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Martín Turonense



San Martín de Tours (Sanctus Martinus Turonensis en latín), o San Martín de Loba (Sabaria, Panonia; actual Szombathely, Hungría, 316-Candes, actual Candes-Saint-Martin, Francia, 397), fue un obispo católico de Tours elevado a santo, patrono de numerosos lugares. Con numerosas iglesias y basílicas bajo su advocación, una de las más destacadas es la basílica de San Martín de Tours.

Nació en el año 316 en la actual Szombathely, Hungría, en el seno de una familia de un oficial del ejército romano, siendo bautizado en el año 334.[1]​ Recibió su educación en Pavía,[2]​ e ingresó con 15 años en la guardia imperial romana.[1]

La leyenda más famosa en torno a su vida sucedería hacia el año 337. Estando Martín en Amiens, encontró cerca de la puerta de la ciudad a un mendigo tiritando de frío, a quien dio la mitad de su capa, pues la otra mitad pertenecía al ejército romano en el que servía.[3]​ Esa noche, soñó con Jesús vestido con la media capa y diciendo a una multitud de ángeles que le rodeaba: «Martín, siendo todavía catecúmeno, me ha cubierto con este vestido».[1]​ Esta es la escena que iconográficamente se ha preferido para su representación.

Martín dejó el ejército romano en el año 356,[1]​ encontrándose en Worms, Alemania.[4]

Se unió a los discípulos de Hilario de Poitiers,[5]​ en la ciudad de Poitiers, en la provincia de la Galia (la actual Francia). Poco después, Hilario tuvo que exiliarse.[1]​ Tras la partida de este, emprendió un viaje que le llevó a su pueblo natal, donde pudo convertir al cristianismo a su madre, pero no a su padre.[1]

Desde allí partió a Milán, donde entró en contacto con un grupo de hombres que llevaban una vida de retiro, oración y ascetismo. Al poco tiempo fue expulsado por el obispo Auxencio, seguidor de las doctrinas de Arrio.[1]​ Entonces se trasladó a la isla Gallinara, frente a la costa de Génova, donde llevó una vida ascética con un compañero.[1]

Hacia el 361 se enteró del regreso de Hilario y se trasladó de nuevo a Poitiers a su encuentro. El obispo Hilario le nombró diácono y presbítero.[6]​ Decidido a llevar una vida religiosa, se instaló en el cercano lugar de Ligugé, donde levantó el primer monasterio conocido de Europa,[6]​ permaneciendo en este durante diez años.[1]

En el año 371 es nombrado obispo de Tours.[1]​ Su vida pastoral se caracterizó por la evangelización y la lucha contra las costumbres paganas.[1]​ Perseguía las teorías del gnosticismo y maniqueísmo de Prisciliano. Cuando este fue detenido, Martín acudió ante el emperador Magno Clemente Máximo para evitar que Prisciliano fuese sentenciado a muerte. Por otro lado, el obispo lusitano Idacio de Mérida era favorable a la ejecución, y se decidió que finalmente Prisciliano fuese ejecutado. Martín, afligido y enfadado por este hecho, rompió sus relaciones con Idacio. Más tarde tuvo que reconciliarse con él, cuando el emperador más importante de la época se lo exigió como condición a cambio de terminar con las ejecuciones de priscilianistas.[7]

Fundó, a unos tres kilómetros de esta ciudad, una comunidad denominada Maius Monasterium, más conocida como Marmoutier,[1]​ llegando a juntarse allí unos 80 discípulos, algunos de los cuales fueron luego obispos.[1][3]

Durante 25 años, viajó por las regiones de Turena, Chartres, París, Autun, Sens y Vienne.[1]

Su biógrafo, Sulpicio Severo, conoció a san Martín en los últimos años de su vida.[3]​ Falleció en Candes en el año 397. Al poco tiempo, se levantó una capilla sobre su sepulcro y, con el tiempo, se construyó una basílica. Esta fue destruida por los normandos en el siglo V y por los hugonotes en 1526. La actual basílica de San Martín de Tours fue inaugurada en 1925.[1]

Su festividad se celebra el 11 de noviembre coincidiendo con la matanza del cerdo en muchas regiones de España, de ahí el origen de la expresión «A cada cerdo le llega su San Martín».[8]

Santa Teresita del Niño Jesús llevaba en su breviario una estampa de san Martín de Tours, que le recordaba la importancia del amor al prójimo.[1]

En 2005, el Consejo Europeo aprobó la ruta de san Martín de Tours por diversos países europeos vinculados con el santo.[4]

San Martín de Tours es patrono de los soldados, de Francia, de Hungría y de numerosas poblaciones en todo el mundo.

Cumpliendo con la antigua tradición de que un cabildo eligiese al patrón de su ciudad, don Juan de Garay y los primeros miembros del cabildo se reunieron el 20 de octubre de 1580, unos meses después de fundada la ciudad, para darle un santo como protector y patrono. La suerte recayó en san Martín.[1]​ La leyenda cuenta que, tiempo después, fue pasando de boca en boca que los vecinos, al ver el nombre de un “santo francés”, se negaron a que fuera protector de una ciudad de las colonias españolas. Reiteraron la elección y por tres veces salió el mismo nombre, considerando de esa forma que era Dios mismo quien quería ese santo patronazgo.

Ciudades y poblados españoles con patronazgo de San Martín:

En esta ciudad se encuentra la parroquia de San Martín de Tours, ubicada en el barrio de Coaviconsa, que ha tomado a San Martín como patrono por recibir beneficios de él y por la gran humildad y desprendimiento que este hombre manifestó con su primer párroco, el padre Jeffer Ludin Rayón Jiménez.

En el Caribe Colombiano, es conocido como San Martín de Loba, patrón de varios municipios del Bajo Magdalena, especialmente del municipio de Loba, en el Departamento Bolívar.

En el Departamento del Meta está la ciudad de San Martín de los Llanos, fundada en 1585, inicialmente con el nombre de Medina de las Torres, por el español don Pedro Daza de Heredia, la cual fue arrasada por los indígenas y refundada el 10 de abril de 1641 por el gobernador Juan de Zárate con el nombre de San Martín del Puerto. El nombre actual lo adquirió en 1868, cuando los llanos orientales se convierten en territorio del orden nacional del Meta, con capital en San Martín de los Llanos. Este estatus lo perdió en 1905, cuando se creó el Departamento del Meta.

En el Departamento de Boyacá, la ciudad de Sogamoso tiene por patrono a San Martín de Tours.

San Martín fundó varios monasterios en Francia, cuyo epicentro era la ciudad de Tours, sede de la que fue obispo, por lo que con el tiempo llegó a ser uno de los patronos de la monarquía francesa. Actualmente, más de 500 pueblos en Francia llevan su nombre.[9]

Puesto que este santo nació dentro de los límites de la antigua provincia de Panonia (actualmente Hungría), cuando los húngaros paganos comenzaron a cristianizarse a finales del siglo IX, el culto a San Martín comenzó a cobrar importancia en esta región. El primer rey cristiano, San Esteban I de Hungría (975-1038), santificó la Abadía de Pannonhalma en honor de san Martín, pues se creía que su lugar de nacimiento había sido la montaña donde se fundó el recinto religioso.

La relevancia de este santo como patrón húngaro continuó a través de las décadas en el reino, aunque a finales del siglo XI el papel preponderante pasó a ser ocupado por el rey San Esteban y, posteriormente, a comienzos del siglo XIV, por la figura del rey San Ladislao I de Hungría (sin que el culto de San Esteban perdiese fuerza). Los motivos en altares continuaron apareciendo en iglesias húngaras con gran frecuencia hasta finales de la Edad Media.

Es patrono de importantes poblaciones mexicanas como San Martín Texmelucan de Labastida y San Martín Totoltepec en Puebla; Xaltocan en Tlaxcala; en Tixtla de Guerrero en el Estado de Guerrero; en Ocoyoacac y San Martín de las Pirámides en el Estado de México; Acayucan en Veracruz; y León, Guanajuato, entre otros.

El 11 de noviembre de cada año se celebra en Utrecht, Países Bajos, el Sint Maarten (San Martín). Los niños caminan por las calles con faroles hechos de papel de colores y velas por dentro, en grupos pequeños y acompañados siempre de uno o más adultos y van de casa en casa pidiendo dulces o fruta. Los niños tocan a las puertas de las casas que han dejado una vela afuera y comienzan a cantar canciones de San Martín (Sint-Maartenliedjes). La iglesia-catedral (Dom) de Utrecht fue construida en honor de san Martín.

En esta ciudad se encuentra la parroquia de San Martín de Tours ubicada en Sechura, que ha tomado a San Martín como patrono.

En homenaje al Santo Patrón del distrito, los varones danzan El Kamate, una combinación de la antigua danza guerrera de los saylas, población nativa, con tonadas y estribillos, acompañado de violín y arpa.

La festividad religiosa de San Martín de Tours es la más importante de su tipo en el distrito de Chiclayo.

Existe un pueblo colonizado por alemanes fundado el 8 de abril de 1843, llamado Colonia Tovar. San Martín de Tours fue traído por primera vez a Venezuela cuando llegaron los primeros colonizadores; hoy día se le venera todos los 11 de noviembre y es patrono del pueblo de la Colonia Tovar.

San Martín de Tours ha inspirado varias obras musicales. Entre otras, la cantata Martinus (2008), sobre su vida, para recitador, barítono, coro infantil, coro mixto y orquesta, de la cual es autor el compositor español Luis de Pablo.



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