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Hidrografía de Chile



La hidrografía de Chile es la descripción y el estudio sistemático de los cuerpos de agua de Chile, especialmente de los recursos hídricos en tierra. Presenta características singulares según la región natural que se estudie. Estas condiciones se relacionan principalmente con factores como clima y relieve los cuales influyen en aspectos como régimen y caudal. Debido a su particular forma, la hidrografía del país cubre los más diferentes ecosistemas y zonas climáticas, que en una visión sinóptica se divide en cuatro zonas: Sistema Hidrográfico Pacífico Seco, cuencas altiplánicas, Sistema Hidrográfico Chile Central y Sistema Hidrográfico Pacífico Sur, de acuerdo a las características de la zona.

De acuerdo a una partición de zonas climáticas presentada por CEPAL para toda América de Sur,[1]​ la hidrografía chilena puede ser dividida en cuatro zonas.[2]:17

Esta zona de 290 578 km² (kilómetros cuadrados) comprende las áreas del Norte Grande y el Norte Chico de Chile, es decir, desde el paralelo 18°S hasta la cuenca del río Limarí (31°S) y que limita al este con la divisoria de las aguas de la Cordillera de los Andes. Comprende las zonas desérticas de la costa y posee valles transversales con ríos de poco caudal y corto recorrido, pero que en algunos veranos conducen grandes masas de agua que provienen de las lluvias en el altiplano.

Un área de 10 459 km² en el altiplano chileno, forma una zona separada de la del Pacífico seco. Está conformada por cuencas endorreicas chilenas o las partes chilenas de las cuencas del sistema endorreico Titicaca-Desaguadero-Poopó-Salar de Coipasa, que abarcan zonas bolivianas, chilenas y peruanas.

Esta zona de 133 997 km² va desde el paralelo 31°S y el 37°S, es decir, desde la cuenca del río Choapa hasta la del Biobío con la divisoria de las aguas por la parte oriental. Tiene ríos de alta pendiente y corto recorrido, pero que, en general, llegan hasta el mar. Su clima es de alta montaña en la cordillera y más templado en la costa, por el efecto regulador de las masas de agua del Pacífico. En el valle longitudinal es más seco en el norte y más templado en el sur.

Las islas del Pacífico se incluyen en la cuenca 056.

La parte chilena de esta partición, abarca 376 051 km², va desde la cuenca del río Imperial hasta el Cabo de Hornos (37,5°S hasta 56,5°S) y desde la divisoria de las aguas, en la mayoría de las cuencas, hasta el Pacífico.

En esta zona Chile y Argentina comparten cuencas hidrográficas que se extienden a ambos lados de la frontera y que, según el caso, desaguan en el Atlántico o en el Pacífico.[n 1]

Chile comparte un total de 58 cuencas con los países vecinos: con Perú, 3; con Bolivia, 7; con Perú y Bolivia, 7; con Argentina y Bolivia, 1; y con Argentina, 40.[3]

Con el objeto de mejorar la gestión de los recursos hídricos, el estado chileno, por medio de la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas, ha dividido el territorio de la república en 101 «cuencas». En la mayoría de los casos, corresponden a la definición natural de una cuenca hidrográfica. En otros casos, son conjuntos de cuencas hidrográficas (naturales) que se consideran como una sola para fines de estudio o administración. Esto ocurre en islas, archipiélagos, o pequeñas zonas con varias cuencas naturales costeras.

El régimen de precipitaciones está sujeto a variaciones temporales y espaciales. A lo largo del año, se aprecian climas diferentes en verano y en invierno. En la latitud 25,5°S, se observa un mínimo de precipitaciones, tanto en la costa, con 0,0 mm/a (milímetros por año), como en la cordillera, con 100 mm/a. Por el contrario, se observa un máximo de 7000 mm anuales en el sector costero del paralelo 47°S.[2]:20

Esta zona recibe escasas precipitaciones. En el litoral, recibe la Camanchaca; en el interior prácticamente no llueve y, por sobre los 3000 m s. n. m. (metros sobre el nivel del mar), el recalentamiento estival de la montaña favorece las lluvias del invierno altiplánico.

Entre los meses de mayo y agosto, ocurren la mayoría de las precipitaciones, de volumen creciente hacia el sur.

Esta parte del país presenta lluvias durante todo el año, con un máximo entre mayo y julio.

En su informe, Ernesto Brown y Juan Saldivia sostienen que:[2]:20

En el Sistema Hidrográfico Pacífico Seco, las isolíneas de evotranspiración coinciden con las isoyetas (lugares con igual precipitación) en la costa y en el interior. Solo en la cordillera, por sobre los 4000 m s. n. m. (metros sobre el nivel del mar), existe un excedente de lluvia, por sobre la evotranspiración, de 150 a 250 mm (milímetros) por año. Hacia el sur, en el altiplano, el máximo de precipitaciones alcanza 500 mm, y la evotranspiración solo 300 mm por año.

De acuerdo con las características del escurrimiento superficial en el país, se puede señalar que existen tres situaciones distintas según el destino de las aguas:

A pesar de lo anterior, en muchos casos, esta clasificación no resulta suficiente para caracterizar la hidrografía nacional. También resulta apropiado describir la conducta de los caudales según el tipo de régimen de alimentación.

Se entiende por régimen fluvial el origen de las aguas que lleva. Los del norte tienen régimen nivoso, es decir son producto del derretimiento de las nieves, los del centro mixto y los del sur francamente pluvial, es decir, del flujo superficial de agua producido por las lluvias.[4]:13

En el norte grande (Regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta ), donde imperan condiciones de sequedad absoluta, con fuertes oscilaciones térmicas diarias, las lluvias altiplánicas determinan la variabilidad en la conducta de los caudales, es decir, su régimen es pluvial. Tan difíciles son las condiciones para los sistemas fluviales que solo existe un dren que escurre durante todo el año: el río Loa.

En el norte chico (Regiones de Atacama y Coquimbo), las precipitaciones irregulares unidas a las condiciones semiáridas del clima provocan un tipo de alimentación fluvial mixto, en el cual existe un influjo de las precipitaciones sólidas caídas en la cordillera, en unión con las lluvias que caen durante el transcurso del año. En esta región natural existen abundantes acuíferos, o reservas subterráneas de agua que permiten la subsistencia de la agricultura, y de las diferentes actividades y asentamientos humanos.

En el valle central, a partir del Aconcagua, y hasta el canal de Chacao, se observa un tipo de alimentación fluvial, de régimen mixto, la cual es posible de escindir en dos secciones diferentes:

En el extenso sur del país, a partir del seno de Reloncaví se produce otra zonificación, en la cual la exposición de las vertientes de la Cordillera de los Andes acentúa las manifestaciones que sobre los caudales produce la distribución de las precipitaciones.

Por un lado se encuentra la hidrografía de los archipiélagos, en la ladera occidental de la cordillera, que expone escurrimientos cortos, caudalosos, surgidos por deshielos y altamente influidos por violentas crecidas provocadas por las intensas precipitaciones que se registran.

En tanto, en la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes, la disminución de los montos de precipitaciones producen drenes más tranquilos, con nacimientos en sectores más bajos de la cordillera andina y caudales de menor envergadura.

Debido a las características del territorio, Chile está generalmente cruzado por diversos ríos de corta longitud, torrentosos y de escaso caudal,[5]​ que discurren comúnmente desde la cordillera de los Andes hacia el océano Pacífico en sentido este-oeste.

A causa del desierto, en la zona del Norte Grande solo existen cortas quebradas de carácter endorreico y el río Loa, el más largo del país con 440 km (kilómetros).[6]​ En la zona del altiplano, se encuentran las zonas de los bofedales que originan el lago Chungará, ubicado a 4500 m s. n. m. (metros sobre el nivel del mar), y los ríos Lauca, compartido con Bolivia, y Lluta.

A partir del centro-norte del país, se inicia la zona exorreica, pues aumenta el número de ríos que forman valles de importancia agrícola, destacándose el Elqui con 75 km[6]​ de longitud, el Aconcagua con 142 km, el Maipo con 250 km[6]​ y su afluente, el Mapocho con 110 km, y el Maule con 240 km. Sus caudales proceden principalmente de los deshielos cordilleranos en el verano y de las lluvias durante el invierno. Los lagos de importancia de esta zona son el artificial Rapel, el Colbún, y las lagunas del Maule y de La Laja.

Hacia el sur, el río Biobío fluye a lo largo de 380 km, recorriendo un centenar de poblados junto a sus múltiples afluentes y alimentando importantes centrales hidroeléctricas que abastecen a gran parte de la población del país. Otros ríos de importancia son el Imperial-Cautín, con 230 km de longitud,[7]​ y el Toltén, con 231 km, donde desagua el lago Villarrica, el primero de los diversos lagos cordilleranos que existen en las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos. También son importantes el sistema de los Siete Lagos, el Ranco, el Puyehue, el Rupanco, el Todos los Santos y el Llanquihue, el segundo mayor lago del país, con 860 km² (kilómetros cuadrados).

En la zona patagónica los ríos son de menor envergadura pero de un fuerte caudal, como el Yelcho-Futaleufú, el Palena, con 240 km[6]​ de longitud, el Baker, el más caudaloso del país, con 370 km,[6]​ y el Pascua, con 62 km.[6]​ Salvo el lago Presidente Ríos y la laguna San Rafael, los lagos se encuentran junto al límite internacional, por lo que son compartidos con Argentina el General Carrera, el mayor del país, con 978,12 km² en territorio chileno;[8]​ el Cochrane, el Dickson, el O'Higgins, el más profundo de América y el quinto del mundo con 836 m (metros);[9]​ el Palena y el Fagnano, en la isla Grande de Tierra del Fuego.

El caudal de un río varía de acuerdo a los factores geológicos, al uso de sus aguas y a las variaciones en su alimentación. La variación es tanto en el trayecto como en el tiempo. Existen diferentes maneras de representar el caudal de los ríos como los esquemas unifilares, los hidrogramas, las curvas de variación estacional.

El diagrama anterior muestra el caudal en metros cúbicos por segundo (m³/s) que alcanza o supera el caudal del río en por lo menos el 50 % de las veces en que se efectuó la medición. Ese caudal en cifras está dado en letras grises sobre la barra vertical, cuya longitud indica la magnitud del caudal.

Se observa una gran diferencia entre el orden de magnitud de los ríos septentrionales y los australes. Sin embargo, la importancia de los ríos parece ser inversa a la disponibilidad de agua de las regiones: mientras menos agua más importantes son las fuentes.

Las curvas de variación estacional permiten prever diferentes escenarios con ayuda de las mediciones. Para usos permanentes como riego o generación de energía se considera el caudal del 80 % de los años. Para otros casos como construcción de gaviones o pilotes para puentes se debe considerar caudales extraordinarios que ocurren solo pocas veces, por ejemplo, 5 %.

Además del escurrimiento superficial de las aguas, el país dispone de capas de aguas subterráneas, acuíferos, en niveles poco profundos. Se distinguen tres provincias hidrogeológicas: altiplánica, andina vertiente Pacífico (Norte Grande, Valles Transversales, Zona de los Canales, y Pampa Magallánica) y cuencas costeras (provenientes de la Cordillera de la Costa).[2]:24

Tal como los ríos, los recursos subterráneos se alimentan de corrientes subterráneas que provienen de infiltraciones de precipitaciones, de ríos, de riego a través de canales, desde embalses, etc., y flujos propios del agua subterránea. Su disponibilidad se mide a través del flujo en metros cúbicos por segundo (m³/s), pero también a través del volumen de agua almacenada en metros cúbicos (m³).

La siguiente lista muestra la magnitud de las corrientes y volúmenes almacenados, en cuanto se tiene conocimiento:

Las corrientes subterráneas son a veces sobreexplotadas o a veces se deteriora su calidad debido a intrusión salina por efecto del bombeo.

La calidad del agua disponible en Chile esta condicionada por varios factores:

En el año 1912 se realizaron en Chile las primeras mediciones de caudal con limnímetro y desde entonces se ha mejorado las estadísticas sobre la disponibilidad hídrica. El año 2000, la fuente cifró en cerca de 400 las estaciones limnigráficas y 500 las meteorológicas a lo largo del país, solo las administradas por la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas.[2]:28

Existen en la red diferentes fuentes en línea con informaciones referentes a los ríos de Chile. Las más importantes son:

Las sequías que asolan las regiones tienen consecuencias nefastas para la economía, el bienestar de la población y la naturaleza.

La Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior estima que entre 1974 y 1987 los daños anuales a causa de inundaciones ascienden a 31,4 personas fallecidas, 51 000 damnificados, 1400 viviendas destruidas, 51 ríos o canales desbordados, 53 puentes dañados y US$33 000 000 en pérdidas directas.

En los Andes patagónicos, existen grandes masas de hielo conocidas como campos de hielo que ostentan récords en el hemisferio sur solo superados por el continente antártico: las mayores reservas de agua dulce[10]​ y el más largo glaciar, el Pío XI (o Brüggen),[11]​ uno de los muchos de la región.

A lo largo del país existen trece humedales de importancia internacional, reconocidos como sitios Ramsar, con una superficie protegida total de 361 761 hectáreas.[12]

El agua es esencial para la vida de los seres vivos y tiene además otros usos por diferentes consumidores o usuarios. Su modo de uso ha cambiado con el proceso de industrialización que ha veces la vuelve dañina para otros seres o inutilizable para su uso en otras faenas. La agricultura, que en el pasado la devolvía limpia por medio de la evaporación y escurrimiento, hoy la reintegra al ciclo con substancias químicas.

Para aminorar los efectos de su uso como receptor de fecas, se han construido plantas de Tratamiento de aguas residuales.

El nombre común utilizado para nombrar un curso natural de agua en Chile puede ser caja, cajón, chorrillo, río, quebrada, arroyo, estero, cañadón, riachuelo.[13]:IV-



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