x
1

Instituto Nacional para la Educación de los Adultos



Plantilla:Ficha de organismo oficial cultura

El Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) es una organización pública descentralizado de la administración pública federal mexicana, agrupado en el sector coordinado por la Secretaría de Educación Pública, con personalidad jurídica y patrimonio propio, creado por decreto presidencial el 31 de agosto de 1981.[1]

El INEA desarrolla modelos educativos, materiales didácticos, sistemas para la evaluación del aprendizaje, realiza investigaciones para fortalecer la educación con personas jóvenes y adultas, y certifica la educación básica para aquellos que no hayan cursado o concluido dichos estudios en los términos del artículo 43 de la Ley General de Educación[2]​ que establece que la educación para adultos está destinada a individuos de 15 años o más que no hayan cursado o concluido la educación primaria y secundaria y ya no pueden incorporarse al sistema escolarizado. Esta educación se presta a través de los servicios de:

Existen 26 institutos estatales para la educación de los adultos (IEEA) y seis delegaciones.

Las Delegaciones son las representaciones del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos, que de manera desconcentrada son responsables de la operación de los servicios de educación que presta el Instituto en las Entidades Federativas que no han participado en el Convenio de Coordinación para la Descentralización de los servicios educativos.

Los Institutos Estatales son los organismos públicos descentralizados de los gobiernos de los Estados, con personalidad jurídica y patrimonios propios, responsables de la educación de adultos en las entidades federativas, que participaron en el Convenio de Coordinación para la Descentralización de los servicios educativos.

Unidad administrativa institucional de un IEEA o Delegación del INEA, responsable, dentro de un ámbito territorial específico, de la promoción, incorporación y atención a educandos y figuras solidarias; de la prestación de los servicios educativos, de acreditación y certificación de conocimientos; de la dotación de los apoyos y materiales para que funcionen dichos servicios, y de la información y documentación derivada de los mismos.

Espacio educativo abierto a la comunidad,cuenta con tres salas importantes, la sala presencial, la sala de cómputo y la sala audiovisual, Internet, discos compactos, videos y libros, así como servicio de asesoría educativa, para que las personas aprendan, se desarrollen, acrediten y certifiquen su educación básica.

Grupo de educandos que se reúnen para estudiar y aprender, apoyados por un asesor educativo solidario, en un horario convenido entre ellos.

Unidad operativa abierta a la población objetivo, que cuenta con servicios educativos integrales, incluidos en la sede de aplicación, que se ubica en un lugar físico estable, reconocido y avalado por el IEEA o INEA. Debe mantener en el domicilio registrado un promedio mínimo de atención de 40 educandos activos en el medio urbano y de 20 educandos activos en el medio rural; al menos la tercera parte de ellos acreditando exámenes mensualmente.

Persona que recibe algún servicio educativo del INEA.

Personas de la sociedad civil que, voluntariamente, y sin establecer ninguna relación laboral con el INEA, con las delegaciones o con los IEEA, participan a través de los patronatos que conforman la red solidaria, apoyan las tareas educativas, de promoción u operativas, en beneficio directo de las personas jóvenes y adultas atendidas en el programa.

Figura solidaria que facilita el aprendizaje de la lectura, escritura y las matemáticas básicas con el módulo La palabra.[3]

Figura solidaria que habla, lee y escribe tanto en español como su lengua materna y facilita el aprendizaje de la lectura y escritura de las personas jóvenes y adultas en su lengua indígena y español, a través de los módulos: Empiezo a leer y escribir mi lengua; Hablemos español y Empiezo a leer y escribir en español.[4]http://www.inea.gob.mx/index.php/inicio-portal-inea/mevyt/eadulmevytindbc.html

Denominación genérica para referirse a las figuras solidarias que facilitan el aprendizaje, tales como: asesores educativos, asesores educativos bilingües, Orientadores Educativos de grupo, Orientadores Educativos para personas en condición de discapacidad y auxiliares intérpretes y Técnicos docentes.

Figura solidaria que apoya al área de servicios educativos o a la Dirección Académica en los procesos de organización, tutoría, supervisión y seguimiento de usuarios de la formación, círculos de estudio o asesores. Participa en acciones de formación, presencial o a distancia.

Figura solidaria que habla, lee y escribe tanto en español como su lengua indígena de origen, con las que facilita el aprendizaje de los educandos pertenecientes a su propio grupo indígena, a través de la motivación, el apoyo académico y la retroalimentación continua para mantener su participación en el estudio, sobre todo de forma grupal. Participa en programas de formación.

Figura solidaria hispanohablante que colabora como asistente de grupo del asesor bilingüe para la enseñanza y reforzamiento del español como segunda lengua.

Figura solidaria que facilita el aprendizaje de varios educandos con características similares (estudiantes de la primaria 10-14, con discapacidad o jornaleros agrícolas), siempre que estén conformados en grupo, a través de la motivación, la orientación académica y la retroalimentación continua para mantener su participación en el estudio.

Figura solidaria que facilita el aprendizaje de personas que se encuentran en situaciones de discapacidad, tales como: visual, motriz, auditiva y del lenguaje, mental y enfermedades que impiden al individuo movilizarse para realizar sus estudios.

Trabajadores responsables de planear, organizar, coordinar, instrumentar, vincular, implementar, supervisar, promover, difundir, ejecutar y dar seguimiento a los servicios que ofrece el INEA e IEEA, en las tareas geográficas que les son asignadas, de conformidad con los lineamientos de operación y el Contrato Colectivo de Trabajo.

Desde el año 2005 el Modelo Educativo para la Vida y el Trabajo (MEVyT) es el programa educativo del INEA (MEVyT[5]​) que tiene como propósito principal ofrecer a las personas una educación básica vinculada con temas y opciones de aprendizaje, basados en las necesidades e intereses de la población por atender, de forma que les sirva para desarrollar los conocimientos y competencias necesarios para desenvolverse en mejores condiciones en su vida personal, familiar, laboral y social, elevar su calidad de vida y autoestima, así como la formación de actitudes de respeto y de responsabilidad.

El MEVyT se imparte a través de módulos básicos y diversificados que abordan diferentes temas vinculados con la vida cotidiana, aportando también el sentido práctico al aprendizaje.

Concentra la mayor parte de la atención en el país. Con esta vertiente se atiende también a las comunidades mexicanas en el exterior.[6]

Es una oferta acotada del MEVyT hispanohablante que se centra en las características y necesidades educativas de niños y jóvenes entre los 10 y los 14 años de edad que no pudieron concluir su primaria por situaciones de salud o reclusión en centros de readaptación social.[7]

El MIB está dirigido a las poblaciones hablantes de las diferentes lenguas indígenas (HLI), que toma en cuenta las características lingüísticas de los educandos, sobre todo para su alfabetización o nivel inicial. El MIB se caracteriza por realizar la alfabetización en la lengua materna, a fin de que sea más fácil transferir esa capacidad y fomenta un aprendizaje bilingüe considerando el español como segunda lengua. Por ello, la atención educativa debe ser realizada por asesores bilingües locales, desde la alfabetización hasta la secundaria. http://www.inea.gob.mx/index.php/inicio-portal-inea/mevyt/eadulmevytindbc.html

En el año 2011 este modelo educativo obtuvo el Premio Rey Sejong[8]​ que otorga la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en materia de alfabetización, como reconocimiento a la eficiencia en este rubro. El INEA lo obtuvo por su trabajo de alfabetización bilingüe en 42 comunidades indígenas del país.

Está dirigido a personas ciegas o débiles visuales que no han iniciado o concluido su educación primaria o secundaria. Es una opción educativa con materiales y estrategias didácticas de apoyo, adaptada a sus características, que requiere asesoría y espacios adecuados de aprendizaje para que puedan iniciar, continuar o concluir sus estudios.

El MEVyT en línea es la modalidad electrónica del MEVyT que te permite estudiar de manera gratuita, la primaria o secundaria. Su principal característica es la facilidad de estudiar desde una Plaza comunitaria, tu casa, trabajo, o cualquier lugar que cuente con una computadora y conexión a Internet.

En México, particularmente a partir de su vida independiente (1810), una de las preocupaciones constantes fue la de educar a sus habitantes. Los métodos pedagógicos de buena parte del siglo XVIII y XIX habían dado prioridad a la lectura sobre la escritura, motivo por el cual, las pocas personas que tenían acceso a la educación, en muchos casos eran capaces de leer pero no siempre de escribir. La heterogeneidad del país, tanto en razas como en lenguas, aunado a una geografía de difícil acceso y movilidad, y otras variables, hicieron que los intentos por engrosar el número de mexicanos capaces de leer, escribir o hacer cuentas fuera siempre muy limitado. Fue hasta el siglo XX, especialmente en los años veinte, cuando los esfuerzos por alfabetizar consiguieron triunfos importantes.

Se realizaron diversos esfuerzos en favor de la educación, sin embargo, el alto índice de analfabetismo (sólo el 18% de la población era considerada alfabeta, según los datos del primer censo de población de 1895); las condiciones económicas inestables, derivadas de un pasado reciente de guerras intestinas e invasiones; las normas e ideales que regían los papeles que cada hombre y mujer deberían representar según su estrato social, entre otros muchos factores más, fueron en muchos casos el impedimento para que aquellos planes y programas educativos no lograran llegar al grueso de la población o se circunscribieran al ámbito de los centros urbanos de mayor densidad, siendo una minoría la que resultaba beneficiada. Una de las figuras relevantes del periodo fue Justo Sierra Méndez, el primer titular de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes (1905).

El Secretario de Educación Pública, José Vasconcelos (1921 – 1924), fue un importante actor en la puesta en marcha y desarrollo de los planes por educar al mayor número de mexicanos. Se fundaron las Escuelas Rurales y las Misiones Culturales con la finalidad de ofrecer educación a los trabajadores indígenas y campesinos excluidos de los servicios regulares. En esos años tuvo lugar una gran movilización social. Se señala este esfuerzo como el inicio, en forma, de las campañas de alfabetización.

Se ensayaron diferentes modalidades educativas y siendo Jaime Torres Bodet, Secretario de Educación Pública (1943 – 1946), se realizó una campaña alfabetizadora similar a la que antes emprendiera Vasconcelos. Se reformaron las leyes en la materia y se estableció que toda persona que supiera leer tenía la obligación de enseñar a una que no supiera.

En esos años se restablecieron las Misiones Culturales, la reformulación constante de las leyes referentes a la educación para combatir el analfabetismo, la creación de Dirección General de Alfabetización y Educación Extraescolar, la precisión respecto del carácter permanente de las campañas de alfabetización, así como la creación de internados, brigadas, comunidades de promoción y la Procuraduría de Asuntos Indígenas, iniciándose el desarrollo de una metodología y la elaboración de materiales en las diferentes lenguas indígenas, con la finalidad de extender la alfabetización hacia esta población.

A finales de los años cuarenta se creó el Instituto Nacional Indigenista, como grupo consultivo que debía asesorar al gobierno federal. En el mismo periodo México participó en la constitución de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y con el apoyo de este se realizaron dos proyectos: el “Ensayo Piloto de Educación Básica” y la creación del Centro de Cooperación Regional para la Educación de Adultos en América latina y el Caribe (CREFAL), con sede en Pátzcuaro, Michoacán, en 1950.

Se creó el “Plan 11 años” y se elaboró una cartilla para alfabetizar, indistintamente, a niños y adultos, con el objetivo de enseñar los conocimientos básicos de manera sencilla. En este periodo se instituye el Libro de Texto Gratuito. Por primera vez participan los medios de comunicación en apoyo a la educación, a través de programas de radio y televisión.

Se llevó a cabo una nueva campaña de alfabetización que dio prioridad a la educación de los niños y menores de 15 años analfabetas; se dejó en segundo término a los adultos de hasta 50 años de edad.

Se elaboró la Ley Federal de Educación (1973) donde se adopta la definición de educación como institución del bien común y se organizó al sistema educativo nacional para establecer nuevas bases que impulsaron los derechos de todos los habitantes del país para recibir educación. La Secretaría de Educación Pública a través de la Dirección General de Planeación Educativa promueve el sistema abierto entre los adultos. Esta propuesta estuvo a cargo del Centro para el Estudio de Medios y Procedimientos Avanzados de la Educación (CEMPAE) en donde se desarrollaron los materiales de la Primaria Intensiva para Adultos (PRIAD). En 1975 se promulga la Ley Nacional de Educación para Adultos que regula la educación de los individuos mayores de 15 años que no han cursado o concluido la primaria o secundaria. Esta educación fue concebida como educación extra escolar, basada en la enseñanza autodidacta y de solidaridad social.[10]

En 1978 el licenciado Fernando Solana da inició al proyecto denominado "Educación para Todos" que tuvo como objetivo asegurar a todos los mexicanos el uso del alfabeto y la educación fundamental para mejorar por sí mismos, su calidad de vida. El proyecto comprendió tres programas específicos: Primaria para todos los niños; Castellanización y Educación para Adultos. Si bien la educación para adultos fue prioritaria durante los primeros años del sexenio, los resultados fueron pocos significativos, por lo que en abril de 1981 se pone en marcha el Programa Nacional de alfabetización (PRONALF), para la operación del programa se implementó el método de alfabetización La palabra generadora, basado en las ideas y propuestas de Paulo Freire. Por otra parte, también se vigiló la etapa de la pos-alfabetización dando materiales escritos al adulto y se procurarba iniciarlo en un programa de primaria abierta.[10]

Con el propósito de brindar a su personal los servicios de información, consulta y difusión del material didáctico, en 1982, el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) instauró un Centro de Documentación. En sus inicios el Centro de Documentación estaba constituido con un acervo de dos mil títulos referidos a la alfabetización y a la educación primaria para personas jóvenes y adultas, así como otros documentos sobre diversos campos del conocimiento.

Al desaparecer el Centro para el Estudio de Medios y Procedimientos Avanzados de la Educación (CEMPAE) “la mayor parte de su acervo se transfirió al Instituto, incrementándose en poco más de 17 mil volúmenes”.[11]​ Con la donación del CEMPAE el acervo que albergaba el Centro se diversificó lo que permitió el desarrollo de una colección general y la creación de una colección especializada en educación para adultos, donde sobre salen la primera edición de los materiales de la Primaria Intensiva para Adultos (PRIAD) coordinados por Rosa Luz Alegría, así como las series, las colecciones y los materiales publicados por el INEA a través de sus más de 34 años de funciones.

En el año de 1997, como un homenaje póstumo al fallecimiento del pedagogo brasileño Paulo Freire el Centro de Documentación adopta su nombre.[12]​ Actualmente el Centro de Documentación "Paulo Freire" dispone de más 20, 000 volúmenes de los cuales un número importante corresponde a la educación para los adultos y el resto a obras sobre literatura, arte, geografía e historia.

Desde su creación a la fecha el INEA se ha hecho acreedor a diversos reconocimientos nacionales e internacionales:




Escribe un comentario o lo que quieras sobre Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!