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Simón I. Patiño



¿Qué día cumple años Simón I. Patiño?

Simón I. Patiño cumple los años el 1 de junio.


¿Qué día nació Simón I. Patiño?

Simón I. Patiño nació el día 1 de junio de 1860.


¿Cuántos años tiene Simón I. Patiño?

La edad actual es 164 años. Simón I. Patiño cumplió 164 años el 1 de junio de este año.


¿De qué signo es Simón I. Patiño?

Simón I. Patiño es del signo de Geminis.


Simón I. Patiño (Santibáñez, Cochabamba, Bolivia, 1 de junio de 1860 - Buenos Aires, Argentina, 20 de abril de 1947) fue un magnate de la minería del estaño.

Patiño desarrolló empresas mineras en Bolivia y logró una importante integración vertical al ser inversionista en una fundición alemana y la británica Williams Harvey. También contaba con inversiones en la National Lead de EE. UU., importante compradora de estaño.[1]​ Fue también el primer boliviano en desarrollar inversiones internacionales.

Simón Iturri Patiño, nació en Santiváñez, Cochabamba, en junio del año 1860, hijo de Eugenio Iturri, inmigrante del País Vasco, y de su esposa María Patiño, nacida en Cochabamba.

Trabajó como administrativo en la Compañía Minera Huanchaca antes de mudarse a Oruro, donde fue empleado de la firma comercial Hermann Fricke y Cia. Se trasladó a trabajar a la mina Huanchaca de Aniceto Arce, trabajando allí por algunos años, como laborero.

Se casó con Albina Rodríguez Ocampo en Oruro en 1889 y tuvieron tres hijas, Graziella, Elena y Luzmilla y dos varones, René y Antenor.[2]

Su fortuna comenzó con el descubrimiento de una veta sumamente rica el año 1900, en la mina La Salvadora, en el cerro Llallagua (Departamento de Potosí). En los años siguientes fue adquiriendo otras minas y su fortuna creció vertiginosamente. Alrededor de 1910 había formado un complejo minero poderoso con las minas de Llallagua, Catavi, Uncía y Huanuni, entre otras. Además, para transportar minerales desde sus minas construyó el Ferrocarril Machacamarca Uncía en 1911.

Patiño fue adquiriendo intereses de mineros chilenos en minas bolivianas mediante compras secretas en la bolsa de valores de Santiago (Chile). Una vez que logró adquirir la mayoría de las acciones de la Compañía Estañífera de Llallagua, hasta entonces en manos de capitalistas chilenos, se sintió orgulloso de “nacionalizar” la minería boliviana.

En julio de 1924 consolidó sus intereses en la Patiño Mines and Enterprises Consolidated, Inc. que registró en Delaware, Estados Unidos. En ella agrupó a la Compañía Estañífera Llallagua, La Salvadora y el citado ferrocarril.

El hecho más importante de la historia de la minería de Bolivia antes de la revolución del 1952, fue la compra por parte de Patiño de la fundidora inglesa Williams Harvey & Co. con sede en Liverpool, que controlaba un cuarto de los negocios de fundidoras y refinerías en el mundo.

También adquirió minas en Malasia. El caso de Patiño es poco común, porque los magnates sudamericanos raramente buscaron una integración vertical de sus intereses. Esta integración le permitió desempeñar un papel clave en la conformación del Comité Internacional del Estaño, que fue el primer cartel que intentó controlar el precio de una materia prima. Con tal motivo, fue conocido como El Rey del Estaño. En los años 1940 se encontraba entre los hombres más ricos del mundo.

Durante la Gran Depresión de 1929 jugó un papel importante en fundar el Comité Internacional de Estaño para regular la oferta de estaño e intentar proteger su precio.

En 1906, Patiño fundó el Banco Mercantil en Bolivia, que sigue existiendo, si bien no está relacionado con los intereses de sus herederos.

En 1942 Patiño ante los justos reclamos de sus trabajadores en las minas Catavi- Llallagua- Siglo XX por mejores salarios, coordina, patrocina y ordena junto al gobierno militar de Enrique Peñaranda la masacre de Catavi para acallar los reclamos de sus trabajadores y mantener la extracción de mineral en condiciones de casi esclavitud.

Patiño, junto a Mauricio Hochschild y Carlos Víctor Aramayo, fueron conocidos como los barones del estaño y tuvieron una gran influencia política en Bolivia hasta la Revolución Nacional de 1952, que nacionalizó las empresas mineras.

Los herederos de Patiño crearon la Fundación Patiño que se dedica a labores culturales y beca a estudiantes bolivianos para seguir estudios universitarios en Suiza y Bolivia. La fundación está a cargo del Palacio de Portales, una mansión que Patiño hizo construir en Cochabamba que tardó en construir 15 años en la que pensaba descansar sus últimos días, pero murió en el viaje, ahora es utilizada para reuniones y abierta al público. La fundación también está a cargo de Villa Albina, una vivienda señorial en Pairumani, construida por Patiño para su esposa. Los esposos Patiño están enterrados en Pairumani.



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