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Fiestas de la Magdalena



La Feria y Fiestas de la Magdalena son las fiestas mayores de Castellón de la Plana. En ellas se conmemora los orígenes de la ciudad, recordando el traslado de la ciudad desde la colina de la Magdalena hasta el plano fértil litoral en 1251.

Declaradas de interés turístico internacional en 2010,[1]​ tienen una duración de 9 días y se celebran a partir del tercer sábado de cuaresma.

Las fiestas de la Magdalena narran el hecho de la fundación de Castellón, por tanto es necesario conocer la historia de la ciudad y la leyenda que la rodea para poder comprender correctamente el sentido de la fiesta y su significado en la vida cotidiana de la ciudad.

Cuenta la leyenda más popular que los habitantes del Castillo de Fadrell dispusieron su bajada oficial para la tarde del tercer sábado de Cuaresma. Esa noche debían trasladarse a la recién levantada nueva ciudad las mujeres, los niños, las autoridades eclesiásticas con el Cristo Yacente entonces patrón de la villa y las autoridades forales de los recién constituidos Jurats, dejando en su antiguo asentamiento a un pequeño regimiento militar y al Alcaide de la fortaleza. El traslado tomó un carácter festivo y como eran conocedores de que sería largo y fatigoso, colgaron faroles de sus gaiatos para iluminarse ante la previsible noche que pasarían al raso y ataron a los niños con cuerdas de su fuste para que no se perdieran durante el camino. También cogieron provisiones, especialmente rotllos, panes redondos con un agujero en el centro para colgárselos alrededor de sus cuellos para transportarlos más fácilmente. Los antiguos habitantes se encontraron en mitad de la noche con una fuerte tormenta, que les obligó a recoger las cañas que se encontraban durante el camino para sortear los torrentes de agua que se encontraban por el camino. Los pobladores pasaron la noche a la intemperie en la zona de lo que ahora sería la ermita de "Sant Roc de Canet". A la mañana siguiente llegaron a la villa tras sortear gracias a sus cañas el río Seco que iba fuertemente cargado de agua tras las lluvias de la noche, siendo recibidos en una de las puertas del recinto amurallado por el lugarteniente del Rey, que en una ceremonia religiosa bautizaron a la villa como "Castelló de la Plana" en honor del Castillo del cual provenían y del lugar geográfico donde desarrollarían su nueva vida.

Esta leyenda, actualmente puesta en entredicho aunque nunca desmentida con datos históricos, explica el origen de la "Gaiata", de las cañas, de "les Xiquetes del Meneo" y del "Rotllo" como símbolos de la fiesta y de la moderna ciudad de Castellón.

Con los años y la pacificación de la zona, el Castillo fue abandonado, por lo que ya no se producían las frecuentes visitas entre los dos núcleos de población. Aprovechándose de sus ruinas, un fraile eremita del cercano monasterio carmelitano del Desierto de las Palmas se instaló en uno de los aljibes que convirtió en ermita dedicada a Santa María Magdalena, iniciándo así un culto muy popular en la zona. Su muerte fue muy sentida por la población castellonense, que acudió en romería para celebrar su última despedida. A la vuelta empezó a llover fuertemente, lo que les recordó a la leyenda del traslado y decidieron construir una nueva ermita en honor de la santa y celebrar rogativas en los tiempos de sequía y necesidades, marcadas por un fuerte sentido religioso en pleno tiempo cuaresmal.[2]​ El posterior descubrimiento de la Virgen de Lledó por Perot de Granyana y la construcción de numerosas ermitas más cercanas al núcleo de la villa hicieron decaer la devoción a la Magdalena, a la que solo se recurría en etapas de graves importunios.

La noche del día en el que se celebraba la rogativa a la Magdalena se acostumbraba a hacer desfilar por las calles de la Villa pequeñas "gaiatas" rudimentarias similares a las de la leyenda que representaban los diversos núcleos de población del término alejados de la ciudad amurallada.[3]​ En el siglo XV se construyó una "gaiata" de mayor porte y más monumental pagada por los jurats de la ciudad de Valencia conmemorando la extensión de los fueros de esa ciudad a Castellón, a la que popularmente se llamó "Gaiata del Micalet de València".[3]

Del siglo XVIII son los primeros documentos que hablan de la romería como un acto de acción de gracias y recuerdo de la fundación de la ciudad,[2]​ lo que da a entender que ya no se veía como un acto penitencial en el que pedir favores a Dios si no como un acto festivo con una celebración más continua en el tiempo. En el año 1836, en plena Primera Guerra Carlista, el objetivo de la Romería fue el ermitorio de Lledó y al año siguiente fue suspendida por el temor a la guerra.[2]​ En 1865, aparecen las ahora conocidas como "gaiatas de mano", a las que se añadían vidrios en forma de vasos de colores para obtener diferentes tonalidades de luz.[3]​ En el año 1914 se añaden a las "gaiatas" existentes las conocidas como "gaiatas patrocinadas" ya que fueron pagadas por entidades locales como el Círculo Mercantil, la Cámara Agrícola, el Gremio de San Isidro, el Ayuntamiento o el regimiento militar con base en la ciudad.[3]​ En 1934 las "gaiatas" fueron sustituidas por otros monumentos construidos por artistas locales.[3]

En el año 1938 las tropas franquistas entran en la ciudad. Muy pronto la ciudadanía se mostró a favor de recuperar sus fiestas populares, pero la grave crisis de la postguerra retrasaron los preparativos hasta 1944 en vistas de reiniciar las fiestas el año siguiente. El Ayuntamiento convocó un comité organizador al que denominó "Junta Central de Festejos" compuesto por los miembros de la corporación local, falangistas, miembros del Movimiento Nacional, militares y representantes de la sociedad civil castellonense. Decididos a crear unas fiestas locales en la ciudad, las discusiones se dividían entre recuperar las fiestas tradicionales de la Magdalena tal y como se celebraban hasta el advenimiento de la Segunda República ya que eran las que más casaban con los ideología franquista de cuantas se celebraban antes de la Guerra, implantar un nuevo festejo por el que se apostaba por las Fallas o crear uno nuevo de nueva planta bajo los valores del "Espíritu Nacional". Pronto se decidió en votación volver a celebrar los festejos magdaleneros, pero empezó a discutirse como organizar las fiestas y el bando profallero que había conseguido mucho apoyo tras perder la votación inicial se impuso en cuestiones como la división de la ciudad en sectores y la creación en cada uno de ellos de comisiones para la organización de fiestas populares en su barrio y la construcción de las "gaiatas" así como en la elección de una reina de la fiesta y sus damas que más fervientemente ejemplificaran los ideales de la Sección Femenina y a imitación de la Fallera Mayor de Valencia y su corte de honor.

Pero las discusiones volvieron a enfrascarse en el momento en el que hubo que decidir qué es lo que sería una "Gaiata". El bando profallero se mostraba abiertamente a favor de imitar en todos los aspectos una falla valenciana e incluso de quemarla el último día de las fiestas, mientras que el otro bando prefería recuperar las tradicionales "Gaiatas de mano" y hacerlas más grandes y espectaculares. Cuando la discusión llegó a la ciudadanía y las tesis más falleras se imponían entre la sociedad, el vocal de la junta Antonio Pascual Felip zanjó la discusión con la mejor definición de "monumento gaiatero" dada en Valenciano:

Todos los vocales aplaudieron la tesis de Felip y se zanjó la discusión. Además la Junta decidió alargar los festejos en una semana en vez de los tres días tradicionales, dedicar un "Día de la Caridad" impuesto por el Auxilio Social para ayudar a los castellonenses más necesitados[4]​ y la celebración de una ofrenda de flores en honor de la Virgen de Lidón, que es anterior en su tipo a la que se celebra en Valencia en honor a la Virgen de los Desamparados y en Zaragoza en honor a la Virgen del Pilar, instituidas a los pocos años de la castellonense. De estas reuniones nació la cabalgata del Pregón, el desfile de "gaiatas", la ofrenda de flores y el "Magdalena Vítol!" que clausura las fiestas.

Pese a todos los acuerdos tomados, los "monumentos gaiateros" de la celebración de 1945 no se parecen en nada a lo que actualmente entendemos como "Gaiata" ya que se parecían a las fallas al ser monumentos de gran porte, fijos y con formas antropomórficas, aunque fueron iluminadas y no se quemaron el último día de la fiesta. La primera "gaiata" tal y como la entendemos actualmente desfiló por primera vez en 1947 obra del escultor Tomás Colón, acompañando a su comisión en el "Desfile de Gaiatas".[3]

1947 también fue el año de varios cambios en el programa respecto al inicial y se introdujeron varios elementos que se mantienen hasta la actualidad: se introduce la figura de los "clarines de la ciudad" interpretando la "Marxa del Rei Barbut" de Matilde Salvador que más tarde sería proclamada "Marcha de la Ciudad"; se estrenó el actual "Pregó" escrito por el poeta Bernat Artola, que agradó a la población y se convirtió en discurso permanente desechando la idea de escribir uno nuevo cada año; se trasladó la ofrenda de flores al jueves de Magdalena para darle más realce debido a que el primer sábado de la fiesta tras la cabalgata era muy tarde y de noche y apenas acudían espectadores hasta la ahora Basílica.[5]

En el año 1952 se celebró el séptimo centenario de la fundación de Castellón. Para conmemorarlo el Ayuntamiento pretendió oficializar la Bandera de la ciudad diseñada en los tiempos de la República, pero el gobierno franquista no lo permitió al contener las Barras de Aragón, por aquel entonces un símbolo prohibido, sin embargo se permitió el uso del color verde de la bandera, así se creó un estrecho pendón verde del que colgaban borlas amarillas y rojas que se exhibió en la cabalgata del Pregón y las "cintitas" verdes que son el símbolo más popular de la fiesta en la actualidad.

El 10 de marzo del año 2020 las Fiestas de la Magdalena fueron suspendidas por la Generalidad Valenciana como media preventiva para frenar la expansión de la epidemia por coronavirus. El gobierno valenciano ante el impacto económico que supone la cancelación de las fiestas, indicó la posibilidad de aplazarlas.[6][7][8]

Es una característica singular de las Fiestas de la Magdalena el que cada año cambian de fecha, aunque siempre entre los meses de febrero, marzo y abril. Esto es debido a la dependencia que tiene la Cuaresma con la fecha del Domingo de Resurrección, que se calcula mediante el "Computus". La tradición indica que el traslado se efectuó la noche entre el sábado y domingo terceros de Cuaresma de 1252.[9]​ Por ese motivo, cuando arraigó la rogativa que se celebraba para demandar lluvia los años de sequía y se convirtió en una romería de carácter anual se celebraba los sábados. La institucionalización del domingo como día dedicado al Señor hizo que la romería fue trasladada al domingo en 1793 por orden del Obispo de Tortosa Antonio José Salinas Moreno,[2]​ lo que dio pie a alargar la fiesta en dos días más. Finalmente con la creación de las actuales fiestas en 1945, la fecha del tercer domingo de Cuaresma quedó fijada oficialmente y se creó una semana festiva que prolonga las fiestas hasta el cuarto domingo de Cuaresma.

Así, las próximas celebraciones tendrán lugar en las siguientes fechas:

El resto de fechas en las que se han celebrado las fiestas se pueden consultar en la página web del Ayuntamiento.

Entre las curiosidades que depara la variación de las fechas, podemos destacar que el año que más temprano se celebraron las fiestas, desde 1945, fue 2008, del 23 de febrero al 2 de marzo; mientras que las más tardías fueron las de 1981, entre el 28 de marzo y el 5 de abril. En los años 1948 y 2032, el Domingo de Magdalena es el 29 de febrero. La singularidad de este día, solo se dará una vez, en todo el siglo XXI. También ha habido varios años en los que se ha cambiado la fecha de las celebraciones adelantándose o retrasándose una semana, como ocurrió en 1893 para no coincidir con las elecciones del 5 de marzo[2]​ y en el año 2004, cuando la Romería se celebró el cuarto domingo de Cuaresma para no coincidir con las elecciones generales convocadas para el 14 de marzo, tercer domingo de Cuaresma; por lo que ese año las fiestas se celebraron del 20 al 29 de marzo.[10]

Ya en la creación de las fiestas en 1945 se inició el debate sobre si las fechas del tercer domingo de Cuaresma eran las más adecuadas para la celebración, debido a que cada año las fiestas se celebrarían en fechas diferentes, lo que podría afectar a la producción laboral de la ciudad y se vería afectada por la mala climatología típica de esas fechas, además de verse opacada mediáticamente por las Fallas de Valencia del 15 al 19 de marzo que hacen que las fiestas fundacionales castellonenses no sean conocidas a nivel nacional e internacional como es debido y no atraigan al turismo.

Los días propuestos para la celebración han sido muy variados, desde el 4 de mayo día de la Coronación canónica de la patrona de Castellón hasta el 8 de septiembre día en que Jaime I firmó la Carta Puebla que dio origen a la ciudad. Pero tanta disparidad de fechas y motivos propuestos ha impedido alcanzar un acuerdo entre todos los entes involucrados y la tradición se ha acabado imponiendo. El último debate lo abrió el papa Francisco en 2015 al proponer abiertamente a la Iglesia católica y a la Iglesia ortodoxa unificar las fechas de la Pascua en el mismo domingo del mes de abril.[11]​ Los principales colectivos festeros, económicos, políticos y religiosos valoraron positivamente la intención del Sumo Pontífice e indicaron que lo ideal sería que el Domingo de Resurrección fuera siempre el tercer domingo del mes de abril, lo que permitiría mantener la tradición de la Cuaresma sin coincidir con las fiestas josefinas, al celebrarse las fiestas castellonenses a finales de marzo, y con una mejor climatología.[12]

El año festero comienza tras la celebración oficial del "Magdalena Vítol!". Tradicionalmente, tras la celebración desde el balcón del Palacio Municipal, la reina se acercaba a la puerta de la Torre campanario y volvía a repetir el acto para inaugurar el nuevo año festero. Realmente, el fin del año festero se produce entorno al 10 de julio, festividad de San Cristóbal uno de los patrones de la ciudad en la que se organizan actos religiosos y festivos en los que participan por última vez las representantes de la Magdalena del año en curso. A partir de esa fecha, las "gaiatas" eligen a su madrina, madrina infantil y presidente infantil y sus damas y damos acompañantes. El último viernes de ese mes, la Junta de fiestas celebra una reunión extraordinaria donde elige a la Reina de las fiestas y Reina infantil de las fiestas y sus cortes de honor y les informa de la noticia mediante una llamada telefónica a casa de las agraciadas realizada por el alcalde o alcaldesa. Alrededor del día 8 de Septiembre, aniversario de la entrega de la Carta Puebla a Castellón por parte del rey Jaime I, aunque dependiendo de las fecha en la que caigan las fiestas del año siguiente, tiene lugar el acto de "Imposición de bandas" en el Teatro Principal en el que se entrega a las madrinas de las "gaiatas", "Na Violant d'Hongría", damas de la ciudad y reinas de las fiestas la banda que acredita su posición de honor durante los festejos. Este acto marca el inicio de las 19 "presentaciones" de "gaiata" en la que cada uno de los diversos sectores en los que se divide la ciudad presenta a sus madrinas y damas a la sociedad en una acto celebrado en el "Palau de la Festa" los sábados siguientes, excepto en navidades y los días grandes de las Fallas de Valencia si coinciden. Tres sábados antes del inicio de las fiestas tiene lugar el acto de "Homenaje a las Comisiones de Sector" en el que la Junta de fiestas y la Comisión Gestora de Gaiatas reconocen la labor de damas y "damos" así como las tareas realizadas por los miembros de cada "gaiata" durante el año festero. El siguiente sábado se dedica al acto de la "Galanía a la Reina" donde se homenajea a la Reina de las fiestas con escritos poéticos en la figura del galantejeador y ofrendas florales por parte de las más diversas instituciones locales, autonómicas y nacionales. Durante las dos semanas previas a las fiestas, suelen realizarse los "bautizos de la gaiata" en el "Almacén de las Gaiatas" o Matadero, en el que la madrina mayor y la madrina infantil imponen un nombre a sus respectivos monumentos y descorchan una botella de cava brindando para desear suerte en el concurso de "gaiatas".

Las "Gaiatas" y collas también participan de otras fiestas celebradas en la ciudad. Su presencia hace posible la Cabalgata de los Reyes Magos del 5 de enero de todos los años; participan de la Semana Santa castellonense, algunos con su propia cofradía como son els Cavallers con la Cofradía de Santa María Magdalena; dan realce a la procesión en honor a la Virgen de Lidón en sus fiestas patronales el primer domingo de mayo; colaboran con las "Festes de carrer" que se celebran en sus sectores e incluso la "Gaiata 12" organiza las Fiestas de San Pedro del Grao convirtiendo a sus madrinas en las reinas de las fiestas graueras la semana del 29 de junio.

Fuera de esas fechas, las distintas "comisiones gaiateras" acostumbran a realizar multitud de actos y actividades, tanto para el público en general como para ellos mismos, destacando la venta de Lotería de Navidad, del Niño y de otras fechas destacadas en el calendario; y la venta del "llibret" libro que incluye artículos sobre historia o curiosidades del sector o de la fiesta, la presentación de madrinas y damas así como de la comisión y el programa de fiestas paralelo al oficial que organiza cada "gaiata" en la carpa instalada en su sector.

La semana festera tiene una duración de nueve días, contando el primer sábado que es el tercero de Cuaresma. Destacan el primer día de la fiesta, el segundo con la Romería y el "Desfile de Gaiatas" y el tercero, día de fiesta local.

Aunque oficialmente las fiestas no se inician hasta que el "Pregoner" canta el Pregón ante la tribuna de autoridades, cosa que suele pasar justo al caer la noche, los actos se inician varias horas antes, concretamente a las 11 de la mañana, hora en la que el Ayuntamiento celebra una recepción para todas las autoridades invitadas en el Salón de Plenos del Palacio Municipal.[13]​ Posteriormente se dirigen en desfile a la plaza del Primer Molí donde a las 12 del mediodía se realiza el "Anuncio Oficial de Fiestas" consistente en tirar una salva pirotécnica por cada año que se celebran las fiestas desde 1945 y una mascletá a cargo de la empresa pirotécnica ganadora del concurso celebrado el año anterior.[13]​ A partir de ese momento, la Reina suele desplazarse a inaugurar los lugares donde se celebran eventos que se prolongarán a lo largo de la semana, como el "Mesón del vino", el "Mesón de la tapa y la cerveza" o[13]​ Alrededor de las 13, sale en desfile la "Germandat dels Cavallers de la Conquesta" para rendir homenaje al rey Jaime I en su monumento situado en la avenida del Rey junto a las reinas y cortes de honor, la Junta de fiestas y el Ayuntamiento en pleno.[13]

A las 16 tiene su inicio en la calle San Roque el acto más importante del día, la "Cavalcada del Pregó", manifestación popular y etnológica donde se resalta la mitología, historia, costumbres y folclore de la ciudad y su provincia recorriendo el centro de la ciudad hasta finalizar en la avenida del Rey. La cabalgata se estructura en varios segmentos que pretenden poner orden a todos los elementos presentes en el desfile. Se inicia con la parte dedicada a la mitología, con un repaso a la leyenda de Tombatossals obra de Josep Pasqual Tirado, de la mano de la "Colla del Rei Barbut". A continuación, se entra en la parte de la conmemoración histórica, con la representación de la vida musulmana de la ciudad por parte de la asociación "Moros de Alquería", de la reconquista cristiana recreada por la "Germandat dels Cavallers de la Conquesta", de la presencia templaria en el término de la ciudad, de la vida de los judíos castellonenses gracias a la "Colla l'Aljama", de la repoblación por aragoneses que homenajea la asociación "Ecos de Aragón" y de los persistentes ataques piratas a la costa castellonense de la mano de la "Colla Bacalao". A la parte histórica le sucede la parte que representa a los pueblos de la provincia, en la que la gran mayoría de municipios acuden a la capital para presentar su folclore y sus fiestas populares en la parte más larga y numerosa de cuantas se suceden en el desfile. Posteriormente, se retoma la temática castellonera con la parte dedicada a la "Ciudad y Término de Castellón" en la que muchas asociaciones de la ciudad recrean la vida popular en la ciudad, la marjalería y en el Grao. A esta parte le sigue la más institucional representada por las diferentes comisiones "gaiateras" con la presencia de los estandartes de cada comisión, la presencia de una pareja de dama y acompañante portando una pica y una canasta de flores y de las típicas "grupas" en las que cada pareja desfila montada a caballo a la vieja usanza. Les siguen los presidentes de las "gaiatas" que portan la tradicional "Canastilla de la Virgen" una cesta gigante repleta de flores que tradicionalmente se ofrenda a la Virgen de Lidón. A continuación desfilan en carroza las representantes de las fiestas de Valencia si es posible, Alicante y ocasionalmente Murcia. Posteriormente aparecen los "clarines de la ciudad" que junto a los "sequiers" y prohombres acompañan al "pregoner", que en diversos puntos predeterminados del recorrido canta los versos del "Pregó" escrito en 1947 por el poeta Bernat Artola tras la interpretación de la "Marcha de la Ciudad" de Matilde Salvador. Para cerrar el desfile la carroza arrastrada por bueyes que transporta a las madrinas, corte de honor y Reina de las fiestas y la Banda Municipal de Música que suele tocar la popular canción "Magdalena Festa Plena"

Al finalizar el Pregón, tiene lugar alrededor de las 22 horas la "Enfarolà del Campanar, acto en el que se instalan elementos pirotécnicos en el principal símbolo de la ciudad que se encienden tras un breve espectáculo y finaliza con el descubrimiento por parte de los bomberos de una gran bandera local con el cartel anunciador de las fiestas presente en el centro de la cuatribarrada.

El día grande de las fiestas comienza a las 6:30 de la mañana con una gran Despertà con elementos pirotécnicos que se hace sentir en toda la ciudad y el volteo de la campana "Vicent" del Fadrí.

A las 7 empieza el reparto de la tradicional caña con la que se recorre la "Romería de les Canyes", aunque la romería oficial no se inicia hasta las 8 con la llamada "Misa de romeros" en la Concatedral,[13]​ tras la cual salen en procesión los presidentes y madrinas de "gaiatas", diversos elementos folclóricos, el clero local portando una reliquia de Santa María Magdalena, las reinas de las fiestas y el Ayuntamiento en pleno junto a diversas autoridades invitadas. La procesión finaliza en la plaza del Primer Molí, donde tradicionalmente se acababa el casco urbano de Castellón y empezaban los caminos rurales que conducen a la ermita de la Magdalena.

A mitad de camino, se encuentra la ermita de "Sant Roc de Canet" donde es costumbre parar para descansar y almorzar la tradicional "figa i dose't".[14]

El camino prosigue hasta la Ermita de la Magdalena, donde, cuando llegue la romería oficial, se celebrará una misa solemne en el ermitorio y se repartirán los tradicionales "rotllos" otro de los símbolos de la fiesta. A continuación una monumental paella espera a ser degustada por todos los romeros, que acostumbran a almorzar de nuevo en los alrededores de la ermita.

La tradición marca que una vez se llegue al monte de la Magdalena se debe visitar la ermita y cantar los "Gozos", subir a la torre de la ermita a tocar la campana, la cual nunca debe dejar de sonar si no se quiere que la mala suerte aceche la ciudad durante el año siguiente, visitar las ruinas de Castell Vell y observar la denominada "Sang dels Moros", supuestos restos de sangre dejados por musulmanes en una roca tras una revuelta contra los cristianos habitantes del Castillo.

A la Magdalena también se puede acceder por otros medios de transporte, a los tradicionales caballos se han sumado los "motocarros" o "carromatos", furgonetas u otros vehículos modificados por las "collas" para representar elementos típicos de la ciudad, como las ermitas del término, alquerías típicas de la marjal o la Panderola. También se puede acceder en coche, en autobús con líneas especiales desde la Plaza de la Farola y en tren gracias al servicio especial que organiza Renfe desde la estación de Castellón hasta el apeadero de Las Palmas.

La llamada Tornà de la Romería, es la romería de vuelta desde el ermitorio de la Magdalena a la ciudad. Esta tradición se perdió durante varios años, hasta que a finales de los años 80 fue recuperada por la "Colla El Pixaví". Comienza a las 15:45 en la explanada de la ermita y en aproximadamente una hora llega a la ermita de "Sant Roc de Canet" donde se celebra un pequeño acto religioso; a continuación prosiguen por el Caminàs hasta el convento que las Carmelitas Descalzas mantienen donde son recibidos por la madre superiora y se entonan los gozos , tras ello, visitan la vecina nueva residencia de la tercera edad regentada por las monjas Hermanitas de los Ancianos Desamparados, conocida popularmente como el "Asilo" o "Nuevo Asilo". Justo enfrente se encuentra la basílica de la Virgen de Lidón, donde los romeros son recibidos a las 18 de nuevo por las autoridades municipales y los priores de la Basílica y de la Cofradía, allí en un breve acto religioso se entonan los gozos de virgen y la Salve. Tradicionalmente la "Tornà" hacía una parada para rezar en cada ermita que encontraba en su camino de las muchas que jalonan el Caminàs, y esta tenía un carácter marcadamente penitencial que ha perdido por uno más festivos gracias a las rondallas y "collas de dolçainers i tabaleters" que les acompañan. La romería se encamina por el camino de la Plana hasta el popularmente conocido como "Forn del Pla" en la calle San Roque. En este punto se recompone la romería para convertirse en un desfile encabezado por los "carromatos" de las collas participantes en el concurso de carros engalanados, seguidos por el clero local, la "Colla el Pixaví" portando una colección de "gaiatas de mano" recuperadas de las tradiciones anteriores a la Segunda República, el Ayuntamiento en pleno "y bajo mazas" y la "Germandat dels Cavallers de la Conquesta", que se ha ganó el honor de participar en este momento al tener una estructura similar a las comisiones "gaiateras" al disponer de "Dames de Companya" y "Na Violant d'Hongría" pero no construir monumento gaiatero.

A continuación del desfile de la "Tornà" comienza la "Procesión de Penitentes", tradicionalmente la primera procesión de Semana Santa en España, aunque no se exhiben imágenes religiosas. La encabezan varias carrozas donde mujeres representan los actos de la "Pasión de María Magdalena", tras ellas se abre paso la Cofradía de la Purísima Sangre, donde se integran las tres niñas y el niño que representan a la Virgen María, a Santa María Magdalena, María de Cleofás y al Discípulo San Pedro, que representan el acto de las "Tres caigudes, consistente en que los niños se arrodillan ante el Cristo crucificado de la Cofradía tres veces en tres puntos diferentes del recorrido, el "Forn del Pla", ante la tribuna de autoridades en la Puerta del Sol y ante la puerta de la Concatedral en la plaza Mayor. Tanto desfile como procesión finalizan tradicionalmente su recorrido en la Concatedral, aunque en los últimos años se desvía su camino para hacerlo coincidir con el recorrido oficial del desfile posterior, por lo que finalizan en la avenida del Rey, además raros años el Ayuntamiento prosigue la marcha y no finaliza en la tribuna desde donde presidirán el desfile de "gaiatas".

El desfile de "gaiatas" conocido popularmente como la "Processó" es el segundo acto más importante del día tras la Romería, en él las 19 comisiones de sector muestran sus "gaiatas" a la ciudadanía por las calles de la ciudad. Se inicia a continuación de la Procesión de Penitentes en la calle San Roque y finaliza en la Avenida del Rey. El desfile es encabezado por una "gaiata" patrocinada por la Fundación Caja de Ahorros de Castellón, que conserva la tradición de "les Xiquetes del Meneo" por el cual un grupo de niñas de hasta 3 años de edad y con un pomposo vestido blanco son atadas al monumento para que desfilen en su frente; tras esta gaiata, las otras 19 desfilan en orden inverso a su numeración, encabezadas por su "gaiata infantil" y su "gaiata major", los estandartes de las comisiones, las damas infantiles y la comisión infantil con el presidente infantil, las damas mayores, la madrina y la comisión adulta junto al presidente o presidenta. Para este acto las "gaiatas" suelen invitar a comisiones festeras de otras ciudades, normalmente pueblos de la provincia, Valencia y su provincia, Alicante, Murcia o incluso Albacete o Zaragoza. Durante todo el desfile son frecuentes los llamamientos del público a damas y madrinas para que efectúen la conocida como "volteta" es decir, dar una vuelta apoyadas en su caña para mostrar a los demandantes su traje de castellonera. Todas las "gaiatas" desfilan acompañadas por una banda de música de la Provincia interpretando únicamente el "Rotllo i Canya", himno oficial de las fiestas y popular del a ciudad. Termina el desfile con la aparición de la "Gaiata de la Ciutat", la "gaiata major" ganadora del concurso del año anterior, acompañada por las damas de la ciudad y reina infantil, las damas de la ciudad mayores y reina de las fiestas y los miembros de la Junta de Fiestas.

El llamado Lunes de Magdalena es uno de los dos días de fiesta local declarados por el Ayuntamiento para el municipio. Este día clausura la trilogía de días más protocolarios y abre paso a una semana de fiestas mucho más libre y participativa. Hace unos años se pretendió darle a este día un carácter más infantil debido a la celebración del Pregón infantil por la mañana, pero los intentos fracasaron al toparse con tradiciones extraoficiales muy asentadas entre la ciudadanía, como el acostumbrar a ir a comer de restaurante llenando los establecimientos locales y de poblaciones vecinas. Aparte de los dos actos principales que se exponen más abajo, este día destaca por el lanzamiento de la primera mascletà de concurso, por la única visita pública organizada al año a "El Fadrí" por la "Colla el Pixaví" y por dedicarse conciertos de grupos locales tanto de música tradicional como de más moderna y comercial.

El día empieza a las 10:30 con el desfile oficial de carros engalanados o "carromatos" participantes en el concurso que se celebra todos los años para premiar a estos peculiares vehículos típicos. A continuación desfilan las comisiones infantiles de las "gaiatas", el "Pregoner infantil" que entona el "Pregó dels Xiquets de Castelló" y la Reina infantil de las fiestas y sus Damas de la Ciudad en una carroza tirada por bueyes. Posteriormente desfilan los más pequeños de las "collas" en carrozas, las secciones infantiles de los grupos de baile locales, colegios y otros centros escolares a pie o en carroza y los miembros más pequeños de las asociaciones de vecinos u otras entidades locales. El desfile se cierra ya pasado el mediodía con una muestra de animación infantil por parte de un grupo de teatro local o miembros de "gaiatas" o "collas".

A las 20 de la tarde tiene lugar la "Encesa de les Gaiates", un espectáculo en el que se encienden todas las "gaiatas" en un mismo lugar para que puedan ser contempladas por toda la ciudadanía antes de ser llevadas a su sector.

Son muchos los actos festivos que se celebran en toda la ciudad durante la semana magdalenera, muchos de ellos con continuidad durante varios días. Abajo se resumen los actos más destacados del programa oficial que se celebran entresemana.

A lo largo de la semana festiva, gaiatas, collas, asociaciones de todo tipo y empresas privadas celebran multitud de actos por toda la ciudad que quedan excluidos del programa oficial de fiestas. Entre estos actos destacan los días de juegos infantiles, los concursos y eventos gastronómicos, las despertàs, las chocolatadas populares, los pasacalles, las verbenas-conocidas oficialmente como sopar de pa i porta y popularmente como cenas de sobaquillo-, conciertos de orquestas o dj's y mercadillos de paraetas.

Ofrenda de flores a la Virgen de Lidón, patrona de la ciudad. Uno de los actos más emotivos de las fiestas los hombres de la Gaiata 1, realizan un tapiz floral con las flores portadas por las personas que se acercan a su basílica. El trayecto es el siguiente: Plaza Mayor, Calle Mayor, Plaza Mariagustina, Avenida de la Mare de Deu del Lledó y Paseo de Lledó, donde finalmente encontramos la Basílica.

Día final de la fiesta

Traca que recorre las calles principales del centro de Castellón. Los más atrevidos, corren delante de ella.

Al finalizar la traca, en la Plaza Mayor, las reinas de las fiestas gritan desde el balcón del ayuntamiento: Magdalena y el público responde desde abajo: Vítol!, dando por finalizadas las fiestas de ese año y comenzando los previos a las del año siguiente.

La semana "magdalenera" también es aprovechada para celebrar competiciones y demostraciones de los más variados deportes, como colombicultura, pelota valenciana, billar, frontenis, hípica, pesca o senderismo entre otros. Además, si los partidos de local de los principales clubes deportivos de la ciudad coinciden con las fiestas fundacionales, los equipos organizan actos festivos y ponen a la venta entradas a precios populares para asegurar una gran asistencia más alta de lo normal a los eventos.

De entre todos los deportes que se practican la semana de fiestas, destaca el "Boli", un deporte tradicional de la ciudad recientemente recuperado y popularizado por las "collas".

El llamado "Món de la festa" está compuesto por numerosas personas organizadas en dos tipos de asociaciones: las "gaiatas" y las "collas". Al frente de todas ellas se sitúa la "Junta de Festes de Castelló" organismo dependiente del Patronato de Fiestas del Ayuntamiento que está presidido por el Alcalde delegando en el Concejal de Fiestas. La Junta es un ente dependiente de la presidencia Patronato que colabora y ayuda en la organización y protocolo,[15]​ que elige a su presidente y vocales de forma democrática desde 1989, con el voto de unas 130 personas que incluyen políticos; antiguos miembros de la Junta de fiestas; representantes de "gaiatas", "collas", entes vinculados, "festes de carrer", cofradías de Semana Santa, de asociaciones de vecinos, consejos municipales y de otras entidades relacionadas con la fiesta y con la ciudad.[16]​ que propone al Patronato Municipal de Fiestas a un equipo de 12 colaboradores de gestión. Posteriormente los entes festeros proponen a otros 12 miembros colaboradores. Estas 25 personas componen la Junta de Fiestas.[17]

Como se ha venido explicando, el término "Gaiata" no solo se aplica al monumento que da sentido a la fiesta, sino que por extensión engloba a las personas que hacen posible su existencia, la llamada comisión, y a la zona a la cual pertenecen, el sector. Cuando se inició la fiesta en 1945 se crearon doce "gaiatas", once en el casco urbano de Castellón y la décimo segunda en el Distrito Marítimo. A mediados de los años 80 se crearon otras siete "gaiatas", unas absorbiendo el crecimiento urbano de la ciudad y otras al desgajarse de "gaiatas" existentes con un sector muy grande. Desde ese momento ha habido muchos intentos por crear la llamada "Gaiata 20" aunque ninguna ha llegado a prosperar; el intento más reciente lo realizó la asociación de vecinos del Raval Universitari que tenía todo listo para crearse en 2015 pero la Junta de Fiestas no la reconoció. Desde principios de los 90 las "gaiatas" están reconocidas oficialmente como asociaciones culturales dejando de estar en el limbo legal en materia de personalidad jurídica y pago de impuestos. Cada "gaiata" tiene un número identificativo de su sector no correlativo con la zona si no con la fecha de su creación, un nombre impuesto a finales de los años 70 que recoge las características de su sector y un emblema que muestra elementos festivos o característicos del sector. Durante la semana grande cada "Gaiata" exhibe su monumento en un lugar representativo de su sector y normalmente instala una carpa donde celebra sus actos festivos, el resto del año la "gaiata" realiza sus actividades en el llamado "cau gaiater" el local social de la asociación.

Las "gaiatas" hacen valer sus intereses como grupo con la llamada "Comisión Gestora de Gaiatas", un órgano independiente que vela por la viabilidad de las diferentes asociaciones y su respeto a la fiesta tradicionalmente instituida.

Los 19 "Gaiatas" en las que se divide la ciudad son las siguientes:

Agrupación de personas las cuales festejan en una local alquilado o no. Las collas tienen un nombre determinado. En el año 1999 solo había 18 collas, a día de hoy hay unas 200. Sirven de punto de encuentro de amigos y familiares para celebrar la semana de fiestas.

La Junta de Fiestas reconoce varias casas regionales de la Comunidad Valenciana en el exterior el privilegio a nombrar a una mujer "gaiatera" con derecho a banda, tratamiento protocolario de dama de la ciudad durante la semana festera y a presentarse a reina o dama de la ciudad al año siguiente de su representación. Actualmente las casas regionales reconocidas son:[18]



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