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Animación moderna estadounidense



La animación moderna estadounidense es el período actual en la historia de la animación de Estados Unidos. Desde 1986 hasta finales de la década de los años 1990, a este período fue denominado como la era renacentista de la animación estadounidense (Renaissance Age of American animation en inglés), durante el cual, muchas de las grandes compañías estadounidenses de entretenimiento reformaron y revigorizaron sus departamentos de animación luego del declive sufrido entre los años 1960 y 1980. Desde la década de los años 2000 hasta la actualidad, la animación tradicional ha ido perdiendo interés contra la animación digital y la Flash, período que recibe el nombre de la era milenaria de la animación estadounidense (Millennium Age of American animation en inglés).

A mediados de los años 80, la industria de la animación estadounidense había caído en desgracia. Los comerciales de juguetes enmascarados como entretenimiento dominaban los programas de cartoons de la tarde y los de la mañana del sábado, y la única experimentación se llevaba a cabo por desarrolladores independientes. Todavía se proyectaban largometrajes animados en los cines ocasionalmente, pero la gloria de los viejos tiempos había desaparecido. Incluso el gigante de la animación Disney, la cual había peleado una adquisición corporativa en los 80, estaba considerando abandonar la producción de largometrajes animados.

Tanto los entusiastas, la audiencia, los críticos, así como los animadores, fueron tomados por sorpresa cuando el tan esperado renacimiento de la animación se inició en la corporación más antigua y conservativa: Disney.

Disney tuvo un drástico cambio en los 80, su nuevo director Michael Eisner recolocó a la compañía sobre sus pies, devolviéndola a sus raíces y revitalizando sus estudios. Con gran fanfarria, en 1988 el estudio colaboró con Steven Spielberg para producir el largometraje animado ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, dirigida por Robert Zemeckis. La película fue un éxito, y le dio a la industria de la animación el empujón tan esperado para aquella época. Roger Rabbit no sólo le hizo ganar una pila de dinero a la Disney, sino también encendió la popularidad de la animación clásica que continúa hasta nuestros días. La historia de la animación se volvió de pronto un objeto de estudio (así como sus aficionados). Varios realizadores leyenda del negocio tales como Chuck Jones y Friz Freleng se vieron de repente en el centro de atención, siendo aclamados luego de décadas de haber sido prácticamente ignorados por la audiencia y por los profesionales de la industria.

Disney continuó el éxito de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? con La Sirenita (1989), la primera de una serie de largometrajes animados que parecían recuperar la magia de la época dorada del propio Walt Disney. El estudio invirtió fuertemente en la nueva tecnología de animación por ordenador con The Rescuers Down Under (1990) para dichos fines, con la que pudo hacer superproducciones como La Bella y la Bestia (1991) y Aladdín (1992), que atrajeron audiencias que no se habían visto en décadas, y a la vez proporcionaban un festín visual que no se había superado desde los 40. El pico del éxito de Disney se dio en 1994 cuando su película El Rey León sobrepasó todas las expectativas del estudio al convertirse en una de las más exitosas de todos los tiempos. Las siguientes películas de Disney: Pocahontas (1995), El jorobado de Notre Dame (1996), Hércules (1997), Mulan (1998), Tarzán (1999) y Fantasía 2000 (1999) también fueron éxitos de taquilla y/o de crítica, aunque modestamente en comparación con los estrenos de Disney de principios de la década de 1990.

Disney también ha hecho incursiones en el descuidado área de las series animadas para televisión. Con el éxito de series como The New Adventures of Winnie the Pooh, Los osos Gummi y Patoaventuras, el "nuevo" Disney hizo su marca de dibujos para televisión. A través de la sindicación y la repetición, Disney puede proporcionar animación de alta calidad para televisión. Una serie de gran difusión fue realizada a mediados de los años 1990 con algunos críticos designando a Gargoyles como el proyecto de animación de Disney para televisión más ambicioso y mejor realizado artísticamente. Las bandas sonoras de cada uno de estos filmes animados fueron parte importante del éxito obtenido, ya que Disney fue incluyendo en cada uno de estos proyectos a grandes voces del mundo de la música, como por ejemplo, Elton John (El Rey León), Luis Miguel (El jorobado de Notre Dame), Ricky Martin (Hercules), Christina Aguilera (Mulan), Celine Dion (La Bella y la Bestia), Ricardo Montaner (Aladdín), Jon Secada (Pocahontas), entre otros.

Mientras Disney le daba nueva vida a la animación, Steven Spielberg estaba haciendo su propio camino. Aficionado a la animación de toda la vida, Spielberg también estaba interesado en hacer animación de alta calidad, y trabajó con su rival, el productor de animación Don Bluth para producir An American Tail. El éxito de taquilla de esta y de la siguiente película de Bluth, The Land Before Time, hicieron que Hollywood se diese cuenta de que Disney no mantenía un monopolio sobre los largometrajes animados. Los otros estudios de Hollywood reanudaron la producción de sus propios largometrajes animados, aunque todavía cayendo en la trampa de tratar de imitar a Disney; la película de 1997 de Don Bluth, Anastasia, producida por la Fox, es considerada como la que lanzó a los estudios de animación de Fox como rival de Disney; sin embargo, estos estudios no lograron tener éxito luego de Anastasia y se cerraron en 2000 tras el fracaso de Titan A.E.. Al igual que las más exitosas producciones de Disney, Anastasia contó con la participación de Thalía, quien interpretó el tema central de la banda de sonido en sus versiones en español, inglés y portugués.

Spielberg, entre tanto, cambió a la televisión y trabajó con el estudio de animación de la Warner Bros. para producir Tiny Toon Adventures, una serie animada de alta calidad que rendía homenaje a los grandes cartoons de Termite Terrace. Las aventuras de los Tiny Toon tuvieron un buen rating gracias a sus jóvenes espectadores, lo que inspiró a la Warner Bros. para resucitar a su moribundo estudio de animación y volverlo nuevamente un contrincante en el campo de los dibujos animados. Los Tiny Toon fueron continuados por Animaniacs y Pinky y Cerebro. Estos últimos no sólo atrajeron a nuevos espectadores a Warner Bros., sino que también capturaron la atención de espectadores adolescentes y adultos.

Aun así, cada nueva pieza de animación no era una mina de oro. Las películas de animación de Disney empezaban a sufrir en calidad a finales de los años 1990, después de que el productor Jeff Katzenberg dejara el estudio y formara equipo con Steven Spielberg y David Geffen para formar Dreamworks. Asimismo, varias películas de animación se estrenaron en los 90 intentando imitar el éxito de Disney, pero como en los años 1930 y los años 1940, las animaciones de la 20th Century Fox y la Warner Bros no pudieron atrapar un considerable segmento del mercado de las películas en el que Disney había sido dominante. En particular, Warner Bros. tuvo una cadena de fracasos en taquilla con sus largomentrajes animados, siendo Pulgarcita, Quest for Camelot y El rey y yo los más destacados. Warner Bros también intentó recrear el éxito de Roger Rabbit con Space Jam, un intento de combinar la popularidad de Bugs Bunny con la superestrella del baloncesto Michael Jordan.

Ralph Bakshi, director de películas de animación innovadoras como El gato Fritz y la película original de El Señor de los Anillos, volvió a la animación después de hacer un pequeño parón a mediados de los 80. En 1985, formó un equipo con el joven animador canadiense John Kricfalusi y la legendaria banda británica Los Rolling Stones para hacer una animación para el vídeo musical de The Harlem Shuffle, que fue terminado a principios del 1986. Aunque el vídeo musical no dio mucho que hablar, construyó un equipo de producción en Bakshi Animation que continuó con el proyecto de corta vida pero bien acogido las nuevas aventuras de Super Ratón (en inglés Mighty Mouse). Bakshi y co. trabajaron en numerosos proyectos al final de los 80, pero el mayor proyecto fue Cool World, que fue estrenado en 1992. La producción se les fue de las manos y terminó siendo criticada duramente y olvidada por casi todo el mundo.

La principal razón del aumento de la calidad de la animación americana es la posibilidad de subcontratar el trabajo pesado a casas de animación más económicas en países del Sur y del Sudeste asiático obteniendo un gran número de fotogramas a bajo coste. El guion, el diseño de personajes y el guion gráfico se realiza en las oficinas americanas. Los storyboards, los modelados y las guías de colores se envían por correo al extranjero. Algunas veces causa problemas porque ningún producto final puede verse hasta que los fotogramas completados son devueltos por correo a EE. UU. Aunque los presupuestos se han reducido, las producciones en las casas extranjeras se eligen por episodio, o incluso por escena, dependiendo de la cantidad de dinero disponible en ese momento. Como resultado hay una gran diferencia de calidad de un episodio a otro. Esto es particularmente notable en series como Gargoyles y Batman: la serie animada donde, a veces, los personajes parecen completamente distintos entre episodios para la consternación de sus directores.

Durante los años 90, fue indispensable adquirir licencias de libros y comics para llevarlos a la animación televisiva. Nelvana Limited, siendo un estudio canadiense, adquirió un potencial destacado realizando las series animadas de Pippi Långstrump, Emily y Alexander, Las Aventuras de Tintín o The Magic School Bus.

Después de estar cerca del coma durante más de dos décadas, la industria de animación americana experimentó un repentino crecimiento en los 90. Aparecieron varios nuevos estudios con ganas de tomar riesgos, y encontraron un amplio número de mercados donde vender su talento. Junto con las series de televisión animadas, la animación se utilizó en anuncios de televisión, videojuegos y videos musicales. Los pequeños estudios de animación desafiaron a Hanna-Barbera Productions en el mercado de la animación para televisión.

De hecho, Hanna-Barbera no pudo competir con las nuevas variedades de animación en el mercado. Durante el tiempo en que dominaron todo el espectro de los Saturday-Moorning Cartoons, virtualmente no tenía competencia; lo que causó un deterioro en la calidad de sus series. A comienzos de los 90, el estudio solo podía ofrecer refritos como Un cachorro llamado Scooby-Doo y Tom and Jerry Kids Show para competir con Fox Kids y el nuevo WB Television Network de la Warner Bros. El estudio se quedó atrás y terminó siendo comprada por completo por Turner Broadcasting System.

No sólo Hanna-Barbera tuvo problemas de adaptación a los cambios que se extendían por toda la televisión. Las "Tres Grandes" cadenas (ABC, NBC y CBS) encontraron a su fiel audiencia siendo erosionada por la competencia de las nuevas cadenas, incluyendo las nuevas cadenas de Televisión por cable como Nickelodeon, el Disney Channel y Cartoon Network. Los videojuegos y las películas disponibles en vídeo también ayudaron a cambiar el mercado, hasta el punto que por un tiempo la NBC abandonó los dibujos animados por completo. La ABC fue comprada por Disney, y transformó su parrilla del sábado en una serie de producciones animadas de Disney.

Por otra parte, Cartoon Network se aferró a los elementos de la Era Televisiva para sus producciones originales; algo que todavía sigue destacando al estudio junto a las producciones de Nickelodeon. Mientras las series animadas en las grandes cadenas parecían mediocres, los dibujos de televisión por cable alcanzaron varios éxitos. Nickelodeon hizo ver la luz a éxitos de culto como: Doug, Rugrats, Ren y Stimpy, La vida moderna de Rocko, Bob Esponja, Invasor Zim y Los padrinos mágicos. Mientras tanto, el nuevo propietario de Hanna-Barbera Time Warner enfocó el estudio a la creación de nuevos dibujos para la Cartoon Network. Hanna-Barbera tuvo una llegada de sangre fresca y una nueva generación de dibujos de Cartoon-Network nació con dibujos como: El Laboratorio de Dexter, Johnny Bravo, Cow and Chicken, The Powerpuff Girls y Coraje el perro cobarde.

Además, la tendencia del mercado de los niños continuó durante la década de los 90, casi tan omnipresente como una década antes. Dos grandes fenómenos de juguete dominaron muchos de los programas de niños de las tardes de fin de semana: Mighty Morphin Power Rangers a mediados de los 90 y Pokémon desde la última mitad de la década de los 90 hasta mediados de la década de los años 2000. Hasta que la animación sufrió un nuevo renacimiento en la década del 2000, un gran acuerdo (y muchos dólares gastados) siguieron gastándose en merchandising.

En los años 90 apareció una nueva ola de series animadas cuyo objetivo primario eran los adultos, después de una ausencia en el género de más de una década. En 1989, Los Simpson, basado en un corto animado del The Tracey Ullman Show, se convirtió en la primera serie animada en Prime time desde Los Picapiedra y Los Supersónicos, y cautivó a una gran parte de la audiencia. Fue la primera serie de gran éxito para la incipiente Fox, causó poca sensibilidad, entrando en la cultura popular y ganando una amplia aceptación hasta finales de los 90. Con la crisis de escritores del 2007 la serie decayo (mas aún de lo que ya lo había hecho por el paso del tiempo) y al 2016 ha perdido mucha calidad, aunque podría sobrepasar a Gunsmoke como el programa de ficción durante más tiempo en antena de la historia de la televisión americana. En 2007 han sacado su primera película, titulada Los Simpson: La Película, doblada del español al chino.

En 1991, Nickelodeon estrenó The Ren and Stimpy show. Ren y Stimpy era una serie desmadrada y excéntrica que violaba todas las restricciones de los tradicionales políticamente correctos dibujos del sábado por la mañana y en cambio favorecía el estilo estrafalario de los cortos de la Era Dorada. Es más, el creador de series, John Kricfalusi, que había trabajado como animador durante el bajón del sábado por la mañana, estaba bastante influenciado por los trabajos clásicos de Bob Clampett.

Junto a la corriente dominante de la animación de los años 1990 había un movimiento más extraño y experimental. En un festival de cortos de animación en 1989, organizado por Craig "Spike" Decker y Mike Gribble (conocido como Spike & Mike) y originalmente situado en San Diego. Todo empezó con la representación de una colección de cortos temáticos, conocidos como el Festival Clásico de la Animación, en lugares de reuniones comerciales y no comerciales a lo largo de todo el país.

Las colecciones estaban compuestas en su mayoría por cortos nominados al Oscar, trabajos de estudiantes del Instituto de las Artes de Californa y trabajos experimentales del National Film Board of Canada. Los primeros festivales incluyeron trabajos de John Lasseter, Nick Park y Mike Judge. La obra de Judge, Frog Baseball marcó la primera aparición de sus personajes franquicia Beavis and Butt-Head.

Sin embargo, el festival gradualmente se convirtió en un programa de películas llamadas Spike and Mike's Sick and Twisted Festival of Animation y tornó en un movimiento underground de humor adulto y materia temática.

En 1994, Cartoon Network dio el consentimiento a una nueva serie titulada Fantasma del Espacio de costa a costa con un particular giro posmoderno, mostraba entrevistas con celebridades en directo mezcladas con animaciones de Hanna-Barbera parodiadas. La serie dio el salto con el antiguo estudio de Hanna-Barbera, ahora propiedad de Cartoon Network. Fue el principio de una práctica excesiva que utilizaba viejos personajes de Hanna-Barbera para parodiarlos en futuras producciones, como en las surrealistas: El Show de Brak, Laboratorio Submarino 2021 y Harvey Birdman, abogado.

Además de los grandes archivos de animación antigua y barata, los animadores independientes también empezaron a beneficiarse de las nuevas tecnologías digitales. Un artista con suficientes aptitudes técnicas podía explorar nuevos estilos y formas con mucha más libertad. Las aptitudes de la animación tradicional de dibujar y pintar habían dado paso a la manipulación digital para utilizar técnicas nuevas y agresivas de animación.

Junto a estos nuevos programas, la audiencia americana —particularmente en las zonas geográficas influenciadas por la fusión con las culturas de la costa del Pacífico— empezaron a adoptar dibujos japoneses, o anime, en los años 80. Este crecimiento del mercado de videos de anime satisfacía al público adolescente e infantil, con un gran número de series japonesas traduciéndose al inglés. Inicialmente el acceso a los vídeos estaba limitado, pero el anime según se convertía en una corriente dominante encontraba su camino en las grandes tiendas de películas a través de todo EE. UU. Como la animación ocupa un lugar diferente en la cultura japonesa, incluye un rango de temas no abordados por la animación americana. (véase también: manga).

Adult Swim es un bloque de animación para adultos que se emite al principio del primetime en Cartoon Network, lidera el sector de los adultos y posee la tecnología punta en animación. Adult Swim, que originalmente se emitía los domingos por la noche, en 2006 estaba en el aire hasta las 5:00 AM, y se retransmitía cada noche excepto los viernes. Las series, que se producían exclusivamente para Adult Swim, como El Show de Brak, Aqua Teen Hunger Force y Tom Goes to the Mayor, tendían a ser surrealistas y bizarras. Adult Swim reemitió series como Futurama y jugó un papel importante evitando la cancelación de Padre de Familia. Además, también emite numerosas series populares de anime como FLCL, Lupin III, Inuyasha o Shin-Chan.

Otras cadenas de televisión también experimentaron con dibujos animados para adultos. La MTV ha producido varias series animadas especialmente para audiencia joven y adulta, Liquid Television y Beavis and Butt-Head. Incluso USA Network encontró un programa de culto siguiendo con su Duckman show. Pero la serie animada para adultos más exitosa de los años 90 ha sido South Park que se estrenó en 1996 como un dibujo animado pirata en Internet.[cita requerida]

Cuanta más animación trepidante e inquietantemente clandestina veía la luz, mayor fuerza dominante en la televisión tenía la animación, llevada hacia un territorio cada vez más frenético, escatológico e incluso sobre-explotado.

En 2005, el pionero de la animación adulta Ralph Bakshi anunció que trabajaría en otra película, Los últimos días de Coney Island, que financiaría él mismo y produciría independientemente.

Todavía otro comodín se añadiría a esta atmósfera multitudinaria y competitiva con la aparición de una nueva oleada de Animación por ordenador. La década de los 90 experimentó una mejora exponencial en la utilización de ordenadores para realzar secuencias animadas y efectos especiales. Esta nueva forma de animación pronto dominó el mundo de los efectos especiales en Hollywood (las películas Terminator 2: El juicio final y Parque Jurásico incluían impresionantes secuencias animadas por ordenador), y era sólo una cuestión de tiempo encontrar una película producida completamente con ordenadores.

Una vez más fue Disney el que lideró esta área. Los animadores de Disney habían introducido suavemente secuencias generadas por ordenador en sus películas como a principios de 1991 en La bella y la bestia. Una alfombra mágica generada por ordenador jugaba un papel significante en Aladdín. En 1995 Disney junto con Pixar produjeron Toy Story, la primera película generada completamente por ordenador. La película fue un gran éxito y creó un nuevo movimiento, otros estudios investigaron producir sus propias películas animadas por ordenador (CGI).

Tal vez por ser desarrollado primero como un nuevo método de crear efectos especiales, la animación por ordenador no se vio como una forma de "entretenimiento infantil". Después de décadas de existencia como industrias relacionadas pero separadas, la barrera entre animación y efectos especiales se eliminó por la popularización de los efectos especiales por ordenador, hasta el punto que la utilización de los ordenadores en las películas de Hollywood ha llegado a ser algo natural. Los mejores efectos especiales son a menudo tan sutiles que pasan totalmente desapercibidos. El ganador del Oscar a los mejores efectos especiales con Forrest Gump (1994) dependían fuertemente de efectos especiales por ordenador para crear la ilusión del realismo, hasta el punto que el actor Tom Hanks se le veía estrechando las manos del presidente de EE. UU. John Fitzgerald Kennedy. La película Titanic utilizaba imágenes por ordenador para acercar cada escena en sus tres horas, lo que produjo un nivel de realismo que ayudó a la propia película a convertirse en la película más recaudadora en taquilla hasta ese momento.

La animación por ordenador también ha hecho incursiones en la televisión. Las series del Sábado por la mañana ReBoot ganó mucha fama entre los adultos, esta fue la primera de muchas series CGI como los Beast Wars, War Planets y Roughnecks. La calidad de la animación por ordenador mejoró considerablemente con cada nueva serie. Muchas series de televisión no animadas (especialmente de ciencia ficción como Babylon 5) invirtieron fuertemente en producciones CGI, produciendo efectos especiales de una calidad más alta de la que sus predecesores podían soñar a un relativamente bajo coste.

Otros estudios junto a Disney probaron suerte con películas de animación por ordenador y descubrieron sus debilidades ante el monopolio que estaba ejerciendo Disney con sus éxitos animados en taquilla. Mientras Dreamworks con Antz y Pequeños guerreros palidecían en comparación con las producciones de Disney-Pixar A Bug's Life y Toy Story 2, finalmente consiguieron un gran éxito de números con Shrek en 2001. Shrek fue un éxito gigantesco en taquilla, atrayendo sl público y dominando sobre la producción veraniega de ese año, Atlantis. Incluso la 20th Century Fox sacó petróleo cuando realizó una película animada CGI a principios de 2002 titulada Ice Age. No todos los estudios tuvieron éxito en taquilla con la animación por ordenador, Paramount con Las Aventuras de Jimmy Neutrón: El Niño Genio estrenada en 2001 no lo hicieron tan bien en taquilla, pero recibieron una nominación de la Academia y posteriormente encontraron el éxito con la serie de televisión basada en la película que fue premiada el año siguiente.

Pero la verdadera estrella de la revolución del CGI parecía ser Pixar. Incluso antes de Toy Story el estudio se hizo un nombre produciendo cortos de animación sorprendentes (su corto Tin Toy ganó un Oscar) y cuando Disney intentó crear una película CGI por sí mismo sin Pixar (Dinosaurio) el resultado fue notablemente desastroso.

A pesar de este éxito, la animación por ordenador continúa dependiendo de personajes dibujados y estilizados. En 2001 se vive el primer intento de crear un mundo completamente animado utilizando "actores humanos" digitales en Final Fantasy: La Fuerza Interior, que encontró un moderado éxito de crítica pero no hizo buena taquilla.

Los efectos especiales CGI se incrementaron hasta tal punto que en 2002 en la película de ciencia ficción Star Wars Episodio II: El Ataque de los Clones fue considerada por su director, George Lucas, como la primera película de animación que utilizaba actores reales. De hecho, los efectos CGI se han convertido tan habituales que es difícil distinguir animación por ordenador de la vida real. Un número creciente de películas empiezan a utilizar personajes creados completamente por ordenador que interactúan en la pantalla con partes reales, como Jar Jar Binks en Star Wars: Episode I - The Phantom Menace, Gollum en El Señor de los Anillos: las dos torres y el personaje principal de Hulk. Mientras que los personajes generados por ordenador se han convertido en aceptables «actores», a las películas completamente animadas con actores virtuales parecen faltarles unos cuantos años.

Disney parecía preparado para liderar la disminución de la animación dibujada a mano, a pesar del éxito en taquilla de Lilo & Stitch, el fracaso veraniego de su exageradamente promocionado El planeta del tesoro parecía asegurar que habría más reducciones en el estudio de animación de Disney. La pérdida de Disney fue más dañina cuando en 2002 el Oscar para la mejor Película de Animación fue para el dibujante (a mano) Hayao Miyazaki con El viaje de Chihiro infligiendo a Disney su segunda derrota seguida en los premios de la Academia.

Disney liquidó todos sus escritorios de animación y Dreamwoks también anunció que abandonarían la animación dibujada tradicional y se centrarían exclusivamente en producciones generadas por ordenador desde 2003 en adelante. Mientras la animación tradicional de fotogramas probablemente permanezca sostenida por los dibujos animados para televisión y para anuncios de televisión en un futuro inmediato. Las escuelas de historia de la animación creen que la era del dibujo clásico americano que empezó con la película de Walt Disney Blancanieves está a punto de terminar. Otros están en desacuerdo, apuntando un moderado éxito de la película de animación tradicional Brother Bear, y el hecho de que Pixar haya anunciado que producirá películas de animación tradicional en su propio intento de revivir esta forma de arte.

En 2004, se estrenó la película Sky Captain y el mundo del mañana. Cabe destacar que toda la película fue rodada frente a una cortina azul con el fondo generado completamente por ordenador y lo único real fueron los actores. La película de Robert Zemeckis Polar Express protagonizada por Tom Hanks con cinco personajes está realizada completamente con animación CGI, pero utiliza la tecnología de la captura de movimiento para animar a los personajes.

En julio de 2005, Disney anunció que cerraría sus estudios en Australia en 2006. Ese estudio, responsable de secuelas para vídeo como El rey león III, era el último bastión de dibujantes a mano de Disney. Sin embargo, en 2006, el jefe creativo de Pixar John Lasseter, dijo en la Revista Time que podría restaurar la unidad de animación tradicional de Disney, declarando que "de todos los estudios que deberían estar haciendo animación 2-D, debería ser Disney." [1]

La animación ha llegado a está tan ampliamente aceptada que a principios del Siglo XXI (2001), la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas introdujo el Oscar a la mejor película de animación. Los dos principales rivales para el primer año de este premio fueron dos películas CGI: Shrek de Dreamworks y Monsters, Inc. de Disney-Pixar. El premio fue para Shrek. Sin embargo, hubo quejas que el premio parecía estar orientado más hacia películas familiares que a películas de animación, Las Aventuras de Jimmy Neutrón: El Niño Genio fue la tercera nominada y no la innovadora y aclamada película para adultos Waking Life, ni la visualmente innovadora Final Fantasy: La Fuerza Interior. La película de Hayao Miyazaki aclamada por la crítica El viaje de Chihiro triunfó en 2002 y la película de Disney-Pixar Buscando a Nemo recibió el premio en 2003.

Los premios Annie se presentaron en la rama de Los Ángeles de la Sociedad Internacional de Animación, (Association international du film d'animation o ASIFA), conocido como ASIFA-Hollywood, cada mes de febrero compitiendo la animación para cine y televisión.



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