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Sagunto



Sagunto (en valenciano y cooficialmente Sagunt, históricamente conocida como Murviedro[3]​ y Morvedre en valenciano) es una ciudad de la Comunidad Valenciana, España. Es la capital de la comarca del Campo de Murviedro, situada en el norte de la provincia de Valencia. Con 66 140 habitantes (INE 2019), es el décimo municipio con más población de la Comunidad Valenciana.

El municipio tiene dos núcleos principales: el casco histórico o Sagunto-Ciudad, situado en la falda del castillo y del teatro romano, y el Puerto de Sagunto, a 5 km del casco histórico. Los ciudadanos se encuentran repartidos entre estos 6 km que separan la playa del antiguo castillo romano, viviendo gran parte de ellos (40 436) en el núcleo de Puerto de Sagunto.

Sagunto se encuentra a orillas del río Palancia. El río es poco sinuoso y tiene un fuerte gradiente hasta las cercanías de la misma ciudad de Sagunto. Después de bordear el casco de la ciudad, se aboca en un cono aluvial, más propiamente que un verdadero delta, por cuanto su pendiente es de 5,7 por mil en los últimos 4 km, superior al normal de los deltas.

La costa es baja y arenosa, cubierta de dunas. Su vegetación clímax se puede dar hoy por desaparecida y debió estar dominada por la encina. En la actualidad hay algunos bosques de pinos de Alepo en las montañas más cercanas al mar. Entre las especies mejores, las que más abundan son el romero y el lentisco en los montes; y el senil, la boga y el trencadalles en los marjales costeros. Su clima es el mediterráneo.

Sagunto da nombre a la Hoja 668 del Mapa Topográfico Nacional.

El término municipal de Sagunto presenta dos núcleos de población principales: la Ciudad vieja (Sagunto-Ciudad) y el Puerto de Sagunto. Aparte también se encuentran los siguientes núcleos de población menores:[4]

El término municipal de Sagunto está dividido en tres partidas:

Ya se habla de la ciudad de Sagunto en algunos textos de la literatura clásica, relacionándola con acontecimientos sucedidos en la segunda guerra púnica. El oppidum ibérico de Arse, se localiza en la montaña del Castell de Sagunt, pasando con el tiempo a ser la Saguntum romana.[5]​ Su participación en los círculos comerciales se documenta desde el siglo VI a.C. en el Grau Vell, llegando a convertirse en un punto estratégico de las relaciones comerciales del Mediterráneo.[6]

La ciudad ibero-edetana fue asediada por el general Aníbal en el año 219 a. C. debido a su situación estratégica. El asedio duró ocho meses y los habitantes de Saguntum basaron su estrategia en que Aníbal no pudiese atravesar las enormes murallas que cercaban la ciudad en poco tiempo. Pese a la negativa de ayuda de las comarcas de alrededor, que veían con temor el creciente poder de Saguntum sobre los pueblos de la región, pudieron resistir los embates del ejército cartaginés para tomar la ciudad. La situación se hizo insostenible tras la negligencia y tardanza de la República romana de enviar ayuda a los saguntinos. La ciudad desmoralizada pudo resistir unos meses más ante un ejército mayor en número y en recursos; hay que tener en cuenta que el ejército que asedió la ciudad se había formado con el objetivo final de hacerse con Roma, además de estar comandado por uno de los grandes caudillos de la antigüedad. Tras varias semanas de asaltos frontales Saguntum cayó. Aníbal tenía tres motivos para tomar la ciudad sin causarle daños severos: financiar su expedición a Roma con las riquezas obtenidas del saqueo; incorporar a sus filas la mayoría de hombres aptos para su incursión y dejar a su hermano Asdrúbal una plaza fuerte más cercana a Qart Hadasht (la actual Cartagena) y así sucedió. A continuación se narra una versión muy "romántica" de la toma de Saguntum, que no es veraz: Tras la conquista, Aníbal se encontró con una ciudad desolada, parcialmente destruida y quemada. Aquello enfureció al cartaginés que había sacrificado tiempo, soldados y recursos en la conquista de la ciudad. Cuenta la leyenda que los saguntinos, al no recibir la ayuda de los romanos, se negaron a rendirse y decidieron encender una gran hoguera y arrojarse a ella. La caída de Arse marcó el inicio de la segunda guerra púnica entre Cartago y la república de Roma.

Siete años después la ciudad fue recuperada por los romanos, y renombrada Saguntum. En el 214 a. C., pasó a ser administrada como municipium (municipio romano); los romanos construyeron un gran circo en la parte baja de la ciudad y un teatro con capacidad para ocho mil espectadores. También se han encontrado documentos en los cuales la ciudad podría haber tenido un anfiteatro y llegase con su territorio en la época romana a tener 50 000 habitantes.

Tras la caída del Imperio romano de occidente, la ciudad fue atacada y casi destruida por los pueblos germánicos del norte del imperio.

Los árabes tomaron la ciudad en el 713. A partir de esta época es cuando el topónimo Saguntum cambió a Morbyter y otras variantes y más tarde se denominaría Murviedro en castellano y Murvedre o Morvedre en valenciano, denominaciones derivadas de los muri veteres ("muros viejos", "muros veteranos") de la Edad Media. Tras la invasión de los árabes, inició su decadencia a favor de Balansiya (Valencia).

En 1239 se produjo la conquista de la ciudad por Jaime I el Conquistador, rey de la Corona de Aragón.

Tuvo destacada importancia la judería, especialmente por el hecho de que no se consentía la presencia de judíos en la ciudad de Valencia; de modo que se estableció un fluido contacto entre los judíos de Murviedro y los conversos que sí podían permanecer en la capital del reino. La localización de la judería estaría en torno a la calle dels Antigons (nombre que se refiere a "los antiguos", por la proximidad del Teatro Romano). Allí vivía en 1390 (en vísperas de la revuelta antijudía de 1391) Salomó el rau (Salomón el rabino).[7]​ La sinagoga estaba en la calle Vieja de la Sangre, nombre que recibió por levantarse sobre la antigua sinagoga la ermita de la Cofradía de la Sangre, que luego se trasladó a otro emplazamiento.[8]​ La puerta de la judería (o Portal de la juheria) se llama actualmente Portalet de la Sanch. En 1394 se establecieron allí dos taules ("tablas" de carnicería) del judío Samuel Legem, por concesión del rey Jaime II de Aragón, a cambio de un censo anual de dos morabetinos de oro.[9]​ En la calle Segovia se conservan algunas casas de judíos de época medieval.[10]

En el siglo XVIII, Sagunto era conocida como Murviedro y Antonio José de Cavanilles nos hace referencia al crecimiento de su población:

Durante la guerra de la independencia española Sagunto fue tomada por los franceses. En 1811 la ciudad fue sitiada durante 34 días, en los cuales unos 2900 soldados españoles establecidos en el castillo se defendían de los ataques de los hombres del Mariscal Suchet. El 26 de octubre, el coronel Andriani, nombrado gobernador de la plaza, se rendía tras la derrota sufrida el día anterior por el ejército español en la llamada batalla de Sagunto. Los franceses, tras la valentía demostrada por los soldados españoles en la batalla, les dejaron salir con vida de Sagunto. Ellos reforzaron las defensas del castillo, desmocharon los campanarios y permanecieron en la villa hasta el 22 de mayo de 1814.

En 1868, el nuevo Gobierno Provisional modificó el nombre de la ciudad, llamada Murviedro desde hacía más de diez siglos, por el antiguo nombre romano de Sagunto, siguiendo los cánones románticos y clasicistas de la época: se restituyó a Murviedro por el glorioso nombre de Sagunto.

Fue en Sagunto donde, en diciembre de 1874, se produciría el pronunciamiento militar encabezado por el general Martínez Campos, que puso fin a la I República y originó el periodo de la Historia de España conocida como Restauración borbónica. El rey Alfonso XII le concede el título de ciudad a la ya "Muy Ilustre y Leal Villa" por haber sido la primera población en reconocerle como rey.

A principios del siglo XX se desarrolló una potente industria siderúrgica alrededor del Puerto de Sagunto, originando el actual núcleo urbano del Puerto. En los años 80, debido a la reconversión industrial y a la crisis económica, se cerró el último alto horno. Cabe destacar que toda historia relacionada con el Puerto de Sagunto forma parte de Sagunto, ya que los dos núcleos de población forman parte del mismo municipio.

La ciudad se declaró seguidamente como zona industrial, lo que favoreció una mayor diversificación de su sector productivo (cementos, química) y una especialización del sector siderometalúrgico, atrayendo las inversiones de grandes sociedades, como el grupo Arcelor o la Thyssen Krupp.

Sagunto contaba con 66 070 habitantes en 2009, siendo la cuarta ciudad de la provincia de Valencia con más población. Su peso demográfico se debe a la instalación de importantes industrias siderúrgicas en su costa a principios del siglo XX, formando el núcleo urbano actual del Puerto de Sagunto.

En el núcleo histórico de Sagunto es común el uso del valenciano, mientras que en el Puerto de Sagunto, donde habita la mayor parte de la población, el castellano es la lengua predominante.

Francisco Crispín Sanchís

Silvestre Borràs Azcona

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Sergio Muniesa Franco

Su economía está basada principalmente en la industria siderúrgica y en la exportación de agrios. Dentro del suelo cultivado prevalecen cultivos de secano como algarrobos, olivos y algunas vides y almendras; mientras que los cultivos de regadío se caracterizan por el naranjo y otros frutales.

Hasta el siglo XIX fue una población esencialmente vinícola, exportando vinos y aguardientes a Francia. Tras la destrucción de los viñedos por la filoxera en los inicios de este siglo y la conversión del secano en regadío, los viñedos fueron sustituidos por los agrios.

La actividad pesquera comenzó con la construcción del puerto pesquero.

La industrialización se produjo en el siglo XX. En 1900, Ramón de la Sota y Eduardo Aznar, empresarios vascos, constituyeron la Compañía Minera Sierra Menera para la explotación de los yacimientos de Ojos Negros (Teruel) y Setiles (Guadalajara) y establecieron en la costa de Sagunto un puerto de embarque para la exportación del mineral de hierro extraído en dichas minas. Así nació el Puerto de Sagunto. Con este motivo se construyó el ferrocarril (inaugurado en 1907) desde Sierra Menera a Puerto de Sagunto y el embarcadero en 1909. Estos empresarios colocan la primera piedra de lo que será una de las más importantes Siderurgias del Mediterráneo en 1917 y en 1920 inician la construcción del Horno Alto n.º 1. En 1926 se pone en marcha el Horno Alto n.º 2. El crack económico mundial del 29 y la guerra civil española provocan el cierre durante un largo período de esta factoría. En 1940 las instalaciones se venden a Altos Hornos de Vizcaya, que promueve el proyecto de la IV Planta Siderúrgica Integral, que no pudo desarrollarse totalmente y en 1984 fue clausurada, y desmanteladas sus instalaciones, quedando solo en pie el Horno Alto n.º 2 y dos de sus naves industriales.

Aunque Sagunto sufrió una crisis importante en el momento de la reconversión a principios de los 90, en la segunda mitad de la década, la situación comenzó a mejorar notablemente.

Se instalaron grandes empresas, atraídas por las ventajas derivadas del proceso de reconversión. Por otra parte, la apertura del puerto marítimo al tráfico comercial general y su consiguiente expansión, producen un impulso económico notable que se traduce en una generación de empleo y rentas sin precedentes.

Este proceso se intenta relanzar a finales de esta primera década del siglo XXI con una mejora de las infraestructuras (ampliación del puerto marítimo, mejora de la red viaria-eje Sagunto Somport-, ferrocarril, polígonos industriales…), y la creación de Parc Sagunt. Este por su envergadura y énfasis mediático, estaba llamado a ser el mayor parque industrial de Europa, estructurando en sus casi 15 millones de metros cuadrados, en 4 distritos de actividad: Acero + PYMES + Químico + Industria. Su actividad debía impulsar al Puerto de Sagunto a convertirse en un centro innovador (de los que carece la región mediterránea) capaz de competir con estrategias internacionales y servir de elemento estructurador y vertebrador del territorio, tanto en la Comunidad Valenciana como en el Arco Mediterráneo.

Este importante proyecto fue llevado a cabo por la sociedad Parque Empresarial de Sagunto S.L., constituida por la Generalitat Valenciana a través de SEPIVA y por el SEPI a través de Sepides. Sin embargo, todos los pronósticos se desvanecieron con la situación económica que se generó a partir del 2007 y la realidad actual es la de un polígono infrautilizado.

En Sagunto existen instituciones de prácticamente casi todas las categorías deportivas existentes como clubes de atletismo, ajedrez, gimnasia, lucha, natación, tenis de mesa, judo, voleibol, etc., que representan el nombre de la ciudad a nivel regional, nacional, e incluso en algunos casos internacional (caso del Balonmano Sagunto, Club de Lucha Ares y Club de Lucha Camp de Morvedre). Así mismo, también hay dos clubes de baloncesto: el Club Bàsquet Morvedre y el Club Baloncesto Puerto Sagunto.

En lo que respecta al balonmano existen dos clubes de importante nivel y prestigio:

En relación con clubes de fútbol de Sagunto existen once clubes (tres en el núcleo histórico y ocho en el Puerto) registrados en la FFCV[15]​ (de los cuales uno está inscrito en la modalidad de fútbol sala y dos exclusivamente en la modalidad de fútbol femenino). De esto clubes tan solo tres han llegado a militar en categoría nacional:




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