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Vidas robadas (telenovela argentina)



Vidas robadas fue una telenovela argentina dramática que se emitió por Telefe desde el 3 de marzo de 2008 hasta el 29 de octubre del mismo año. Fue protagonizada por Facundo Arana. Coprotagonizada por Romina Ricci, Fabio Di Tomaso, Brenda Gandini, Sofía Elliot y Silvia Kutika. Antagonizada por Juan Gil Navarro, Adrián Navarro, Virginia Innocenti y el primer actor Jorge Marrale. También, contó con las actuaciones especiales de María Carámbula, Ludovico Di Santo, Magela Zanotta y los primeros actores Soledad Silveyra y Arturo Bonín. Las participaciones de Patricio Contreras y Carlos Portaluppi como actores invitados. Y la presentación de Mónica Antonópulos. Su emisión final contó con una función en el Teatro Ópera. [1]​ En sus 131 episodios promedió unos 16.0 puntos de rating.[2]​ Contó con la dirección de Miguel Colom.

La telenovela fue filmada en la pequeña localidad de Zelaya perteneciente al Partido del Pilar, en la Provincia de Buenos Aires.

La historia se desarrolla en el marco del secuestro de personas para obligarlas a ejercer la prostitución, y traza paralelismos con el caso Marita Verón.[3]​ La propia Susana Trimarco, madre de Marita Verón, asesoró a los guionistas Marcelo Camaño y Guillermo Salmerón.[4]

La historia gira alrededor de Juliana Míguez, una muchacha de Río Manso, pueblo de ficción de la Provincia de Buenos Aires, que es secuestrada por una red de trata de personas. Se representan su punto de vista, desde dentro de dicha red, el de su madre, que intenta encontrarla y rescatarla por diversos medios, y el de los criminales que manejan dicho sistema de explotación. Al principio la historia se sostenía a partes iguales en dicha historia y en una trama de telenovela involucrando a Facundo Arana, el actor más famoso del elenco; pero la aclamación lograda por la parte más comprometida de la trama llevó a que esta termine abarcando a la totalidad de la historia y a todos los personajes de la misma. El personaje de Bautista Amaya, interpretado por Arana, alcanza características propias de un héroe de acción en lugar de las habituales de un galán de telenovelas.[5]

Al igual que otras novelas previas como Resistiré, El Deseo o Montecristo, la ficción fue utilizada como medio de crítica social.[6]​ La serie fue declarada de interés social por parte de la legislatura de la ciudad de Buenos Aires y por la Cámara de Diputados de la Nación Argentina,[1]​ así como también ganó numerosos premios, entre los que se destaca el Martín Fierro de Oro en el 2009.

La trama central de la historia gira alrededor de Juliana Miguez (Sofía Elliot), una joven de Río Manso que es secuestrada e introducida por la fuerza dentro de una red de prostitución. Sus padres, Rosario Soler (Soledad Silveyra) y Juan Míguez (Patricio Contreras) desde ese momento hacen todo lo que esté a su alcance para encontrar y recuperar a su hija. Pronto descubren que la policía no los ayuda realmente, y que incluso colaboran con la red.

Río Manso, el sitio en donde transcurre la historia, no es un sitio real: si bien existe un sitio homónimo al sur de la Provincia de Corrientes, las escenas que tienen lugar en dicho pueblo se filmaron en Carlos Keen,[7]​ de la Provincia de Buenos Aires, y en la trama se menciona a Río Manso como un poblado bonaerense.

La red de prostitución es manejada por el poderoso empresario Ástor Monserrat (Jorge Marrale), y sus ayudantes Nicolás Duarte (Juan Gil Navarro) y Dante Mansilla (Adrián Navarro). Monserrat aparenta poseer numerosas propiedades lícitas, como industrias e inmuebles, que le dan una imagen de empresario respetable, pero en realidad son fachadas para blanquear el dinero obtenido de la prostitución.

Otro de los protagonistas es Bautista Amaya (Facundo Arana), un antropólogo que queda viudo al principio de la novela ya que Duarte atropella a su esposa con su auto y no se queda en el lugar a auxiliarla. En forma casual Bautista comienza una relación con Ana (Mónica Antonópulos), a quien rescata cuando queda atrapada en la montaña. Ana es la hija de Ástor, pero ignora por completo las actividades de su padre. Bautista descubre que Duarte fue quien atropelló a su esposa y huyó, pero ignorando su relación con el padre de Ana.

En un principio las tramas de Bautista y de Rosario seguían desarrollos diferentes, hasta que Rosario entró en contacto con Bautista y le pidió su ayuda profesional. A partir de dicho punto, Bautista trabaja junto a Rosario en su fundación, en la búsqueda de Juliana. Junto con Bautista se une también el fiscal retirado Fabio Pontevedra (Carlos Portaluppi), con contactos en el ámbito judicial. Junto a Bautista suele operar también el expolicía conocido como "El Tano Cigliotti " (Daniel Peyran), especialista en armas.

Duarte había tomado a Juliana como protegida, y estuvo en su poder hasta que Monserrat le quitó su apoyo a Duarte e intentó matarlo, tras lo cual se convirtió en un fugitivo. Juliana pasó entonces a estar en manos del propio Ástor, quien recibe presiones de su esposa Nacha (Virginia Innocenti) para que la libere. Por ese entonces, Juan Míguez, que estaba preso por matar a balazos a un proxeneta, fue asfixiado por su compañero de celda, sicario de Astor Monserrat. Aprovechando el desconocimiento de Rosario y los demás sobre su implicación, Ástor se les une y prepara un montaje para simular una negociación con los secuestradores, los cuales son en realidad sus subordinados. Pero al concretar la liberación descubre que Juliana lo había visto en una ocasión, por lo que la vuelve a capturar.

Luego de esto, las investigaciones de Pontevedra comienzan a arrojar indicios de que el capo de la mafia sería efectivamente Ástor, así como también se encuentran otras evidencias que lo relacionan con Claudio Kurtz, un líder de la mafia al cual responden todos los demás líderes y que no se muestra en persona hasta el final de la serie. En un principio Bautista se niega a aceptar esas versiones, ya que Monserrat es el padre de su novia.

La fundación localiza a "El Griego", un tratante que manejaba la venta de esclavas sexuales al exterior del país, y haciéndose pasar por tratante Rosario negocia la compra de varias con un perfil similar al de su hija, utilizando plata robada a una de las operaciones desbaratadas. Si bien de esta forma se logra liberar a varias jóvenes prostituidas, Juliana no estaba en el grupo: ignorando que la compradora era la propia Rosario, Dante tomó a Juliana para impedir que fuera vendida, y se la envió en cambio a Nicolás Duarte, exiliado en la Triple Frontera. Mientras tanto, la fiscal Marcela Urquiza, que llevaba adelante el caso, es primero amenazada y luego asesinada en un estacionamiento.

La situación de Ástor se complicaba progresivamente. A la presión de la Fundación, las pruebas incriminatorias en su contra y el rechazo de su familia se le suman el regreso de Duarte y el abandono de Dante, y que sus contactos y los otros líderes de la mafia le retiren el apoyo ante el nivel de exposición mediática que alcanza el caso de Juliana. Esto lleva a que, cuando la policía rodea su casa para llevárselo detenido, Monserrat simule realizar un suicidio, aunque en realidad se trató de una persona de contextura similar a la suya que se suicidó desfigurando su rostro. Tras esta aparente muerte, el fiscal Pascale (Jorge D'Elía) toma las riendas del caso. En un principio sigue los consejos de la Fundación, pero cuando Duarte envía un video anónimo en el cual Bautista parece cometer el asesinato de Luz, una mujer infiltrada en la red de trata para buscar a su hija, Bautista pasa a ser prófugo de la ley y Pascale se desentiende de ellos e intenta capturarlo.

Mientras Monserrat se mantiene oculto en la estancia de su exesposa Helena (Marita Ballesteros), la única que conoce su situación además de la empleada doméstica Valeria (Carla Crespo) que ignora su identidad, Nacha se une a la sociedad de Duarte y Mansilla. Estos intentan tomar por la fuerza el control de la red, aunque son resistidos por los demás líderes. Nacha lleva en secreto a Duarte y Mansilla a vivir a la estancia. Sin embargo, al poco tiempo de ir ahí, Juliana intenta escaparse, escondiéndose en el baúl del auto de un sicario que se iba. Al descubrir su intento de huida, Mansilla no solicita que la regresen sino que la envíen a otro sitio donde reciba un trato más humillante, a modo de castigo.

Sin embargo, una vez en su nuevo destino, un cliente del prostíbulo graba un video de Juliana con un teléfono celular y lo sube a una página web pornográfica. Allí es descubierto por los colaboradores de Bautista, los cuales logran descubrir donde estaría ubicado el prostíbulo ya que su nombre se ve de fondo. Un médico determina que Juliana estaría embarazada, presumiblemente de Duarte, y que su estado de salud es muy delicado. Al enterarse, Duarte y Mansilla intentan rescatarla y regresarla a la estancia, pero son detenidos en la ruta por agentes de Monserrat que, simulando ser policías, se la llevan con ella. Luego le informan por teléfono a Monserrat que Juliana habría muerto por las complicaciones médicas mencionadas.

Mientras tanto, Bautista se mantenía escondido en una casa del Delta del Tigre. En dicha situación intentaba evitar ser encontrado tanto por la justicia como por Duarte. Una de las esclavas sexuales liberadas, Daniela (Eleonora Wexler) buscaba una hija que había tenido estando en cautiverio y que le había sido quitada, y comenzó a pensar que Ema, la hija adoptiva de Inés y Octavio (hermano de Bautista) podría ser su hija. Octavio estaba dispuesto a autorizar un examen de ADN, pero Inés lo rechazaba de plano. Creyendo que la Justicia intentaría quitarle a Ema, se pone en contacto con Bautista para escaparse con ella. Bautista se lo impide, y la cita a un muelle para charlar. Después de la reunión, Bautista es localizado por hombres de Duarte que asesinan a Inés y persiguen a Bautista por los ríos del Delta. Finalmente, es rescatado por Fabio y el Tano. Luego, le comunican que dejó de ser un prófugo por ser testigo protegido.

A partir del secuestro y la muerte sugerida de Juliana (no mostrada en escena), por un buen número de episodios no se aclara si sigue viva en manos de los hermanos Unquillo, responsables de su captura, o si efectivamente murió. Los Unquillo incluso indican a Nicolás un sitio con un cadáver enterrado en el cual afirman que la habrían dejado tras su deceso.

Poco después de que esta dejara el país, Bautista descubre que Helena, exesposa de Monserrat y madre biológica de Ana, escondía a Monserrat en su quinta. Bautista y el Tano allanan el lugar para capturarlo, pero Bautista recibe un balazo y el Tano se lo lleva al hospital, dejando escapar a Monserrat. Bautista es intervenido quirúrgicamente por el balazo recibido, y finalmente logra salvar su vida y recuperarse sin secuelas de magnitud. Tras su escape, Monserrat pasa a ocultarse dentro de la empresa de los Unquillo.

Por su parte, Rosario sigue la pista de Juliana hasta la empresa de los Unquillo, y para espiar las actividades de la misma consigue ser contratada como empleada de mantenimiento. Durante el tiempo que permanece allí descubre que en la empresa de los Unquillo se almacena el grueso de las ganancias monetarias de la Red.

Finalmente se reveló que Juliana no había muerto, sino que los Unquillo la habían tomado para utilizarla en un futuro contra Monserrat o Duarte. Cambiaron su identidad por la de "Laura Torres" y la llevaron a un pueblo en donde el comisario la mantenía presa, acusada de asesinato, y solo la dejaba salir para trabajar como mucama de su madre anciana. Siguiendo la pista del hospital a donde fue llevada tras su aborto, Rosario descubre el cambio de identidad y a qué pueblo fue llevada.

Bautista y sus compañeros consiguen detalles sobre un cambio de manos de los fondos de las recaudaciones de la red, que pasarían a manos de Dante y Duarte. Bautista ataca el camión con un misil, destruyendo el dinero. Ni Dante ni Duarte regresan a la estancia, ya que Nacha decide entregarse al fiscal. Al regresar a su empresa los Unquillo descubren que Monserrat escapó, y luego son rodeados por la policía que exige su entrega. Antes de suicidarse, y como ajuste de cuentas contra Monserrat, el Búho llama a Duarte y le informa la situación de Juliana.

Ambos, Rosario y Nicolás, llegan al pueblo al mismo tiempo. Rosario encuentra a Juliana en la casa de la madre del comisario y la ayuda a escapar, pero es interceptada por Duarte al salir. Juliana le dispara a Nicolás y se va con su madre, pero el balazo fue superficial y Mansilla logra extraer la bala y salvar a su compañero.

Una vez recuperado, Nicolás secuestra a su exesposa Ana, tratando de intercambiarla por Juliana. Dicha acción lo distancia de Nacha y Dante, ya que estos no aceptan que Ana sea puesta en peligro, pero al enterarse Juliana abandona a su madre y finge volver con él para intentar salvarla. Se inicia una búsqueda general por ambas, Ana y Juliana, en la que ni siquiera Monserrat o los antiguos compañeros de Nicolás conocen su paradero. A modo de provocación, Nicolás entierra viva a Ana, lo filma con su celular y le envía dicho video a Bautista. Finalmente, Nicolás es encontrado rastreando la actividad de sus diversas tarjetas de crédito, las cuales figuran bajo nombres de titulares falsos pero que son conocidos por Nacha. Bautista se enfrenta solo a Nicolás y lo sigue hasta la parte superior de una fábrica abandonada, desde la cual Nicolás intenta arrojar a Bautista, pero luego decide tirarse él mismo con la intención de llevarse a la tumba la localización exacta de Ana.

Creyéndolo muerto, Bautista localiza el sitio en donde se enterró a Ana y logra liberarla antes de que se asfixie. Pero entonces aparece Nicolás, en un estado grave por la caída pero aún vivo, quien le dispara dos tiros a Bautista, tras lo cual es ametrallado por el Tano que llega en helicóptero.

Estando bajo las órdenes de Pascale, Monserrat logra que Claudio Kurtz, el líder mayor de la Red, se presente en el país. Con su captura se logra desbaratar a la totalidad de la red de trata de personas: se obtiene información completa sobre los prostíbulos empleados, las mujeres secuestradas y las identidades falsas que se les asignan, las conexiones zonales, policiales y políticas, etc. Monserrat es autorizado a dejar el país, pero en lugar de ello es llevado a una trampa de Dante, quien lo asesina haciendo explotar su coche. Nacha abandona todo y vuelve a su pueblo natal, así como también Rosario y Juliana vuelven a Río Manso.

La historia finaliza, adelantando la narración a ocho meses después, con el casamiento de Fabio y Alejandra, en el cual se revela que Bautista logró sobrevivir a los disparos de Nicolás, y que tanto él como Ana recibieron nuevas identidades. Tras actuar como testigo de la boda, Bautista deja el país con Ana y Joaquín.

Al igual que con otras producciones previas del canal, para el último capítulo se realizó una presentación especial en el Teatro Ópera en una pantalla gigante, simultáneamente a la trasmisión televisiva habitual. Las entradas eran gratuitas, siendo otorgadas telefónicamente por el canal días atrás. Mariano Peluffo trabajó como maestro de ceremonias de la presentación en el teatro, y tras el final del capítulo subieron al escenario todos los actores regulares de la serie que agradecieron el apoyo. Asimismo, se presentó también a Susana Trimarco, la madre de Marita Verón en cuya desaparición se basa la novela. Trimarco y los actores recalcaron que, a pesar de que Vidas Robadas haya sido una obra de ficción, la situación de la trata de personas descripta en la misma es una problemática real.[2]

La serie está basada conceptualmente en el caso Marita Verón,[3]​ aunque con varias licencias narrativas que difieren de la situación real de dicho caso. Con el correr de los episodios se trazaron varios otros paralelismos con diversos escándalos políticos que tuvieron lugar en el país.

Dicha similitud es la trama central del programa: el secuestro de Juliana Míguez y la búsqueda de Rosario, incluyendo la fundación y los numerosos allanamientos y liberaciones realizados, describen una situación similar a la de la secuestrada Marita Verón y su madre Susana Trimarco. La propia Susana Trimarco colaboró con los guionistas en la elaboración de las historias.[4]​ Para reforzar el compromiso del programa en dar a conocer a través de la ficción la situación real del caso Verón, la primera emisión del programa fue seguida por una reposición del programa Humanos en el camino, en donde Susana y varias chicas liberadas contaban sus historias.[3]​ La propia Soledad Silveyra comenzó un tiempo después, con Vidas Robadas aún en el aire, el programa periodístico Un tiempo después, dedicado a tratar diversos escándalos que con el tiempo perdieron la atención periodística.[8]​ Dicho programa comenzó en el horario de las 20:30, pero luego se colocó a las 23:30, a continuación del final del episodio de Vidas Robadas.

Sin embargo, la similitud entre la trama del programa y el caso Marita Verón no es completa, por motivos narrativos o bien por el desconocimiento de varios detalles del caso que se ignoran, ya que en la actualidad aún se trata de un caso sin resolver. Por ejemplo, se ignora la identidad o existencia de alguna persona concreta que maneje la red de trata de personas, a la manera que lo hace el personaje Ástor Monserrat. Asimismo, la situación privilegiada de Juliana Míguez dentro del ambiente en el que la representa durante buena parte de la trama, en el cual es tomada como esclava personal de uno de los líderes de la red y preservada de realizar actos de prostitución con clientes, no es un beneficio que se considere que la propia Verón haya tenido. Sofía Elliot, la actriz que interpreta a Juliana, lo explicó de la siguiente manera:

Otros aspectos fueron omitidos por autocensura de los guionistas, que los consideraron excesivos para la televisión. Un caso descubierto por los guionistas durante el relevamiento de información sobre el caso previo a la escritura de los guiones fue que algunas esclavas que lograban escaparse eran recapturadas, asesinadas, y su cadáver dejado por días en el cuarto de sus compañeras, como forma de intimidación. Los guionistas Marcelo Camaño y Guillermo Salmerón comentaron que se decidió no ahondar en los temas más graves,[4]​ mientras que el actor Facundo Arana indicó que solo se representó una pequeña fracción de la realidad de la problemática de la trata de personas.[10]

Otro paralelismo se trazó con el aparente suicidio del personaje Ástor Monserrat. En una parte de la trama sus actividades son finalmente descubiertas por la justicia y la sociedad, y su quinta es rodeada por efectivos policiales que pretendían llevarlo detenido; en estas circunstancias Monserrat se encierra en una habitación y se suicida con una escopeta. Una semana después se revela que Monserrat no había muerto realmente, sino que una persona de contextura física similar se había suicidado en su lugar, desfigurando por completo su rostro para quedar irreconocible. De acuerdo al diario Minutouno, la situación retratada en la ficción plantea similitudes deliberadas con la muerte del empresario Alfredo Yabrán, quien habría muerto en circunstancias similares, así como también a la leyenda urbana que plantea que Yabrán habría realizado un simulacro de suicidio para eludir a la justicia.[11]

Una trama desprendida de la principal es la del tráfico de bebés, por el cual cuando una esclava de la red tiene un hijo este se vende en forma ilegal a padres que desean adoptar, o bien mediante trámites legales con documentos falsificados. Para dicho tema se empleó a la actriz invitada Eleonora Wexler, que interpretó a una esclava sexual liberada que busca a su hija.

Además de las tramas principales, las tramas secundarias se extienden hacia otros temas, como la corrupción policial, el clientelismo político, la manipulación mediática, etc.

El programa tuvo algunos pocos actores invitados, entre ellos China Zorrilla interpretó a una monja que alentaba a Rosario a no rendirse, y Antonio Grimau a un juez corrupto. Otros actores importantes como Marita Ballesteros, Eleonora Wexler o Jorge D'Elía no eran parte del elenco original y se unieron más adelante con personajes recurrentes. Sin embargo, la serie no utiliza de una manera determinante el recurso de incluir actores invitados debido a que su trama es de tipo dramático.[12]

En los episodios finales de la serie tuvo lugar una participación de Guillermo Francella como Claudio Kurtz, el jefe de toda la red. Francella es habitualmente un actor de películas y programas de tipo humorístico, por lo que su inclusión logró un golpe de efecto narrativo.[13]​ Dicha participación motivó el reconocimiento de "Participación especial en ficción" en la entrega de los Premios Martín Fierro correspondientes a 2008. En el último episodio apareció el periodista Jorge Lanata, el cual interpretó a un informante de Pontevedra.

La cortina musical del programa es "Yo renaceré", compuesta por Ricardo Cocciante e interpretada por David Bolzoni. El programa recurre en numerosas ocasiones a secuencias sin diálogos de los personajes, en las cuales se utilizan diversas canciones de fondo, generalmente de tipo dramático. Las escenas románticas suelen estar acompañadas por la canción "Te amo así", del mismo artista mencionado.

El programa se emitió en Argentina por Telefe a las 22:30. Dicho horario hizo que compitiera con el programa Showmatch de Canal Trece, el cual lo superaba en las mediciones de rating. Esto hizo que en varias ocasiones circularan rumores sobre un posible levantamiento del programa. Al respecto, el guionista Marcelo Camaño comentó lo siguiente:

Antes del inicio de la temporada 2008 de Showmatch, Canal 13 respondió al estreno de Vidas Robadas postergando el inicio de la telecomedia Por amor a vos, de manera que sus horarios se superpusieran. En dichas ocasiones, la telecomedia protagonizada por Claribel Medina se impuso por 29,9 contra 21,8.[14]​ Ya con el programa de Marcelo Tinelli en el aire, la serie bajó hasta los 13,7 puntos.[15]​ El programa apeló al beso de los personajes de Facundo Arana y Mónica Antonópulos, pero sin los resultados esperados.[16]

En abril se consideró levantar la serie y emitir en su lugar "El exitoso Sr. Pells", una ficción con Florencia de la V, Erika Rivas y Mike Amigorena (proyecto postergado y renombrado como Los exitosos Pells), para lo cual Villarruel entró en contacto con el productor Sebastián Ortega.[17]​ Sin embargo, ante la aparición de dichos rumores, Telefe reconfirmó que Vidas Robadas no se levantaba.[18]

Aunque continuara sin ganar en su franja horaria, en la medición global de julio Telefe logró superar en índice de audiencia a Canal 13, siendo Vidas Robadas una de sus producciones más exitosas.[19]​ La sostenida buena performance de la serie contra el gran éxito de Showmatch llevó al programa a postergar la finalización de la serie, prevista para el 15 de agosto, hasta fines octubre[20]​ El diario Clarín elogió la determinación de Telefe de mantener la novela en el aire a pesar de no lograr un importante éxito de índice de audiencia, y sin recurrir a estrategias como la realización de cambios de horarios o una modificación del enfoque de la trama; en contraste con el tratamiento recibido por la serie El Capo del año anterior.[21]

"Vidas Robadas" fue declarado de interés social por la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires por su trama, el 28 de mayo de 2008. Facundo Arana y Soledad Silveyra participaron del acto de distinción.[22]​ Asimismo, recibió una distinción similar por parte de la Cámara de Diputados de la Nación, la cual la declaró de interés cultural por sus aportes a la difusión de la defensa de los derechos humanos.[1]

Más de 20 países adquirieron los derechos de televisación de la serie, mientras que en Rusia y México se adquirieron los derechos para realizar una remake de la misma en caso de México será la productora TV Azteca en el 2011.[23]

Técnica en Piso

Móvil 1

Móvil 2

Telefe Agencia




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