x
1

Buenaventura Báez



Ramón Buenaventura Báez Méndez (Rincón, Provincia de Santo Domingo, 14 de julio de 1812 – Hormigueros, Capitanía General de Puerto Rico, 14 de marzo de 1884), conocido como “El Jabao”,[1]​ fue un político y militar dominicano. Presidente de la República Dominicana en cinco ocasiones de manera constitucional y en una ocasión más de manera extraoficial.[1]

A partir de su segundo período, sus gobiernos se caracterizaron por ser muy corruptos y por gobernar en beneficio de su fortuna, siendo el acto más destacado el cometido en 1857 cuando compró con moneda inorgánica la cosecha récord de tabaco, que era el principal producto de exportación del país, y que luego vendió quedándose con las divisas; la moneda emitida por el gobierno se devaluó en 1000 %, causando la ruina de los productores tabacaleros.[2]

Estudios genealógicos han identificado a Buenaventura Báez como el padre de la oligarquía dominicana, debido a que sus descendientes son los que hoy dominan la vida política y económica de la República Dominicana.[3][4][5][6]

Estudió en Europa, donde aprendió a hablar varios idiomas tales como el francés, inglés y entendía creole. Fue Diputado por Azua a la Constituyente haitiana, habiendo, con anterioridad, participado activamente en el movimiento reformista que derrocó a Boyer.

Como alcalde de Azua al momento de la proclamación de declaración de Independencia en Santo Domingo, se opuso a la proclamación de la plaza, postura que luego varió al ver la magnitud del movimiento separatista y la cantidad de comprometidos que había en Azua. Destacó en la Batalla de Azua del 19 de marzo de 1844. Su postura era como la de muchos en el país. Pertenecía a la facción de los afrancesados, razón por la que, cuando tuvo oportunidad, intentó entregar el país a Francia. Con ese fin visitó Europa en 1846 para convencer a Francia de establecer un protectorado sobre República Dominicana, a lo que Francia se rehusó. Como presidente en su primer período entre 1849 y 1853, trató de convencer a Estados Unidos para tomar como propio su país.

Báez tomó posesión como presidente de la República para el período constitucional 1849-53, después de la destitución del presidente Jimenes. Este gobierno no incurrió en actos represivos y respetó la libertad de prensa. Estimuló el desarrollo de la educación y del orden en el manejo de los recursos presupuestarios del país. Terminado su mandato en febrero de 1853, y entregó pasivamente el mando al general Santana. 1849-1853

Su segundo mandato lo inicia en 1856. Báez regresó al país en medio de una fuerte crisis financiera, y producto de un acuerdo político con el presidente Manuel de Regla Mota y sus aliados, fue nombrado nuevo vicepresidente, para luego proceder a la renuncia del presidente, y Báez asumió el poder. De Regla Mota, en cumplimiento del acuerdo, renunció a la presidencia de la República en octubre de 1856 y entregó el poder al vicepresidente Buenaventura Báez, en conformidad a la Constitución de 1854.

Este gobierno se destacó por la estafa que le hizo a los productores de tabaco del valle del Cibao en 1857, en medio de una cosecha récord (el tabaco era el principal producto de exportación del país), para apropiarse de la moneda fuerte que entrarían al país. Creó una comisión que primero, ofreció comprar tabaco a precios superiores al mercado con 20 millones de pesos (de la época) que fueron emitidos sin sustento legal, y que luego de acaparar la producción tabacalera vendió al mercado internacional. La sobreabundancia de papel moneda sin respaldo provocó una devaluación de 1000 %, lo que causó la ruina de los tabaqueros y una grave crisis económica, factores que dieron inicio a una revolución en julio de 1857 encabezada por los generales Gaspar Polanco, Juan Luis Franco Bido y Domingo Mallol que estableció un gobierno paralelo con José Desiderio Valverde como presidente y con sede en Santiago. La capital, Santo Domingo, fue sitiada desde el 31 de julio de 1857 hasta el 13 de junio de 1858. La intervención en mayo de 1858 de los Estados Unidos, país que era después de Alemania el mayor consumidor de tabaco dominicano, fue significativa para la rendición de Báez.[2]

Durante el sitio el gobierno de Báez vendió toda clase de propiedades del Estado, desde tierras y edificios, hasta buques de guerra y hasta hipotecó el palacio de Gobierno.[2]

Báez sustentó la idea de que República Dominicana debía ser anexada a España. Fue exiliado a España donde llevó una vida lujosa.

En 1865 su consuegro el general José María Cabral, realizó un golpe de Estado un mes después de ser lograda la independencia de España en julio de ese año; en diciembre llegaba Buenaventura Báez desde Curazao y fue proclamado presidente ante la Asamblea Nacional. El 14 de noviembre de 1865, la Convención Nacional designó presidente constitucional a Buenaventura Báez, quien se encontraba exiliado; el Gral. Pedro Guillermo, gobernador de El Seibo, fue designado Presidente interino hasta que se produjera la llegada de Báez. Para posibilitar la entrega del Gobierno a Báez la Constitución fue modificada y éste tomó posesión el día 8 de diciembre de 1865. El Congreso, a petición de Báez, aprobó que se repusiera en vigencia la Constitución de 1854, la cual otorgaba amplios poderes al jefe del Estado. Designó como ministro de Guerra (equivalente entonces a ministro de las Fuerzas Armadas) a su consuegro (suegro de su hija Amelia Cabral de Báez). En mayo de 1866 el general Báez dimite tras una revolución encabezada por el general Gregorio Luperón.[12]

Dos años más tarde vuelve a la presidencia, permaneciendo ahí desde 1868 hasta 1874; en dicho período, conocido en la historia Dominicana como "el régimen de los 6 años de Báez" , intentó anexionar el país a Estados Unidos y fue el más dictatorial de sus gobiernos. En esta ocasión, convencería al presidente estadounidense Ulysses S. Grant de enviar barcos de guerra al país caribeño y firmar un tratado de anexión; pese a lo anterior, el Senado no ratificó dicho tratado, lo cual significó una vergüenza para el presidente estadounidense. En 1872 promulgó una nueva Constitución, reemplazando la de 1868. A finales de 1873, se produjo una rebelión militar en Monte Cristi liderada por el general Juan Antonio Polanco, hermano mayor de Gaspar Polanco, junto con Ulises Heureaux que, aunque fue sofocada, marcó el comienzo del fin de su gobierno de los seis años. En 1874, se forma en Puerto Plata un Gobierno Provisional presidido por el General Ignacio M. González, que desconoció la autoridad de Báez. El levantamiento se generalizó en el país y Báez se vio obligado a renunciar el 2 de enero de 1874. La historia dominicana llama a este período “el régimen de los 6 años de Báez" y hay que señalar que el terror caracterizó este gobierno.

Báez regresó a la presidencia en 1876 y fue depuesto por última vez en 1878, mediante un golpe de Estado. En el período 1874-1879 se produce una gran inestabilidad política, en la cual se sucedieron 13 gobiernos. Báez asume un gobierno provisional en 1876 y luego la presidencia de la República por mandato de la nueva Constitución de 1877. Bajo este gobierno recibió el respaldo de connotados intelectuales de la corriente liberal Azul de la época, quienes deseaban implementar la democracia, la paz y el orden. Pero los Azules consideraron que Báez escondía propósitos dictatoriales y que desplegaba gestiones anexionistas. A inicios de 1878 estalló una rebelión armada y al poco tiempo, Báez se vio forzado a huir del país, esta vez para siempre, concluyendo su vida política.

Buenaventura Báez murió en el año 1884 a los 71 años de edad en su casa de Hormigueros, al occidente de Puerto Rico.



Escribe un comentario o lo que quieras sobre Buenaventura Báez (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!