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Clima oceánico



Oceánico típico (Cfb): Ámsterdam; Auckland; Bergen; Bilbao; Bruselas; Berlin; Dublín; Fráncfort; Ginebra; Londres; Mar del Plata; Melbourne, Necochea; Oviedo; Panguipulli; Puerto Elizabeth; París; Santander; Temuco; Wellington; Vancouver; Viena, Colonia, Hamburgo
Húmedo de montaña (Cfb): Bogotá (límite Cfb/Csb); Cobán; Cuenca; Colonia Tovar; Chachapoyas; Huehuetenango; Mérida; Manizales; Puebla; Pasto; Quito; Tunja; Siguatepeque
Oceánico subpolar (Cfc):Punta Arenas; Reikiavik; Río Grande

El clima oceánico, marítimo, atlántico o británico, es un clima propio de latitudes templadas que es típico de las regiones próximas al océano e islas donde el viento sopla constantemente hacia el continente, caracterizado por pequeñas o moderadas oscilaciones térmicas diurnas y anuales que lo diferencian del clima continental, además de poseer humedad relativa elevada.[1]​ Hay abundantes precipitaciones a causa de la proximidad al océano, en las costas occidentales u orientales de los continentes. Los inviernos son fríos pero no gélidos y los veranos frescos o cálidos con una oscilación térmica anual mediana de unos 10 °C aproximadamente. Las precipitaciones son abundantes y están bien distribuidas aunque con un máximo invernal.

Bajo la clasificación climática de Köppen, la zona comúnmente asociada con el clima oceánico es el clima oceánico típico Cfb que es templado, aunque incluye a zonas "tropicales de tierras altas" que constituyen el clima templado húmedo de montaña (Cfb o Cfbi), el cual no está asociado con climas marítimos y suele ser isotérmico. Con frecuencia, se considera que son oceánicas partes de las zona mediterránea o subtropical de verano seco, la cual es en realidad un clima de transición con el clima mediterráneo típico, y se ha clasificado como oceánico mediterráneo (Csb), por patrones con veranos secos o relativamente secos que Köppen denomina Cs. Otras clasificaciones climáticas, como la de Trewartha, colocan firmemente la Zona Oceánica (Do).[2]

El océano modera las temperaturas de las regiones costeras por las diferencias en las propiedades físicas de las sustancias que componen el océano y el continente.

El agua tiene un calor específico 3 veces mayor que las rocas o el suelo de los continentes.[3]​ Un mayor calor específico implica que, para elevar su temperatura es necesario aportar mayor cantidad de energía calórica (proveniente de la radiación solar, en este caso) Inversamente, a la misma energía calórica recibida, el agua eleva menos su temperatura que la roca o el suelo. Este fenómeno será mayor cuando mayor sea la masa de agua involucrada. La capacidad calorífica es la propiedad que tiene en cuenta la masa de la sustancia involucrada.

Además, la capa de océano que interactúa con el clima es mayor que la capa de suelo que lo hace. Esto se debe a que el agua tiene mayor conductividad térmica que el suelo, ya que este último contiene aire; y a la agitación de una mayor capa superficial del océano por las olas y corrientes, llamada capa de mezcla.

Por estas propiedades se puede decir que el océano presente mayor inercia térmica que el continente[4]​ y suele resumirse este fenómeno diciendo que las rocas y el suelo absorben y desprenden calor más rápidamente que el agua.[5]

Es el clima oceánico templado y es conocido simplemente como oceánico o atlántico. Está usualmente entre los 40 y 60° de latitud y está dominado por el frente polar y las altas subtropicales. Presenta baja oscilación térmica cercana a los 8°C y la temperatura media (TMA) está entre 7 y 14°C. Llueve todo el año, con promedios cercanos a 1000 mm; los inviernos no son severos, aunque puede nevar un poco por influencia del aire polar. Los veranos son moderados y suelen ser menos lluviosos.[6]

Este clima fue denominado inicialmente por Köppen como clima de las fucsias en referencia al área de distribución de las fucsias[7]​ y también ha sido llamado clima bretón.

En Europa se puede encontrar en la fachada atlántica de Portugal, España y Francia y en los países del noroeste europeo: Bélgica, Países Bajos, Reino Unido, Irlanda, Dinamarca y la costa oeste de Noruega, principalmente.

En España el clima oceánico afecta a las comunidades autónomas de Asturias, Cantabria, País Vasco, mitad norte de Navarra, norte de Castilla y León, oeste de La Rioja, gran parte Galicia y algunas zonas de los Pirineos occidentales.

El clima se halla además en el sur de Argentina, Brasil y Chile, en la costa central de Argentina, en Nueva Zelanda, Tasmania, la costa pacífica de Canadá y Estados Unidos.

El clima húmedo de montaña o templado húmedo es similar al oceánico típico, pero es un clima de montaña y es además isotérmico, pudiéndose indicar la isotermia con la letra "i" (en Cfbi). Se presenta en Colombia, Ecuador y zona andina del norte del Perú; también en una pequeña porción de México, en Centroamérica y en general en las montañas tropicales lluviosas de América, África Oriental, Indonesia y Nueva Guinea.

También llamado clima oceánico de transición debido a que se encuentra entre el clima mediterráneo Csa y el oceánico Cfb, que podría definirse como oceánico debido a que las precipitaciones son abundantes la mayor parte del año y la pluviometría anual a veces supera los 1000 mm. Además las temperaturas son muy suaves, no superándose en verano los 22 °C de media. Por otro lado presenta sequía estival como consecuencia de la transición al mediterráneo, por lo que no es un clima oceánico típico.

Por ejemplo en España esta variedad aparece en algunas regiones del noroeste de la península ibérica que tienen clima oceánico pero están algo alejadas del mar o que están separadas de este por alguna cadena montañosa como por ejemplo la Cordillera Cantábrica, así como en la costa portuguesa.[8]​ Este clima lo encontramos por ejemplo en el sur de Galicia y Asturias, en la provincia de Álava o en el sur de Cantabria. La ciudad cántabra de Reinosa es un ejemplo típico de esta variedad de clima.

Las características de temperatura varían entre los climas oceánicos subtropical desde un punto de vista termal, pero prevalece más comúnmente un régimen mesotermal, con inviernos frescos pero no fríos y veranos tibios, pero no calientes. Los veranos son generalmente mucho más frescos que en áreas con clima húmedo subtropical. El promedio de temperatura del mes más cálido debe ser menor de 22 °C, y el del mes más frío no debe ser inferior a –3 °C (Sin embargo los científicos estadounidenses prefieren 0 °C en el mes más frío). Cerca de los polos se encuentra la zona climática subpolar oceánica (Köppen Cfc), con inviernos relativamente suaves (el mes más frío no es inferior a –3 °C) y veranos frescos y una estación de verano (el promedio de temperatura al menos de 10 °C); ejemplos de este clima incluyen partes de la costa de Islandia en el Hemisferio Norte el extremo sur de Argentina y Chile en el Hemisferio Sur (el hecho de que esta forma de clima existe en ambos hemisferios hace descartar términos como subártico o boreal) para denotarlo; sin embargo esos términos todavía son usados para referirse a climas caracterizados por veranos cortos, son también sinónimos para las condiciones del norte y por lo tanto son inapropiados.

Estos climas se hallan en zonas de Noroeste de Europa Occidental, Oeste de Europa Septentrional, Argentina, Chile, Nueva Zelanda, Tasmania, Canadá, Estados Unidos, de ahí que las siguientes ciudades lo disfruten:

Algunas regiones en el mundo con el clima oceánico subpolar son:

Algunas notables poblaciones en el mundo con el clima subpolar Cfc son:


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