolfenbüttel, por el príncipe Federico de Waldeck, por el margrave Carlos Alejandro de Ansbach-Bayreuth y por el príncipe Federico Augusto de Anhalt-Zerbst.

Los hessianos constituían aproximadamente una cuarta parte de las fuerzas desplegadas por los británicos en la Guerra de Independencia. Estas incluían jäger, húsares, tres compañías de artillería y cuatro batallones de granaderos. La mayoría de la infantería la formaban chasseurs (tiradores de élite), mosqueteros y fusileros. La infantería de línea estaba armada con mosquetes, mientras que la artillería hessiana usaba cañones de tres libras. Los batallones de élite jäger usaban el büchse, un rifle corto de gran calibre adecuado para el combate en zonas boscosas. Al principio, entre 500 y 600 hombres formaban cada regimiento; ya avanzada la guerra, los regimientos estaban formados solo por 300 a 400 hombres.

Unos 18 000 soldados hessianos fueron los primeros en llegar a Norteamérica en 1776, los demás llegaron con posterioridad. Desembarcaron en Staten Island, en Nueva York, el 15 de agosto de 1776, y su primer combate tuvo lugar en la Batalla de Long Island. En adelante, lucharon en casi todas las batallas de la guerra, aunque después de 1777 los británicos los destinaron sobre todo a servicios de guarnición y de patrulla. Cierto número de hessianos combatió en las batallas y campañas en los estados del sur en el periodo 1778-80, incluida la de Guilford Courthouse, y dos regimientos tomaron parte en la batalla de Yorktown en 1781.

Los colonos, tanto rebeldes como lealistas, a menudo temían a los hessianos, creyendo que eran mercenarios brutales y codiciosos. Por el contrario, los diarios de los hessianos suelen expresar su desaprobación por la conducta de las tropas británicas hacia los colonos, que incluía la destrucción de propiedades y ejecuciones ocasionales de prisioneros, acto este doblemente perturbador cuando entre los colonos se hallaban colonos germanos.

Los soldados rasos británicos, de forma parecida a los rebeldes, desconfiaban de los hessianos germanohablantes y, a pesar de su desempeño militar, a menudo les trataban con desprecio.

El Ejército Continental del general George Washington había cruzado el río Delaware para lanzar un ataque contra los hessianos a primera hora de la mañana del 26 de diciembre de 1776. En la Batalla de Trenton los continentales arrasaron a la fuerza de 1400 hessianos causándoles unos 20 muertos, 100 heridos y 1000 prisioneros.[1]

Los hessianos capturados en la batalla de Trenton se vieron obligados a desfilar por las calles de Filadelfia para elevar la moral americana y de hecho la rabia contra su presencia contribuyó que el Ejército Continental reclutara nuevos soldados. La mayoría de los soldados acabaron como mano de obra en las granjas.

A principios de 1778 habían empezado las negociaciones entre Washington y los británicos para el intercambio de prisioneros. Nicholas Bahner, Jacob Strobe, George Geisler y Conrad Kramm fueron algunos de los soldados hessianos que desertaron de las fuerzas británicas después de haber sido liberados a cambio de prisioneros de guerra rebeldes. Estos hombres se vieron perseguidos tanto por los británicos, por ser desertores, como por los colonos por ser enemigos extranjeros.

Los rebeldes intentaron que los hessianos desertaran de los británicos y se unieran a la ya importante población germanoestadounidense. El Congreso de Estados Unidos autorizó la oferta de cincuenta acres (unas veinte hectáreas) de tierra a cada soldado hessiano para animarlos a desertar. A los soldados británicos se les ofrecían de 50 a 800 acres, dependiendo de su graduación.

En agosto de 1777 una carta satírica, "The Sale of the Hessians" ("La venta de los hessianos"), tuvo mucha popularidad. La carta afirmaba que un comandante hessiano quería que más de sus soldados muriesen para recibir mejores compensaciones. Durante muchos años el autor de la carta permaneció anónimo. En 1874 John Bigelow la tradujo al inglés desde una versión en francés y aseguró que la había escrito Benjamin Franklin y la incluyó en su biografía, La vida de Benjamin Franklin, publicada aquel año. A pesar de todo no parece haber pruebas que apoyen tal afirmación.

Cuando el general británico John Burgoyne se rindió al general estadounidense Horatio Gates durante la Campaña de Saratoga en 1777, el número de hombres bajo su mando era de unos 5800. La rendición se negoció en la Convención de Saratoga y lo que quedaba del ejército de Burgoyne pasó a ser conocido como Ejército de la Convención. Un porcentaje alto del Ejército de la Convención consistía en soldados "hessianos" de Brunswick-Luneburgo a las órdenes del general Riedesel. Los estadounidenses trasladaron a los prisioneros a Charlottesville, Virginia, donde se les encerró en los Barracones de Albemarle hasta 1781, y de allí se les envió a Reading, Pensilvania, donde permanecieron hasta su liberación en 1783.

Muchos prisioneros hessianos permanecieron en campos en la ciudad interior de Lancaster, Pensilvania. Lancaster era un centro de población importante de Pensilvania Dutch que trataron bien a los prisioneros alemanes. Los hessianos respondieron de manera favorable y algunos se ofrecieron voluntarios para trabajos menores, ayudando así a reemplazar a los hombres locales que servían en el Ejército Continental. Después de la guerra muchos prisioneros de guerra no volvieron a Alemania y en vez de eso aceptaron las ofertas estadounidenses de libertad religiosa y terrenos sin coste, convirtiéndose así en colonos permanentes. Por el contrario, los prisioneros británicos que también estaban encerrados en Lancaster no respondieron de manera favorable al buen trato e intentaron escapar.

Los hessianos sirvieron en Nueva Escocia durante cinco años, de 1778 a 1783, donde protegieron la colonia de corsarios estadounidenses, como cuando respondieron al Saqueo de Lunenburg (1782). Estaban a las órdenes del coronel barón Franz Carl Ermann von Seitz.

Cerca de 30 000 hessianos sirvieron en Norteamérica y tras el final de la guerra en 1783, 17 313 soldados hessianos regresaron a sus hogares en Alemania. De los 12 526 que no volvieron, unos 7700 habían muerto: en torno a 1200 murieron en combate y 6354 fallecieron por enfermedad o accidentes, sobre todo por la primera causa.[2]​ Aproximadamente 5000 hessianos se asentaron en Norteamérica, tanto en Estados Unidos como en Canadá.

Anhalt-Zerbst

Ansbach-Bayreuth

Brunswick-Wolfenbüttel

Hesse-Kassel

Hesse-Hanau

Waldeck

Después de la Batalla de Maguncia en 1795 los británicos mandaron con urgencia fuerzas hessianas a Irlanda en 1798 para ayudar a sofocar la rebelión inspirada por la Sociedad de Irlandeses Unidos, una organización que al principio trabajó para una reforma parlamentaria. Influidos por las revoluciones en Estados Unidos y Francia, sus miembros empezaron a buscar la independencia de Irlanda en 1798.

El 2º Batallón de rifles del barón Hompesch embarcó el 11 de abril de 1798 en la Isla de Wight con rumbo a Cork y más adelante se les unió el 60º Regimiento del 5º Batallón de jäger. Tomaron parte en las batallas de Vinegar Hill y Foulksmills.



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