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Hijos del Tercer Reich



Hijos del Tercer Reich (en alemán Unsere Mütter, unsere Väter, literalmente, Nuestras madres, nuestros padres) es una miniserie de televisión alemana ambientada en la II Guerra Mundial dividida en tres partes. Fue encargada por el canal público alemán ZDF, producida por la filial TeamWorx de la productora de cine UFA y estrenada en Alemania y Austria en marzo de 2013, consiguiendo cerca de siete millones de espectadores por capítulo. La serie narra la historia de cinco amigos alemanes, todos ellos de unos 20 años, y los diferentes caminos que todos ellos emprendieron en la Alemania nazi y la II Guerra Mundial como soldados de la Wehrmacht en el Frente del Este, como enfermera de guerra, como aspirante a cantante y como modisto judío. La narración de la historia abarca cinco años empezando en 1941 en Berlín, cuando los amigos se reúnen por última vez antes de emprender sus viajes, con la esperanza de volver a reunirse la Navidad siguiente. El final de la historia se sitúa entre 1945 y 1946, poco después del fin de la guerra.

Los hijos del Tercer Reich generó mucha controversia. The Economist llegó a decir que nunca antes una serie de televisión alemana había generado tanto debate público. La representación de los soldados alemanes como “otros”, diferentes de la mayoría de sus compatriotas y diferentes, provocó cierta incredulidad y fue criticada por su imprecisión histórica. Muchos críticos han apuntado que la serie está bien construida y la han alabado por mostrar aspectos de la guerra que no pueden verse en otras piezas sobre la II Guerra Mundial. Otros criticaron elementos como la representación de la resistencia polaca contra los nazis como fanáticos antisemitas, la banalización de la persecución de los judíos en la Alemania nazi, la ocultación de papel de Alemania en el Holocausto y de la diferencia entre las víctimas no alemanas y los perpetradores alemanes.

La serie se divide en tres partes de 90 minutos: Otro tiempo (Eine andere Zeit), Otra guerra (Ein anderer Krieg) y Otro país (Ein anderes Land).

Poco después de la invasión alemana de la Unión Soviética (operación barbarroja) cinco amigos celebran una fiesta en Berlín. Los hermanos Wilhelm y Friedhelm son dos militares, un oficial y un soldado raso respectivamente; Viktor, un judío que tiene un taller de costura; Charlotte, que acaba de aprobar el examen para ser enfermera de guerra; Greta, una bonita camarera que sueña con convertirse en una cantante famosa. Todos ellos tienen la esperanza de poder reunirse de nuevo en Navidad.

Wilhelm y Friedhelm presencian algunas de las victorias tempranas de los alemanes en su camino hacia Moscú. Charlotte se acostumbra a ver sangre mientras trabaja cerca del frente. Greta se acuesta con un comandante de la Gestapo para acelerar su carrera como cantante y conseguir los documentos para que Viktor pueda escaparse a Nueva York para salvar la vida, porque la deportación de los judíos y la privación de todos sus derechos civiles, ciudadanía incluida, ya había tenido lugar. Sin embargo, Viktor es detenido por la Gestapo, pues el amante de Greta había engañado a ésta y nunca había tenido intención de salvarle, y es metido en un tren hacia un campo de concentración.

Los rusos controlan la invasión haciendo retroceder a los alemanes y causando numerosas bajas. Wilhelm es herido y dado por muerto. Cuando despierta, en lugar de volver a la base, encuentra una cabaña cerca de un lago donde vive solo durante unas semanas. Finalmente, es descubierto por la Feldgendarmerie y sentenciado a muerte por deserción. Friedhelm, después de ser herido de gravedad, es enviado de vuelta a casa. Pero al regresar y ver la desilusión de su padre por la aparente muerte de Wilhelm y la falta de aprecio por su regreso, decide alistarse de nuevo. Viktor escapa del tren que le conducía a un campo de trabajo y se une a un grupo de partisanos polacos tratando de ocultar su condición de judío puesto que éstos los odian. Charlotte se desespera por la aparente muerte de Wilhelm y empieza una aventura con un médico. Greta visita el frente y se desilusiona por lo que ve. Es detenida y metida en la cárcel por hacer comentarios en público considerados derrotistas pues afirma que Alemania va a perder la guerra y critica el régimen nazi.

El ejército soviético acecha Berlín. No sólo la guerra está condenada, sino que lo está también la existencia del nacionalsocialismo. La sentencia de muerte de Wilhelm es conmutada pues se necesita hombres en el frente y se el envía a un batallón de castigo constituido por desertores y opositores, aunque el militar que la dirige abusa constantemente de los soldados y cuando es evidente que la guerra está perdida, en estado de embriaguez ataca a Wilhelm, quien reacciona asesinándolo y escapando. Viktor se descubre como judío cuando en un ataque partisano a un tren alemán libera a los judíos a pocos kilómetros de Auschwitz, en contra de la opinión de los partisanos quienes querían dejarles morir en el tren, es expulsado del grupo de los partisanos poco antes de que estos sean descubiertos y los alemanes acaben con ellos. En el camino, se cruza con Friedhelm, quien mata a su comandante para que Viktor pueda escapar. Tras el desmorone del ejército alemán, Friedhelm muere liderando un grupo de soldados, sacrificándose a él mismo para que sus hombres, en su mayoría niños de 12 años, se rindan. Charlotte es capturada por los rusos y empieza a trabajar como enfermera para ellos. Greta es ejecutada por las autoridades alemanas por traición. Años después, los tres supervivientes (Wilhelm, Viktor y Charlotte) se reúnen en el mismo bar de antes y lloran juntos.

Wilhelm (Volker Bruch) es el narrador de la historia. Al inicio de los capítulos ofrece un monólogo y, cuando la acción se centra en el presente, resume todo lo que ha pasado mientras tanto. En el piloto explica que sirvió en la invasión de Polonia y en la de Francia. En cierto modo se da cuenta de que Charlotte siente cosas por él pero le dice a su hermano y a otros soldados que no quiere darle esperanzas porque es probable que muera en el frente antes de poder corresponderle.

Wilhelm está convencido de que tiene que servir a su país como soldado por su honor. Consecuentemente, sirve como oficial de la Wehrmacht, como considera que es su deber, comandando una compañía de infantería y hace que ejecuta a un prisionero por orden de la Kommissarbefehl. Con el transcurso de la guerra es galardonado con la Cruz de Hierro de Primera Categoría y ascendido a Oberleutnant mientras las esperanzas de una victoria rápida se desvanecen, junto con su inocente idealismo. Tras la muerte de casi toda su compañía para conseguir un objetivo cuestionable abandona el frente tras sufrir una contusión provocada por un explosivo antitanque Panzerfaust. Posteriormente, se refugia en una cabaña cerca de un lago donde es detenido por desertor por agentes de la Feldgendarmerie y en lugar de ser ejecutado es trasladado a un Strafbataillon (en español, "Batallón de Castigo"). En el batallón de castigo es maltratado por un sargento y cuando se reúne con Charlotte (como miembro del Batallón de Castigo) ella no puede creer que todavía esté vivo. Poco después, Wilhelm mata al sargento y escapa con otro soldado hacia Berlín.

Al final de la serie, Charlotte, Viktor y él se reúnen en las ruinas del bar de Greta, en una Berlín ocupada, y brindan solemnemente por Greta y Friedhelm.

Charlotte (Miriam Stein), llamada Charly por sus amigos, está enamorada secretamente de Wilhelm. Cuando comienza la guerra trabaja como enfermera voluntaria. Inicialmente no puede soportar ser testigo del sufrimiento de los soldados heridos pero con el avance de la contienda se hace considerablemente más fuerte. Tras ser expulsada del quirófano al caerle un bisturí al suelo vuelve a trabajar como enfermera. Debido al trabajo desbordante de los médicos y la falta de efectivos, se le permite pedir ayuda a enfermeras ucranianas. Le pide ayuda a una asistente ucraniana llamada Lilija que niega ser judía cuando se le pregunta. Cuando desaparece la morfina, Charlotte investiga y encuentra una fotografía de la familia de Lilija delante de una menorá. Increpa a Lilija quien le confiesa ser una doctora judía. Tras escuchar la confesión de Lilija, Charlotte decide denunciarla a la Gestapo. Sin embargo, poco después, cuando ve a unos agentes de la Gestapo acercarse al hospital, advierte a Lilija para que huya pero, antes de que pueda escapar, otra enfermera alemana la señala a las autoridades que están buscando a “una judía escondida en el hospital” y se la llevan. La pena de Charlotte crece cuando Friedhelm, herido, le dice que Wilhelm ha muerto en combate y, dándolo por muerto, tiene una aventura con el jefe de cirugía. Las cosas no hacen más que empeorar cuando Wilhelm aparece en el hospital como miembro de un Batallón de Castigo cuando el Ejército Alemán está en retirada del Frente del Este. Tras confesarle a Wilhelm que está enamorada de él huye corriendo y llorando. Cuando recupera la compostura para intentar hablar con él se encuentra con que ya se ha ido.

Con el frente acercándose cada vez más rápido, Charlotte se entretiene buscando a Sonja (una enfermera rusa) quien se había quedado atendiendo a un grupo de soldados gravemente heridos, quedando a expensas del Ejército Rojo. Al llegar los bolcheviques al hospital, matan a los soldados heridos, detienen a Sonja por colaboradora y violan a Charlotte. Justo en ese momento, aparece Lilija, que ha sido liberada por los rusos y trabaja para ellos, interrumpe la violación y salva a Charlotte de sufrir más daños (como, por ejemplo, la ejecución) consiguiendo que trabaje de enfermera en el hospital del campo base soviético. Sin embargo, dispara a Sonja diciendo que no hay nada que ella pudiera hacer para cambiar una sentencia de pena de muerte por ser una colaboradora aunque, al menos, la salvó de ser atacada sexualmente en manos de los soldados.

Cuando la guerra termina, Wilhelm, Viktor y ella tienen un encuentro en las ruinas del bar de Greta.

Greta (Katharina Schüttler) es una camarera de un bar en Berlín y una ambiciosa cantante que quiere triunfar a toda costa. Cuando en el episodio piloto Martin Dorn, agente de la Gestapo, descubre la fiesta de despedida de los cinco amigos, Greta dice ser la propietaria del disco de swing de Teddy Schauer que están escuchando para evitar que el agente descubra que su novio judío, Viktor, se está saltando el toque de queda. Empieza una aventura amorosa con Dorn para intentar ganárselo y librarle de los cargos de incitación y que él, a cambio, promocione artística. Cuando ella se convierte en una amenaza para el matrimonio de Dorn, él le organiza un concierto al estilo de los que organizan los estadounidenses en uno de los campamentos bases del Frente del Este. Se reencuentra con Friedhelm, Wilhelm y Charlotte brevemente en su camerino después de su actuación pero, para disgusto de sus amigos, les hace irse pronto para ir a una fiesta organizada por unos oficiales. Su chófer y su piloto la dejan tirada en el inicio de la Batalla de Kursk porque tarda demasiado en hacer las maletas. Charlotte la obliga a ayudarla con los soldados alemanes heridos en el hospital de campaña, experiencia que la traumatiza y le hace entender el horror de la guerra y que la derrota alemana es inminente. Consigue volver a Berlín donde expresa abiertamente sus dudas acerca del Endsieg (es decir, la victoria final) y hace enfadar a Dorn tras llamar a su casa con lo que se hace evidente la aventura que ha tenido con él; Dorn ordena su detención por Wehrkraftzersetzung (en español, subversiva del esfuerzo de la guerra o derrotista). Cuando la detienen confiesa que está embarazada de Dorn algo que hace que él se enfade y que la pegue en el estómago hasta que se desmaya. Es ejecutada por un batallón de artillería durante los últimos días de la guerra.

Viktor (Ludwig Trepte) es el amante secreto de Greta. Ambos viven con el miedo de ser acusados de Rassenschande (en español, contaminación racial) por su condición de judío. En un intento de evitar su deportación, Greta manipula a Dorn para que le dé un pasaporte que le permita viajar a los Estados Unidos pero, el día de su partida, Dorn traiciona a Viktor y hace que la Gestapo lo detenga y lo mande a un campo de concentración. Durante el camino consigue escapar del tren con una mujer polaca llamada Alina y se une a un grupo de partisanos polacos del Armia Krajowa. Durante el tiempo que pasa con el grupo se ve obligado a esconder su condición de judío debido al extendido antisemitismo del mismo. Cuando el grupo se dispone a tender una emboscada a un pelotón motorizado de la Wehrmacht, por casualidad, Viktor reconoce a Friedhelm conduciendo y finge participar en el ataque permitiendo que Friendhelm pase por la emboscada de manera segura salvando la vida, sin darse cuenta, de Hiemer, su acompañante oficial de la Sicherheitsdienst (SD). Posteriormente, el grupo rodea y secuestra un tren alemán creyendo que transporta armas cuando, en realidad, descubren que gran parte del cargamento son prisioneros judíos a los que rechazan liberar. Viktor, que discrepa con la situación, decide desafiar al grupo abiertamente y liberar a los prisioneros, provocando la ira de algunos partisanos que consideran ejecutarlo. Sin embargo, el líder, que ha empatizado con la situación de Viktor, le permite irse en paz. Poco después de la marcha de Viktor los partisanos son traicionados y su guarida es atacada por el batallón de Friedhelm, quien reconoce a Viktor y le permite escapar en medio de la confusión, para lo cual debe disparar al oficial de la SD quien era un hombre sanguinario. Tras el fin de la guerra, Viktor regresa a Berlín y descubre que Greta y sus padres han muerto, que una familia alemana está viviendo en su piso y que, para colmo, Dorn se ha convertido en un miembro de la administración alemana con la aporbación de los aliados, en vez de haber sido juzgado por sus crímenes de guerra.

Al final de la serie se reúne con Charlotte y Wilhelm en las ruinas del bar de Greta.

Friedhelm (Tom Schilling) es un joven muy sensible que no tiene ninguna ambición como soldado. Sus compañeros le ridiculizan como un cobarde insensato que pone sus vidas en peligro y le pegan una paliza tras ver que, por haber encendido un cigarrillo cuando le han ordenado apagarlo para no delatar la posición de los alemanes en la oscuridad de la noche, podría haber mostrado su posición a propósito a un avión Polikarpov U-2 ruso. Durante la batalla en el Frente del Este, Friedhelm se endurece emocionalmente y se vuelve despiadado, matando a prisioneros cuando se le ordena y liderando un ataque contra una oficina de telégrafos rusa tras presenciar la aparente muerte de su hermano por el ataque de un Panzerfaust. Un soldado alemán le dispara tras confundirle con un ruso ya que, tras atacar la estación de telégrafos y para huir ante el avance ruso coge un uniforme de uno de los muertos del Ejército Rojo. Charlotte consigue salvarle la vida tras suplicarle al cirujano jefe del hospital de campaña que le opere a pesar de la gravedad de sus heridas. Antes de que lo manden de vuelta a Berlín le dice a Charlotte, por error, que Wilhelm ha muerto en el ataque del Panzerfaust. Se convierte en el protegido de Hiemer, un oficial del Sicherheitsdienst (SD), que lo utiliza de verdugo en los numerosos ataques contra los partisanos en la Polonia ocupada. Hacia el final de la guerra lo ascienden a Unteroffizier (un rango parecido al de suboficial) y lidera un grupo de Volkssturm formado por hombres mayores y chicos de las Juventudes Hitlerianas movidos por su ferviente voluntad de luchar contra los soviéticos. Friedhelm les ordena quedarse quietos y avanza solitario hacia el enemigo, apuntándolo con un rifle, provocando que le disparen. Los soldados de la Volkssturm se rinden tras presenciar la muerte de Friedhelm por varios disparos de una ametralladora Maxim M1910.

Participaron en la miniserie:[1]

En Alemania, la serie tuvo una audiencia, en su episodio final de 7'6 millones de espectadores, con una cuota de pantalla del 24%. La serie no estuvo exenta de polémica debido a la dura historia nazi de Alemania, todavía fresca en la política, la memoria y la intelectualidad del país, donde cualquier intento de abordar aquella fase desde una perspectiva que vaya más allá de la pura condena moral suele se recibida con críticas desiguales. El propio título muestra según los críticos de la película, en especial estadounidenses y británicos, el verdadero objetivo de la serie, hacer que "nuestros padres, nuestras madres" sean vistos con una óptica histórica benévola, la de la humanidad en medio de la locura: ya no es Alemania en pleno la que aúpa y apoya a Hitler desde el 33 hasta el 45, sino un grupo de minoritario de nazis que se dibujan como unos abusones un tanto desequilibrados. Así la terrible historia alemana se convierte en la herencia de "otros" no de "nuestros padres y nuestras madres". Para otros es una reconciliación con su pasado y de alguna manera poder mirar el mismo sin el complejo de culpabilidad que ha atenazado a generaciones de alemanes.

En Polonia, no sentó nada bien el tratamiento antisemita que la serie da al grupo de partisanos.

La serie refleja los hechos históricos reales, pero según sus críticos está a su vez llena de contradicciones, pues relata situaciones que es muy difícil o imposible que tuvieran lugar, desde la amistad de 4 amigos arios puros, con un judío, dos de ellos hijos de orgullosos alemanes. Los cuatro en esa época debían tener 20 años y por tanto llevarían 8 años sometidos al proceso de nazificación y adoctrinamiento, debían haber sido parte de la juventudes hitlerianas y tendrían muy escaso contacto con judíos pues las leyes de pureza racial habían apartado a éstos de la sociedad, no siendo por tanto creíble que tuvieran un amigo del alma judío, hasta las continuas dudas y reparos morales que muestran los personajes, que dejan para "otros alemanes" el protagonismo de todos los episodios vergonzosos de la Segunda Guerra Mundial. Así son otros los antisemitas, pero no son más antisemitas que rusos o polacos, son otros los fanáticos, son otros los que invaden países matando y robando, los que disfrutan asesinando inocentes y ellos se consideran a sí mismos héroes por luchar por su patria, honorables soldados que cumplen con su obligación. Por otra parte, también se puede señalar que no era infrecuente la amistad entre judíos alemanes y alemanes arios, ya que previo al advenimiento de Hitler los judíos estaban integrados a la sociedad y convivían sin mayores incidentes, aun en una Europa de carácter antisemita como la de principios y mediados del siglo XX. De hecho son de conocimiento general los múltiples actos de protección de población civil hacia sus vecinos judíos aun a riesgo de ser denunciados al régimen nazi. la miniserie claramente destaca y pone en primera plana el sufrimiento del pueblo judío en manos del nazismo, pero a la vez se evade de los estereotipos clásicos del cine que muestran al alemán como una bestia sanguinaria, haciendo hincapié en que se trataba de seres humanos pasibles de seducción por políticas negativas e ideologías nefastas, una cuestión que, en mayor o menos grado, hemos visto a lo largo de toda la historia de la humanidad. No minimiza ni diluye el horror del nazismo, sino que elimina los estereotipos y nos hace entender que las cosas no son blanco o negro y mucho menos en una guerra, donde la humanidad se sumerge en la barbarie más extrema.

La huida de Viktor del tren que se encamina a los campos de concentración es así mismo imposible, porque los judíos viajaban hacinados, sin espacio ni para sentarse, mucho menos para poder manipular un cuchillo y levantar las tablas del vagón. Así mismo en esa huida solo saltan la partisana polaca y Viktor, mientras los demás se niegan a hacerlo por miedo, dibujando una imagen de los judíos que contribuye a hacerlos responsables de su propia desgracia.

La serie consigue que el público empatice con los protagonistas. jóvenes y atractivos y los hace más humanos, los pone en el papel de víctimas, a la par con las verdaderas víctimas, judíos, rusos, disidentes, de tal manera que sus actos se justifican por la obediencia debida y el miedo y son presentados como víctimas de su sociedad y su tiempo.

En suma la serie pone el acento en la excepción, que las hubo, pero fueron muy escasas, en vez de en la norma, que fue la colaboración entusiasta del grueso de la sociedad alemana (cuando Hitler convoca las últimas elecciones democráticas, el 52,4% de la población votó por él) con el nazismo. (El otro 47,6% no lo hizo)

En 2014 la serie fue galardonada con el premio Emmy a la mejor miniserie para televisión.[2]



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