" />

Aikido



¿La imágen no corresponde a Aikido?
Puedes elegir otra de la lista. (más info)



English Version / Versión en Inglés > Aikido

¿Qué día cumple años Aikido?

Aikido cumple los años el 18 de marzo.


¿Qué día nació Aikido?

Aikido nació el día 18 de marzo de 969.


¿Cuántos años tiene Aikido?

Aikido cumpliría 1053 años el 18 de marzo de este año. La edad actual es 1052 años.


¿De qué signo es Aikido?

Aikido es del signo de Piscis.


El aikido[1]​ o aikidō [en japonés, 合気道、合氣道, romanizado“vía de la unificación de la energía vital”, "camino de la unión de la energía" o también "camino de la armonía de la energía vital"], es un gendai budō o arte marcial tradicional moderno del Japón. Fue desarrollado inicialmente por el maestro Morihei Ueshiba (1883-1969), aproximadamente entre los años de 1930 y 1960.[2]​ A partir de varios estilos de artes marciales clásicas y tradicionales del Japón, con armas, y de lucha cuerpo a cuerpo.

La característica fundamental del aikido como arte marcial consiste en la neutralización de uno o más adversarios, armados o no, en el menor tiempo y espacio posible e independientemente de la masa, género, edad o fuerza física del practicante. Según la filosofía del fundador, la meta primordial en la práctica del aikido es vencerse a uno mismo en lugar de cultivar la violencia o la agresividad o, en palabras de Morihei Ueshiba sensei, «masakatsu agatsu katsuhayabi» (transliteración del japonés 正勝吾勝, 'victoria verdadera', 'victoria final sobre uno mismo, aquí y ahora'). Por consiguiente, el practicante no busca la humillación ni la derrota del otro, sino la forja autónoma del carácter y la unificación del cuerpo, mente y espíritu mediante el entrenamiento continuo.

Los fundamentos tácticos fundamentales del aikido se pueden sintetizar en: kuzushi (desequilibrios) y Tai sabaki ( movimiento corporal) ; los cuales se manifiestan en las acciones de irimi (entrar), atemi (golpear), kokyu-ho (control de la respiración), sankaku-ho (principio de triangulación ofensiva y defensiva), tenkan (pivote o giro del cuerpo), y tenshin (desvíos o absorción) entre otros. Sus técnicas incluyen: esquivas, desvíos, golpes a puntos vitales, derribos, proyecciones, lanzamientos, luxaciones, estrangulaciones e inmovilizaciones, uso de puntos de presión y controles.

El Aikidō, al estar bajo la influencia del sintoísmo, el budismo zen y, en menor medida, por el taoísmo, busca formar a sus practicantes como promotores de la paz y del entendimiento mutuo entre culturas y naciones.

Las fuentes técnicas y tácticas principales desde las cuales el maestro fundador Morihei Ueshiba (llamado O-sensei, por sus alumnos) desarrolló el aikido fueron varias escuelas de artes marciales clásicas (bujutsu) con y sin armas usadas por el guerrero medieval japonés o samurái, como: el daitō ryū Aiki jūjutsu (luxaciones, inmovilizaciones y proyecciones con base en el estilo de esgrima: Itto Ryu kenjutsu (estilo de esgrima considerado como el directo antecesor del kendo moderno); el yagyu Shinkage Ryu ryu kenjutsu (esgrima con sable) y el manejo de la lanza, o sōjutsu del estilo hōzōin-ryū; asimismo ha sido influenciado de forma secundaria por las artes marciales del jūkendō (arte moderno del uso de la bayoneta), y el judo (lanzamientos, estrangulamientos y algunas luxaciones), disciplina que Ueshiba y varios de sus primeros discípulos también practicaron.

Filosóficamente, se basa en las enseñanzas del omoto (‘gran origen’), una secta neosintoísta fundada a fines del siglo XIX por una mujer de nombre Nao Deguchi y propagada a comienzos del siglo XX por su yerno, Onisaburo Deguchi, la cual tuvo una influencia importante en el pensamiento del fundador, el maestro Morihei Ueshiba desde el año 1918.


El maestro Morihei Ueshiba concluyó que el verdadero espíritu de las artes marciales no debe centrarse en el combate, defensa personal o la competencia deportiva, donde el orgullo y el ego se potencian; sino en la búsqueda de la perfección física, mental y espiritual del ser humano, a través del entrenamiento la auto-reflexión, y la práctica continua.

Basándose en la enseñanza de su creador, el aikido en general se niega a convertirse en un deporte competitivo y rechaza todo tipo de certámenes o concursos que incluyan las divisiones por pesos, las clasificaciones basadas en el número de victorias y la recompensa a los campeones, ya que estas cosas, entiéndase, sólo alimentan el ego, y a largo plazo, la falta de interés por los demás.

En las propias palabras de O-Sensei, definiendo los « Principios del aikido» que estructuran su «núcleo», se aprecia la profunda espiritualidad de su pensamiento:

Morihei Ueshiba, llamado también O-Sensei, "Gran Maestro", desarrolló el aikido basándose en varias escuelas clásicas de artes marciales de combate con y sin armas, practicadas por los guerreros samurái entre ellas:

En 1927, Ueshiba se muda a Tokio y con permiso de Takeda abre su primer dojo llamado Kobukan, en el que enseña Daito ryu aikijūjutsu.[4]

Posteriormente, Ueshiba fue haciendo su propio camino, separándose del Daito ryu aikijujutsu de su maestro Sokaku Takeda, e implementando cambios en las técnicas. Estos cambios fueron reflejándose en los nombres que fue adoptando para referenciar sus enseñanzas. De modo que del aiki-jūjutsu[4]​ original pasó a ser también conocido como el Ueshiba-ryū.[5]

El desarrollo del aikido actual comenzó tras la época del llamado Asahi-ryū en 1933, durante la cual Ueshiba aún enseñaba Daito ryu aikijujutsu. El Asahi-ryu fue nombrado así por el dojo en el periódico Asahi en la ciudad de Osaka. Este dojo fue formado por Sokaku Takeda en 1936, por razones económicas.[6]​ Así de regreso en Tokio el maestro Ueshiba dio origen al llamado aiki budō.[7]

Finalmente en 1942, el maestro Morihei Ueshiba adopta el nombre de aikido como oficial para el nuevo arte marcial creado por él, basado en las diferentes artes marciales clásicas que había estudiado, así como en el sintoísmo y el zen, como bases de su filosofía.[8]​ Esto ocurrió a instancias de Minoru Hirai quien propuso la sección de aikido ante La organización Dai Nihon Butokukai, una entidad fundada en 1895 con el fin de promover las artes marciales del Japón.

Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), las artes marciales fueron prohibidas durante unos años en Japón, por las fuerzas de ocupación norteamericanas. A principios de febrero de 1948 el Ministerio de Educación concedió permiso para restablecer el instituto Aikikai y el dojo principal de Tokio recibió el nuevo nombre de Ueshiba Dojo y allí se estableció la Central Mundial del Aikidō.

En 1954 se trasladó la sede central del aikido a Tokio estableciéndose el Hombu Dōjō, y el título oficial de Fundación Aikikai para difundir el aikido en el mundo.

Siendo este arte marcial conocido como: " el camino de la energía " este se fundamenta en la idea del ki.

El concepto del ki es equivalente al chino , el hinduista prana o el griego pneuma y se traduce generalmente como «energía vital» o por analogías adecuadas a los diferentes contextos encontrados dentro de la práctica, como "aliento", "intención" o "espíritu".

El aikido trabaja con el concepto de ki awasé (来合わせ) o unión del ki de nage y de uke, ki awasé es asimismo la denominación de una serie de ejercicios en pareja con el bastón medio o , y con el de ki no musubi (気の結び), o conjunción del ki de ambos participantes. Se atribuye al maestro Kōichi Tōhei haber popularizado el uso del término a través de sus libros y conferencias y al maestro Morihiro Saito la práctica de ejercicios con sable para el Ki no Musubi.

El armónico fluir del ki en el cuerpo del aikidoka durante la realización de una técnica y la combinación del ki de ambos participantes, se consideran objetivos esenciales de la práctica del aikido. El kiai es una exhalación sonora que es parte del fluir de la energía vital, la intención emocional durante la ejecución de una técnica. El kiai es igualmente usado asiduamente en las artes marciales del kendo (esgrima japonesa) y en el karate-Do (método de esgrima corporal enfocado en los golpes con la mano abierta, los puños y con los pies).

«El aikido es el arte de la paz», como afirmó el maestro Kisshomaru Ueshiba. Su fundador, el maestro Morihei Ueshiba no lo creó como un método más de defensa personal. Su intención fue desarrollar un arte marcial capaz de integrar a la persona en todos sus aspectos: físico, mental, emocional y espiritual. Sus técnicas buscan disuadir al oponente, convenciéndolo del error de su actitud.

El aikido como arte marcial es defensa personal con autocontrol, ya que como afirma el maestro Kisshomaru Ueshiba en su libro El espíritu del aikido: "En realidad, el aikido puede ser duro, vigoroso y dinámico, con fuertes presas a las muñecas, lanzamientos y golpes directos atemi, y a pesar de lo que pueda creerse, contiene numerosas técnicas devastadoras, especialmente las destinadas a desarmar y someter al oponente"; llegado el caso, el practicante buscará defenderse con armonía (dentro de los límites legales), con firmeza pero con serenidad, procurando mantener el respeto hacia sí mismo, impidiendo que la propia rabia o el miedo lleguen a dominarle.

En aikido no se utiliza la palabra «enemigo»; sino que se le considera un compañero de practica que ataca de forma honesta y comprometida, o simplemente uke —la participación en la técnica por parte del uke se denomina ukemi, que proviene del verbo japonés ukeru (受ける, 'recibir')—, pues mientras se entrena, si la mente ve un contrincante en la persona que realiza el ataque, el propio ego impedirá una respuesta armoniosa y respetuosa hacia el uke. Por esto en la gran mayoría de estilos de aikido no hay competiciones que enfrenten a un aikidoka contra otro.

En la práctica se da el encuentro entre dos, el nage (de 'lanzar', 'proyectar', 'el que lanza'), llamado en algunas escuelas tori (defensor), o sea quien realiza la técnica, busca evitar que, por descuido, rabia o descontrol, se inflija daño sin sentido al uke, (quien recibe la técnica). Los practicantes deben ser conscientes de la responsabilidad que adquieren al aprender las diferentes técnicas. La persona que entrena aikido asume que desea cultivar sus capacidades para mejorar su calidad de vida, no para maltratar a quien se le ponga por delante.

Siendo de personas inteligentes, el saber apreciar lo que piensan o sienten los demás, un aikidoka nunca menospreciará a su compañero de practica, pues él/ella o ellos le dan la oportunidad de desarrollar su propio crecimiento personal. Se podría decir que el compañero, o uke es como un espejo, incluso el estado físico y psíquico en el que se deja al compañero al acabar la técnica indicará en que estado estaba el nage quien ejecuta la técnica. Dependiendo del grado de control que se tenga en el cuerpo y sobre las acciones, dependen los resultados.

Entre aikidokas experimentados siempre surge la duda si la filosofía del aikido es la que da forma a las técnicas, o es al revés; las técnicas llevan a la filosofía. Las dos razones son ciertas: al principio, cuando se accede al aikido ignorando su espíritu, por medio de las técnicas se comprende que hay formas más armoniosas de defenderse que golpeando repetidamente y con sedicia al agresor. Con el tiempo, sin embargo se descubre que la persona no necesita, ni desea realmente hacer daño a los demás para protegerse, así que el comportarse de forma violenta, se convierte en una opción más, pero no en la única respuesta.

Se comprende que las técnicas de aikido contienen el espíritu de la Paz, puesto que se educa el instinto primario de la agresividad. Al conseguir llegar aquí, el aikidoka se esfuerza porque las técnicas contengan el grado máximo de armonía.

Otro aspecto relevante en la práctica de este arte marcial es el hecho de experimentar los dos papeles, atacante y defensor con el mismo ánimo, desde una perspectiva no solo de aprendizaje técnico, sino también como una experiencia que forma nuestro carácter. El papel de nage, no es más importante que el de uke, bien al contrario, se cree que si no desarrollamos primero la actitud de un uke que ataca de manera sincera, sin dudar, no se podrá llegar a ser unos buenos nage. Esto es así debido a la particular forma de las técnicas de aikido, que buscan convencer antes que dominar, lo cual nos obliga a entender que le ocurre a uke cuando le realizamos una técnica.

A diferencia de la gran mayoría de artes marciales tradicionales o modernas y deportes de combate, que buscan condicionar o mecanizar los diferentes gestos de defensa y ataque, el aikido busca la paz. Mental y emocionalmente hacia un proceso de continua creación siendo uno con el Universo.

El maestro Mitsugi Saotome, discípulo del maestro fundador Morihei Ueshiba, afirma:

Esto se logra entrenando nuestra percepción, desarrollando nuestra decisión, dando lugar a una técnica armoniosa. Por esta razón se comienza por las tomas de muñeca, los agarres y retenciones, para dar lugar a los agarres en movimiento, a los ataques tipo tegatana o de mano bokken; luego en los grados intermedios, se da lugar a los ataques armados tradicionales con el tanto y bokken, y con bastón corto de madera, o jo), así como a los ataques ante múltiples compañeros. Y posteriormente, ya en los grados avanzados se permiten los ataques ante puñetazos, patadas, estrangulaciones así como sus combinaciones. Y finalmente se llega a las respuestas múltiples frente a uno o más compañeros armados o no. Todo dentro de un proceso circular de aprendizaje. Permitiendo así al practicante el acercarse al conflicto desde el inicio de la práctica, de manera progresiva, segura y gradual.

Las técnicas del aikido se desarrollan teniendo en cuenta los aspectos en común entre sí mismas, de manera simultánea con la táctica; además de aplicar un acondicionamiento físico diferente al estar basado en la relajación, la alineación corporal, los desequilibrios, los giros, las torsiones y extensiones, y la transferencia del peso corporal e impulso, además del desarrollo de una tono muscular dinámico muy específico. Logrando una fusión sincronizada de las trayectorias de ataque y defensa dentro de circuitos o trayectorias de movimiento horizontales, verticales o diagonales incluyendo movimientos en elipse, circulares o en espiral.

Ésta es la razón fundamental por la cual se califica y critica al aikido como una disciplina demasiada sofisticada, demasiada suave, muy compleja, y poco práctica para aprender y aplicar a corto plazo, ya que es necesario el desarrollo de una gran percepción física y emocional, además de mucha práctica constante para aplicarlo efectivamente en situaciones de defensa personal; en comparación a los escasos requerimientos en materia de relajación, sensibilidad y percepción interna de varios de los deportes de contacto (los cuales hacen un mayor énfasis en la mecanización y adaptación de los movimientos basándose en el desarrollo de las capacidades físicas como: la fuerza, la rapidez, la resistencia o aguante, y la flexibilidad específica, y los límites respecto al tiempo y golpes permitidos incluidos en su reglamento; algunos ejemplos de estas disciplinas deportivas son: el boxeo, la lucha olímpica, el kickboxing, el full contact, y las artes marciales mixtas). El aikido no busca ser solo efectivo en una pelea real, es la búsqueda de la paz y no violencia.

Dentro del estilo de aikido más conocido, difundido por la organización Aikikai, se mantiene el sistema de grados kyū-dan, adaptado del Judo; comenzando por los grados kyū (desde el 8º al 1º kyū), y los grados dan (desde el 1º hasta el 9 º dan), Morihei Ueshiba el maestro fundador no tiene rangos porque el es superior a los rangos al ser el fundador del aikido. Si bien las escuelas más tradicionales en el aikido, no utilizan cinturones de colores en los practicantes principiantes e intermedios (grados kyū) para indicar su nivel, esta es una práctica generalizada en otras, especialmente aquellas donde se enseña aikido a niños.

El Departamento Español de Artes Marciales y Deportes de Contacto (DEAMYDC) es una entidad, la cual posee ámbito nacional, estando registrado en España en el Ministerio del Interior con el nº de registro nacional 607.327, así como son reconocidos por la Federación Española de Artes Marciales y Deportes de Contacto (FEAMYDC) .[9]​ Tiene su propio orden de grados y códigos de color en los cinturones de los practicantes.

Los grados kyū son los grados más básicos del aikido. Siguen una numeración inversa, por lo que un alumno que acabe de empezar a practicar aikido, ostentará el 10º kyū, mientras que un alumno que esté a punto de obtener el cinturón negro (1º dan) tendrá el 1º kyū. Aunque los grados fueron tomados asimismo del kárate-do japonés, el sistema por grados de cinturones fue implantado por primera vez en el Judo, a principios del siglo XX.

La Disciplina Universal Aikido (UAD) del Departamento Español de Artes Marciales y Deportes de Contacto (DEAMYDC), es una disciplina que ha unido diferentes estilos de aikido como Aikidō-budō, Yoseikan o Yoshinkan así como variantes menos conocidas del aikido para practicarlo universalmente.

En el formato UAD los cinturones ordenados de más inexperto a más experto son:

A diferencia de otras artes marciales, la enseñanza del aikido a los niños (kodomo no aikido - 子供の合気道) dentro del aikido difundido por la organización Aikikai, no se encara como una práctica deportiva de competencia o combate, sino se busca modelar su carácter y capacidad de relacionarse con los demás.

El aikido se basa en el principio de la no-resistencia, los niños aprenden a no ser agresivos, evitando tener peleas callejeras o en la escuela, dando lugar al diálogo.

La enseñanza trata de motivarlos para que cada uno mejore el respeto de sí mismo y por los demás, fuera de un marco competitivo o de comparación con el resto. Es decir:

El progreso físico, técnico, cognitivo y emocional, de cada practicante se mide respecto a sí mismo.

En la práctica del aikido, se busca que el niño aprenda la importancia y desarrolle varios valores humanos tales como: el respeto, la humildad, la serenidad, la comprensión, la tolerancia, la determinación, la toma de decisiones, etc.; y se le ayuda a comprender que forma parte de un universo y como parte integrante de la naturaleza debe amarla y protegerla.

El impartir clases de Aikido a niños requiere una didáctica muy diferente a la que se utiliza con los adultos, este sistema de enseñanza se basa en juegos psicomotrices, actividades recreativas y la enseñanza pedagógica de la paz y armonía con el Universo.

Como en el caso de otras artes marciales tradicionales formativas, como el karate, donde se dieron varias divisiones estilísticas o políticas. El aikido no ha sido ajeno a las diferencias de opinión y de no continuar con el aikido del fundador Morihei Ueshiba. Con el transcurso del tiempo, diversos maestros y alumnos del O- sensei Morihei Ueshiba siguieron su propio camino, crearon estilos propios y se orientaron hacia énfasis diferentes, como el enfoque deportivo, la práctica con armas tradicionales, la integración conceptual, los puntos en común con otras artes marciales tradicionales japonesas o gendai budō, el desarrollo del ki, el mejoramiento personal, y la defensa personal.

Las principales escuelas de aikido y sus respectivos fundadores son actualmente:

La práctica de la etiqueta se denomina reiho y está muy vinculada a las normas de cortesía japonesas así como a la profunda vocación espiritual de su creador, Morihei Ueshiba.

Al igual que las prácticas, la observancia de la etiqueta varía entre las diferentes escuelas, siendo en algunas muy estricta y en otras casi inexistente más que en algunas formalidades.

El propósito de las normas de etiqueta no es solo formal, su razón fundamental es la de crear y mantener un estado de ánimo concentrado y una disciplina acorde.

En una correcta posición de seiza (sentado de rodillas), el practicante se sienta sobre sus talones, el dedo gordo del pie izquierdo puede cruzarse levemente por encima del derecho, pero no se cruzan los empeines de los pies. La espalda debe estar erguida, las rodillas ligeramente separadas, aproximadamente la anchura de dos puños. Ambas manos han de descansar levemente sobre los muslos. Las mujeres mantienen las rodillas juntas.

Reverencia de rodillas en seiza. Un correcto seiza rei se realiza apoyando primero la mano izquierda con la palma hacia abajo por delante de la cara sobre el tatami, luego se apoya la derecha con el dedo índice y el pulgar tocando ligeramente los de la otra mano. Ambas manos forman así un espacio triangular entre ellas. Luego se dobla la espalda hacia delante hasta que la nariz ocupe el centro del espacio triangular que se ha creado con las manos. Luego se recoge primero la mano derecha y seguidamente la izquierda volviéndolas a su posición.

El seiza rei ante el kamiza, o santuario frontal, marca el inicio formal de la práctica. En la mayoría de las escuelas, antes de comenzar la práctica y al terminar la misma, se realiza la forma tradicional de la religión Omoto, de la cual Morihei Ueshiba era devoto, que consiste en dos inclinaciones, dos palmadas, y una tercera inclinación. En este caso las manos se mantienen con las palmas juntas. La mirada debe dirigirse hacia el tatami.

Antes de iniciar un ejercicio, se saluda al compañero en seiza, en este caso, la reverencia no es tan abajo como ante el kamiza, y la mirada se dirige al frente, prestando atención a los movimientos del compañero.

Reverencia de pie ante el kamiza. Se realiza cuando se ingresa o se regresa del tatami. En posición erguida con los pies levemente separados, aunque en paralelo, las manos extendidas a los costados, se inclina un poco la cabeza y el torso superior, la vista hacia el tatami.

Es un saludo más frecuente que el seiza rei al iniciar un ejercicio con un compañero, el ángulo de inclinación es menor que ante el kamiza, y la mirada se dirige al frente, prestando atención a los movimientos del compañero.

Es una posición intermedia antes de sentarse en seiza. Se aplica, por ejemplo, cuando oficiando de uke en una demostración del sensei, este la detiene para realizar una explicación. Esta posición permite incorporarse rápidamente.

Se retrasa un poco el pie izquierdo, y se flexionan ambas piernas hasta apoyar la rodilla izquierda en el tatami, con los dedos del pie doblados en contacto con el tatami. El pie y rodilla izquierda hacen la base de un triángulo y el pie derecho su vértice opuesto. Se juntan ambos pies y se baja la cadera hasta reposar en el talón izquierdo. Las manos reposan en los muslos.

Los kohai, o practicantes de grados kyu deben ingresar al tatami con tiempo antes del sensei, maestro. Cuando el sensei ingresa al tatami, los practicantes ya se encuentran sentados en seiza, mirando al kamiza, ordenados del más antiguo al más nuevo de derecha a izquierda y de adelante hacia atrás.

En algunas escuelas el sempai, o practicante más antiguo (generalmente con el grado de 1 kyu), se ubica de primero por la derecha en la fila. El sensei se ubica en seiza al frente, luego gira por su izquierda hacia el kamiza y todos realizan el seiza rei.

El sensei vuelve a girar hacia la clase y, con un seiza rei pronuncia un saludo de comienzo, por lo general onegaishimasu: por favor. Los practicantes responden del mismo modo. Luego el sensei indica ponerse de pie para comenzar la clase. En algunos casos el saludo lo dirige el sempai desde la derecha del tatami.

Se practica en silencio y concentración, evitando bromas y comentarios.

El practicante escucha las explicaciones del sensei con atención, evitando distraerse acomodándose la ropa, secándose la transpiración, etc.

Un practicante no corrige ni da indicaciones a su compañero, mucho menos si este es más antiguo que él, solamente realiza su práctica lo mejor posible para que el compañero aprenda.

A indicación del sensei, los practicantes se sientan en seiza, mirando al kamiza, ordenados del más antiguo al más nuevo de derecha a izquierda y de adelante hacia atrás. El sensei se ubica en seiza al frente, luego gira por su izquierda hacia el kamiza y todos realizan el seiza rei.

El sensei vuelve a girar hacia la clase y, con un seiza rei pronuncia un saludo de agradecimiento, por lo general domo arigato gozaimashita[10]​ (muchas gracias). Los practicantes responden del mismo modo. Luego el sensei indica ponerse de pie para dar por terminada la clase. Los practicantes se ponen de pie en orden, primero el más antiguo, y así hasta el más nuevo.

Al ingresar al tatami con o bokken, se saluda con ritsu rei, o tachi rei, presentando el buki —arma— al kamiza con ambas manos mientras se realiza la reverencia. Hasta tanto comienza la práctica, el jo se mantiene en la mano derecha pegado a la parte posterior del brazo. Si se trata de bokken se lo mantiene en la mano derecha con el filo —el lado convexo—, hacia arriba y la punta hacia atrás.

Al comenzar la clase con o bokken, todos se ubican en seiza como en la clase normal, con el o bokken a la derecha. Si se trata de un bokken se ubica con el filo hacia el practicante y la punta hacia atrás. Antes del saludo inicial al kamiza, se ubica el buki en forma horizontal paralelo a las rodillas delante de cada uno y bastante alejado como señal de respeto y confianza, si es un bokken con el filo hacia el practicante.

Cuando el sensei gira por su izquierda hacia el kamiza, toma su o bokken con la mano derecha, llevándolo consigo, para ubicarlo al frente. Luego del saludo, el sensei gira por su derecha tomando el o bokken con la mano derecha y llevándolo consigo, para volverlo a dejar a su derecha antes del saludo a la clase.

Al entregar el jo a otro compañero siempre se hace ofreciéndolo con ambas manos. Para entregar el bokken a otro compañero, lo hace sujetándolo con la mano derecha ofreciendo el mango o tsuka.

Al finalizar la clase se procede de la misma manera para el saludo final.

El aikido es un arte marcial derivado del uso de las armas tradicionales del guerrero samurái, (como la espada, la lanza y el puñal) y la lucha cuerpo a cuerpo. Estructurado en una estrategia defensiva proveniente de un modelo filosófico de creación y preservación. Siendo diferente de otras artes marciales tradicionales más contemporáneas con las que comparte varias de sus técnicas de luxación, lanzamiento, estrangulación, y golpeo; como: el jiu-jitsu japonés tradicional, el Judo y el hapkido coreano. Sin embargo el aikido, no es solo único por su filosofía sino debido a la integración estructurada de sus principios, aplicando las técnicas y tácticas de las armas tradicionales a los ataques y defensas a mano vacía; de forma similar a como ocurre con las artes marciales filipinas, o eskrima/kali. Siendo estilos que también transfieren los conceptos del combate armado a las técnicas a mano vacía.

Estas conforman las acciones de agarre/ retención/ captura, y los golpes (la mayoría basados en las trayectorias del sable, a manera de cortes o estocadas).

Los principios para inmovilización de miembros superiores (muñeca, codo, y hombro) son considerados así ya que son origen de la conexión entre los practicantes y/o el producto del movimiento circular; estos pueden ser aplicados por separado o en combinación unos con otros, o de manera conjunta con un lanzamiento.

El aikido posee numerosas técnicas y tácticas de ataque, defensa, contraataque, y desarme. Estructuradas por O-sensei Morihei Ueshiba; heredadas del kenjutsu (esgrima con sable clásica), el Sōjutsu (lanza) y el kobudō (arte de las armas tradicionales), e incluidas dentro de las trayectorias de sus movimientos. La mayoría de estilos, variantes, asociaciones y federaciones de aikido, promueven el uso de algunos o varios de los siguientes: el sable tradicional japonés o katana, el sable de madera o bokken (de aproximadamente 80 cm - 90 cm.), la lanza corta o bastón medio (1,1 m o 1,3 m.) , el bastón corto o tambō (30 cm - 45 cm.), y el cuchillo de madera o tantō (15 cm - 30 cm.) no solo como parte del entrenamiento en armas tradicionales, sino para una mejor comprensión de la dinámica de los diferentes movimientos en círculo y espiral encontrados en varias de las técnicas a mano vacía. Igualmente varias de estas armas tradicionales se encuentran en el currículo bajo los términos aiki-ken y aiki-jō, que engloban varias secuencias técnicas en parejas. El entrenamiento en armas tradicionales se desarrolla por medio del kihon (movimientos básicos, que incluyen las posiciones de guardia o kamae, los cortes o suburi, las estocadas o tsuki, los bloqueos o chequeos o (uke, harai), sus combinaciones, junto con los diferentes movimientos tácticos o desplazamientos, como: tenshin, irimi, irimi-tenkan, kaiten, suri o ayumi ashi, roppo, etc.), kata (formas preestablecidas en pareja o en solitario), y el kumi-jō o kumi-ken (o formas de combate preestablecido, entre armas tradicionales iguales o diferentes).

Enumeración de algunas de las técnicas con el (bastón medio, entre 1,1 y 1,3 m.)


En el cine:

[1] (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial, la primera versión y la última). http://www.rfejudo.com - Real Federación Española de Judo y Deportes Asociados (Aikido)
[2] http://www.afamadrid.com - Asociación para el Fomento del Aikido en Madrid, fundadora de la Real Federación Española de Aikido (FEA)
Gimnasio con Aikido que explica los fundamentos y beneficios de las clases



Escribe un comentario o lo que quieras sobre Aikido (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!