Película




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Una película (del latín pellicula, diminutivo de pellis, «piel») es una serie de imágenes fijas que, cuando se proyectan en una pantalla de forma consecutiva en rápida sucesión, crean la ilusión óptica de imágenes en movimiento. El término normalmente se usa como sinónimo de obra cinematográfica,[1]​ es decir, una historia (ficticia o documental), registrada en un soporte (película flexible o contenedor digital) que se graba y lee mediante un mecanismo continuo o intermitente de sucesión de imágenes. Estas películas cinematográficas también reciben el nombre de film[2]​ o filme, así como el acortamiento peli.

El proceso de rodaje. Una película se puede crear fotografiando escenas reales con una cámara de imágenes en movimiento, fotografiando dibujos o modelos en miniatura utilizando técnicas de animación tradicional, por medio de imágenes generada por computadora o animación por computadora, o por una combinación de algunas o todas estas técnicas y otros efectos visuales.

Las películas se grababan originalmente en una película de plástico a través de un proceso fotoquímico y luego se mostraban a través de un proyector de películas en una pantalla grande. Las películas contemporáneas ahora a menudo son completamente digitales a lo largo de todo el proceso de producción, distribución y exhibición. Las películas grabadas en forma fotoquímica tradicionalmente incluían una banda sonora óptica análoga (una grabación gráfica de las palabras habladas, música y otros sonidos, que acompañan a las imágenes y que van a lo largo de una parte de la película reservada exclusivamente para ello, que no se proyecta).

Las imágenes individuales que componen una película se denominan fotogramas. En la proyección de las películas de celuloide tradicionales, un obturador giratorio provoca intervalos de oscuridad entre cada fotograma, que a su vez, se coloca en posición para proyectarse. El espectador no nota las interrupciones debido a un efecto conocido como persistencia de la visión, por el cual el ojo retiene una imagen visual durante una fracción de segundo después de que desaparece su fuente. La percepción del movimiento se debe a un efecto psicológico llamado fenómeno phi.

El nombre «película» se origina en el hecho de que la película fotográfica (también llamada película de cine) ha sido históricamente el medio para grabar y mostrar imágenes en movimiento.

La idea de capturar, crear y reproducir el movimiento por medios mecánicos es muy antigua, existieron antecedentes tales como la cámara oscura, o el taumatropo, la linterna mágica, el fusil fotográfico. La técnica para captar la realidad por medios luminosos había sido ya desarrollada por los inventores del daguerrotipo y la fotografía, a mediados del siglo XIX.

El cine fue producto de una lenta evolución experimental a lo largo de los siglos. El objetivo de miles de personas, inventores, fabricantes de juguetes o de comerciantes fue entretener al mundo mediante imágenes y fue además de un impulso una necesidad de la especie humana de expresarse mediante imágenes utilizando las técnicas y posibilidades de cada momento. La base del cine está en el desarrollo de la ciencia y la técnica, este incesante interés por encontrar nuevas salidas exigió la constante aplicación de la técnica y de la investigación sobre los nuevos descubrimientos.

Uno de los primeros avances científicos que llevó directamente al desarrollo del cine fueron las observaciones de Peter Mark Roget, que en 1824 publicó un importante trabajo científico con el título de Persistencia de la visión. En lo que afecta a los objetos en movimiento, en él se establecía que el ojo humano retiene las imágenes durante una fracción de segundo después de que el sujeto deja de tenerlas delante. Este descubrimiento estimuló a varios científicos a investigar para demostrar el principio de la persistencia de la imagen en la retina. Concretamente, se descubrió que si 16 imágenes de un movimiento que transcurre en un segundo se hacen pasar sucesivamente también en un segundo, la persistencia de la visión las une y hace que se vean como una sola imagen en movimiento. Esta teoría fue más tarde sustituida por el fenómeno phi y ambas formarán parte de la base de la teoría del cine.

Entretanto nace la fotografía y ya en 1852, las fotografías comenzaron a sustituir a los dibujos en los aparatos para ver imágenes animadas. En 1877 el fotógrafo Eadweard Muybridge empleó una batería de 24 cámaras para grabar el ciclo de movimientos del galope de un caballo. Posteriormente el cronofotógrafo portátil, una especie de fusil fotográfico, movía una única banda que permitía obtener doce imágenes en una placa giratoria que completaba su revolución en un segundo.

En 1890 Thomas Edison construyó un laboratorio en Nueva Jersey, que se convirtió en el primer estudio de cine del mundo. Su ayudante William K. L. Dickson está considerado por algunos como el diseñador de la primera máquina de cine, el kinetoscopio, aunque no era propiamente una máquina para grabar imágenes. Finalmente fue en Francia en 1895 cuando los hermanos Lumière llegaron al cinematógrafo, primer aparato que se puede calificar auténticamente de cine.

Las primeras películas fueron simplemente una toma estática que mostraba un evento o acción sin edición u otras técnicas cinematográficas. A finales del siglo XX, las películas comenzaron a agrupar varias escenas para contar una historia. Las escenas se dividieron más tarde en tomas múltiples fotografiadas desde diferentes ángulos y distancias. Otras técnicas, como el movimiento de la cámara, se desarrollaron como formas efectivas de contar una historia con una película.

Estas películas cinematográficas eran un arte puramente visual, puesto que en la película no se registraba sonido. Sin embargo, estas películas mudas era habitual proyectarlas en grandes teatros acompañadas de música en vivo, lo que servía de entretenimiento de masas. A principios de la década de 1920, la mayoría de las películas venían con una lista de partituras preparadas para este propósito y se compusieron partituras completas para las principales producciones.

El auge del cine europeo se vio interrumpido por el estallido de la Primera Guerra Mundial, mientras que la industria del cine en los Estados Unidos floreció con el auge de Hollywood. En abril de 1927, en Nueva York, se realizó la primera proyección comercial de cine sonoro completamente sincronizado, lo que supuso el despegue de esta tecnología.

Otro desarrollo tecnológico importante fue la introducción de la película en colores, que registraba fotográficamente el color natural de las imágenes en lugar de agregarse a las grabaciones en blanco y negro mediante el coloreado a mano, el coloreado de plantillas u otros procedimientos arbitrarios. La innovación más importante fue la introducción del Technicolor, utilizada por primera vez para dibujos animados en 1932 y posteriormente en películas de acción real en ella.

Originalmente las películas se grababan en una cinta de celuloide, un material plástico recubierto de una emulsión de sales de plata que, en presencia de la luz, hace una reacción fotoquímica. Esta tira de plástico, llamada también «película», es lo que ha dado nombre a la sucesión de imágenes que crean la ilusión óptica de imágenes en movimiento. Sin embargo, actualmente se imponen los soportes digitales, aunque se mantiene película como nombre para las grabaciones de imágenes en movimiento.

Desde su invención hasta el cine digital, siempre se ha buscado la manera de mejorar las películas, ya sea la relación de aspecto, el tamaño o los costes de producción. De este modo, según sus apariciones cronológicamente, los formatos que han aparecido se clasifican de la forma siguiente:[3]

La «teoría del cine» busca desarrollar conceptos concisos y sistemáticos que se aplican al estudio del cine como arte. El concepto de la película como una forma de arte comenzó en 1911 con El nacimiento del sexto arte de Ricciotto Canudo. La teoría formalista, encabezada por Rudolf Arnheim, Béla Balázs y Siegfried Kracauer, enfatizaba cómo la película difería de la realidad y, por lo tanto, podía considerarse válido dentro de las bellas artes. André Bazin reaccionó contra esta teoría argumentando que la esencia artística del cine radica en su capacidad para reproducir mecánicamente la realidad, no en sus diferencias con la realidad, y esto dio lugar a una teoría realista. El análisis más reciente espoleaba el psicoanálisis de Jacques Lacan y la semiótica de Ferdinand de Saussure, que entre otras cosas ha dado pie a la teoría de cine psicoanalítico, la teoría del cine estructuralista, la teoría del cine feminista, y otras. Por otro lado, críticos de la tradición de la filosofía analítica, influenciados por Wittgenstein, intentan aclarar los conceptos erróneos utilizados en los estudios teóricos y realizan un análisis del vocabulario de una película y su vínculo con una forma de vida. Un ejemplo de teoría analítica aplicada al cine es el test de Bechdel, utilizado para evaluar el machismo en el cine.

Se considera que el cine tiene su propio lenguaje. James Monaco escribió un texto clásico sobre la teoría del cine titulado Cómo leer una película, que trata este tema. Un ejemplo de este lenguaje es una secuencia de ida y vuelta de imágenes del perfil izquierdo de un actor que habla, seguido por el perfil derecho de otro actor que habla, y una repetición de esto, lo que es entendido por la audiencia como una conversación. Esto describe otra teoría del cine, la regla de 180 grados, como un dispositivo de narración de historias visuales con la capacidad de colocar a un espectador en un contexto de estar psicológicamente presente mediante el uso de la composición y la edición visuales. El "estilo de Hollywood" incluye esta teoría narrativa, debido a la abrumadora práctica de la regla por parte de los estudios de cine ubicados en Hollywood durante la era del cine clásico. Otro ejemplo de lenguaje cinematográfico es tener una toma que se acerca al rostro de un actor con una expresión de reflexión silenciosa, que se corta a una toma de un actor más joven que se parece vagamente al primer actor, lo que indica que la primera persona está recordando su pasado; una edición de composiciones que provoca una transición temporal.

El montaje es la técnica mediante la cual se seleccionan, editan y luego se juntan piezas separadas de la película para formar la película final. Una escena podría mostrar a un hombre entrando en una batalla, con retornos a su juventud y su vida familiar y con efectos especiales adicionales colocados en la película después de que se completa la grabación. Como todas estas escenas se grabaron por separado, y quizás con diferentes actores, la versión final requiere del montaje. Los directores desarrollaron una teoría del montaje, comenzando con Serguéi Eisenstein y la compleja yuxtaposición de imágenes en su película El acorazado Potemkin. La incorporación del contrapunto musical y visual, el desarrollo de la escena a través de la puesta en escena y la edición, y los efectos visuales, han llevado a técnicas más complejas comparables a las utilizadas en ópera y ballet.

La realización y proyección de imágenes en movimiento se convirtió en una fuente de ganancias casi tan pronto como se inventó el proceso. Al ver el éxito que tuvo su nueva invención y su producto en su Francia natal, los hermanos Lumière rápidamente comenzaron a recorrer el continente para exhibir las primeras películas de forma privada a la realeza y públicamente a las masas. En cada país, normalmente añadirían escenas locales nuevas a su catálogo y, con la suficiente rapidez, encontrarían empresarios locales en los diversos países de Europa para comprar sus equipos y fotografiar, exportar, importar y seleccionar productos adicionales comercialmente. Pronto siguieron otras imágenes, y las imágenes en movimiento se convirtieron en una industria separada que eclipsó el mundo del vodevil. Salas de cine y compañías dedicadas se formaron específicamente para producir y distribuir películas, mientras que los actores cinematográficos se convirtieron en grandes celebridades y obtuvieron enormes honorarios por sus actuaciones. Para 1917, Charles Chaplin tenía un contrato que exigía un salario anual de un millón de dólares. Hasta 1956, la película fue también el único sistema de almacenamiento y reproducción de imágenes para la programación de televisión hasta la introducción de grabadoras de cintas de video.



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