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Constelación de la Ballena



Cetus o Ceto[1]​(también conocida como la Ballena o el Monstruo Marino) es una constelación del hemisferio sur, en una región conocida como Agua, cerca de otras constelaciones como Aquarius, Piscis y Eridanus.

La estrella más brillante de Cetus es β Ceti —llamada oficialmente Diphda[2]​ y conocida también como Deneb Kaitos—, gigante de color amarillo-naranja y tipo espectral G9.5III[3]​ que se encuentra a 96 años luz de distancia. Es una de las estrellas más brillantes en rayos X en las cercanías del sistema solar; dicha radiación se origina en la corona calentada a varios millones de K debido al campo magnético estelar.[4]

Le sigue en brillo Menkar (α Ceti),[2]​ una gigante roja de tipo M1.5IIIa[5]​ cuyo diámetro es unas 80 veces más grande que el Sol y que está tres veces más lejos de nosotros que Diphda. Su luminosidad en el espectro visible es 380 veces mayor que la solar, pero por ser una estrella fría una gran cantidad de su luz es emitida como radiación infrarroja no visible, de tal forma que su radiación en todo el espectro electromagnético es 1800 veces mayor que la proveniente del Sol.[6]

γ Ceti, llamada Kaffaljidhma,[2]​ es una binaria compuesta por una estrella blanca de la secuencia principal de tipo A3V y una compañera algo más fría de tipo F3V; la separación entre ambas estrellas es de al menos 70 ua.[7]

La constelación cuenta con varias gigantes naranjas, una clase de estrellas bastante común en el cielo nocturno: Deneb Algenubi (η Ceti), a 118 años luz y de tipo espectral K2IIIb;[8]Baten Kaitos (ζ Ceti),[2]​ a 260 años luz y 25 veces más grande que el Sol; e υ Ceti, a 293 años luz[9]​ y cuyo diámetro es el doble que el de Baten Kaitos.

Pero el astro más notable de la constelación es Mira (ο Ceti), la primera estrella variable descubierta. A lo largo de su período de 331,96 días alcanza una magnitud máxima de 2,0 —siendo en ese momento la más brillante en la constelación— para caer luego hasta magnitud 10,1.[10]​ Mira se encuentra en las últimas fases de su evolución estelar y su variabilidad proviene de pulsaciones en su superficie, cambios en el tamaño de la estrella —que pueden suponer un 15 % en cada pulsación— que afectan también a su temperatura y luminosidad.[11]R Ceti es otra variable de este tipo en la constelación, variando su brillo entre magnitud +7,2 y +14,0 a lo largo de un período de 166,24 días.[12]​ Por el contrario, T Ceti es una es una variable semirregular SRC cuyo brillo fluctúa entre magnitud +5,0 y +6,9.[13]​ De tipo espectral M5-6Se,[14]​ su temperatura efectiva es de solo 2400 K.[15]

Una enana blanca en esta constelación, ZZ Ceti, es el prototipo de una clase de variables que llevan su nombre, variables ZZ Ceti. Se caracterizan porque la variabilidad es debida a pulsaciones no radiales, con períodos de pulsación típicos entre 100 y 1200 s. La variabilidad de ZZ Ceti fue descubierta en 1970 por B.M. Lasker y J.E. Hesser.[16]

En Cetus son varias las estrellas que tienen exoplanetas. En la citada Deneb Algenubi se han detectado dos planetas con períodos orbitales de 403,5 y 751,9 días.[17]τ Ceti, la segunda enana amarilla más próxima al Sol, posee un sistema planetario con hasta nueve posibles planetas.[18][19]​ En torno a 75 Ceti, gigante amarilla de tipo G3III, orbita un planeta a una distancia de 2,1 ua y existe cierta evidencia de que podría haber un segundo planeta en el sistema.[20]​ Igualmente, 94 Ceti es una binaria cuyas componentes son una enana amarilla y una enana roja; alrededor de la primera se mueve un planeta más masivo que Júpiter en una órbita marcadamente excéntrica.[21]​ Finalmente, Axólotl, nombre oficial de HD 224693,[2]​ es una subgigante con un planeta gigante que orbita a 0,19 ua.[22]

Además de τ Ceti, en esta constelación se localizan otros análogos solares como 9 Ceti, estrella de tipo G2.5V a 66 años luz, y κ1 Ceti, joven enana amarilla de tipo G5V distante 30 años luz;[23]​ las dos son variables BY Draconis cromosféricamente activas.

En esta constelación hay también estrellas próximas al sistema solar interesantes. El cercano sistema estelar Luyten 726-8, a 8,73 años luz de distancia, está constituido por dos enanas rojas de tipo espectral M5.5V y M6V. Ambas son estrellas fulgurantes: una de ellas, denominada UV Ceti, es una de las estrellas fulgurantes más célebres, siendo conocida esta clase de variables eruptivas como variables UV Ceti. En 1952 el brillo de UV Ceti aumentó 75 veces en cuestión de 20 segundos.[24]​ Algo más alejada —a 12,1 años luz— se encuentra la también variable eruptiva YZ Ceti; en 2017 se anunció el descubrimiento de tres planetas extrasolares en órbita alrededor de esta enana roja.[25]​ Otro sistema cercano, Gliese 105, consta de una enana naranja de tipo K3V, una enana roja de tipo M3 y una segunda enana roja de tipo M7V cuyo diámetro no debe ser mucho mayor que el de Júpiter. Este sistema se encuentra a 23 años luz de distancia de la Tierra.[26]

Otro objeto de interés es el púlsar PSR J0108-1431, el segundo más cercano a la Tierra. Con una edad estimada de 166 millones de años y un período de rotación de 0,8 segundos, es uno de los púlsares más antiguos que se conocen.[27]

NGC 246 es una nebulosa planetaria cuya estrella central, probablemente un remanente de una estrella de Wolf-Rayet, tiene una temperatura de 200 000 K, lo que la convierte en una de las estrellas conocidas más calientes.[28]

En Cetus se pueden observar numerosas galaxias, entre las cuales destaca M77, galaxia espiral barrada a unos 47 millones de años luz de la Tierra. Clasificada como una galaxia Seyfert de tipo II,[29]​ es la representante más cercana y brillante de esta clase de galaxias activas. NGC 1055 es otra galaxia espiral barrada que, al igual que M77, forma parte del Grupo de M77. Por otra parte, NGC 1087 es una galaxia espiral intermedia situada a 80 millones de años luz. Mucho más distante, a 250 millones de años luz, NGC 17 es una galaxia que parece haberse formado como resultado de la fusión de otras dos galaxias.[30]

De distinta índole es Wolf-Lundmark-Melotte (WLM), una galaxia irregular[31]​ situada en los confines del Grupo Local y que está aislada de otras galaxias, ya que su vecina más próxima, IC 1613, se encuentra a un millón de años luz. De forma bastante alargada, su extensión es del orden de unos 8000 años luz, incluyendo un halo de estrellas muy antiguas descubierto en 1996.[32]

La eclíptica pasa muy cerca del límite de Cetus, por lo que planetas y asteroides pueden encontrarse en esta constelación durante breves períodos. El asteroide 4 Vesta fue descubierto en Cetus en 1807.

Casiopea era la madre de Andrómeda y esposa de Cefeo, rey de Etiopía. Casiopea estaba tan orgullosa de su belleza que, por rivalizar con las Nereidas, éstas pidieron a Poseidón, dios de los mares, venganza y él en respuesta envió al monstruo marino (Cetus) a las costas del país causando grandes males.

Sin embargo, existen ambigüedades sobre si el nombre del monstruo marino era realmente cetus como nombre genérico para un monstruo marino o si se refiere a Ceto en particular como deidad marina ; la última opción parece ser la más aceptada.

Para enfrentar esta situación, Cefeo consultó el oráculo de Amón, quien aconsejó sacrificar a Andrómeda exponiéndola atada a una roca en un acantilado para que fuera víctima del monstruo. Así, Andrómeda fue ofrecida a Ceto. Perseo, que venía de regreso de su viaje después de derrotar a Medusa, divisó a la víctima y en el acto se enamoró de ella. Propuso al rey liberarla, a cambio de que se le concediera su mano. Perseo mató al monstruo y posteriormente desposó a Andrómeda.

Cerbero, en la antigua mitología, era un perro con tres cabezas y una serpiente por cola cuya labor era guardar las puertas del Hades, para que ningún humano entrara sin permiso y al mismo tiempo, para que ningún espectro consiguiera salir de los infiernos. A la orilla del río Estigia, frontera entre los vivos y los muertos, y con la única compañía del barquero Caronte, el Can Cerbero siempre alerta, fue la pesadilla para todos aquellos valientes héroes que se atrevieron a cruzar aquellas puertas sin el permiso de Hades. Su origen se relaciona con la constelación de Cetus, en la que se puede intuir las formas de las puertas del inframundo cerradas y una bestia de tres cabezas en el centro guardándolas.



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