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Juan Vázquez



Juan Vázquez (ca. 1500, Badajoz - 1563, Sevilla) fue un compositor español del Renacimiento. A pesar de ser extremeño, se le considera vinculado al grupo de los compositores renacentistas andalusí, entre los que encontramos a compositores tan conocidos como Francisco Guerrero o Cristóbal de Morales. Se le conoce principalmente por su obra profana compuesta de villancicos, canciones y sonetos (madrigales) y por la única obra religiosas que ha llegado hasta nosotros: su monumental Agenda defunctorum.

Como ocurre con la mayoría de los compositores de la época, se conocen muy pocos datos biográficos de Juan Vásquez. Se sabe que nació en Badajoz en la primera década del siglo XVI, pero se ignora la fecha exacta de su nacimiento y todo lo referente a su familia y formación musical. Su nombre aparece por primera vez en los registros como cantor de la Catedral de Plasencia, donde fue contratado el 27 de octubre de 1511. Su voz era la de contralto, lo que indica que en esa época era todavía un niño. A partir de entonces su rastro se pierde durante 20 años hasta que su nombre aparece de nuevo en las actas capitulares de la Catedral de Badajoz, su ciudad natal, donde el 22 de abril de 1530 aparece nombrado como cantor de la capilla de la catedral con un sueldo anual de 15.000 maravedíes. Según las mismas actas capitulares, el 30 de septiembre del mismo año, sería nombrado maestro de los niños cantorcicos de la catedral, con la obligación de impartirles diariamente lecciones de canto llano, de canto de órgano y de contrapunto. El maestro de capilla de la Catedral de Badajoz durante estos años era Juan Salcedo. El 26 de junio de 1535 fue nombrado sochantre de la catedral en sustitución de Francisco Grageras, lo que hace suponer que tenía buena voz. Este puesto lo compaginó con el de maestro de los niños cantorcicos. En el verano de 1538, Juan Vásquez, abandona su ciudad natal, a donde no volvería hasta 1545. El 13 de septiembre de 1538, Francisco Hernández Bermejo fue nombrado nuevo sochantre de la catedral, en sustitución de Vásquez.

A partir de entonces comienza su peregrinaje por diferentes capillas catedralicias, como hicieron la mayor parte de los compositores de la época. Así, en 1539, Juan Vásquez figura como cantor de la Catedral de Palencia, lo que le permite entrar en contacto con las capillas castellanas y con músicos vinculados a la nobleza. Gracias a estos contactos sus obras fueron conocidas por los vihuelistas castellanos. Algunos de ellos, como Enríquez de Valderrábano, Diego Pisador y Miguel de Fuenllana realizaron transcripciones de algunas de sus obras para vihuela y canto. El 19 de abril de 1541, a instancias de Juan García de Basurto, maestro de capilla del Arzobispo de Toledo Juan Pardo de Tavera, el cabildo de la Catedral de Palencia le dio permiso y 20 ducados para trasladarse a Madrid, donde en octubre del mismo año ingresó como cantor en la capilla del Arzobispo. Su nombre no figura en las listas de cantores de la capilla ni en Toledo ni en Arévalo, que fueron lugares a los que se desplazó la capilla del arzobispo a continuación. Esto hace suponer que su estancia en la capilla arzobispal fue corta.

En 1545 regresa a la Catedral de Badajoz, esta vez como maestro de capilla, sucediendo a Luis de Quiñónez. Su sueldo sería de 30.000 maravedíes. Allí estuvo hasta el verano de 1550. En un documento fechado en 1549, donde se le renueva el puesto de maestro de capilla aparece citado por primera vez como clérigo. Sin embargo se desconoce el lugar y la fecha en la que recibió la orden del presbiterado. Entre los pocos datos de los que se dispone de su etapa extremeña, se sabe, por ejemplo, que en 1548 se trasladó a la localidad portuguesa de Vila Viçosa, donde residía la corte de los duques de Braganza.

A continuación se trasladó a Andalucía. En 1551 fue empleado en Sevilla por el noble Antonio de Zuñiga, prior de San Juan, a quién dedicó su colección de música "Villancicos y canciones", publicada en 1551. En Sevilla su vida discurrió en el seno de un ambiente refinado y aristocrático, entablando contacto con músicos tan importantes como Francisco Guerrero, Cristóbal de Morales, Juan Navarro o Juan Bermudo. En 1556 publica en Sevilla su "Agenda defunctorum", donde aparece al servicio de Juan Bravo. En el permiso concedido por el rey para imprimir esta obra consta que era natural de Badajoz y que era sacerdote. Finalmente, en 1560 publicó su famoso libro "Recopilación de sonetos y villancicos a cuatro y a cinco voces", dedicado a su nuevo mecenas Don Gonzalo de Moscoso y Cáceres Peña, en cuya casa sevillana prestaba sus servicios.

Todas las obras que han sobrevivido de Juan Vásquez se encuentran publicadas en tres libros editados en Andalucía:

Posiblemente escribió más libros de los que no ha sobrevivido ningún ejemplar, como se desprende del soneto escrito por el licenciado Alonso de Barrera elogiando a Juan Vásquez y su música:[1]

Sorprendentemente, no se ha encontrado ninguna obra suya en fuentes manuscritas, ni siquiera han aparecido en el Archivo de la Catedral de Badajoz las obras que compuso mientras fue maestro de capilla en dicha Catedral.

Las obras de temática profana de Juan Vásquez se encuentran en los libros "Villancicos y canciones a tres y a cuatro" y "Recopilación de sonetos y villancicos a cuatro y a cinco voces". Contienen piezas en castellano, principalmente en la forma de villancico.

A diferencia de otros compositores también sacerdotes como Francisco Guerrero, Vásquez publicó sus obras de argumento profano, incluyendo obras de tema amoroso, sin convertirlas "a lo divino". Algunos de los textos de sus obras se deben a conocidos poetas y literatos de la época, como Juan Boscán, Garcilaso de la Vega, Gil Vicente o el Comendador Escrivá. Otros, por el contrario, se basan en textos poéticos y refranes de carácter popular. Además, gran parte de sus villancicos están construidos sobre melodías populares.

En estas composiciones de temática profana, Vásquez hereda la tradición de los villancicos y romances de carácter popular de finales del siglo XV, como los popularizados por Juan del Encina o Francisco de la Torre, pero iniciando una paulatina evolución hacia el madrigal italiano. De la calidad de los villancicos de Juan Vásquez nos habla el teórico musical del siglo XVI, Juan Bermudo, en el libro IV de su Declaración de instrumentos musicales, recomendando al estudioso "los villancicos del acertado Juan Vásquez" junto con las obras de compositores tan importantes como Josquin des Prés, Adrian Willaert, Cristóbal de Morales o Nicolas Gombert.

El primero de sus libros, "Villancicos y canciones a tres y a cuatro" fue publicado en Osuna, en 1551, en la imprenta de Juan de León y fue dedicado a Don Antonio de Zúñiga, su mecenas en aquel momento. Consta de 26 villancicos y canciones a tres y cuatro voces, como su nombre indica. Desgraciadamente, sólo se conserva una de las libretas de un ejemplar del libro, por lo que sólo se dispone de una de las voces.

Más importante es la segunda colección que se ha conservado: "Recopilación de sonetos y villancicos a cuatro y a cinco voces". Fue publicada en Sevilla, en 1560, por el impresor Juan Gutiérrez y fue dedicada a Don Gonzalo de Moscoso y Cáceres Peña, perteneciente a una familia de la nobleza extremeña, los Moscoso de Badajoz y los Cáceres Peña de Cáceres. Contiene 67 piezas de las que 48 son villancicos. En cuanto al número de voces, 45 son a 4 voces y las 22 restantes a 5. Diez de sus piezas estaban ya incluidas en su primer libro de 1551. De estas piezas, 7 son reimpresiones y 3 han sido reescritas. Algunas otras obras fueron publicadas primero por los vihuelistas Enríquez de Valderrábano, Diego Pisador y Miguel de Fuenllana como intabulaciones para vihuela.

Entre los dos libros se han conservado en total 82 piezas diferentes, teniendo en cuenta que algunas aparecen en los dos libros. Aproximadamente las tres cuartas partes son villancicos.

La "Agenda defunctorum" es la única obra sacra de Juan Vásquez que ha llegado hasta nosotros. Fue publicada en Sevilla, en 1556, por el impresor Martín Montes de Oca y fue dedicada a Juan Bravo de Morata, hijo de Martín Bravo Morata, familia procedente de Lorca. Hasta ahora se han encontrado dos ejemplares del libro: uno en la Biblioteca de la Diputación de Barcelona y otro en el Archivo de la Catedral de Valladolid.

Es una obra monumental por su número de piezas, calidad e inspiración. Además, es la obra más completa de este género entre todas las compuestas por los polifonistas del Renacimiento. Muchos compositores compusieron Misas de difuntos y partes sueltas del Oficio de difuntos, como motetes, salmos o responsorios. Pero Vásquez es el único que desarrolló la totalidad de la Misa y el Oficio de difuntos de una manera unitaria y coherente.

La Agenda defunctorum consta de 27 números en total: 18 para el Officium defunctorum (Oficio de difuntos) y 9 para la Missa pro defunctis (misa de difuntos). El Oficio defunctorum consta de 1 invitatorio con su salmo, 9 antífonas, 5 lecciones, 1 responsorio, el Cántico de Zacarías y el Requiescant in pace, Amen. El desglose de las diferentes partes es el siguiente:

Como puede verse, en el Oficio de difuntos, Vásquez elige para sus composiciones dos de las horas mayores: Maitines y Laudes, omitiendo las Vísperas. No obstante, el compositor incluye dentro de la Agenda defunctorum las melodías gregorianas de las partes para las que no ha compuesto la correspondiente pieza polifónica.

La mayor parte de las piezas son para 4 voces, aunque algunas de las secciones son para 3 y otras para 5. Todas las piezas, a excepción de las lecciones, incluyen junto con la polifonía, la correspondiente melodía gregoriana.

Como se ha indicado previamente, algunos vihuelistas castellanos realizaron transcripciones de algunas obras de Vásquez para vihuela y canto solista. Concretamente son 19 las obras adaptadas que aparecen en los libros de vihuela que han llegado hasta nuestro días. Los libros y compositores que los publicaron son los siguientes:

Como se deduce de las fechas de publicación, la música de Vásquez ya era conocida antes de que salieran sus libros de la imprenta, ya que algunas de estas obras fueron publicadas por los vihuelistas antes de que los libros de Vásquez vieran la luz. Por ejemplo, la pieza Quién me otorgase señora fue publicada por Valderrábano 13 años antes (1547) que por Vásquez (1560).

A continuación se detallan todas las obras conocidas de Juan Vásquez. Los códigos de la columna de "Fuentes" se especifican más abajo. Los de la columna de "Grabaciones" se especifican en la sección de "Discografía".

Estas obras se encuentran en las siguientes fuentes:



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