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Majors (cine)



Se conoce con el anglicismo majors («las mayores», «las de mayor tamaño», «las más poderosas») a un número reducido de estudios cinematográficos que desde la época de la fundación del sistema de estudios (los años 1910 y 1920), han dominado la industria del cine estadounidense, esencialmente desde Hollywood, un distrito de la ciudad de Los Ángeles en el que se encuentran. A los estudios cinematográficos también se les llama «productoras de cine» o simplemente «productoras», y de ahí que en castellano a las majors se las nombre siempre en femenino (nunca ha sido de uso en castellano, por ejemplo, decir «los majors»).

Las películas de las majors acumulan sistemáticamente la mayor cuota de mercado tanto en lo que respecta a la recaudación en taquilla (box office en inglés) como al número de espectadores (admissions en inglés), y tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo. Como consecuencia indirecta, los grandes estudios también dominan de forma sistemática los mercados derivados, concretamente: las ventas a cadenas de televisión, la distribución de vídeo y DVD, las ventas de licencias (a los fabricantes de videojuegos, juguetes, cadenas de restauración y ocio etc.) y van desarrollando progresivamente una creciente posición de dominio también en nuevos medios de distribución (Internet y telefonía móvil, principalmente). Para asegurar este dominio a largo plazo, las corporaciones propietarias de las majors integran productoras o estudios de televisión, cadenas de salas de proyección cinematográfica, portales de internet etc.

El término majors se reserva tradicionalmente a los mayores estudios, que en la actualidad son cinco: los denominados Big Five. Estos conglomerados, formados por distintas compañías de producción y distribución, tienen inversiones estratégicamente diversificadas en los distintos segmentos de la cadena de valor de la producción y la distribución que les permiten mantener su posición de dominio a pesar de los grandes riesgos inherentes a la industria del entretenimiento comercial. De esta forma mantienen de forma sistemática aproximadamente un 90% de cuota de mercado en la recaudación de taquilla en (Estados Unidos y Canadá)

Las majors han estado basadas tradicionalmente en Hollywood, California o en sus alrededores (algunos estudios están en Burbank). Las Big Five majors tienen una larga historia que empezó ya en la denominada «época dorada» de Hollywood (entre los años 1930 y 1940). En dos casos: Warner Bros. y Paramount, ya formaban parte del selecto grupo de los cinco mayores estudios. Otros dos grandes estudios: Columbia y Universal, eran importantes pero estaban en un segundo orden de importancia. El quinto gran estudio en la actualidad, Walt Disney Studios, era en aquel entonces una compañía de producción de animación independiente.

Otra de las formas de consolidar y mantener su dominio a lo largo del tiempo ha sido la estrategia de adquisiciones. Un buen número de estudios anteriormente independientes han ido siendo adquiridos e integrados en alguna de las grandes corporaciones en cuanto se ha demostrado su capacidad de generar negocio en la industria y de amenazar la posición de privilegio de las majors. Los más recientes ejemplos de esta política de integración permanente han sido las adquisiciones de New Line Cinema por el grupo Time Warner, de Dreamworks por NBC Universal y de Miramax y 20th Century Fox por Disney.

Para mantener la cuota de mercado, además de producir un cine eminenemente comercial y de seguro atractivo para el público más amplio posible, también es importante atender las preferencias de segmentos de mercado que requieren de un producto más especializado. Por este motivo, las majors mantienen bajo su control una gran variedad de divisiones y compañías especializadas, ya sea en cine independiente de perfil más artístico o cinéfilo, por ejemplo: Paramount Classics) o películas de serie B, por ejemplo Fox Atomic).

Las majors pasadas incluyen:

Las cinco majors compiten desde su posición de dominio de la industria cinematográfica con compañías de producción y/o distribución más pequeñas, a las que se denomina genéricamente compañías independientes, concretamente y en inglés: indies. Las mayores compañías independientes de producción y distribución de cine son Lionsgate y The Weinstein Company y son popularmente conocidas como las minimajors. Desde 1998 a 2005, la compañía independiente DreamWorks SKG consiguió y mantuvo una cuota de mercado suficientemente grande y sostenida como para poder ser considerada la séptima major, a pesar de que producía un número su relativamente limitado de largometrajes. Pero en febrero de 2006, Viacom, el grupo empresarial propietario de Paramount, compró Dreamworks.

Lions Gate Entertainment ha sido el más exitoso de los estudios norteamericanos ubicado fuera del área de Hollywood antes de su traslado en 2006 desde Vancouver, Columbia Británica en Canadá, a Santa Mónica, California en donde está su sede corporativa actualmente. La actual Lionsgate proviene de la compañía Lion's Gate Films, que fundó el director Robert Altman en los años 1970.

La Weinstein Company fue fundada a finales del año 2005 por los famosos hermanos Weinstein, Harvey y Bob, después de su salida de su anterior compañía Miramax, que fundaron en 1979 y vendieron en 1993 a la Disney, y en la que siguieron trabajando, produciendo películas de corte casi independiente durante más de una década. Cuando los hermanos Weinstein dejaron Disney, retuvieron los derechos sobre la marca Dimension Films, que es utilizada por The Weinstein Company para las películas de género (del mismo modo en que era anteriormente utilizada por Miramax).

En el año 2006, Lionsgate consiguió un 3,6% de cuota de mercado y The Weinstein Company un 2,5%. La siguiente compañía independiente por cuota de mercado en 2006 fue Yari Film Group, con un 0,4%.[8]

En 2005, la entonces todavía independiente DreamWorks SKG logró un 5,7% y Lionsgate un 3,2%. De las cuatro significativas ganadoras de dinero de MGM/UA's durante 2005, liberó tres antes de su adquisición por un consorcio dirigido por Sony en abril; la cuota total de mercado de MGM/UA para el año fue de 2.1%. La Weinstein Company, en sus primeros tres meses de operación, ganó 0,5% de la cuota de mercado anual total. El próximo independiente más exitosos fue IMAX, con 0,2%.[9]​ En 2004, DreamWorks SKG tuvo 10,0% (más que Paramount Motion Pictures Group), Newmarket tuvo 4,3% (debido casi enteramente a The Pasión de Jesucristo), Lionsgate tuvo 3,2%, y MGM/UA tuvo 2,1%. El siguiente independiente más exitoso fue Giant Screen Films, un distribuidor de películas en formato IMAX, con 0,2%.[10]

De todas formas, las majors acaban cofinanciando y distribuyendo buena parte de las películas que producen las indies, ya sean estas compañías independientes estables o entidades creadas ad-hoc para la producción de una película concreta. Y además, las filiales de los estudios adquieren derechos de distribución de muchas otras películas con las que los estudios no han tenido ninguna involucración previa. En realidad, si bien las majors realizan por sí mismas importantes producciones, puede decirse que sus actividades están más bien enfocadas al desarrollo y financiación de nuevos proyectos cinematográficos, al marketing y la distribución y a la comercialización de licencias y merchandising, limitándose en muchos casos a subcontratar la producción a productoras independientes.

En 1909, Thomas Edison, quien había estado luchando en los tribunales durante años por el control de las patentes fundamentales de las películas, adoptó una decisión importante. Esto condujo a la creación de Motion Picture Patents Company, ampliamente conocida como el (Consorcio) Trust. Contemplando las nueve grandes compañías de filmación de los Estados Unidos, se diseñó para eliminar «no solo a los productores de películas independientes sino también a los 10.000 intercambiadores (de distribución) y salas de proyección independientes del país».[11]​ Aunque sus muchos miembros no consolidaron sus operaciones de producción fílmica, el Trust basado en Nueva York fue argüiblemente el primer gran conglomerado de películas estadounidense. La lucha de los independientes en contra del Consorcio fue liderada por Carl Laemmle, cuyo Laemmle Film Service basado en Chicago, sirviendo al Medio Oeste y Canadá, era el mayor intercambio de distribución de los Estados Unidos. Los esfuerzos de Laemmle se vieron recompensados en 1912 cuando el gobierno de los Estados Unidos determinó que el Consorcio era una «asociación corrupta e ilegal» y debía ser disuelta. El 8 de junio de 1912, Laemmle organizó la fusión de su división de producción, IMP (independiente Motion Picture Company), con diversas otras compañías productoras de películas, creando los estudios que pronto pasarían a llamarse Universal. Para fines de año, Universal estaba haciendo películas en dos instalaciones de Los Ángeles: los antiguos estudios Nestor Film en Hollywood, y otro estudio en Edendale. La primera major de Hollywood había entrado en el negocio.[12]

En 1916, un segundo estudio poderoso se estableció en Hollywood cuando Adolph Zukor fusionó su casa de producción de películas Famous Players con la Jesse L. Lasky Company para conformar Famous Players–Lasky. El estudio combinado adquirió Paramount Pictures como un canal de distribución y eventualmente adoptó su nombre. Paramount sobrepasó rápidamente a Universal como la compañía dominante de Hollywood. Asimismo en 1916 William Fox reubicó su Fox Film Corporation desde la costa Este hacia Hollywood y comenzó a expandirse.[13]​ Entre 1924, cuando Metro Pictures en combinación con Goldwyn Pictures y Louis B. Mayer Productions forman Metro-Goldwyn-Mayer Pictures , y 1928, el año en que la industria filmográfica de Estados Unidos se convirtió masivamente al cine sonoro, Hollywood tenía un Big Two: Paramount y Loew’s Incorporated, propietario del circuito de salas de cine más grande de los Estados Unidos y compañía madre de MGM. Durante 1927, los siguientes tres más grandes estudios eran Fox, Universal, y First National (fundado en 1917). Propulsados por el gran éxito de El Cantante de Jazz (1927), la primera película larga «hablada» (talkie) importante. La pequeña Warner Bros (fundada en 1919) rápidamente entró en las grandes ligas y se convirtió en la primera en Estados Unidos en 1928. Fox, al frente de las película sonoras junto con Warner, también fue adquiriendo un considerable circuito de los teatros de cine para proyectar sus películas.

Entre los fines de 1928, cuando David Sarnoff de RCA ingenió la creación del estudio RKO (Radio-Keith-Orpheum), y a finales de 1949, cuando Paramount desmanteló su cadena de cines —burdamente lo que se considera la Época Dorada de Hollywood— había ocho estudios en Hollywood que eran comúnmente considerados como las majors. De esos ocho, los así llamados Big Five eran conglomerados integrados, que combinaban la propiedad de un estudio de producción, una división de distribución, y una sustancial cadena de cines, y contractuando con realizadores y personal de producción de películas: Loew's/MGM, Paramount, Fox (que se convirtió en la 20th Century-Fox después de una fusión en 1935), Warner Bros., y RKO. El resto de las majors eran referidos a veces como los Little Three o las «majors menores». Dos —Universal y Columbia (fundada en 1920)— estaban organizadas en forma similar a los Big Five, excepto por el hecho de que ellos nunca fueron propietarios de más que un pequeño circuito de cines (una fuente consistentemente confiable de utilidades). La tercera de las minimajors, United Artists (fundada en 1919), era propietaria de unos pocos cines y tenía acceso a instalaciones de producción de propiedad de los principales propietarios, pero funcionaba fundamentalmente como un distribuidor-productor, prestando dinero a los productores independientes y lanzando sus películas. Durante los 1930s, las ocho majors promediaron un total de 358 películas liberadas al año; en los 1940s, los cuatro más grandes compañías movilizaron sus recursos hacia producciones de alto presupuesto y se alejaron de las de cine B, llevando el promedio anual a 288 por esa década.[14]

Entre las características significativas de la Época Dorada estaba la estabilidad de las majors de Hollywood, su jerarquía, y su dominio casi absoluto del box office. En un punto medio de la Época Dorada, 1939, los Big Five tenían porciones del mercado que variaban desde el 22% (MGM) al 9% (RKO); cada uno de los Little Three tenían alrededor del 7% de participación. En suma, las ocho majors controlaban el 95% del mercado y todas las compañías más pequeñas combinadas tenían un total de 5%. Diez años después, el cuadro era sustancialmente el mismo: los Big Five tenían porciones del mercado que variaban desde el 22% (MGM) al 9% (RKO); los Little Three tenían participación que iba desde el 8% (Columbia) al 4% (United Artists). En suma, las ocho majors controlaban el 96% del mercado y todas las otras pequeñas compañías combinadas tenían un total de 4%.[15]

El fin de la Época dorada ha sido señalado por la pérdida de las majors del juicio federal antimonopolio Estados Unidos versus Paramount Pictures, Inc., que llevó a un desmantelamiento de las cadenas de cine de los Big Five. Esto en alguna medida niveló el campo de juego entre los Big Five y los Little Three, aunque no tuvo virtualmente ningún efecto en el dominio del box-office de las ocho majors. En noviembre de 1951, Decca Records compró el 28% de Universal; al año siguiente, el estudio se convirtió en el primero de las majors clásicas de Hollywood en ser comandado por una corporación externa, ya que Decca adquirió la propiedad mayoritaria.[16]​ Los 1950s vieron dos cambios sustanciales en la jerarquía de las majors: RKO, el más débil de los Big Five, declinó rápidamente bajo la mala administración de Howard Hughes, quien había comprado una parte controladora de los estudios en 1948. Al momento que Hughes la vendió a General Tire and Rubber Company en 1955, el estudio ya sólo era una major por una obsoleta reputación. En 1957, virtualmente todas las operaciones de filmación de RKO cesaron y el estudio fue disuelto en 1959. (Revivido en una pequeña escala en 1981, fue eventualmente spin off y ahora opera como una compañía independiente menor.) En contraste, estaba United Artists, que había operado durante largo período bajo el modelo de financiamiento.distribución al que las otras majors se estaban dirigiendo progresivamente. Bajo Arthur Krim y Robert Benjamin, que comenzó a dirigir la compañía en 1951, UA se volvió consistentemente rentable. En 1956 —cuando liberó uno de los mayores blockbusters (éxitos de taquilla) de la década, La vuelta al mundo en 80 días— comandaba un 10%del mercado. A mediados de la próxima década, había alcanzado 16% y era el segundo estudio más rentable de Hollywood. A pesar del colapso de RKO, las majors aun promediaban un lanzamiento total de 253 películas protagónicas durante la década.[14]

Los 1960s estuvieron marcados por una avalancha de apoderamientos corporativos. MCA, bajo Lew Wasserman, adquirió Universal en 1962; Gulf+Western se apoderó de Paramount en 1966; y Transamerica Corporation compró United Artists en 1967. Warner Bros. se vio involucrada en dos reorganizaciones a gran escala en dos años: una fusión en 1967 con la compañía Seven Arts precedió a una compra en 1969 por Kinney National, bajo Stephen J. Ross. MGM, en el proceso de una lenta declinación, cambió de propietario dos veces en el mismo lapso, terminando en las manos del financiero Kirk Kerkorian. Las majors abandonaron casi completamente las producciones de presupuestos bajos durante esta época, llevando el promedio anual de lanzamiento protagónicos al nivel de 160.[14]​ La década también vio a un viejo nombre en la industria asegurarse una posición de liderazgo. En 1923, Walt Disney fundó Disney Brothers Cartoon Studio con su hermano Roy y el animador Ub Iwerks. En los siguientes tres decenios Disney se convirtió en un independiente poderoso enfocado en la animación y, desde fines de los 1940s, en un creciente número de películas de acción en vivo. En 1954, la compañía ahora Walt Disney Productions— fundó Buena Vista Film Distribution para administrar sus propios productos, los que habían sido distribuidos durante muchos años por varias majors, principalmente United Artists y luego RKO. (Blancanieves y los siete enanitos, de Disney en 1937, liberada por RKO, fue el segundo mayor éxito de los 1930s.) En su primer año, Buena Vista tuvo un éxito grande con 20 000 leguas de viaje submarino, la tercera mayor película de 1954. En 1964, Buena Vista tuvo su primer blockbuster, Mary Poppins, el mayor éxito de Hollywood's en media década. la compañía logró un 9% de la cuota de mercado ese año, más que Fox y Warner Bros. Aunque en los siguientes dos decenios, la cuota de mercado de Disney/Buena Vista del box-office llegaría nuevamente a marcas similares, su relativo pequeño output y su enfoque exclusivo en películas familiares significó que no fuese generalmente considerado una major a pesar de su éxito.

Mientras tanto, un nuevo miembro fue finalmente admitido en el club de los estudios mayores y aparecieron dos importantes contendientes. Con el establecimiento de su rama Touchstone Pictures y un interés creciente en el mercado adulto en la mitad de los 1980s, Disney/Buena Vista se aseguró un reconocimiento como una full-fledged major. los dos contendientes eran ambos compañías recientemente formadas. En 1978, Krim, Benjamin, y los otros tres ejecutivos de estudios se separaron de UA para formar Orion Pictures como un joint venture con Warner Bros. Fue anunciado con optimismo como la «primera nueva compañía major en 50 años».[17]Tri-Star Pictures fue creada en 1982 como un joint venture de Columbia Pictures (luego comprada por Coca-Cola), HBO (luego comprada por Time Inc.), y CBS. En 1985, la compàñía de Rupert Murdoch, News Corporation, adquirió la 20th Century-Fox, la última de las cinco relativamente saludable majors de la Ëpoca Dorada que se mantenía independiente a través de toda la Ëpoca Dorada y después.

Con la excepción de MGM/UA—cuya posición estaba efectivamente definida por Disney—los estudios antiguamente establecidos si dieron un paso atrás. La compra de Fox por News Corp. de Murdoch presagiaban una nueva rueda de adquisiciones corporativas. Entre 1989 y 1994, Paramount, Warners, Columbia, y Universal cambiaron todos de propiedad en una serie de compras conglomeradas y fusiones que los llevaron a una nueva musculatura financiera y de marketing. A comienzos de los 1990s, tanto Tri-Star como Orion estaban esencialmente fuera del negocio: la primera consolidada en Columbia, y la última en bancarota. Los más importantes contendores a emerger durante los 1990s, New Line, the Weinsteins' Miramax, y DreamWorks SKG, fueron del mismo modo más temprano que tarde llevados a la carpeta de las majors. La casa productora de animación muy exitosa Pixar, cuyos films fueron distribuidos por Buena Vista, fue adquirida por Disney en 2006.

Han pasado por los siguientes cambios importantes de propiedad («independiente» significando identificada habitualmente como la entidad comercial primaria en su estructura corporativa; «comprada» significando adquirida desde cualquier parte de la mayoría hasta su totalidad):



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