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Chincha Alta



Santo Domingo de Chincha, denominada Chincha Alta para distinguirla de la Chincha Baja, es una ciudad peruana, capital del distrito homónimo y a la vez de la provincia de Chincha ubicada en el departamento de Ica. Se halla en la cuenca del río San Juan, a 200 km al Sur de Lima. Tiene una superficie de 238,34 km². Usualmente es referida simplemente como Chincha.

La ciudad de Chincha Alta según el Instituto Nacional de Estadística e Informática es la decimoquinta ciudad más poblada del Perú[1]​ y cuenta una población estimada de 177 219 habitantes para el año 2015.[2]

A partir del siglo IX llegaron los primeros pobladores del valle San Juan a las playas del litoral chinchano, entre Tambo de Mora y Lurinchincha. Estos primeros habitantes son conocidos como los pre-chinchas. El historiador chinchano Luis Cánepa Pachas, fecha la llegada de los primeros pobladores, en el siglo X; eran estos una cultura rudimentaria, dedicada a la pesca marítima y la recolección de crustáceos y moluscos y eran adoradores del mar que les proveía de alimentos. No se sabe con certeza ni la procedencia ni el origen de estos primeros pobladores.

En el siglo XI descienden del interior hacia la costa del valle del río San Juan (valle de Chincha) un pueblo con cultura más avanzada y aguerrida; con conocimientos de agricultura, arquitectura e hidráulica. Según Cánepa Pachas, ", al mando de un jefe que se hacía llamar el Chincha Auca,...", dominando a los primitivos habitantes. De ellos aprendieron sus conocimientos sobre pesca, recolección y algo muy importante, "su desplazamiento sobre las aguas del mar en balsas rudimentarias". Este intercambio fue en doble sentido, ya que los nuevos pobladores, les dieron a los antiguos, sus usos, costumbres, religión, conocimientos agrarios y arquitectónicos, hasta ir absorbiéndolos por completo hasta desaparecerlos.

La palabra Chincha proviene de “Chinchay” o “Chinchas” o “Cinca” que significa “Jaguar” y “Chinchaycamac”, es creador del “Jaguar”. “Chinchay” fue el dios tutelar de los Chinchas. Se llama así a los habitantes de los valles de San Juan que adoraban al Chinchay. La presentación del dios “Jaguar” se encuentra en los petroglifos de Huancor, en los telares, mates, cerámicas, tallados en madera, en objeto de metal y en los frisos de sus principales edificaciones.

Poderosas tribus al mando de bravos y religiosos jefes se adueñaron del valle denominándose Chinchas, que quiere decir "jaguares". Según Fray Cristóbal de Castro, los Chinchas fueron gobernados por Guabiarucana, cuya sede de gobierno fue fijada en la parte alta del valle Chinchaycámac, más adelante incorporaron a su culto el dios del mar.

Este pueblo decía descender del jaguar, por lo que eran aguerridos y dominadores; tenían por dios a Chinchaycámac: una deidad que no representaban materialmente, ya que en sus representaciones artísticas nunca aparece. Esta nueva cultura no solo se posesionó del valle costero sino que subió a la sierra de San Juan de Yánac y Alto Larán.

Los Chinchas primitivos fueron laboriosos agricultores y pescadores, sus cerámicas y tejidos, hallados en estas mismas tumbas testificaban que cultivaron estas artes con singular maestría. En la parte alta del distrito de San Pedro de Huacarpana está la cumbre más elevada de Chincha llamada “AUQUICHANCA, donde posiblemente sean comerciantes chinchanos. De allí se repartían en dos direcciones, hacia el sur (Ayacucho, Apurímac, Cusco, Collao) y hacia el norte (Yauyos, Huancayo, Cerro de Pasco, Ancash).

De sus conocimientos agrícolas, se puede decir que cultivaron y consumieron: frijoles, camote, zapallo, maíz, papas, yucas y otros vegetales y como antes, en otras culturas, acompañándolos, el llamado perro peruano o perro sin pelo del Perú. Los conocimientos agrícolas de los chinchas, no se limitaron al campo del cultivo de los vegetales mencionados, sino que aprendieron a fertilizar sus campos de cultivo, con las aves marinas muertas y con sus excrementos o guano. Conocimientos estos que posteriormente aprovecharon muy bien sus conquistadores, los incas y más tarde por los conquistadores españoles, quienes lo introdujeron por todo el mundo.

Un conocimiento importante que aprendieron los Chinchas de los antiguos pobladores pre-chinchas, fue la navegación marítima, reemplazando las primitivas y rudimentarias embarcaciones con grandes balsas de totora y palos, llegando a desplazarse por el litoral peruano, desde Acarí (Arequipa) hasta América Central.

El poderío del rey chincha se midió por la cantidad de balsas que tenía. No existía en la época de desarrollo Chincha, señor o rey que ganara en esto al rey de Chincha. Se dice que tenía por lo menos una flota de ellas de unas 200, con las que comercializaba por todo el litoral del mar de Grau, llegando incluso a Ecuador y Colombia por el norte, y Chile (puerto Valdivia) por el sur. Los productos chinchanos llegaron hasta el Caribe, lo cual debe ser cierto, por cuanto los chinchanos comercializaban sus productos en la desembocadura del río San Juan; de ahí comerciantes Chibchas lo llevaban por el curso del río San Juan hasta el mar Caribe. Los chinchas comercializaron: chuño, charqui de llama, lanas diversas, cobre, pescado salado, calabaza, maíz y huacos. Traían a Chincha: mullu o concha colorada (spondylus), esmeraldas y otras piedras preciosas.

Entre 1458 y 1460, los chincha fueron conquistados por el Imperio inca durante el gobierno de Pachacútec por su hijo Túpac Yupanqui, llegando a establecerse luego de la primera resistencia ante la conquista, "muy buenas relaciones amistosas y comerciales", al incluso ayudaron a expandir el imperio.

Sus curacas Tambianvea y los Hatunca gozaron de la amistad personal de los incas Pachacútec, Túpac Inca Yupanqui, Huayna Cápac y Atahualpa, por haber participado en la expansión del Imperio inca al norte, centro y sur.

Los incas valoraron a los chinchas por su tenacidad y valentía así como por adelanto agrícola-cultural-comercial-militar que los diferenciaban de las demás culturas conquistadas.

Estos pobladores luego vivieron un proceso de mestizaje tras la llegada de los españoles con Diego de Almagro en 1537 y con ellos los africanos.

Los chinchas eran politeístas, sus dioses principales fueron Chinchaycámac (dios principal) y Urpywachay (dios de los peces), pero veneraban más a Chinchaycámac.

Se cuenta que cuando Atahualpa Inca llegó a Cajamarca, en litera de oro, había otro señor que también llegó de la misma manera. Luego de la captura del inca, al interrogarle Pizarro preguntó por el señor de la otra litera de oro y el Inca, respondió: “…es el Señor de Chincha, importante porque tiene más de 200 embarcaciones para el comercio y es el más rico de todos mis súbditos”.

El terremoto ocurrido el 15 de agosto de 2007 dañó muchas casas en Chincha. Muchas personas afectadas por el terremoto viven en carpas o en barracas de madera. Pero en la actualidad la cultura de las personas de esta provincia es de lucha constante; el cual ha permitido el progreso de las familias chinchanas creándose microempresas como sostenimiento para satisfacer sus necesidades básicas.

La temperatura promedio de Chincha Alta es de 19.3 ° C.

De conformidad con el Censo Nacional de Población y de Vivienda realizado en 2005 por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la población de Chincha Alta (distrito) asciende a 56 085 habitantes, de los cuales 27 364 habitantes (48,79 %) son hombres y 28 721 habitantes (51,21 %) son mujeres. La tasa de crecimiento anual es de 1,1 % y la densidad poblacional es de 217,09 habitantes/km².

La edad quinquenal más alta corresponde al rango de 10-14 años, con un 10,25 % y la más baja al rango comprendido entre 95-99 años con un 0,08%. La población alfabeta, asciende a 49 348 habitantes, lo que representa el 93,07% contra los analfabetos que ascienden a 3672 habitantes o el 6,93 %. El nivel educativo más alto alcanzado corresponde al de secundaria completa con un 22,93 % y el más bajo a educación inicial con un 2,72%.

Las viviendas tienen energía dentro del lote y el combustible más usado para cocinar es el gas con un 79,40 % y el menos usado es el carbón con un 0,04 %.

Con respecto a la tenencia de la propiedad, el mayor porcentaje corresponde a "vivienda propia, totalmente pagada" con un 74,97 % y el menor porcentaje corresponde a "cedida por el centro de trabajo" con un 0,42 %. El mayor porcentaje de energía usada para el alumbrado, es la electricidad con un 88,59 % y el menor usado es el generador eléctrico con un 0,12 %.

En lo referente al abastecimiento de agua, el mayor porcentaje de viviendas está conectada a la red pública de abastecimiento, con un 85,40 % y el menor porcentaje corresponde a abastecimiento por pozo con un 0,16 %. En lo referente al alcantarillado y eliminación de aguas negras y excretas el mayor porcentaje de viviendas está conectado a la red pública, con un 75,47 % y el menor porcentaje corresponde a "río, acequia o canal" con un 0,37 %.

El total de viviendas censadas en Chincha Alta es de 12 257.

Su arte es sencillo, tienen una vestimenta típica que es básicamente la afroperuana. La población negra en el distrito de El Carmen practica danzas y bailes de sus antepasados negros, como el Hatajo de Negritos, zapateo, panalivio y contrapunto.

Son típicos de su música, la música negra, el uso de instrumentos de percusión como el cajón, maracas, tejoles, güiro y la quijada de burro. Esta música es típica de la costa en general.

Su baile costumbrista es muy movido. Se presentan todos los años en la Navidad, es decir, desde el 23 de diciembre hasta el 27 de diciembre; a estas agrupaciones se les conoce con el nombre de "hatajo de negritos". También se presentan durante la fiesta con motivo de celebrar la "Bajada de Reyes" y de venerar a la "Beata Melchorita", el 6 de enero de todos los años.

Identificada por su folclore afroperuano; su Festival Verano Negro en Chincha Alta y el Festival Carnaval Negro en El Carmen, en donde se resaltan las manifestaciones culturales negras, es tradicional. Chincha es un lugar acogedor, con atractivos naturales, su pisco, el vino y sus rítmicos bailes al son del cajón peruano y el zapateo.

Fue creado por Gerardo Sotelo Tasayco y aprobado por Resolución Municipal N.º 1384-89-MPCH el 20 de octubre de 1989. Simboliza tanto la riqueza como la historia de la provincia de Chincha. Está compuesto de tres campos encerrados por una estrecha orla de esmalte de plata que simboliza nobleza. El campo superior derecho es de color blanco plata, el cual representa bondad y contiene una palma heráldica símbolo de devoción y respeto. El campo superior izquierdo es de color azul, señal de majestad y hermosura y contiene la figura de un antiguo pez estilizado chincha, símbolo de riqueza y prosperidad chinchana; y finalmente el campo inferior, de color amarillo oro simbolizando pureza y constancia, contiene 11 arbolitos de olivo representando la riqueza agrícola de todos los distritos de la provincia. Los campos que están enmarcados en color rojo que simboliza valor e intrepidez, donde aparece el título de la provincia. Finalmente, en la parte superior del escudo aparece una corona de laurel atada por una cinta con los colores patrios, la cual representa el heroísmo de los chinchanos y su sacrificio en defensa de la patria.

Es un lienzo de color crema en cuyo centro está inscrito el escudo de Chincha. Fue creado por motivo del primer centenario de la creación política de la provincia de Chincha en 1968, pero recién fue oficializado como símbolo provincial por Resolución Municipal N.º 1885-89 del 20 de octubre de 1989.

Fue compuesto en 1984 por la señora Ana María del Solar y por Manolo Ávalos Andrade, creadores de la letra y música respectivamente y aprobado por Resolución Municipal N.º 1440 del 30 de octubre del mismo año. Está compuesto de un coro y tres estrofas en las cuales se alaba y enaltece tanto la belleza de la región chinchana como el valor y heroísmo de su pueblo.



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