x
1

Anastás Mikoyán



Anastás Hovhannesi Mikoyán (en armenio Անաստաս Հովհաննեսի Միկոյան; en ruso: Анаста́с Ива́нович Микоя́н) (Sanahin, 13 de noviembrejul./ 25 de noviembre de 1895greg. - Moscú, 21 de octubre de 1978) fue un bolchevique y estadista soviético durante los años de Stalin y Jruschov. Él es hermano de Artiom Mikoyán, quien fue el cofundador y uno de los diseñadores de las aeronaves militares MiG.

Anastás Mikoyán nació en el pueblo armenio de Sanahin (ahora parte de Alaverdí). Se educó en un seminario en Tiflis, Georgia. Mikoyán después comentaría que sus continuos estudios de teología lo acercaron más y más al ateísmo.[1]​En el colegio, tomó varios cursos sobre principios liberales y socialistas, y a la edad de veinte años, se unió al Partido Bolchevique, convirtiéndose en líder del movimiento revolucionario en el Cáucaso. Luchó en Bakú y Azerbaiyán contra fuerzas antibolcheviques, pero en 1918 fue arrestado por las tropas intervencionistas británicas en Bakú. Tras ser liberado continuó con su trabajo en el Partido, y fue ascendiendo puestos en el mismo.

Apoyó a Stalin durante la lucha por el poder subsiguiente a la muerte de Lenin y fue designado para formar parte del Comité Central del Partido Comunista en 1923. En 1926 se convirtió en Comisario del Pueblo para el comercio interior y exterior, e importó ideas de Occidente, como la producción de bienes enlatados. En 1935 formó parte del Politburó, y estuvo entre los primeros líderes soviéticos en hacer viajes de buena voluntad a los Estados Unidos para impulsar la cooperación económica.[2]​ Mikoyán también fue responsable de organizar el transporte de provisiones durante la Segunda Guerra Mundial; precisamente en este conflicto su hijo, un piloto de la Fuerza Aérea Soviética, fue muerto en combate cuando su avión fue derribado por cazas alemanes cerca de Stalingrado. En 1942 se convirtió en miembro del Comité de Defensa, y en 1946, en vicepresidente del Consejo de Ministros.

Poco antes de la muerte de Stalin, Mikoyán, Gueorgui Malenkov y otros líderes del Partido fueron considerados para ser eliminados en una segunda Gran Purga por Stalin, sin embargo su muerte se lo impidió en 1953.[1]​ Mikoyán originalmente se manifestó en contra de que Lavrenti Beria fuera castigado, pero luego se moderó en vista del gran apoyo entre los miembros del Partido a su arresto. Se mantuvo en el gobierno tras la muerte de Stalin, en el puesto de Ministro de comercio bajo el mandato de Malenkov.

Apoyó a Jruschov en la lucha por el poder consiguiente a la muerte de Stalin, y fue nombrado Viceprimer ministro en reconocimiento a sus servicios. En 1956, Mikoyán fue uno de los redactores del Discurso secreto de Jruschov, que denunciaba el culto a la personalidad de Stalin.[3]​ Mikoyán fue enviado a Hungría en octubre de 1956 para resolver la crisis causada por la sublevación contra el gobierno comunista local; terminantemente se opuso a la decisión de Jruschov y el Politburó de usar tropas soviéticas, pues creía que tal acción destruiría la reputación internacional de la Unión Soviética. Según la reciente biografía de William Taubman, incluso amenazó con renunciar.

En 1957, rehusó apoyar el intento de destituir a Jruschov liderado por Malenkov y Mólotov y se convirtió en el aliado más cercano de Jruschov. Sus motivos para apoyar a Jruschov fueron en primer lugar, su apoyo a la desestalinización, y en segundo lugar, su sospecha de que un triunfo de los conspiradores daría lugar a un retorno de las sangrientas purgas de la década de 1930.

Mikoyán mantuvo numerosos puestos en el campo del comercio, e hizo numerosas visitas a los Estados Unidos, Japón y México a la vez que retuvo el cargo de Viceprimer ministro. Podría considerarse que Mikoyán continuó manteniendo visiones moderadas sobre la Guerra Fría y que estaba en desacuerdo con la actitud imprudente de Jrushchov durante la crisis de Checkpoint Charlie de 1961 y con el hecho de que Jrushchov haya abandonado la conferencia de París de 1960 sobre la crisis del U-2, actitudes que él creía iban a mantener la tensión en su punto más alto durante la Guerra Fría por otros quince años. No obstante, durante su vida política, se mantuvo como el más cercano aliado de Jrushchov en los puestos más altos del gobierno soviético.

El gobierno soviético recibió con agrado la noticia del derrocamiento del dictador cubano Fulgencio Batista a manos de los guerrilleros de Fidel Castro en 1959. Jrushchov se dio cuenta del potencial de un aliado soviético en el Caribe, y envió a Mikoyán como uno de los altos diplomáticos en la región. Fue el primer oficial soviético que visitó la Isla tras la Revolución, y aseguró varios acuerdos comerciales con el gobierno incluyendo la exportación de petróleo de la Unión Soviética a cambio de azúcar cubano.[4]

La liberalización de la política soviética a cargo de Jrushchov dio lugar a una mejora de las relaciones entre la Unión Soviética y los Estados Unidos a finales de la década de 1950. Como el principal embajador de Jrushchov, Mikoyán visitó los Estados Unidos varias veces, inspeccionando su sistema económico capitalista para luego contrastarlo con el de la Unión Soviética. A pesar de la enemistad que la Guerra Fría había causado entre las dos superpotencias, Mikoyán fue recibido de forma amigable entre los estadounidenses, entre ellos el político Hubert H. Humphrey, quien lo consideraba una persona que mostraba «flexibilidad de actitud».[5]​ Sus visitas a los Estados Unidos también incluían almuerzos con ciertos senadores y el presidente Dwight David Eisenhower.[5]

Su importancia y posición social se puede medir por el hecho de que estuvo en el funeral del presidente John F. Kennedy, en 1963, representando a la Unión Soviética y reafirmando al presidente Lyndon Johnson que la Unión Soviética no tuvo nada que ver con el asesinato a pesar de la participación en el mismo por parte de Lee Harvey Oswald. Oswald había desertado por un tiempo a la Unión Soviética antes de su participación en el asesinato de Kennedy.

Se ha afirmado que para 1964 Mikoyán se había convencido que Jruschov se había convertido en una carga para el Partido, y que planeó en noviembre de 1964 el golpe de Estado que puso a Leonid Brézhnev en el poder. Sin embargo, el biógrafo William Taubman niega tanto que eso sea cierto como la afirmación de que Mikoyán era el único miembro del Presidium (el nombre del Politburó en la época) que defendió a Jruschov.

Asegura que Mikoyán sí votó a favor de forzar el retiro de Jruschov (en el estilo tradicional soviético el voto debía ser unánime). Fue el único de los colegas de Jruschov que le deseó lo mejor en su retiro, a pesar de que nunca le volvió a hablar. Es posible especular que hizo eso porque habría sido políticamente un error mantener a Jruschov en el poder o porque para entonces dejó de tolerar a Jruschov. Su decisión de enviar flores a su funeral en 1971 tal vez fue por culpa o por cierto afecto hacia Jruschov o tal vez por ambas causas.

Mikoyán mantuvo su influencia bajo el mandato de Brézhnev, y desempeñó el cargo de Presidente del Presidium del Soviet Supremo de la URSS de 1964 a 1965. Después se retiró, y escribió sus memorias en 1970. Él y el futuro Presidente del Consejo de Ministros de la URSS, Alekséi Kosygin, fueron los dos únicos oficiales superiores en el gobierno soviético que renunciaron a su cargo voluntariamente. Murió el 21 de octubre de 1978, por causas naturales.

Su hijo, Stepán Anastásovich Mikoyán, un piloto de pruebas, ha escrito sobre su tío Artyom Mikoyán y su padre Anastás Mikoyán:



Escribe un comentario o lo que quieras sobre Anastás Mikoyán (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!