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Lalín



Lalín es un municipio de España, en la provincia gallega de Pontevedra, y una ciudad, capital de dicho municipio y de la comarca del Deza.

Con una extensión en su término municipal de 326 km², es el municipio más grande de Pontevedra y el cuarto de Galicia.

El clima lalinense es Atlántico húmedo. Llueve con frecuencia y la temperatura media anual es aproximadamente de 12 °C.

Su alcalde es José Crespo, del PP. La corporación municipal está compuesta por 11 ediles del PP, 5 de CxG, 4 del PSdeG y 1 del BNG; tras las elecciones del 26 de mayo de 2019.

Limita con los municipios de Silleda, Villa de Cruces, Golada, Rodeiro y Dozón, pertenecientes también a la comarca del Deza, con Forcarey e Irijo en la provincia de Orense.

En el Concilio II de Braga, bajo el reinado del Rey Teodomiro y en el año 572, se crean once Comitatus o Condados en la Diócesis de Lugo, siendo uno de ellos el Comitatus Dezensis, con su capital en un indefinido lugar de nombre Dezam, y que tenía sus límites entre el monte Sumio (Farelo), el río Arnoia (Arnego), Foxo y monte Carrio y parece que su primer Conde fue un tal Sinefredo Fernández Arias de Temes.

El nombre de Lalín apareció el siglo X, refiriéndose al monasterio de San Martín, y las tierras que fueron trabajadas tiempo atrás por el colono "Lalino". Más tarde las heredaron los Condes de Deza. El nombre apareció en numerosos textos medievales y viene, supuestamente, de un juego de palabras con "lana" y "lino", por la abundancia que de estos productos.

El Obispo Odoario, al regresar de su cautiverio en África, por intercambio de prisioneros negociado por Alfonso I, e instalado de nuevo en la Sede Lucense hace uso del derecho de presuría y emprende la restauración de la diócesis. Reedificó la ciudad de Lugo, arrasada por los moros, y entregó las villas a sus compañeros de cautiverio y a sus ‘familiares’, quedando los nombres de estos en Guntín, por Guntino, Destriz por Desterigo, Vila Cendoy por Sendón, Mazoy y Macedon por Macedonio, Vilamarce por Marco, Framil por Framiro, Ramil por Ramiro y Agari (hoy Portomarín) por Agarico, de lo cual se ha deducido, aunque sin fundamento, que Lalín por Lalinus. En su testamento, Odoario deja a la Iglesia Lucense el señorío de la propia ciudad de Lugo “que toda la restauré desde sus raíces... y las villas que ahora diré y adquirí por derecho de ocupación y poblé con parientes y familiares míos..”, y pasa a nombrar, entre otras, “en Ventosa la iglesia de San Mamed de Trabancas y San Andrés de Orrea; en Deza San Juan de Palmou, Santa María de Bermés y San Juan de Botos; la iglesia de Santa María de Trasdeza que llaman Pedre..”. Este documento está confirmado por el Rey Alfonso I y es un título dotal (scriptura dotis), requisito previo indispensable para fundar o restaurar una iglesia.

De 1094 data un documento de donación por el que un tal Suario, hijo del Conde Munio o Muño, por tanto es Don Suario o Suero Muñoz o Muñiz, dona a la Iglesia de Lugo varias villas en tierras de Lemos y Chantada, de donde menciona la villa de Agoada. Esta donación la efectúa condicionada a que su esposa Doña Sancha Vela, hija de Vela Ovéquiz, las tenga en usufructo de por vida pues se comprometen ambos a ‘no trasladarse a otra parte y permanecer aquí perpetuamente’. Ambos esposos lo hacen, seguramente, ‘in praetio sepulturae’ en la Catedral, pasando así a ser ‘familiares’ del Obispo. Al morir ellos, toda la hacienda que posean además de todo lo mencionado y las porciones de monasterios que les correspondan por herencia de su madrastra (noverca), la Condesa Doña Elvira, que al morir ésta debían pasar al otorgante de este documento, y eran : “En Deza la sexta parte de Lalini, o sea la sexta parte del monasterio de San Martín de Lalín, fundado allá por el 970 por el Obispo de Dumio Don Arias; la duodécima parte de Belleli, (acaso Belelle); la sexta parte de San Andrés de Carmoega y todo lo demás que en aquellos confines me pertenece; en Camba, Villanueva de Abdellane (Adelán), Fagildi (Failde), Vilela, Rivo (Río), Saa y todo lo que en Camba tenía Don Munio".

El escudo de Lalín está formado por una corona condal; el emblema de la Orden Militar de la Banda, sobre fondo verde para indicar la obligación de ayudar a los desvalidos (aunque en el original parecen lobos o dragones en lugar de leones y el fondo es rojo) que se cree fundada por Alfonso XI. Una banda que se colocaba del hombro derecho al costado izquierdo y una distinción a la que se accedía por servicios prestados en la corte o por diez años de 'cursus honorum' o vida militar; y debajo, el emblema de la Orden de la Quercia (quercus, roble o encina en latín), Orden del Roble, también conocida como Orden de la Encina, (muy asociada en todo el norte peninsular a la presencia milagrosa de Vírgenes Negras) y de origen aparentemente navarro por sobre el año 875.

La opinión popular es que se trata del 'Carballo da Manteiga', un supuesto roble milenario que hubo en el indeterminado 'campo da feira' bajo el cual las mujeres vendían la manteca y los quesos artesanales. Como fuera, las semejanzas con esos antiguos emblemas militares nos parecen bastante evidentes.

En Lalín hay unos treinta castros, que evidencian la prehistoria local, y también hay una docena más de topónimos que muestran que ha habido asentamientos semejantes, pero ya desaparecidos. Se conservan, además, un centenar de mámoas, anteriores a la época de los castros.

También ha habido hallazgos prerrománicos, como puntas de flechas, objetos de cerámica, machetes, etc.

En la época Sueva la comarca hubo de revestir alguna especial importancia porque aquí se ubica el asiento de algunos reyes. En un documento de San Martín Pinario (documento Quiza, DQ) por el que un tal Quiza Gonteriz, Quizagón, vende a Cakarit, Ondemaro y Fonsino y sus herederos, un ‘villar’ o posesión situada entre los ríos Deza y Fletas, cerca de una ‘estrada’ que va hacia Portugal y delimitada por una ‘pennas maiores’ e ‘inde in anta’, ‘et inde ribulo de lobos et inde per ipsa strata da obra q discurre in Portuga.. Unde primiter decimus, vendimus a uobis villare de Zobra ab integro.’ Con todo cuanto en el hay, tanto cosas que producen fruto como infructuosas.

Este documento se conserva original, escrito en papel, lo que prueba su autenticidad, ya que el pergamino no se comenzó a usar hasta el siglo VIII. Escrito en letra sajona, delata la presencia de monjes ingleses y su fecha es la ‘era’ DCCCXXVI, que Murgia traduce por 828 asumiendo que la primera X sería X’, en cuyo caso tendría que valer 50, de lo contrario es 788. Lo curioso es que esta venta la confirman tras de los testigos ‘RAMIRUS REX’ y ‘SILUS REX’. En la comarca de Deza se ubican los lugares, muy próximos uno de otro, de Donramiro (Don Ramiro) y Donsión (Don Silón), y aún un tercero Donfreán.

Hay una carta donación de Carboeiro del 960 y otra de Antealtares del año 968, y en ambas, los donantes se dicen nietos de su abuelo el Rey Don Silo. En la primera, un archidiácono dona al monasterio de Carboeiro, el lugar de Silonis (Donsión), que fue de su abuelo el Rey Don Silo. En la otra carta donación de 968, el diácono Don Munio o Nuño concede a San Pelayo de Antealtares, la villa de Felgaria (Filgueira), también en tierras de Deza, que había tenido su abuelo el Rey Don Silo, ‘avus meus Rex don Silus’.

Si estos dos reyes gobernaban a un mismo tiempo en Galicia, cosa casi imposible, uno lo tendría que hacer en la Gallaecia Lucense y otro en la Bracarense, pero teniendo su domicilio o posesiones o su lugar de nacimiento en tierras de Deza. Para eludir este misterio, simplemente se dice que el dicho documento es falso. Pero si lo admitimos como posiblemente cierto, para firmar como Rex, por fuerza habían de poder hacerlo, por tanto, creemos que eran hermanos, el mayor Ramiro, después Silón y, tal vez, aún uno más joven, Freán. Si le estimamos al mayor una edad de 30 años, por ejemplo, en el momento de firmar el citado documento, habría nacido en 758, 25 años antes de la muerte del Rey Silo de Oviedo, por tanto, nos inclinamos por creer que pudieran ser hijos legítimos de Silo en su primera mujer, seguramente de origen árabe. Es más, creemos que Ramirus Rex es el conocido como el tyranniden Mauregato (Mouro e gotho, Mourogato, Maragato) que tanto se opuso a la coronación de Alfonso II.

Una de las disposiciones emanadas del Concordato de 1753 es la conocida como ‘Circular del Plan Beneficial’ promulgada en 1769 por el Rey Carlos III. Se encarga a los Obispos para que informen sobre su Diócesis acerca de cuales parroquias se pueden suprimir, unir o incorporar, con sus cargas, rentas y demás e indiquen si dentro de su territorio diocesano hay alguna parroquia no sujeta a su jurisdicción. Como consecuencia de esta especie de censo tenemos una lista fidedigna de las parroquias del Arciprestazgo de Deza con indicación de sus titulares y rentas:

El plan de Arreglo de la Diócesis lucense fue presentado por el Obispo en 1890 y sancionado por Real Decreto del Ministerio de Gracia y Justicia al año siguiente. Por este Arreglo Parroquial se crearon siete nuevas parroquias, entre ellas la de Santa María de los Dolores de Lalín, y como anejos de Goyás, las de Jaján y Veiga.Quedaron definitivamente suprimidas como tales Alperiz, Erbo, San Martín de Lalín y San Cristóbal de Pena en Deza; San Pedro de Mosteiro en Dozón y San Esteban de Basadre en Ventosa. Quedaron suprimidas como parroquias pero pasando a la condición de anejos, Alemparte, San Juan de Camba, Riobó y Senra en Camba; Donramiro y Rodís en Deza; Ansemil en Trasdeza y Berredo en Ventosa.

En 1864 y 1865 respectivamente salió a subasta la construcción de las Iglesias parroquiales de Becerreá y de Lalín, pero las obras no se llevaron a cabo hasta unos cuarenta años más tarde por la usual falta de liquidez del Gobierno. La Iglesia de Santa María de los Dolores de Lalin, sigue en construcción en 1905, porque tenemos a la vista un documento ante el notario D. Domingo Enrique Aller, del 15 de octubre de ese año por el que ocho feligreses (siguen los nombres), vecinos de la extinta parroquia de San Martín, junto con su Prelado el Sr. Obispo Don Benito López Murúa, (es Murúa López) le compran al contratista (al que le ha sido rematada la obra en pública subasta por el Gobierno) D. José Miguelez y al subcontratista D. José Suárez Couso, con quien el primero ha contratado ‘la ejecución de los muros y torre de dicho templo parroquial’, los materiales derivados del derribo ‘de la Iglesia Vieja llamada de Lalin de Arriba’. El valor de dichos materiales sobre los que ha adquirido derecho el Sr. Suárez Couso se estima, tomados en cuenta los gastos en jornales, demolición y acarreo, en la cantidad de dos mil quinientas pesetas de las cuales declara ya haber recibido mil pesetas a cuenta por parte del Sr. Obispo de Lugo Don Benito López Murúa (sic) y por el saldo de mil quinientas pesetas restante ‘se obligan solidaria y mancomunadamente’ los ocho cesionarios, a satisfacción del Sr. Suárez y ‘antes del día 9 de diciembre del mismo año, bajo pena de sanción, costas, daños y perjuicios’. El Obispo tiene sus dudas porque se hace constar que, ‘sean cuales sean las vicisitudes de este contrato, no responderá de más cantidades de las que ya tiene entregadas sin contraer ninguna otra obligación y figurando tan solo como adquiriente en la proporción con que ha contribuido’.

Para optar al cargo de Senador se requería demostrar el disponer de una renta declarada, mínima anual de 20.000 pesetas de entonces, y sobre la base de la Ley de Quintas de 1837, por dinero aún se podía conseguir la Sustitución Hombre por Hombre de un quinto por otro (modificada por Decreto de Carlos IV en 1800, por improcedente y porque el sustituido debía depositar una fianza de 5000 reales (unas dos mil pesetas de después, cuando fue creada oficialmente la peseta en 1868) y por mil pesetas (1500 pesetas en 1910) se lograba la completa Redención a Metálico del Servicio Militar Activo, aunque poco después (Ley de Reclutamiento y Reemplazo de 1911), por ese importe solamente se compraba una importante reducción del tiempo de servicio militar que quedaba en 10 meses, o en cinco meses por dos mil, de lo contrario había que ‘servir al Rey’ durante tres años.

En 1912 el Obispo de Lugo, D. Manuel Basulto Jiménez, apeló a la Santa Sede para buscar la mejor forma de solucionar el problema de unos 200 sacerdotes que deben atender hasta tres y cuatro parroquias y que carecen de casa rectoral y deben vivir de alquiler en casa de los feligreses, lo cual se califica, al menos, de ‘indecoroso’ (saepissime indecorosum). Se estima que la cantidad necesaria para adquisición o construcción de cada casa rectoral es de 3500 pesetas, ‘contando con alguna aportación extra de los fieles’. Se propone que los curas afectados pagarán un 2% anual durante 30 años, más la cantidad de 2 pesetas por cada segunda misa que oficien en día de precepto.

La cantidad de 1500 pesetas equivale al sueldo anual de un profesional de la época, y aún el más reciente, y drásticamente reducido, 'Presupuesto para el Clero no Mitrado' de 1931 contempla para un cura de parroquia, siempre que fuera mayor de cincuenta años y resida en ella, un sueldo anual de tan solo 525 pesetas.

Por tanto, y según se desprende de las referencias anteriores, se trata, sin duda, de una suma muy importante para los osados ocho labradores adquirientes en 1905, pero gracias a este tan oportuno acto no fue derribada, como tantas otras, una pequeña y preciosa iglesia que data del siglo X (año de 970).

De acuerdo con la encíclica Rerum Novarum de León XIII en 1891 donde defiende a ultranza la propiedad privada (iusnaturalismo) frente a la voracidad del empresariado, los herederos de aquellos vecinos son justamente propietarios, aún hoy, en un 60%, pero al no ser enteramente diocesana ni haber sido oportunamente ‘dotada y donada’, el ocasional culto en esa iglesia depende, en cada caso, del acuerdo puntual con el párroco.

La cúpula de la torre o campanario del nuevo templo de Lalin quedó sin rematar hasta unos sesenta años más tarde. En realidad, el documento solo menciona ‘los muros y torre del nuevo templo parroquial’, por lo que cabe suponer que no se había previsto una cúpula en el aparentemente tan minucioso contrato.

En 1928 es Párroco José María López Castro, receptor oficial de la colecta popular ‘pro monumento a Loriga’ (ABC, edición de la mañana del 30 de mayo de ese año). El monumento fue inaugurado el 27 de agosto de 1933. La suscripción popular se inicia en 1927 tras el aterrizaje del Capitán Joaquín Loriga el 23 de junio en el monte Do Toxo, primer aterrizaje de un avión en Galicia, para comprarle un aeroplano, pero al mes siguiente (18 de julio) muere en accidente aéreo y la iniciada colecta se destina a hacerle un monumento.

El censo del INE del año 2020 indica que 20.207 personas residen en este municipio.

Parroquias que forman parte del municipio:[1][2][3]

La situación de Lalín como centro geográfico gallego, lo sitúa como un punto de confluencia comercial importante. El municipio cuenta con importantes empresas en todos los sectores. Lalín tiene los polígonos industriales de Botos y Lalín 2000, con numerosas empresas instaladas en ellos y teniendo proyectada la construcción de un tercero en la zona de Catasós.

Una importante industria en Lalín es la del textil. Hay varias empresas lalinenses de moda de gran importancia a nivel nacional.

Una iniciativa comercial es el CCU (Centro Comercial Urbano), compuesto por empresas del municipio. Lalín cuenta también con dos grandes centros comerciales.

Ahora también existe una nueva asociación que se llama Forum Urbano, que se compone de un gran número de comerciantes, empresarios, hosteleros y sector servicios, los cuales están trabajando en la mejora de todos los sectores.

Los árboles del municipio son principalmente pinos, castaños, eucaliptos y robles.

El equipo de fútbol de Lalín es el CD Lalín, que actualmente está en primera regional . El balonmano es el deporte rey en el municipio, con su equipo, el Clube Balonmán Lalín, fundado en 1952, así como el equipo de Rugby "Os Abellóns" que juegan en 1ª División Nacional o el Atlético Gresande, y el de baloncesto Basketdeza

El domingo anterior a carnaval, en Lalín se celebra la Feira do Cocido, una de las fiestas gastronómicas gallegas de mayor importancia, en la que se exponen y se degustan cocidos y otros productos típicos de la comarca del Deza. Además, se realizan desfiles de carrozas, comparsas, etc. También se celebran conciertos, exposiciones y la Gala de la Gastronomía, donde se entregan los Premios de Gastronomía de Galicia.

Otro acontecimiento festivo es la Feira do Cabalo, en la primera semana de abril.

En el mes de septiembre, se celebran las fiestas patronales, en honor a la virgen de As Dores (Los Dolores), donde hay ferias, conciertos y otras actividades lúdicas.

En la parroquia de O Corpiño, se celebra una importante romería religiosa, donde acuden devotos de toda Galicia, los días 23 y 24 de junio. Era creencia general en el pueblo, sobre todo entre la gente no urbanizada y muy especialmente entre los campesinos, que todas las mujeres que blasfeman y hablan locamente de cosas del infierno, pretendiendo ser alguno de los principales diablos y aun tener comercio con Satanás, y que acuden a determinados santuarios, en donde se acentúan más sus gritos, sus blasfemias y sus desesperadas contorsiones, tienen el demonio en el cuerpo. Varios santuarios de Galicia tienen fama de curar esta clase de enfermos, a cuyo mal llaman en el país 'Ramo Cativo', o 'locura ruin', porque a los venáticos se les llama 'arramados', producido por el demonio que tienen en el cuerpo. Son los más notables el llamado O Corpiño de Lonxe, en Lalín, para diferenciarlo de otro Corpiño que hubo en la provincia de Lugo. Hubo un cura en Grolos, Ayuntamiento de Guntín, de nombre Villamerelle, que se había hecho sacerdote en tan solo tres años, (órdenes menores), el cual, queriendo que su Iglesia fuese conocida, encargó a un escultor una imagen de la Virgen del Corpiño y se dio tal maña que en pocos años eran muchas las endemoniadas que iban a buscar allí la milagrosa curación por medio de los exorcismos y las numerosas reliquias que prodigaba el cura. El Obispo de Lugo Fray Gregorio María Aguirre hubo de reprenderle severamente por ello retirándole la mayor parte de aquellas reliquias por falsas. La parroquia cobró verdadera importancia hasta el punto de que llegó a tener una Feria bastante importante. Hoy día siguen acudiendo al Corpiño de Lonxe, todos los días del año, fieles de todas partes para que, antes y después de la ceremonia religiosa, el párroco les bendiga uno a uno con sus reliquias. No en más de una ocasión en este ritual alguna gente cae al suelo gritando de forma horrenda, y por orden del párroco suelen volver un par de días más.

Los días de mercado son el 3 y el 18 de cada mes.



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