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La Matanza de Acentejo



La Matanza de Acentejo es un municipio perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife, en la isla de Tenerife —Canarias, España—.

La capital municipal se encuentra en el casco de La Matanza, situado a 420 m s. n. m..

El municipio toma su nombre de su capital administrativa, que a su vez procede del recuerdo de la batalla habida en esta zona entre castellanos y guanches durante la conquista de la isla en el siglo xv, en la que los segundos derrotaron a los primeros.[1]

El apelativo «de Acentejo» se incorpora a la denominación municipal por Real Decreto de 27 de junio de 1916 para diferenciarlo de otros pueblos homónimos,[2]​ siendo un término de procedencia guanche que significa 'resonancia continua' según algunos investigadores.[3]

El escudo heráldico del municipio fue aprobado por el Gobierno de Canarias el 14 de diciembre de 1987. Su descripción es:[4]

«Escudo partido, trayendo el primer cuartel, de gules, dos bastones (banotes) cruzados sobre una ballesta, todos de su color; y en el segundo, de sinople, tres racimos de uvas, de oro, puestos 2-1. Al Timbre, corona real cerrada.»

La bandera municipal de La Matanza fue igualmente aprobada por el Gobierno de Canarias el 14 de diciembre de 1987, siendo una bandera «bicolor, de 2/3 del ancho total, cargando sobre la misma el escudo».,[4]​ su parecído a la bandera de Portugal se debe a la gran inmigración recibida de este país durante siglos.

Está situado en el nordeste de la isla, limitando con los municipios de La Victoria de Acentejo, Candelaria y El Sauzal.

Posee una superficie de 14,11 km², ocupando el 30º puesto de la isla y el 52º de la provincia.[5]

La mayor altitud del municipio se sitúa a 1.589 m s. n. m. y se ubica en la elevación conocida como Lomo del Jugo, en la dorsal de Pedro Gil.[6]

Los principales barrancos del término municipal son el de Acentejo o San Antonio, límite con el municipio de La Victoria, el de La Vica, y el barranco de Cabrera, límite con El Sauzal.[7]

El territorio municipal se encuentra profundamente transformado por la actividad humana, con lo que su vegetación natural es muy escasa y se concentra en las zonas costera y de cumbres.

En la costa acantilada persisten matorrales de tomillo marino Frankenia ericifolia y lechuga de mar Astydamia latifolia típicos de las costas rocosas canarias, con algunos enclaves de tabaibal-cardonal, comunidades de gomereta Aeonium lindleyi, y matorrales de incienso Artemisia thuscula y vinagreras Rumex lunaria. Sobre los acantilados conocidos como Risco del Perro se encuentran matorrales de leña negra Rhamnus crenulata y granadillos Hypericum canariense, propios de los lugares que ocuparan los bosques termófilos canarios. En los barrancos están presentes los zarzales de Rubus ulmifolius y los cañaverales de Arundo donax, mientras que en sus tramos superiores y en la zona de cumbres se desarrolla el fayal-brezal. La mayor parte del área forestal está compuesta de plantaciones de pino insigne Pinus radiata y castaños Castanea sativa, aunque en el entorno de Montaña la Morra y Lomo del Jugo pervive una pequeña superficie de pinar natural de pino canario Pinus canariensis.[9]

En el municipio se encuentra uno de los árboles monumentales de la isla, el conocido como Bellotero de San Antonio.[10]

La Matanza posee parte de los espacios naturales catalogados como Paisajes Protegidos de Las Lagunetas y Costa de Acentejo, un enclave donde se refugian numerosas aves marinas y de interés botánico dados los endemismos que conserva, como el escaso pico de paloma Lotus maculatus.[11]​ La superficie del primero de estos espacios también está declarada como Zona Especial de Conservación y Zona de Especial Protección para las Aves,[12]​ y constituye además el Monte de Utilidad Pública denominado «Pozo de Horno».[13]

El territorio municipal se encuentra habitado desde época guanche, habiendo formado parte del reino o menceyato de Tacoronte,[14]​ sugiriendo algunos investigadores que el límite de este reino con el de Taoro se ubicaba en el barranco de Acentejo.[14]

Dentro del moderno término municipal, los lugares que concentraban mayor población guanche fueron las zonas costeras en torno al Risco del Perro y el barranco de Acentejo.[14]

A finales del mes de mayo de 1494, durante los inicios de la conquista de la isla, tiene lugar en el barranco de Acentejo el primer enfrentamiento entre guanches y castellanos conocido como Matanza de Acentejo. Los guanches, al mando del mencey Bencomo de Taoro, emboscan a los conquistadores en el barranco, donde no podían hacer buen uso de la caballería. Las fuerzas guanches habían sido divididas en dos, atacando la vanguardia el propio Bencomo mientras su hermano Tinguaro atacaba el flanco del ejército castellano. Los conquistadores fueron completamente derrotados, siendo herido el propio capitán Alonso Fernández de Lugo, viéndose en la obligación de abandonar momentáneamente la invasión.[15]

Tras la finalización de la conquista en 1496, La Matanza fue uno de los lugares más intensamente poblados durante la colonización.

En 1615 se eleva al rango de parroquia la iglesia del Salvador, siendo segregada su feligresía de la matriz de San Pedro Apóstol de El Sauzal.[16]

El lugar cuenta con alcalde real por lo menos desde 1624.[17]

En la obra del religioso Juan Núñez de la Peña Conquista y antigüedades de las islas de Gran Canaria y su descripción se dice del lugar:

En 1768 el rey Carlos III crea los cargos públicos de síndico personero, diputado del común y fiel de fechos para los lugares que contaran con alcalde real, siendo elegidos por los propios vecinos mediante sufragio censitario. Se forma así el primer «ayuntamiento» de La Matanza.[19]

El historiador tinerfeño José de Viera y Clavijo describe La Matanza a finales del siglo xviii de la siguiente manera:

En 1812 La Matanza se convierte en municipio independiente sobre la base de la nueva organización municipal surgida de la Constitución de Cádiz, consolidándose como tal a partir de 1836 cuando se le dota de poder económico.[19]

A mediados del siglo xix Pascual Madoz dice de La Matanza en su Diccionario:

El 26 de junio de 1936, ligado al inicio de la guerra civil española, se produce el incendio de la iglesia parroquial de La Matanza por parte de un grupo de anarquistas que habían entrado en el templo para robar.[21]

El 19 de junio de 1985 el Gobierno de Canarias concede al municipio el título de villa.[22]

     Residentes habituales oficiales según los censos de población del ISTAC.[23]

A 1 de enero de 2013 tenía un total de 8.944 habitantes, ocupando el 21.er puesto en número de habitantes de la isla de Tenerife y el 23.er de la provincia.[24]

La población relativa era de 633,88 hab./km².

Por edades existía un 70% de personas entre 15 y 64 años, un 15% mayor de 65 años y un 15% entre 0 y 14 años. Por sexos contaba con 4.538 hombres y 4.406 mujeres. En cuanto al lugar de nacimiento, el 87% de los habitantes del municipio eran nacidos en Canarias, de los cuales el 56% habían nacido en el propio municipio, el 41% en otro municipio de la isla y un 3% procedía de otra isla del archipiélago. El resto de la población la componía un 3% de nacidos en el resto de España y un 10% de nacidos en el Extranjero, de los cuales el 58% era originario del resto de Europa y un 39% de América.[24]

El municipio se rige por su ayuntamiento, compuesto por trece concejales.

1A partir de 2007 se presenta conjuntamente con el Partido Nacionalista Canario (PNC), y en 2011 también lo hace con el Centro Canario Nacionalista (CCN).

La Matanza se incluye en su mayor parte en la Comarca de Acentejo, perteneciendo su superficie inmersa en el Paisaje Protegido de Las Lagunetas a la Comarca del Macizo Central.[26]​ También forma parte de las Mancomunidades del Norte y Nordeste de Tenerife.[27]

El municipio se encuentra dividido en siete entidades singulares de población, algunas divididas en otros núcleos:[24]

La Matanza se encuentra incluido en la comarca vitivinícola Tacoronte-Acentejo, donde se producen vinos bien considerados. La vid acapara la mayor extensión de tierras del municipio, compartiéndose con cultivos de secano y frutales.

La ermita de San Antonio Abad es el edificio religioso más vetusto del municipio, y la parroquia de El Salvador está levantada sobre otro templo más antiguo que fue incendiado en julio de 1936. En su capital, la calle Real y las inmediaciones del viejo consistorio conservan en buen estado diversos ejemplos de arquitectura tradicional.

En el municipio se celebran diversas festividades, siendo días festivos locales el Martes de Carnaval y el 6 de agosto, día de El Salvador.[28]

La población creyente del municipio profesa principalmente la religión católica, estando reunida la feligresía en la parroquia del Salvador, perteneciente al arciprestazgo de Tacoronte de la diócesis de Tenerife.[29]

La Matanza se encuentra bajo el patronazgo religioso de El Salvador y de la Virgen del Rosario.

Está en construcción una réplica a tamaño real del interior del Santo Sepulcro de Jerusalén, lugar en el que según la tradición cristiana fue llevado el cuerpo de Jesucristo tras su crucifixión. Dicha réplica se ubicará en la plaza de El Salvador del municipio. En esa estancia se pretende colocar también una réplica de la Sábana Santa que se conserva en Turín.[30]

Al municipio se accede principalmente por la Autopista del Norte TF-5 y por la Carretera General TF-217.

Los servicios de transporte regular en autobús —guagua— los cubre la empresa Transportes Interurbanos de Tenerife, S.A.U. (TITSA), mediante las siguientes líneas:



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