x
1

Pagania



Pagania (también llamada Narentina y Neretvia; idioma serbocroata: Paganija; italiano: Narentani, Narentini) fue un territorio poblado por la tribu eslava conocida como los narentinos (neretljani) en una zona del sur de Dalmacia (en la actual Croacia y Bosnia y Herzegovina), al oeste del río Neretva (Narenta). Eran conocidos por su destreza marítima y su dedicación a la piratería.[1]

Pagania limitaba por el oeste con el reino de Croacia, y alcanzaba el río Cetina; por el este, llegaba al río Neretva, que servía de frontera con Zahumlia. Estaba compuesta por tres principados menores: Makar, Rastik (de Imotski a Ljubuški) y Dalen (único sin salida al mar). También incluía las islas dálmatas de Mljet, Korčula (Corzula), Brač y Hvar. Las principales ciudades narentinas fueron Vrulja (Gornja Brela), Mokro, Ostrog (cerca de la actual Zaostrog) y Lavćen (Gradac), pero con mucho, la más importante fue la ciudad fortificada de Omiš.

El emperador bizantino Constantino VII Porfirogéneta subrayó que «los pagani son descendientes de los serbios no bautizados» y que «se llaman así porque no aceptaron el bautismo en el momento en que todos los serbios fueron bautizados».[1][2]​ El nombre Pagania pues, se debe a que sus habitantes no estaban cristianizados y se los consideraba paganos. Fue la zona más al noroeste de Dalmacia alcanzada por las tribus serbias.[3]​ Las fuentes de la República de Venecia se refieren a los narentinos como eslavos.[4]

El nombre de narentinos (neretljani) proviene del territorio, Neretvia, topónimo derivado del río Neretva, que se encontraba en las proximidades. La región también ha sido considerada parte de la Croacia Roja.[5]​ El nombre en latín Merania, es decir, «litoral», también se utilizó y a los habitantes de la región también se los llamó meranos.

Las migraciones eslavas llegaron a la región durante los siglos VI y VII; los inmigrantes asimilaron con rapidez la destreza en la navegación marítima de los pueblos romanizados allí existentes. Así, los piratas narentinos alcanzaron notable fama; llegaron a la península itálica en sus incursiones y se convirtieron en una amenaza para la navegación en el Adriático. Debido a esta situación y a su enfrentamiento con la República de Venecia, el dux veneciano, Pietro Tradonico, dirigió una gran flota contra los piratas eslavos del Adriático en 839.[6]​ En 888, durante otra batalla naval entre ambas armadas en el Adriático, cayó muerto el dux Pietro I Candiano.[7]

A pesar de que los habitantes de la zona habían mantenido tradición marinera y de piratería durante varios siglos, además de resistir las influencias del cristianismo manteniendo su identidad pagana, en el siglo IX el emperador romano de Oriente Basilio I consiguió subyugarlos tras una campaña marítima que sometió toda la Dalmacia al Imperio bizantino. De esta forma, los paganos aceptaron su bautismo y quedaron bajo el protectorado bizantino.

La influencia de los señores de Rascia sobre las tierras narentinas, así como sobre los principados próximos de Zahumlia y Travunia comenzó a hacerse patente ya desde el siglo IX. Tras el pacto de 893 entre los antiguos enemigos Rascia y Bulgaria, Petar Gojniković —gran príncipe serbio de la Casa de Vlastimirović— comenzó a ejercer su influencia sobre Pagania con pleno efecto. Pero pronto surgieron nuevas divergencias entre serbios y búlgaros, con la deposición de Petar, lo que propició la ocupación de Pagania por parte del Reino de Croacia. Bajo soberanía croata, los narentinos aún mantuvieron frecuentes conflictos con la república veneciana. Finalmente y tras la toma de varias de sus islas, en 1444 Venecia se apoderó de Omiš, sometió a los narentinos, y Pagania pasó a formar parte de la República de Venecia.[8]​ Toda la costa dálmata permaneció bajo protectorado veneciano hasta la desaparición de la república en 1797; en 1804 se integró como Reino de Dalmacia al Imperio austríaco.




Escribe un comentario o lo que quieras sobre Pagania (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!