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Eurocámara



El Parlamento Europeo,[1]​ también conocido como Europarlamento,[1]Eurocámara,[1]​ o Cámara Europea, es la institución parlamentaria que en la Unión Europea representa directamente a los ciudadanos de la Unión y que junto con la Comisión Europea y el Consejo de la Unión Europea ejerce la función legislativa. Descrito como uno de los legisladores más poderosos del mundo,[2]​ el Parlamento Europeo está compuesto por 705 diputados[3]​ que representan al segundo mayor electorado democrático del mundo (tras el Parlamento de la India) y el mayor electorado transnacional (375 millones de votantes en el año 2009).[4][5][6]​ Además, es la única institución elegida directamente por los ciudadanos en la Unión Europea.[7]

Ha sido elegido por sufragio universal, directo y secreto cada cinco años desde 1979. Sin embargo, la participación en las elecciones europeas ha caído consecutivamente en cada votación desde esa fecha, y ha estado por debajo del 50 % desde 1999. En las elecciones de 2009, el porcentaje de votantes se situó en el 43 % de los ciudadanos europeos con derecho, oscilando entre el 90 % en Estados miembros como Luxemburgo y Bélgica (donde el voto es obligatorio) y el 20 % en Eslovaquia. La participación fue inferior al 50 % en 18 de los 27 Estados miembros.[8]

El Parlamento es considerado la «primera institución» de la Unión Europea: es mencionado en primer lugar en los tratados y su presidente tiene preferencia protocolaria sobre todas las demás autoridades a nivel europeo.[9]​ Comparte con el Consejo de la Unión Europea la competencia legislativa y presupuestaria, teniendo el control sobre el presupuesto de la Unión Europea. La Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la Unión, es responsable ante el Parlamento. En concreto, el Parlamento Europeo elige al presidente de la Comisión, aprueba (o rechaza) la designación de la Comisión en su conjunto, e incluso puede destituirla como órgano presentando una moción de censura.[10][11]

El actual presidente del Parlamento Europeo es David Sassoli, del Partido Socialista Europeo, que fue elegido en junio de 2019,[12]​ para un primer mandato como presidente del Parlamento Europeo para presidir una cámara compuesta por una gran variedad de partidos asociados en grupos. Los dos principales grupos del Parlamento Europeo (juntos poseen al menos el 50 % del hemiciclo) son el Grupo del Partido Popular Europeo y el Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas.[13]

Desde la fundación del Parlamento en 1952, sus competencias fueron ampliadas varias veces sobre todo a través del Tratado de Maastricht en 1992 y por el reciente Tratado de Lisboa en 2007.

El Parlamento Europeo tiene dos lugares de reunión: el Edificio Louise Weiss en Estrasburgo, Francia, en el que tienen lugar doce sesiones plenarias de cuatro días cada mes y es la sede oficial del Parlamento, y el edificio del Espacio Léopold en Bruselas, Bélgica, para las reuniones de los grupos políticos y las sesiones complementarias. La Secretaría General del Parlamento Europeo por su parte, el cuerpo administrativo, tiene su sede en Luxemburgo.[14]

El Parlamento Europeo, al igual que las demás instituciones europeas, no estaba diseñado en su forma actual cuando se reunió por primera vez el 10 de septiembre de 1952. Se trata de una de las más antiguas instituciones y comenzó como la Asamblea Común de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, una asamblea consultiva de 78 parlamentarios procedentes de los parlamentos nacionales de los Estados miembros que no poseía poderes legislativos.[15][16]

Entre el 10 y el 13 de septiembre de 1952, se reunió por primera vez, en el marco de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), una Asamblea Parlamentaria compuesta por 78 diputados designados por sus respectivos parlamentos nacionales. Esta Asamblea prácticamente solo tenía competencias consultivas, aunque también tenía el poder de forzar una dimisión de la Alta Autoridad de la CECA (la posterior Comisión Europea) a través de una moción de censura. En 1957, a través de los tratados de Roma, se fundaron la Comunidad Económica Europea (CEE) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom). La Asamblea Parlamentaria, que en este momento estaba constituida por 142 diputados, ahora fue competente para las tres Comunidades; Robert Schuman fue elegido como primer presidente de este órgano ampliado. Aunque la Asamblea no obtuvo nuevas competencias, empezó a autodenominarse Parlamento Europeo (nombre que no fue reconocido oficialmente por los Estados miembros hasta 1986). Cuando las Comunidades Europeas obtuvieron un presupuesto propio en 1971, la Asamblea pudo participar en las decisiones sobre los gastos previstos, aunque no en el campo de los gastos para la Política Agrícola Común, que en ese momento eran cerca del 90 % del total del presupuesto europeo. Este relativa insignificancia del PE hizo que, durante los años 70, obtuviera la fama de un órgano irrelevante que solo servía para dar cargos a políticos ancianos donde ya no pudieran "molestar".

Sin embargo, a partir de los años 80 esta situación empezó a cambiar poco a poco. Si las primeras elecciones europeas directas en 1979 le dieron un mayor peso simbólico, el Acta Única Europea en 1986 significó la primera ampliación real de competencias para el Parlamento. Con el llamado procedimiento de cooperación, el Parlamento Europeo participó en la legislación general y podía adoptar oficialmente enmiendas para los proyectos legislativos, aunque la última palabra todavía permanecía en el Consejo de la UE.

Esto cambió en el siguiente paso de ampliación de competencias del Parlamento Europeo, el Tratado de Maastricht de 1992. En este tratado, se introdujo para algunas materias políticas el procedimiento de codecisión, según el cual el Parlamento tenía los mismos poderes que el Consejo: todavía no podía imponer un proyecto de ley en contra del deseo del Consejo, pero este tampoco podía decidir sin el Parlamento. Además, el Parlamento obtuvo el poder de nombrar comisiones de investigación, lo cual amplió notablemente sus posibilidades de control.

En las reformas en los tratados de Ámsterdam 1997 y Niza 2001, el procedimiento de codecisión fue ampliado a la gran mayoría de las materias políticas de la Unión Europea. Sin embargo, todavía tiene menos poderes que los parlamentos nacionales en la mayoría de los Estados democráticos. Por una parte, sus poderes están limitados a las competencias entregadas a la Comunidad Europea por los Estados miembros, por lo que la institución no tiene control sobre las políticas sostenidas por los Estados en otros campos políticos. Por otra parte, su control tampoco es pleno en dos de los tres pilares de la Unión Europea: los que se refieren a la política exterior y de seguridad común y a la cooperación policial y judicial en materia penal. En el pilar comunitario, sin embargo, casi todas las decisiones exigen el acuerdo favorable del Parlamento que, además, es responsable de fijar el presupuesto anual de las Comunidades Europeas.

El 20 de julio de 2004 se constituyó para su sexta legislatura. En ella, comenzó con 732 eurodiputados (oficialmente Miembro del Parlamento Europeo o MPE); desde el 15 de enero de 2007 (entrada de Rumania y Bulgaria) son 785. En 2008, el Parlamento consiste de siete grupos y un número de diputados no inscritos. En sus respectivos países, estos diputados son miembros de cerca de 160 partidos diferentes, que en su mayoría se han unido a nivel europeo para formar partidos políticos europeos. Los dos grupos parlamentarios más grandes del parlamento son el del Partido Popular Europeo - Demócratas Europeos (PPE-DE) y el del Partido Socialista Europeo (PSE).

Durante la primera mitad de la legislatura, el presidente del PE fue José Borrell (PSE); durante la segunda mitad, es Hans-Gert Pöttering (PPE).

El Tratado de Lisboa introduce diversas novedades fundamentales en el funcionamiento del Parlamento Europeo. El procedimiento de codecisión, rebautizado significativamente como «procedimiento legislativo ordinario» se extiende sobre la mayor parte de las materias, a excepción de las que correspondan a los procedimientos legislativos especiales.

También se potencia la participación de los parlamentos nacionales, siendo destacables los mecanismos relativos a la obtención de información; de evaluación en materia de libertad, seguridad y justicia; y de revisión de los Tratados. Especial mención merece el control del principio de subsidiariedad, por el que una tercera parte de los parlamentos nacionales podrán obligar a la Comisión a revisar su propuesta, aun cuando es la propia Comisión la que decide sobre su eventual modificación. No obstante, si la mayoría de los parlamentos nacionales se adhiere, y la Comisión sigue manteniendo la propuesta, la decisión final corresponderá al Parlamento Europeo junto con el Consejo.

El Tratado de Lisboa también introduce un procedimiento de iniciativa ciudadana, que requiere la firma de al menos un millón de ciudadanos de varios Estados miembros, y que supone una petición a la Comisión para que presente una determinada propuesta. Hay que señalar que no se trata de un procedimiento de iniciativa en el sentido estricto del término, habida cuenta de que tan solo es una solicitud no vinculante a la Institución que posee el verdadero poder de iniciativa.

Según el tratado de la Comunidad Europea, está previsto que a partir de la séptima legislatura (2009-2014) el Parlamento solo tenga 736 miembros. Tras la aprobación del Tratado de Lisboa, el número sería de 751 eurodiputados (750 más el presidente).

El Parlamento Europeo tiene, fundamentalmente, tres tareas: examinar y adoptar la legislación europea, aprobar el presupuesto de la UE y efectuar un control democrático de las otras instituciones, sobre todo de la Comisión. Además, el Parlamento tiene que dar el visto bueno a acuerdos internacionales importantes tales como la adhesión de nuevos Estados miembros de la UE o acuerdos de asociación y comercio entre la UE y otros países.

La elaboración de la legislación comunitaria, normalmente reglamentos y directivas, reposa sobre el Consejo y el Parlamento, representantes respectivos del principio territorial y del principio poblacional. La Comisión, de naturaleza asimilable al concepto tradicional de poder ejecutivo, ostenta el cuasimonopolio de la iniciativa, cerrando así el conocido triángulo institucional europeo (Comisión-Consejo-Parlamento).

Sin embargo, esa exclusividad en la iniciativa legislativa se flexibiliza al permitirse que el Parlamento Europeo, por mayoría, solicite a la Comisión que presente la correspondiente propuesta; solicitud que en caso de ser denegada, habrá de acompañarse de la correspondiente motivación por parte de la Comisión.[17][18]

Tras el tratado de Lisboa, el procedimiento de codecisión (contenido en el artículo 294 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea) pasa a denominarse procedimiento legislativo ordinario, consistiendo en la adopción conjunta por el Parlamento Europeo y el Consejo, a propuesta de la Comisión, de un reglamento, una directiva o una decisión de naturaleza legislativa.[19]

Dicho procedimiento, que pone en pie de igualdad al Parlamento y al Consejo, será el eje de la función legislativa de las Instituciones. Su ámbito de aplicación abarca la gran mayoría de las materias posibles, correspondiendo las excepciones a los llamados procedimientos legislativos especiales.

Junto al procedimiento legislativo ordinario, también existen otros procedimientos legislativos especiales, que tienen carácter excepcional y solo son aplicables cuando los Tratados expresamente lo indiquen. De esta manera, consisten en la adopción de un reglamento, una directiva o una decisión, bien por el Parlamento Europeo con la participación del Consejo, bien por el Consejo con la participación del Parlamento Europeo.[20]

Según el Tratado de Niza, los procedimientos especiales ya solo se extendían a unas pocas materias políticas. Por ejemplo, en materia de la política agrícola o la política de competencia, el voto del Parlamento no es vinculante; y también la política exterior de la Unión Europea y la cooperación policial y judicial en materia penal tienen carácter intergubernamental. En la política comercial común, finalmente, el Parlamento ni siquiera tiene que ser consultado.

El Tratado de Lisboa establece una mayor reducción de las materias propias de los procedimientos especiales. De este modo, materias como la política agraria o la cooperación en materia penal se atribuyen al procedimiento legislativo ordinario.

Tanto la Comisión, como el Parlamento y el Consejo, participan en la elaboración del presupuesto de la Unión Europea (alrededor de 113 mil millones de euros en 2006).[21]

La aprobación del presupuesto anual, que rige desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre,[22]​ se produce mediante un procedimiento legislativo especial regulado con detalle en el artículo 314 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

El procedimiento presupuestario comienza con la elaboración de un proyecto de presupuesto por parte de la Comisión. Dicho proyecto estará estructurado en una previsión de ingresos y de gastos, y se apoyará en las previsiones que previamente hayan presentado las Instituciones (salvo el Banco Central Europeo) a la Comisión.[23]

El proyecto de presupuesto será propuesto por la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo. Tal propuesta habrá de ser realizada antes del 1 de septiembre del año que precede a la ejecución del presupuesto.[24]

El Consejo será el primero en pronunciarse acerca del proyecto de presupuesto, remitiendo su posición motivada al Parlamento antes del 1 de octubre.[25]

Por su parte, el Parlamento Europeo podrá aprobar la posición del Consejo, lo que supondría la adopción del Presupuesto. Igualmente, si en el plazo de 42 días no ha manifestado su postura, el Presupuesto se considerará adoptado. Finalmente, si la mayoría parlamentaria aprobase la introducción de enmiendas al Presupuesto, se convocará automáticamente el Comité de Conciliación. No obstante, si en el plazo de diez días, el Consejo decide aprobar las enmiendas presupuestarias del Parlamento, el Comité de Conciliación no llegará a reunirse.[26]

Suponiendo que el Consejo no apruebe las enmiendas del Parlamento, actuará el Comité de Conciliación, compuesto por los miembros del Consejo e igual número de europarlamentarios. El Comité dispondrá de 21 días para consensuar un texto conjunto.[27]

En el supuesto de que no se llegase a consensuar un texto conjunto en el seno del Comité de Conciliación, la Comisión habrá de presentar un nuevo proyecto de presupuesto, volviendo así a la primera etapa del procedimiento.[28]

No obstante, si el Comité llega a consensuar dicho texto conjunto, deberá someterlo a la aprobación del Consejo y del Parlamento, que contarán con un plazo de catorce días para pronunciarse. Si una de las instituciones sobrepasa ese plazo, supondrá la adhesión a la decisión que adopte la otra Institución, cuando sí se haya pronunciado; si ninguna de las instituciones se pronuncia en plazo, el texto se considerará adoptado.[29]

En el supuesto de que el Consejo lo apruebe y el Parlamento lo rechace, la Comisión deberá presentar otro proyecto de presupuesto. En el supuesto de que el Consejo lo rechace, pero el Parlamento lo apruebe, se abrirá un plazo de catorce días a partir de la fecha del rechazo del Consejo, decidir por mayoría de los miembros que lo componen y tres quintas partes de los votos emitidos.[30]

Al Parlamento Europeo se le confían amplias funciones de control político, tanto de las instituciones, como del cumplimiento del Derecho Comunitario y el desarrollo de las distintas políticas comunitarias.

De esta manera, se permite la creación de una Comisión Temporal de Investigación que conozca de una determinada infracción del Derecho Comunitario, o de una mala aplicación de las políticas comunitarias.[31]​Asimismo, dependerá del Parlamento la figura del Defensor del Pueblo Europeo, cuyo cometido reside en la protección de las personas físicas y jurídicas pertenecientes a la Unión Europea.[32]

No obstante, las materias más relevantes del control político del Parlamento Europeo son las relacionadas con las instituciones comunitarias, especialmente la Comisión, y en menor medida, con el Consejo, el Consejo Europeo, el Tribunal de Cuentas, o el Banco Central Europeo.

Tales poderes de control sobre las instituciones se ejercen con diversa intensidad en función de la Institución sobre la que recaiga el control, consistiendo normalmente en una obligación de intercambiar información, bien sea mediante preguntas e interpelaciones, bien sea mediante la posibilidad de que el Parlamento exprese su posición, pudiendo ser esta vinculante o no.

La Comisión está sujeta a un intenso poder de control político del Parlamento Europeo, similar al control que se ejerce en los parlamentarismos sobre el Gobierno.

Además de las preguntas que el Parlamento puede formular a los miembros de la Comisión, y los informes periódicos que esta debe presentar a aquel; existe un importantísimo poder de decisión parlamentario en lo referente a la investidura de la Comisión, así como su cese mediante moción de censura.

En cuanto al nombramiento de la Comisión, el Parlamento Europeo habrá de aprobar, en un primer momento, el nombramiento del presidente de la Comisión; en una segunda etapa, podrá aprobar el nombramiento de los miembros que compongan la Comisión. En dicho proceso intervendrá también el Consejo de la Unión Europea, de manera que podría afirmarse que la Comisión se apoya en la doble investidura del Consejo y del Parlamento.[33]

Respecto a la moción de censura, el Parlamento podrá forzar el cese de la Comisión en su conjunto mediante una propuesta que habrá de ser sometida a votación tres días después de su presentación, y que resultará aprobada por mayoría de dos tercios de los votos emitidos que representen, a su vez, la mayoría de los eurodiputados que integran el Parlamento.[34]

El poder de control del Parlamento sobre el Consejo es sustancialmente menor que el ejercido sobre la Comisión, habida cuenta de que el Consejo es un órgano que teóricamente tiende a ponerse en pie de igualdad con el Parlamento, formando un poder legislativo bicéfalo, dentro del cual, representan el principio territorial (Consejo) y poblacional (Parlamento).

De esta manera, el Parlamento podrá formular preguntas orales o escritas al Consejo,[35]​e incluso podrá instarle a desarrollar una determinada actividad de su competencia, petición que no tendrá carácter vinculante.

Dada la peculiar naturaleza del Consejo Europeo, los poderes de control parlamentarios son menores, si cabe, que los ejercidos sobre el Consejo.

El presidente del Consejo Europeo, al término de cada reunión, deberá presentar un informe ante el Parlamento Europeo.[36]​Como contrapartida, el Consejo Europeo podrá instar la comparecencia del presidente del Parlamento.[37]

Los diputados al Parlamento Europeo, generalmente conocidos como eurodiputados, son los miembros del Parlamento Europeo. Son elegidos cada cinco años mediante sufragio universal, directo, libre y secreto por los ciudadanos de la Unión; son libres e independientes en sus funciones políticas, y no están sometidos a mandato imperativo alguno durante el ejercicio de las mismas, sin perjuicio de los compromisos que adquieran como consecuencia de su adscripción voluntaria a alguno de los grupos políticos del Parlamento Europeo. De acuerdo con las previsiones del Tratado de Lisboa, el Parlamento Europeo está compuesto por un máximo de 750 diputados, más su presidente;[38]​ A día de hoy, y después de la salida del Reino Unido, la Cámara está integrada por un total de 705 miembros electos.

De acuerdo con el principio de democracia representativa que ordena el método de gobierno comunitario, los eurodiputados representan de manera directa a los ciudadanos europeos como tales y en su conjunto, no a sus Estados de origen.[39]​ Estos electores son los únicos ante quienes responden políticamente, de manera periódica, en las elecciones europeas.

Desde 1979, las elecciones al Parlamento Europeo ("elecciones europeas") se realizan por sufragio universal directo y mandato de cinco años renovable. Las elecciones europeas de 2004 tuvieron lugar el 10, 11 y 13 de junio de 2004 en los entonces 25 Estados miembros, en Rumania y Bulgaria fue el 15 de enero de 2007. Las elecciones europeas de 2009 tuvieron lugar entre el 4 y el 7 de junio de 2009.

Los diputados son elegidos en cada Estado miembro por separado. Tienen derecho de voto activo todos los ciudadanos de la Unión a partir de la edad de 18 años, pudiendo elegir si quieren votar en su país de residencia o en el de su nacionalidad. Hasta ahora, el sistema electoral concreto todavía se decide según reglamentos nacionales; sin embargo, antes de las elecciones de 2004 todos los Estados tuvieron que implementar una directiva que prevé una cierta homogeneización. Por ejemplo, ahora todos los Estados aplican sistemas de representatividad proporcional, no mayoritaria. Sin embargo, la Unión Europea respeta los criterios de sufragio pasivo de los Estados miembros: por ejemplo, un ciudadano francés menor de 25 no podrá ser elegido eurodiputado en Francia, pero sí en España, donde solo necesita tener 18 años. En países como Bélgica y Grecia, votar es obligatorio.

Cada Estado miembro tiene asignado un número fijo de escaños, 96 como máximo y 6 como mínimo. Los escaños se reparten, por regla general, en proporción con las cifras de población de cada país. Sin embargo, el número no refleja exactamente el número de habitantes: Los Estados pequeños (como Malta o Luxemburgo) tienen más diputados por habitante, los Estados grandes (sobre todo Alemania) menos. Esta regla de "proporcionalidad degresiva" pretende posibilitar el reflejo del pluralismo interior de los Estados pequeños, sin que por ello el Parlamento adquiera un tamaño exorbitante, algo que pasaría inevitablemente si los Estados grandes obtuvieran un número de diputados directamente proporcional.

El Parlamento Europeo está dotado de órganos directivos (Presidencia, Mesa y Conferencia de Presidentes), órganos de apoyo (Secretaría General) y órganos de trabajo (Comisiones parlamentarias y Delegaciones).

El presidente del Parlamento Europeo se encarga de la dirección de los órganos y las actividades parlamentarias, presidiendo las deliberaciones y representando al Parlamento Europeo, tanto a nivel comunitario, como en las relaciones exteriores con Estados no comunitarios u organizaciones internacionales.[40]

Tiene un papel fundamental en la ordenación de los debates parlamentarios, dando la palabra, velando por el cumplimiento del Reglamento interno, y sometiendo los asuntos a votación, así como proclamando los correspondientes resultados. A nivel formal, su firma tiene especial trascendencia por conceder carácter ejecutivo a los presupuestos aprobados en segunda lectura. Igualmente, su firma, junto con la del presidente del Consejo de la Unión Europea, será indispensable para la correcta aprobación formal de un acto legislativo adoptado mediante el procedimiento legislativo ordinario (antigua codecisión).[40]

El presidente del Parlamento Europeo será elegido por mayoría absoluta del Pleno parlamentario, aunque se prevé su elección por mayoría simple a partir de la tercera votación infructuosa. En tal caso, la cuarta votación tendrá como únicos candidatos a los dos que más apoyo hubieran obtenido en la tercera. Y en caso de haber nuevo empate, se resolverá a favor del candidato de mayor edad.[41]​Tendrá un mandato renovable de dos años y medio, coincidente con la mitad de la legislatura parlamentaria, que dura cinco años.[42]

Finalmente, el presidente será asistido por los cuestores, así como por catorce vicepresidentes, que podrán sustituir al presidente cuando este desee intervenir en las deliberaciones, conforme al Reglamento Interno.[43]

La Mesa está compuesta por el presidente, catorce vicepresidentes y cinco cuestores (responsables de los asuntos administrativos y financieros que afectan directamente a los eurodiputados). Los miembros de la Mesa son elegidos por el Pleno por un periodo renovable de dos años y medio.[44]

Como órgano colegiado, sus decisiones se adoptan por mayoría de sus miembros. Los cuestores no tendrán derecho a voto, sino un papel meramente consultivo.[45]​El presidente podrá disponer de voto de calidad en caso de empate.[46]

La Mesa se encarga del gobierno interno del Parlamento, desempeñando multitud de funciones, entre las que cabe destacar la elaboración de las previsiones presupuestarias; la organización administrativa y financiera de la Cámara; y la organización de la Secretaría General, así como el nombramiento del Secretario General.[47]

Los diputados del Parlamento Europeo se reúnen en grupos políticos: no se agrupan por nacionalidades, sino en función de sus afinidades políticas. En el Parlamento Europeo existen en la actualidad ocho grupos políticos que, en general, corresponden a los partidos políticos europeos. Sin embargo, a menudo varios partidos europeos forman un grupo conjunto (p.ej., el grupo Verdes/ALE, compuesto por el Partido Verde Europeo y la Alianza Libre Europea, o el grupo ALDE, compuesto por el Partido Europeo Liberal Demócrata Reformista y el Partido Demócrata Europeo); en varios grupos también hay diputados que no pertenecen a ningún partido europeo.

Para formar un grupo, hacen falta al menos 23 diputados de una cuarta parte de los Estados miembros.

La cultura política dominante en el Parlamento Europeo, junto con la composición multipartita de la Comisión Europea, hacen que sea difícil hablar estrictamente de grupo gubernamental y oposición. En vez de la confrontación predomina la búsqueda de consensos entre los partidos mayores, en la que tradicionalmente tienen un peso especial los dos grupos más grandes, el PPE (conservador) y el PSE (socialista). Estos dos grupos suelen compartir también el mandato quinquenario del presidente del Parlamento, de modo que durante una mitad de la legislatura el Parlamento es presidido por un socialista y durante la otra, por un miembro del PPE. Sin embargo, esta "gran coalición" no está formalizada. En el día a día, las decisiones del Parlamento Europeo se toman con mayorías variables de distintos grupos, aunque casi siempre partiendo de un compromiso entre PPE y PSE.

La Conferencia de Presidentes está compuesta por el presidente del Parlamento y los presidentes de los grupos políticos. En su caso, el presidente de un grupo político podrá hacerse representar por un miembro de su grupo.[48]​ Igualmente, los eurodiputados que no estén inscritos en ningún grupo político podrán enviar a un representante para que participe en la Conferencia, que tendrá voz, pero no voto.[49]

Como órgano colegiado, sus decisiones se adoptan por consenso, o en su ausencia, por mayoría de votos ponderados en relación al número de escaños del grupo político que represente cada presidente.[50]

Dotada de funciones de amplia relevancia política y organizativa, la Conferencia de Presidentes organiza los trabajos del Parlamento; fija los detalles de la programación legislativa (calendario y orden del día de las sesiones plenarias, composición de las comisiones y delegaciones); y conoce de las relaciones con países no pertenecientes a la Unión Europea y organizaciones extracomunitarias.[51]

Nota: Los datos comparativos son en relación a la organización de los grupos posterior a las elecciones al Parlamento Europeo de 2019.

Al igual que los parlamentos nacionales, los diputados del PE se reparten en comisiones para preparar los trabajos de las sesiones plenarias. Las comisiones podrán ser permanentes, especiales o de investigación.

Las comisiones permanentes se caracterizan por ocuparse, con carácter indefinido, de los asuntos relacionados con una determinada materia; siendo creadas por el Pleno, a propuesta de la Conferencia de Presidentes. La elección de los miembros de las comisiones se produce en el primer periodo de sesiones del Parlamento recién constituido, produciéndose una nueva elección tras dos años y medio.[52]

Las comisiones especiales son creadas por el Pleno a propuesta de la Conferencia de Presidentes. En su creación se especificará su composición, sus funciones, y la duración de su mandato, que no podrá exceder de doce meses, salvo que transcurrido dicho plazo, el Pleno del Parlamento Europeo conceda una prórroga.[53]

Finalmente, las comisiones de investigación son órganos ad hoc que tendrán por objeto el examen de las alegaciones de infracción o de mala administración en la aplicación del Derecho comunitario que resultaren de actos de una institución o de un órgano de las Comunidades Europeas, o de una administración pública de un Estado miembro, o de personas facultadas por el Derecho comunitario para la aplicación del mismo. Su constitución corresponderá al Pleno del Parlamento, a solicitud de una cuarta parte de sus miembros.[54]

Los presidentes de las distintas comisiones parlamentarias se reúnen una vez al mes en Estrasburgo en la Conferencia de Presidentes de Comisión. Las comisiones parlamentarias se reúnen en Bruselas.

Con sede en Bruselas y Luxemburgo, la Secretaría General es el principal órgano de apoyo al Parlamento Europeo. Presidido por el Secretario General nombrado por la Mesa,[55]​está integrada por más de 4600 funcionarios comunitarios procedentes de los distintos Estados miembros, y escogidos mediante oposiciones en las que se garantiza el principio de igualdad. En general, la composición, organización y régimen de personal de la Secretaría General corresponden a la Mesa del Parlamento Europeo.[56][57]

Al margen de las heterogéneas tareas administrativas y de gestión que tiene encomendadas, la Secretaría General del Parlamento Europeo destaca por su gigantesco servicio de traducción e interpretación de las distintas lenguas comunitarias. En ese sentido, casi un tercio de sus funcionarios están adscritos al servicio lingüístico.

Los trabajos del Parlamento Europeo se ordenan en sesiones anuales, que dan comienzo automáticamente (sin necesidad de convocatoria) el segundo martes de marzo de cada año.[58]​Cada sesión anual se compone de doce periodos de sesiones, correspondientes a las reuniones plenarias que cada mes celebra el Parlamento.[59]

Por otra parte, el Pleno también podrá reunirse en sesión extraordinaria, a convocatoria de su presidente, siempre que lo solicite el Consejo, la Comisión o la mayoría de los europarlamentarios.[60]

Respecto al establecimiento del orden del día, el Reglamento del Parlamento Europeo establece un complejo procedimiento que se inicia con la presentación, por parte de la Conferencia de Presidentes, de un proyecto de orden del día.[61]​Dicho proyecto habrá de ser aprobado por el Pleno, si bien, se permite la proposición de modificaciones por parte de una comisión, un grupo político o al menos 40 diputados. Tras un breve turno de réplica y contrarréplica, el Pleno decidirá si admite o no tales modificaciones.[62]

Habrá cuórum cuando esté reunida la tercera parte de los miembros del Parlamento. Toda votación es válida, sea cual sea el número de votantes, salvo que a instancia de al menos 40 diputados se compruebe la falta de dicho cuórum.

El Reglamento también regula con profusión el desarrollo de las sesiones, otorgando a los diputados el derecho a expresarse en la lenguas oficiales que estimen convenientes, así como el derecho a que se le traduzca cualquier intervención a la lengua oficial que desee.[63]

Por otra parte, la documentación en que se basen los debates habrá de ponerse a disposición de los europarlamentarios,[64]​ y se tendrá especial cuidado en el respeto al complejo conjunto de normas que regulan la distribución del uso de la palabra entre los distintos oradores.[65]​ Se contemplan también supuestos especiales de intervención, como las llamadas "intervenciones de un minuto"[66]​ o las intervenciones por alusiones personales.[67]

El Parlamento Europeo cuenta con 44 Delegaciones, cada una de ellas integrada por quince eurodiputados y una presidencia. Los presidentes de las distintas Delegaciones se reúnen en la Conferencia de Presidentes de Delegación con el objetivo de coordinar sus actuaciones.

La tarea fundamental de las delegaciones consiste en mantener relaciones exteriores con los parlamentos de los países extracomunitarios. En ese sentido, se distinguen dos tipos fundamentales de Delegación en función de la cualidad del Estado con el que se relacionan:

El Parlamento Europeo tiene su sede en el Edificio Louise Weiss en Estrasburgo,[70]​ donde se celebran los 12 períodos parciales de sesiones plenarias mensuales, incluida la sesión presupuestaria. Los períodos parciales de sesiones plenarias adicionales se celebran en Bruselas. Las comisiones del Parlamento Europeo se reúnen regularmente en Bruselas, aunque también pueden reunirse en otro lugar.[71]​ La Secretaría General del Parlamento Europeo y sus servicios administrativos están instalados en Luxemburgo. Este gran número de sedes es resultado del desarrollo histórico del Parlamento y ha sido repetidamente objeto de controversias a causa del elevado costo que conlleva.[72][73]

La sede del Parlamento Europeo en Bruselas cuenta desde el 14 de octubre de 2011 con un centro de visitas, el denominado Parlamentarium. Se trata de un museo destinado a la ciudadanía donde se puede recorrer la historia del Parlamento y la Unión Europea a través de una exposición. Dirigido a los ciudadanos de la Unión, su contenido está por tanto, accesible en los 23 idiomas oficiales[74]​ y en lengua de signos.[75]



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