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Juntas de Buen Gobierno



Los Caracoles son, en México, las regiones organizativas de las comunidades autónomas zapatistas. Fueron creados en el 2003 para reemplazar la anterior forma de organización, los Aguascalientes, tras un período de extensa discusión sobre la necesidad de cambiar la relación entre las comunidades, de las comunidades con el EZLN y de las comunidades con el mundo exterior.

Las Juntas de Buen Gobierno (JBG) se forman con representantes de los Municipios Autónomos Zapatistas de las comunidades que forman parte de cada Caracol, sus miembros son rotativos y reemplazables en todo momento. Entre sus tareas está la de coordinar la ayuda y apoyo entre comunidades y distribuir de manera más adecuada la ayuda exterior.

Entre el 8 y 10 de agosto de 2003, en el hasta entonces Aguascalientes de Oventic, se celebraría la fiesta del nacimiento de los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno (JBG) zapatistas, como culminación de una serie de cambios surgidos en el EZLN y los 27 Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas (MAREZ). La decisión surgiría luego de un largo ejercicio de análisis crítico y autocrítico sobre cómo habían funcionado hasta entonces los MAREZ y los Aguascalientes, los problemas que habían enfrentado y su relación con la sociedad civil mexicana e internacional, y supondría un avance importante en el proceso autonómico que el zapatismo abrazó para con las comunidades y pueblos indios del país, al recoger lo suscrito por el Gobierno federal y el EZLN en los Acuerdos de San Andrés; aunque estos no hayan sido recogidos en la ley correspondiente sobre cultura y derechos indígenas aprobada en abril de 2001.

Las JBG, conformadas por uno o dos delegados de los Consejos Autónomos de los MAREZ, estarían vigiladas por el CCRI-CG (Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General) del EZLN, para evitar actos de corrupción, intolerancia, arbitrariedades, injusticia y desviación del principio zapatista de “mandar obedeciendo”, y tendrían, entre otras, la tarea de contrarrestar el desequilibrio en el desarrollo de los municipios autónomos y de las comunidades; mediar en los conflictos que pudieran presentarse entre municipios autónomos, y entre estos y municipios gubernamentales; atender las denuncias contra los Consejos Autónomos por violaciones a derechos humanos, protestas e inconformidades, investigar su veracidad, ordenar a los Concejos Autónomos la corrección de estos errores y vigilar su cumplimiento; atender y guiar a la sociedad civil nacional e internacional para visitar comunidades, llevar adelante proyectos productivos, instalar campamentos de paz, realizar investigaciones que dejen un beneficio a las comunidades y cualquier otra actividad permitida en comunidades rebeldes.

Cada uno de los Caracoles sería entonces algo así como la administración regional de un conjunto de MAREZ. Sin embargo, seguirían siendo funciones exclusivas de gobierno de estos y no de los Caracoles la impartición de justicia, la salud comunitaria, la educación, la vivienda, la tierra, el trabajo, la alimentación, el comercio, la información y la cultura y el tránsito local. Así, pues, morían los Aguascalientes zapatistas para dar vida a un proyecto de mayor envergadura.

Fuente: Hidalgo, Onésimo y Castro Soto, Gustavo. Cambios en el EZLN. CIEPAC, 2003.

Toda esta reorganización política y social tendría que tener obviamente repercusiones en el terreno de lo militar; así, a partir de sí mismo 9 de agosto, primero también de las transmisiones de “Radio Insurgente. Voz del EZLN” desde los 5.8 megahertz en onda carta de banda de 49 metros, se levantarían todos los retenes zapatistas eliminando los cobros a particulares en caminos y carreteras en los territorios rebeldes y sólo se revisarían los vehículos que estuvieran traficando madera, drogas o armas, o, por exigencia de las mujeres, introduciendo alcohol. Pero no nada más: el EZLN declararía que no podría ser la voz de las JBG; porque, como diría más tarde en su Sexta Declaración de la Selva Lacandona: “vimos que el EZLN con su parte político-militar se estaba metiendo en las decisiones que le tocaban a las autoridades democráticas, como quien dice ‘civiles’. Y aquí el problema es que la parte político-militar del EZLN no es democrática, porque es un ejército, y vimos que no está bien eso de que está arriba lo militar y abajo lo democrático, porque no debe de (sic) ser que lo que es democrático se decida militarmente, sino que debe ser al revés: o sea que arriba lo político democrático mandando y abajo lo militar obedeciendo”.

Más todavía, en su carácter de mando militar, el Subcomandante Insurgente Marcos declararía que en consecuencia los Consejos Autónomos no podrían recurrir a fuerzas milicianas del EZLN para las labores de gobierno: “deberán, por tanto, esforzarse en hacer como deben hacer todos los buenos gobiernos, es decir, recurrir a la razón y no a la fuerza para gobernar. Los ejércitos deben usarse para defender, no para gobernar. El trabajo de un ejército no es ser policía o agencia de ministerio público”.

Finalmente, desde el ahora Caracol Resistencia y Rebeldía por la Humanidad, en lo que sería un claro mensaje no sólo a la nación, sino a todos los pueblos del mundo, el Comandante Brus Li leería lo que sería conocido como el Plan La Realidad-Tijuana, en clara alusión al neoliberal Plan Puebla Panamá, proponiendo siete acuerdos comunes y siete demandas nacionales las cuales no han sido difundido en el gobierno.


Entre los primeros están: respeto a la autonomía e independencia de las organizaciones sociales de obreros, campesinos, indígenas, mujeres, ancianos, homosexuales, lesbianas, transexuales, trabajadoras y trabajadores sexuales, empleados jóvenes, niños, colonos, pequeños comerciantes, deudores, artistas, intelectuales, religiosos; promoción de las formas de autogobierno y autogestión en todo el territorio nacional de acuerdo con los modos de cada quien; promover la rebeldía y la resistencia civil y pacífica frente a las disposiciones del mal gobierno y los partidos políticos; dar solidaridad total con el agredido y no con el agresor; formar una red de comercio básico intercomunidades y promoción del consumo básico en locales y comercios nacionales, dando preferencia al pequeño y mediano comercio, y el llamado comercio informal; defensa conjunta y coordinada de la soberanía nacional y oposición frontal y radical a las inminentes privatizaciones de la energía eléctrica y al petróleo, y de otros recursos naturales; y, formar una red de información y cultura, y demandar de los medios de comunicación información verdadera, completa, oportuna y balanceada, crear medios de información locales y establecer redes regionales y nacionales de defensa y promoción de la cultura local, regional y nacional, y de las ciencias y las artes universales.[1]

Entre las segundas propusieron: como la tierra es de quien la trabaja, luchar en defensa de la propiedad ejidal y comunal de la tierra y la protección y defensa de los recursos naturales; trabajo digno, con salario; vivienda digna; salud pública y gratuita; alimentación y vestido a bajo costo; educación laica y gratuita, y respeto a la dignidad de las mujeres, niños y ancianos.[2]

Tres años después, los resultados estarían a la vista de quien quisiera verificarlos: 600 promotores y promotoras de salud, que se preparan en anatomía, fisiología, sintomatología, diagnóstico y tratamiento y, sobre todo, en medicina preventiva, higiene personal y colectiva y talleres de vacunación, y que atienden también enfermedades parasitarias y respiratorias; 500 casas de salud comunitarias con botiquines de medicinas básicas de farmacia y de herbolaria; 1 clínica-hospital con quirófano, consultorio dental, laboratorio de análisis clínicos, un área de oftalmología y otra de ginecología, laboratorio de herbolaria, farmacia y cuartos de hospitalización; 2 hospitales; 8 clínicas municipales, 1 de ellas con consultorio dental, laboratorio de análisis clínicos (donde se practican biometrías hemáticas, exámenes de orina, coproparasitoscópicos y otras pruebas básicas, además de exámenes de gota gruesa debido al paludismo y la tuberculosis en la zona) y ambulancia; 4 clínicas municipales que ofrecen consulta gratuita y, cuando hay, medicina también gratuita; laboratorio de herbolaria y casa de alimentos conservados, para 300 mujeres yerberas, hueseras y parteras capacitadas; promotores y promotoras en agroecología y veterinaria.[3]

Mil delegados y promotores y promotoras de educación, en 13 centros de capacitación, 7 de los cuales pertenecen el programa educativo “Organización para la Nueva Educación Autónoma Indígena por la Paz y la Humanidad”, donde se estudia Producción, Educación política, Educación artística, Cultura, Lecto-escritura, Salud, Deportes, Matemáticas, Historia y Lenguas (español y materna), materias elaboradas por 200 educadores y educadoras de los 7 MAREZ que conforman el Caracol de Morelia; 200 escuelas comunitarias en resistencia, una con biblioteca; 8 escuelas secundarias, 1 perteneciente al Sistema Educativo Rebelde Autónomo Zapatista de Liberación Nacional (SERAZLN), donde se estudia Lenguaje y comunicación, Matemáticas, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Humanismo (filosofía del zapatismo), Lengua materna (tzotzil) y Producción, y como parte de la graduación se hacen tareas de agroecología, educación en primarias, apoyo a oficinas de comercialización, trabajo en farmacias, etcétera, en el Caracol de Oventic; 1 Centro Cultural de Educación Tecnológica Autónoma Zapatista.[2]

Tres bodegas de abastecimiento que atiende a cientos de tienditas comunitarias, zapatistas y no zapatistas; cooperativas autónomas de café orgánico, bordados, artesanías; talleres de tecnología en zapatería; Centro de Comercio Nuevo Amanecer; auditorios; 1 café internet (tienda-cafetería-internet-comedor) “Cyber-pozol”; cafetería “El paliacate”; una casa editorial, Ediciones Autónomas en Rebeldía, con publicaciones propias; 1 sistema de medios de comunicación autónomo, con estación de radio regional (donde participa una locutora base de apoyo zapatista) y taller para elaboración de video; y, transmitiendo en la frecuencia de 6.0 megahertz en la banda de los 49 metros de onda corta, “Radio Insurgente, la voz de los sin voz. Voz oficial del EZLN”; cuya programación abarca temas de salud, educación autónoma, derechos y trabajo colectivo de las mujeres, cuentos para niños, campañas contra el alcoholismo, lectura de comunicados del EZLN, audioteatros sobre la resistencia y la autonomía, barra de noticias y, como platillo fuerte, un cuento creado, producido y narrado por el Subcomandante Marcos, que se escucha en Guatemala, El Salvador, Nicaragua y el resto de Centroamérica.[2]

En cuanto a la participación de las mujeres, en el Caracol de La Realidad, por ejemplo, hay una mujer en la JBG; de los 100 promotores de educación, 6 son mujeres, y hay 7 promotoras de salud. En el Caracol de Oventic, se graduaron alrededor de 10 mujeres del SERAZLN, una de las cuales es coordinadora del mismo, y ellas son quienes coordinan las cooperativas de bordados y artesanías. En el Caracol de Morelia hay una mujer por cada Concejo Autónomo. En el Caracol de Roberto Barrios, 33 mujeres son responsables de la organización de las cooperativas de tejidos y bordados, crianza de cerdos y pollos, panadería, tiendas de abarrotes, artesanías, corte y confección y hortalizas.[2]

Tras la creación de los Caracoles zapatistas en agosto de 2003, el EZLN entró a una fase que fue interpretada como de “silencio”. Sin embargo, como en otras ocasiones, el “silencio zapatista” no lo sería del todo. El 10 de noviembre de ese mismo año el Ejército Zapatista haría público el inicio de su campaña para conmemorar los 20 años que llevaba de fundado y los 10 años que tenía de haber salido a la luz pública.

Como parte de los festejos, el Subcomandante Marcos hablaría de las “siete etapas” históricas del zapatismo desde noviembre de 1983 y se realizarían mesas de reflexión sobre el zapatismo y las realidades de otras y otros: campesinos, estudiantes, obreros, jóvenes, mujeres, pueblos indígenas, maestros, etcétera.

Fuera de ello, el zapatismo apenas se manifestará saludando las movilizaciones mundiales en contra de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y se dedicará a consolidar el trabajo político, social, cultural, económico y organizativo del proceso autonómico, a través de las JBG y los MAREZ; pero guardará “silencio” acerca de la mayoría de los temas nacionales y sobre la casi totalidad de los acontecimientos internacionales, lo cual le ganaría una vez más fuertes críticas por parte de analistas y politólogos a quienes les parecía una falta de congruencia que el EZLN, con su carácter altermundista y de algún modo nacionalista, no se expresara públicamente al respecto.

El primer aniversario del nacimiento de los Caracoles zapatistas vendría acompañado de una serie de comunicados llamados “Leer un video”, en clara alusión a los videoescándalos protagonizados por la clase política, en particular por los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Verde Ecologista de México (PVEM). En ella, el EZLN informaría de las finanzas de las JBG con recursos provenientes de la sociedad civil mexicana e internacional; de los resultados en materia de salud, educación, alimentación, tierra, vivienda y democracia; de algunas decisiones que han tomado las JBG en cuestiones de conservación de bosques, siembra, tráfico, comercialización y consumo de drogas; así como tránsito de vehículos, tráfico de indocumentados y elecciones locales; haría una nueva defensa de los Acuerdos de San Andrés, y reconocería públicamente “dos fallas, errores o faltas […] que ya parecen ser crónicas en nuestro quehacer político (y que contradicen flagrantemente nuestros principios): el lugar de las mujeres, por un lado, y por el otro, la relación de la estructura político-militar con los gobiernos autónomos”.

En relación al lugar de las mujeres, el EZLN declararía:

Acerca de la relación de la estructura político-militar con los gobiernos autónomos:

Estas dos fallas, asegura el EZLN, "requieren de nuestra atención especial y, por supuesto, de medidas que las contrarresten. No se pueden achacar al cerco militar, a la resistencia, al enemigo, al neoliberalismo, a los partidos políticos, a los medios de comunicación, o al mal humor que suele acompañarnos en las mañanas cuando no está la piel que deseamos".

Luego, en otra serie de tres comunicados con el título “La velocidad del sueño”, el EZLN adelantaría de algún modo el llamado que haría un año más tarde en su Sexta Declaración de la Selva Lacandona: “Frente a la pesadilla, no basta despertar. La vigilia puede florecer en el sueño. El impreciso sueño zapatista. Pero, ¿cuál es la velocidad del sueño? No lo sé. En nuestro sueño, el mundo es otro, pero no porque algún Deus ex machina nos lo vaya a obsequiar, sino porque luchamos, en la permanente vela de nuestra vela, porque ese mundo se amanezca. Nosotros, los zapatistas, sabemos a cabalidad que no tendremos, ni nosotros ni nadie, la democracia, la libertad y la justicia que necesitamos y merecemos, hasta que, con todos, la conquistemos todos”.

El “silencio zapatista” se llenará entonces de los sonidos que surgirán del saludo al pueblo chileno, el llamado a reconcentrar algunas comunidades indígenas hostigadas, el abrazo póstumo a Manuel Vázquez Montalbán, la indignación por los asesinatos de Digna Ochoa y Pável González y el anuncio de una serie de partidos de fútbol entre el EZLN y el Inter de Milán.



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