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Tula Tamaulipas



¿Dónde nació Tula Tamaulipas?

Tula Tamaulipas nació en Tamaulipas.


Ciudad Tula es una ciudad en el Estado de Tamaulipas, México. La ciudad fue fundada el 22 de julio de 1617 por el fraile franciscano Juan Bautista de Mollinedo por lo cual usualmente es considerada la ciudad más antigua del estado de Tamaulipas. En 1747 se incorporó al gobierno del Nuevo Santander. Le fue otorgada la categoría de ciudad en 1835. Durante un breve período, de diciembre de 1846 a febrero de 1847, fue sede de la capital del estado. Es cabecera del municipio de Tula.

En 2011 se nombró a Ciudad Tula como parte de los Pueblos Mágicos en reconocimiento a su valor cultural y turístico. Destacan, entre otras cosas, las artesanías de la región (la "cuera", vestimenta típica de Tamaulipas, es originaria de Tula), la arquitectura del periodo del porfiriato, y el saludable clima de la región. Algunos lugares de interés en el municipio son: la zona arqueológica de Tammapul donde se ubica el Cuizillo, una pirámide prehispánica considerada única en su tipo y la más grande de Tamaulipas; El Contadero, segundo centro de peregrinaje más importante en el estado; y la Laguna, que es una zona de esparcimiento para los habitantes de la región.

Ciudad Tula fue una de las ciudades más importantes de Tamaulipas en el siglo XIX y principios del siglo XX. Entre otros personajes, en esta ciudad nacieron Francisco Vázquez Gómez y Emilio Vázquez Gómez, destacados políticos en el periodo revolucionario; Espiridión Lara, primer gobernador de Tamaulipas de la época de la revolución; y doña Carmen Romero Rubio quien fuera la segunda esposa de don Porfirio Díaz.

Los frailes Juan Bautista de Mollinedo y Juan de Cárdenas recorrieron en 1607 la región de Río Verde en San Luis Potosí y el sur de Tamaulipas. En 1612 se otorgó a fray Juan Bautista de Mollinedo la real cédula para realizar trabajo de evangelización y fundar misiones en Río Verde, Cerro Gordo y regiones cercanas. En una carta al rey en mayo de 1616, fray Juan Bautista de Mollinedo describe la región y señala la existencia de una congregación indígena en Laguna de Tula. No es posible saber con certeza si el nombre de Tula precede o es posterior a estas fechas.

Fray Juan Bautista de Mollinedo fundó el pueblo de Tula el 22 de julio de 1617 en la falda sur del cerro que ahora se llama La Cruz. El acta de fundación indica que fray Juan Bautista de Mollinedo celebró una misa en una iglesia de jacal, encargada a los naturales en una visita anterior, durante la cual encomendó la misión a San Antonio; levantó en alto una cruz y tomó posesión y amparo de dicha iglesia bajo el derecho parroquial y real. Quedó a cargo de la feligresía fray Diego de Espinosa.

Tula se elevó a la categoría de villa en 1744 durante la visita del Coronel don José de Escandón, sumándose a la población familias procedentes de Querétaro, San Luis Potosí, Río Verde y Guadalcázar. En esta visita, por indicaciones de José Escandón, se realizó el trazo urbano actual designándose lugares para la capilla, la plaza y las casas consistoriales. En abril de 1747, Tula fue incorporada al gobierno del Nuevo Santander.

La población de Tula participó activamente en la guerra de independencia de México.[4]​ El movimiento insurgente fue organizado por Mateo Acuña, Bernardo Gómez de Lara y Reyes Pérez, entre otros. El movimiento armado comenzó el 4 de diciembre de 1810 con el sitio a la guarnición española. Los rebeldes dominaron la población en los meses siguientes, a excepción de la irrupción militar del capitán realista Villaseñor.

Los insurgentes encabezados por Mateo Acuña fueron derrotados por tropas realistas al mando de Joaquín Arredondo el 22 de mayo de 1811 en un combate al noreste de Tula. El ejército realista estaba compuesto por 1,800 soldados, entre los cuales se encontraba el entonces cadete Antonio López de Santa Anna. Los rebeldes, por su parte, sumaban 2,000 hombres mal armados. El lugar de la batalla se conoce actualmente como "Los huesitos".

Desde la independencia y hasta mediados del siglo XIX, Tula fue la ciudad más importante de Tamaulipas.[5]​ Conforme a las notas de Jean Louis Berlandier y Rafael Chovell en 1831, tenía la reputación de ser "la llave del gran llano central de México".[6]​ El 17 de octubre de 1835 Tula fue elevada a la categoría de ciudad. A finales de 1846, el gobernador Francisco Vital Fernández trasladó temporalmente la sede de la capital a esta ciudad, durante la invasión del ejército norteamericano.

El 4 de junio de 1865 se libró en Ciudad Tula una de las batallas más importantes en la región durante el Imperio de Maximiliano.[7]​ Las tropas imperialistas reunidas en Tula sumaban seiscientos hombres cuando la ciudad fue atacada por el coronel Pedro José Méndez al mando de mil cien hombres. Pese al valor y disciplina de los defensores, tras varias horas de combate, el bando republicano se adjudicó la victoria.

Durante el periodo del porfiriato, Tula fue una de las principales ciudades del estado por su industria, agricultura y comercio. El municipio de Tula contaba con 14,764 habitantes en 1873 y 22,116 habitantes en 1900. El censo de 1900 indicaba una población de 6,935 habitantes en la ciudad. El 2 de abril de 1906 fue inaugurada la carretera de Tula a Victoria. En 1909 Tula fue una de las ciudades más afectadas por el ciclón de ese año, la Alameda fue destruida casi completamente y el puente Juárez fue reducido a ruinas.[8]

La principal industria de la ciudad en este periodo fue la talla de ixtle, fibra extraída de las plantas de lechuguilla. En la región de Tula y Jaumave, la industria del ixtle daba empleo a más de 3,000 personas. La fibra era enviada a Tampico y de ahí se exportaba principalmente a Nueva York y otros destinos como Le Havre, Francia. El Anuario Estadístico de 1907 registra para Tula 3 fábricas de cal, 4 fábricas de piloncillo, una fábrica de aguardiente, una fábrica de dulces, una fábrica de fideo, 14 tallanderías de fibras, 4 fábricas de tejido de ixtle, una rebocería, una fábrica de velas, entre otras industrias.

La educación en Tula destacaba a nivel estatal. El Ing. Alejandro Prieto señalaba en 1873 que en Tula "se ha tenido mayor esmero que en ningún otro pueblo del Estado en establecer el mayor número de escuelas públicas". Existieron en esa época hasta 22 planteles en la ciudad. La principal escuela primaria era la Escuela Benito Juárez (hoy Escuela Miguel Hidalgo) dirigida por el Profr. Manuel Villasana Ortiz, que contaba con más de mil alumnos provenientes de varios municipios.

El 19 de mayo de 1911, en la región de Tula se levantó en armas el profesor Alberto Carrera Torres al mando de 300 hombres. El llamado "Ejército libertador" entró a la ciudad de Tula el 21 de mayo de 1911. Los rebeldes liberaron a los presos e incendiaron varios comercios y edificios públicos. Dos días después se instauró un ayuntamiento a cargo de Filiberto Sustaita. La ciudad fue recuperada sin combate el 5 de junio por fuerzas federales al mando del Cabo Febronio Salazar. Por órdenes del general Arzamendi, el cabo Salazar abandonó la ciudad el día 7 de junio.[9]

La ciudad fue objetivo estratégico de tropas federales y rebeldes durante el periodo revolucionario. El 27 de octubre de 1912 Tula fue atacada por un grupo armado encabezado por Matías de León que fue rechazado por las fuerzas federales. En marzo de 1913, tropas carrancistas al mando de Jesús Dávila Sánchez y Santos Coy, tomaron temporalmente la ciudad para partir después rumbo al sur de Coahuila.

El general Alberto Carrera Torres intentó tomar la ciudad de Tula en fechas posteriores. El 21 de mayo de 1913 tomó la plaza pero fue desalojado por el teniente coronel Clemente G. González. El 24 de septiembre de 1913 las tropas del general Carrera Torres se apoderaron del cerro "El picacho" y fueron rechazados en el "Cerro de la cruz". El 24 de octubre de 1913 el general Alberto Carrera Torres junto con otros jefes rebeldes atacaron la ciudad de Tula y se apoderaron del cerro de "La peña" pero no lograron vencer a las tropas del teniente Vicente Gutiérrez. El 28 de noviembre de 1913 intentó nuevamente tomar la ciudad y fue rechazado por la guarnición local.

En la actualidad, la ciudad cuenta con servicios comerciales tales como restaurantes, hoteles, gasolinerías, mercado y otros locales comerciales. La infraestructura educativa abarca desde preescolar hasta bachillerato, incluyendo además planteles universitarios de extensión. En el área de salud se cuenta un hospital rural del IMSS y existe atención por parte del ISSSTE, la SSA y consultorios particulares.

En los alrededores de la ciudad destacan los esfuerzos recientes en agricultura. Existen más de 163 hectáreas de cultivos hortícolas en ambientes controlados, siendo uno de los proyectos más ambiciosos de su tipo en el noreste del país. Adicionalmente, la región de Tula se ha llegado a considerar "el olivar de México", por sus cultivos de olivo que abarcan más de 2,200 hectáreas.

Entre los rasgos culturales más distintivos de la ciudad se pueden mencionar sus artesanías, su gastronomía y sus fiestas. Las artesanías de Tula han destacado desde mucho tiempo atrás por su calidad. Entre otras artesanías, la más emblemática es la llamada cuera tamaulipeca. En cuanto a la gastronomía, un platillo único en la gastronomía nacional son las enchiladas tultecas.

La cuera tamaulipeca es una artesanía tulteca que ha trascendido hasta ser representativa del estado de Tamaulipas. La cuera proviene de un traje llamado cotón que era utilizado por los vaqueros para protegerse de las ramas y espinas. El clima seco y frío de Tula favorecía el uso cotidiano de este tipo de prendas. La primera cuera fue elaborada por Rosalío Reyna, por encargo del general Alberto Carrera Torres. En este primer modelo se agregaron más barbas al cotón y se añadieron los dibujos que representan las plantas y flores del campo.

Con el tiempo el atuendo se popularizó como parte de la identidad tamaulipeca. Durante el gobierno del Dr. Norberto Treviño Zapata se adoptó como traje regional. Debido al carácter masculino de la prenda, en ese periodo se realizó un concurso para el diseño de un atuendo femenino consistente en chamarra y falda. La elaboración es completamente artesanal y su elaboración tarda varios días. La piel se curte y típicamente se le da una tonalidad chedrón o beige. Los dibujos se elaboran con plantillas y se pegan y cosen a la chamarra. Actualmente se considera como una prenda de gala para uso en fiestas o eventos especiales.

En cuanto a la gastronomía, las tradicionales enchiladas tultecas ocupan un lugar especial en la cocina regional. Las enchiladas tultecas son elaboradas con tortilla roja, y llevan como guiso papa, chorizo, queso, cebolla, jitomate, chile piquín y otros ingredientes. Otros platillos característicos son el cabrito, los pemoles y el turrón. Mención especial merecen las nieves de sabores únicos de la región, tales como nieves sabor garambullo, pitaya o tuna.

Varias obras literarias contienen referencias a esta ciudad. La novela más conocida que hace referencia esta ciudad es "Estación Tula" de David Toscana, que intercala la ficción con referencias a la historia, geografía y arquitectura de Tula.

En poesía destaca la obra de Manuel José Othón, quien escribió su aclamado "Himno de los bosques" inspirado en los alrededores de Tula. También escribió en esta localidad varios sonetos y un texto en prosa que describe la región serrana.

En la música, Tula es mencionada al inicio de "El cuerudo tamaulipeco", la canción más representativa del estado de Tamaulipas. Adicionalmente, varios huapangos y corridos mencionan esta ciudad.

Tula ofrece varios lugares de interés tanto en la ciudad como en los alrededores. Dentro de la ciudad, el Centro Histórico cuenta con varios edificios del siglo XVIII y XIX. Cercanos a la ciudad, se pueden encontrar lugares de interés como Tammapul, El Contadero y las ruinas de varias haciendas.

El centro de la ciudad cuenta con más de cuatrocientas construcciones consideradas como históricas. Estas edificaciones son representativas de la arquitectura colonial y del periodo del porfiriato.

Junto a la plaza principal, destaca el Templo de San Antonio de Padua. Este templo fue construido a mediados del siglo XVIII y una de sus características es que en su torre cuenta con un reloj inglés desde 1889. En el centro de la ciudad se encuentra también la Casa de la Cultura (antigua Escuela Minerva), con su característica fachada con arcos ojivales típicos de la arquitectura gótica, y otros edificios tradicionales como el antiguo Hotel Diligencias.

Fuera del centro de la ciudad, vale la pena visitar también el Templo del Rosario, construido a principios del siglo XX, y el Templo de las Angustias.

En la zona arqueológica de Tammapul existen vestigios de una cultura que habitó la región entre los años 600 y 900 d. C. La construcción principal es el "Gran Cué" conocido popularmente como "El Cuizillo". Este edificio construido con piedra caliza tiene una base de 41 metros de diámetro y 12 metros de altura. La estructura es cónica con tres pisos, con un núcleo cilíndrico de alrededor de 8 metros de diámetro. No existen registros de construcciones similares en Mesoamérica.

El Contadero es el segundo centro de peregrinaje más importante en Tamaulipas. En este lugar está la Virgen del Contadero, una imagen de la virgen esculpida en la piedra que es venerada desde el siglo XVIII. El nombre de este paraje, ubicado en la Sierra de Gallitos, proviene de que era un lugar apropiado para el descanso y el recuento de las mercancías que eran trasladadas en recuas de mulas desde el centro el país con rumbo a Tampico.

Dentro del municipio es posible visitar varias antiguas haciendas tales como Los Charcos, Cerro Gordo y La Verdolaga.



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