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Segoviano



¿Qué día cumple años Segoviano?

Segoviano cumple los años el 3 de marzo.


¿Qué día nació Segoviano?

Segoviano nació el día 3 de marzo de 1.


¿Cuántos años tiene Segoviano?

La edad actual es 2023 años. Segoviano cumplió 2023 años el 3 de marzo de este año.


¿De qué signo es Segoviano?

Segoviano es del signo de Piscis.


Segovia es una ciudad y municipio español en la parte meridional de la comunidad autónoma de Castilla y León, capital de la provincia del mismo nombre. Se sitúa en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores, al pie de la sierra de Guadarrama. La ciudad vieja y el acueducto de Segovia fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1985. El acueducto es considerado la obra de ingeniería civil romana más importante de España, y es uno de los monumentos más significativos y mejor conservados de la Antigua Roma en la península ibérica. El término municipal cuenta con una población de 52 057 habitantes (INE, 2020). [3]

El nombre de Segovia es de origen celtíbero, aunque no se tiene constancia del nombre de la ciudad hasta que Tito Livio la nombra como una mansio cerca de Cauca. La mención está referida a la guerra de Sertorio, cuando los generales de Sertorio recorrieron Hispania reclutando soldados en el año 79 a. C. También tenemos testimonio del topónimo de la ciudad en latín "Segovia" por una moneda celtibérica de época de transición (probablemente de época tardo republicana) acuñada en la ciudad con valor de un As.

Antiguamente se asociaba a Segovia el topónimo "Segobriga" pero el descubrimiento de la ciudad de Segobriga en Saelices (Cuenca) desmontó por completo esta teoría. Bajo la dominación romana y árabe, la ciudad fue llamada Segovia (Σεγουβία, Ptolomeo ii. 6. § 56) y Šiqūbiyyah (en árabe شقوبية) respectivamente.

El historiador Rodrigo Jiménez de Rada, al referirse a Segovia dice: Civitatem iuxta iugum Dorii aedificavit [Hispan] in loco subiecto promontorio quod Cobia dicitur et quia secus Cobiam sita, Secobia muncupatur, ubi aquaeductum construxit qui miro opere civitate aquarum iniectionibus famulatur. Del texto se desprenden tres premisas: primera, que Segovia está situada en la región del Duero y a los pies de una montaña, lo que es evidente; segunda que la ciudad fue fundada por Hispán y tercera, que este mismo fue el constructor del acueducto. Jiménez de Rada denomina Cobia a la actual Sierra y de la situación de Segovia a sus pies deriva el término Segovia. En el siglo XVI, Garci Ruiz de Castro, primer historiador de la ciudad hace suya la etimología de Jiménez de Rada y años después Diego de Colmenares, el autor de Historia de Segovia, escribe: «Este fortísimo sitio [la roca sobre la que se asienta Segovia], que la naturaleza forma inexpugnable, eligió Hércules, nuestro fundador, para una ciudad, propugnáculo entonces de lo mejor de España. La cual desde estos principios (según entendemos) se nombró Segovia: acaso del antiquísimo vocablo briga, que significa junta de gente».

El poblamiento humano en el entorno de lo que hoy es Segovia se remonta a hace unos 60 000 años, fecha en que ha sido datada la ocupación neandertal del Abrigo del Molino en el valle del Eresma, a tan solo 500 m del emplazamiento del alcázar. Fueron pues, los neandertales, los primeros en ocupar el territorio de lo que con el tiempo se convirtió en la ciudad de Segovia.

Cerca de este abrigo, en la cueva de la Tarascona y en otros emplazamientos al aire libre en el entorno periurbano de Segovia, se localizan evidencias del Calcolítico y la Edad del Bronce. En el lugar que hoy ocupa el alcázar existía un castro celtíbero, del que se conocen algunas evidencias, como su posible foso. Durante la época romana, Segovia pertenecía al convento jurídico de Clunia. En la Hispania visigoda fue sede episcopal de la Iglesia católica, sufragánea de la Archidiócesis de Toledo que comprendía la antigua provincia romana de Cartaginense en la diócesis de Hispania.

Se cree que la ciudad fue abandonada tras la invasión islámica. Tras la conquista de Toledo por Alfonso VI de León, el yerno del rey Alfonso VI, el conde Raimundo de Borgoña, junto con el primer obispo de su reconstituida diócesis, empezó la repoblación de Segovia en 1088[4]​ con cristianos procedentes del norte de la península y de más allá de los Pirineos, dotándola de un amplio concejo cuyas tierras cruzaban la sierra de Guadarrama e incluso la línea del Tajo.

Durante el siglo XII sufrió importantes disturbios en contra de su gobernador, Álvar Fáñez, y posteriormente como parte de las luchas del reinado de Urraca de Castilla. A pesar de estos desórdenes, su situación en las rutas de la trashumancia la convirtió en un importante centro del comercio de la lana y de las manufacturas textiles (cuya existencia está documentada desde el siglo XII). El final de la Edad Media es una época de esplendor, en la que acoge una importante aljama hebrea; sienta las bases de una poderosa industria pañera; desarrolla una espléndida arquitectura gótica y es corte de los reyes de la Casa de Trastámara (ya Alfonso X el Sabio había acondicionado el alcázar como residencia real). Finalmente, en la iglesia de San Miguel de Segovia Isabel la Católica es proclamada reina de Castilla el 13 de diciembre de 1474.

Como todos los centros textiles castellanos, se unió a la sublevación de las comunidades, teniendo una intervención destacada, al mando de Juan Bravo. A pesar de la derrota de las comunidades, el auge económico de la ciudad continuó durante el siglo XVI, llegando en 1594 a 27 000 habitantes. Después, como casi todas las ciudades castellanas, entró en decadencia, de forma que apenas un siglo después, en 1694, sólo contaba con 8000 habitantes.

A principios del siglo XVIII se intentó revitalizar su industria textil, con escaso éxito. En la segunda mitad del siglo, dentro de los impulsos ilustrados de Carlos III, se hace un nuevo intento de revitalización creando la Real Compañía Segoviana de Manufacturas de Lana (1763). Sin embargo, la falta de competitividad de su producción hizo que la corona le retirase su patrocinio (1779). También en 1764 se había inaugurado el Real Colegio de Artillería, la primera academia militar de España, que todavía se encuentra en la ciudad.

En 1808 fue saqueada por las tropas francesas durante la guerra de la Independencia. Durante la primera Guerra Carlista las tropas del pretendiente Carlos de Borbón atacaron sin éxito la ciudad. Durante el siglo XIX y primera mitad del XX, experimentó una recuperación demográfica fruto de una relativa revitalización económica.

El escudo heráldico de la ciudad se representa conforme a la siguiente descripción textual o blasón:

La descripción textual de la bandera es la que sigue:

Segovia se halla situada en el interior de la península ibérica, inmediatamente al norte de la sierra de Guadarrama, en la base de las montañas y al sur de la Submeseta Norte. El centro de la ciudad se encuentra a una altitud de 1002 metros sobre el nivel del mar,[1]​ mientras que la altitud del municipio varía entre los 880 metros en el último tramo en el municipio del río Eresma, en el norte del mismo, y los 1400 metros en el cerro de la Cachiporra, al sur del municipio.[2]​ Esta localidad forma parte de la ruta principal del Camino de Santiago de Madrid.

De acuerdo a la clasificación climática de Köppen se puede considerar el clima de Segovia como de transición entre el tipo Csa (mediterráneo) y el tipo Csb (mediterráneo oceánico). En efecto el clima puede ser de tipo Csa en las zonas bajas del municipio y de tipo Csb en las zonas de mayor altitud, incluso en la parte más alta de la zona urbana.[6]

El clima de Segovia está determinado por su elevada altitud, su proximidad al sistema Central y su alejamiento de la costa; la temperatura anual tiene un promedio de 11,5 °C, con mínimas absolutas en diciembre de −17,0 °C (6 de enero de 1938) y máximas en julio de 39,7 °C (16 de julio de 1920);[7]​ la precipitación anual es de 464 mm anuales, lo que hace de la provincia un rincón húmedo en el contexto de la Meseta. La vegetación predominante en las áreas montañosas es de pino negral, pino piñonero, silvestre, roble, haya, piorno y enebro, dejando paso en la zona sedimentaria a la encina y a las superficies cerealísticas, con paisajes de trigales, rastrojos y barbecheras.

A continuación se muestra una tabla con los valores climatológicos en el periodo de referencia comprendido entre los años 1988 y 2010 en el observatorio de la Aemet de Segovia a 1005 m s. n. m.. Los valores extremos corresponden a los registrados en el observatorio mencionado de Segovia a partir de 1988, pero también a los valores registrados en el antiguo observatorio de la AEMET situado en el Instituto Mariano Quintanilla a 990 m s. n. m. en el periodo 1920-1986.

El crecimiento de la población experimentado a lo largo del siglo XIX se aceleró a partir de 1920: 16 013 habitantes ese año, 33 360 en 1960, 53 237 en 1981. A partir de la década de 1980 el crecimiento se ralentiza notablemente: 55 586 en 2004 y 56 047 en 2007.

Evolución de la población de Segovia desde 1842

Desde la instauración de la democracia tras la muerte de Franco, se han sucedido diez alcaldes en Segovia:[12]


Industria metalúrgica, alimentaria, ya que son famosos los embutidos, de la construcción y sus materiales, de la madera y el mueble y sobre todo es destacable el turismo de esta ciudad.

La ciudad de Segovia posee un gran número de centros de enseñanza primaria y secundaria, el primero de ellos, el Instituto Mariano Quintanilla y el Instituto Andrés Laguna, fundados como uno solo en 1845, han sido declarados bien de interés cultural. Al igual, en Segovia se encuentran cuatro colegios concertados, tres de los cuales son de carácter religioso, que son "Centro Madres Concepcionistas", "Centro Claret" y "Centro Ntra. Sra. de la Fuencisla (Hnos. Maristas)"

Respecto a la enseñanza superior, en Segovia se encontraba el Colegio Universitario "Domingo de Soto", un centro adscrito a la Universidad Complutense de Madrid creado en 1969 por la Obra Social y Cultural de Caja Segovia.[cita requerida] El centro se integró en la Universidad de Valladolid en 2007.[14]​ En este centro podían cursarse las carreras de Derecho, Administración y Dirección de Empresas, Publicidad y Relaciones Públicas e Ingeniería Técnica en Informática de Gestión.

Actualmente se encuentra en Segovia un campus de la Universidad de Valladolid, en el que se pueden cursar carreras como Ingeniería Informática, Derecho, Administración y Dirección de Empresas, Relaciones Laborales, Publicidad, Relaciones Públicas, Turismo y Magisterio.[cita requerida] En la ciudad se encuentra IE University, una universidad privada dedicada principalmente a la escuela de negocios, con un programa de Maestría en Administración de Negocios.

Los hospitales que hay en Segovia son:

Los ambulatorios que hay son el Centro de Salud La Albuera, el Centro de Salud de Santo Tomás y el Centro de Salud de San Lorenzo.

Para acceder a Segovia por carretera puede hacerse desde Madrid por la autopista AP-6 y AP-61, así como por la N-603. Desde Burgos y Madrid por la A-1. Valladolid por la autovía A-601, desde Ávila o Soria por la carretera nacional N-110 o desde Aranda de Duero por la carretera comarcal CL-603.

En 2004, la ciudad de Segovia puso en funcionamiento su nuevo servicio de transportes urbanos, actualizando los trayectos entre los diferentes barrios de la ciudad e incluyendo un servicio nocturno, lo que ha supuesto una importante mejora que sus ciudadanos llevaban reclamando bastante tiempo.

En 2019, se sustituyeron los autobuses del pliego anterior por otros más modernos y se actualizaron algunas de las líneas existentes (5, 7), se desdoblaron recorridos (la línea 8 se desdobló en línea 8 y línea 9) y se eliminaron líneas (14). Así mismo, se mejoraron las frecuencias de paso. La sociedad que gestiona los transportes es Urbanos de Segovia. Tiene doce líneas urbanas diurnas y una nocturna:

Además cuenta con una línea regular de autobuses directos entre Segovia y Madrid, (intercambiador de Moncloa), con una frecuencia de entre 15 y 30 minutos, entre Segovia y Valladolid con frecuencia de entre una y dos horas y entre Segovia y Ávila con 3 servicios diarios por sentido.

Segovia cuenta con una red de transporte Metropolitano que va recorriendo los distintos pueblos de la provincia:

La estación de Segovia forma parte de la línea 53 de Media Distancia, que conecta Madrid, Collado Villalba, Cercedilla y numerosos pueblos del sur de Segovia. Además, varios servicios diarios de la línea C-8 de Cercanías Madrid inician su recorrido en Guadalajara y continúan hacia Segovia.

Desde la estación de Segovia-Guiomar se pueden realizar viajes en Ave a Madrid y Valladolid, País Vasco, Galicia, Cantabria, Asturias, León y Alicante a los que se puede acceder por medio de los trenes Alvia. A Madrid y Valladolid también se puede acceder en trenes Avant, rápidos y más económicos que Ave o Alvia.

En Segovia hay diversos medios de comunicación tanto de ámbito local, como regional y nacional. Algunos de ellos son: La Ocho Segovia (Castilla y León Televisión), Radio Segovia (SER), COPE Segovia, Onda Cero Segovia, Radio Nacional de España, etc. En papel, cabe destacar el diario El Adelantado de Segovia, uno de los más antiguos de España y la edición segoviana de El Norte de Castilla.

En 1985 la ciudad vieja de Segovia y su acueducto fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.[15]​ Dentro del entorno de la ciudad vieja, es decir, el casco antiguo, se levantan diversidad de edificios históricos tanto civiles como religiosos, y no solo católicos, sino también judíos, como el barrio que ocupó esta minoría, que recuerda el paso de las diferentes culturas por la ciudad. Uno de los mejores ejemplos de esa diversidad cultural está representado por la antigua sinagoga, actualmente Iglesia del Corpus, y por el cementerio judío situado en “El Pinarillo”, con su centro de interpretación en el palacio del judío más importante de las aljamas españolas, el contador mayor Meir Melamed, yerno y sucesor de Abraham Seneor, rabino mayor del Reino de Castilla, Melamed tras convertirse al cristianismo bajo el nombre de Fernán Núñez Coronel, fue regidor de la ciudad y ocupó importantes cargos en el reino.

Dentro de sus monumentos destacan:

El acueducto de Segovia, localizado en la emblemática plaza del Azoguejo, es el símbolo distintivo de la ciudad;[16]​ se desconoce la fecha de su construcción, que pudo llevarse a cabo a finales del siglo I o principios del siglo II,[17]​ y se trata de la obra de ingeniería civil romana más importante de España.[16]​ Fue realizado con unos 25 000 sillares de granito unidos sin ningún tipo de argamasa, tiene una longitud de 818 metros en su parte más visible; aunque no hay que olvidar que su recorrido total es de unos 15 km desde la presa de captación próximo al embalse de Puente Alta. Consta de más de 170 arcos y su parte más alta mide 29 metros, medida que alcanza en el Azoguejo, su zona más visitada.[17]

El alcázar de Segovia, palacio real situado en lo alto de una roca entre los ríos Eresma y Clamores, aparece documentado por primera vez en 1122, aunque es posible que existiese en época anterior. Fue una de las residencias favoritas de los reyes de Castilla, construido en la transición del románico al gótico, y en el que destaca la decoración mudéjar de sus amplios salones. El edificio se articula a través de dos patios y posee dos torres, la del Homenaje y la de Juan II. Fue residencia favorita de Alfonso X el Sabio y de Enrique IV, y de él partió Isabel la Católica para ser proclamada reina de Castilla en la plaza mayor. Devastado por un incendio en 1862, fue posteriormente reconstruido. Alberga en la actualidad el Archivo General Militar de Segovia y el museo del Real Colegio de Artillería, gestionado por el Patronato del Alcázar.[18]

El monasterio de San Antonio el Real era el antiguo pabellón de caza de Enrique IV y más tarde se convirtió en convento. Son únicos sus techos artesonados de estilo mudéjar que datan todos de 1455, son todos de época (al contrario de los techos del Alcázar de Segovia que fueron destruidos durante el incendio de 1862 y reconstruidos a principios del siglo XX). La iglesia presenta un techo mudéjar y el claustro (ahora convertido en museo) presenta otros ejemplos de techos mudéjares de técnica nazarí. Diez monjas siguen viviendo en el convento.

La catedral de Santa María es la última catedral gótica que se construyó en España. Está considerada como la obra maestra del gótico vasco-castellano y se la conoce como “La Dama de las Catedrales”. Se trata de la tercera catedral de la ciudad, y conserva el claustro de la segunda, ubicada frente al alcázar y destruida durante la Guerra de las Comunidades en 1520. En sus obras trabajaron Juan y Rodrigo Gil de Hontañón, y otros maestros de la arquitectura española. Fue consagrada en 1768 y tiene unas dimensiones de 105 metros de largo, 50 de ancho y 33 de altura en la nave central; consta de 18 capillas y dispone de tres puertas de acceso: la del Perdón, la de San Frutos y la de San Geroteo, primer obispo de la diócesis.[19]

Las murallas de Segovia ya existían cuando Alfonso VI de León arrebató la ciudad a los árabes, quien mandó ampliarla llegando a tener un perímetro de 3 kilómetros, ochenta torres, cinco puertas y varios postigos. Su construcción se realizó principalmente con sillares de granito, aunque también se reutilizaron lápidas de la necrópolis romana. La muralla recorre el casco antiguo, y en la actualidad conserva tres puertas: San Cebrián, de gran austeridad; Santiago, de aspecto mudéjar; y San Andrés, puerta de acceso a la judería; y los postigos del Consuelo, de San Juan, del Sol y de la Luna.[20]

Catedral de Santa María

Murallas en la judería

Alcázar de Segovia

Acueducto de Segovia

Claustro de la catedral

La ciudad conserva un importante conjunto de iglesias románicas tanto de piedra como de ladrillo, donde se destacan: la iglesia de San Esteban, la iglesia de San Millán, la iglesia de San Martín, la iglesia de la Santísima Trinidad, la iglesia de San Andrés, la iglesia de San Clemente, la iglesia de los Santos Justo y Pastor, la iglesia de la Vera Cruz y la iglesia de San Salvador, entre otras.

La ciudad de Segovia conserva diversos monasterios y conventos aún activos con vida religiosa de clausura: el monasterio de Santa María del Parral con los últimos monjes en toda España de la orden de San Jerónimo; el monasterio de la Humilde Encarnación con las monjas de la orden de San Agustín; el monasterio de la Inmaculada Concepción con las monjas concepcionistas franciscanas; el monasterio de San Vicente el Real con las monjas de la orden del Císter; el monasterio de San Antonio el Real con las hermanas clarisas de la orden de Santa Clara; el convento de San Juan de la Cruz con los frailes de la carmelitas descalzos; el convento de San José con las monjas carmelitas descalzas de clausura; el convento del Corpus Christi con las hermanas clarisas de la orden de Santa Clara; el convento de Santo Domingo el Real con las monjas o madres dominicas de clausura; y el convento de San Juan de Dios con las hermanas franciscanas de la tercera orden de San Francisco. También cuenta con restos de conventos desaparecidos en la actualidad como el convento de San Agustín o el convento de San Francisco.

Entre los representantes de la arquitectura civil segoviana puede citarse el palacete castellano Ayala Berganza de finales del siglo XV, declarado Monumento Histórico-Artístico. Debido a un asesinato múltiple sucedido a finales del siglo XIX es conocido por los segovianos como "la casa del crimen".

La ciudad cuenta con numerosos palacios medievales con fachadas, portadas, patios de columnas, escudos y torreones. Se pueden destacar diversas portadas en la calle Daoíz, la Casa del Sello en la calle San Francisco, la Casa-Museo del Torreón de Lozoya en la plaza de San Martín, la Casa de Juan Bravo, la Casa del Conde Alpuente (Fomento), la Casa de los Picos y otras de la Calle Real, la casa de Diego de Rueda (o de don Álvaro de Luna). Dentro de la arquitectura del siglo XVI destacan el palacio episcopal (antes de los Salcedo) y el palacio del Marqués del Arco. La Casa de la Moneda sería el edificio industrial más antiguo de Europa; fue rehabilitada y abierta al público en 2011.[21]

La arquitectura civil tradicional se caracteriza por un estilo propio de tejados segovianos de teja, con la típica decoración de esgrafiados en las fachadas.

Los jardines del Alcázar se levantan en la explanada donde se encontraba la antigua catedral y el palacio episcopal, y comenzaron a crearse con motivo del matrimonio en el alcázar de Felipe II con Ana de Austria en 1570, retirando las ruinas que aún persistían, aunque no se llevó a cabo por completo hasta la visita de Fernando VII en el siglo XIX. Entre 1816 y 1817 comenzaron a plantarse los primeros árboles, y se cerraron con la verja que existe actualmente. Fueron arrasados por el incendio sufrido en el alcázar en 1862, y nuevamente recuperados en 1882.

La plaza de la Merced fue el primer jardín público llevado a cabo por el ayuntamiento dentro del recinto amurallado y en la actualidad es uno de los mejores y más bellos de la ciudad. Debe su nombre al antiguo convento de frailes mercedarios que se ubicaba en el mismo lugar y comenzó a realizarse a mediados del siglo XIX con la plantación de árboles y la instalación de una fuente, sustituida posteriormente por la actual, más amplia y de aspecto señorial; dispone de zona infantil.

El paseo del Salón es uno de los más antiguos jardines de la ciudad, pues fue creado en 1786 por la Sociedad Económica de Amigos del País de Segovia, y dos años después se comenzó la plantación de árboles. En 1846 se instalaron diversas fuentes y volvió a replantarse de diferentes especies. En la actualidad y debido a la presión política este bello parque se encuentra en peligro ante el proyecto de realización de un aparcamiento subterráneo bajo el mismo. Dicho aparcamiento se considera injustificable desde el punto de vista de la UNESCO.

Los jardinillos de San Roque, situados junto al denominado "Paseo Nuevo" fueron abiertos al público en 1872, aunque ya diez años antes se ubicó una fuente pública en ellos. En 1943 fueron el lugar donde se ubicó un pabellón dedicado a la Feria de Muestras, edificio que aún se conserva y constituye uno de los elementos característicos de los jardines. El jardín de los Cañuelos es un pequeño jardín que se encuentra situado frente al colegio de los Padres Misioneros, antiguo convento de San Gabriel. Los jardines de los Huertos reciben su nombre por ocupar las huertas de un convento de frailes premostratenses. Tras la supresión del convento en 1836 con las primeras leyes desamortizadoras, la ciudad reclamó la propiedad del terreno, hecho que se produjo en 1897. En 1901 comenzó la plantación de árboles y la estructuración de los jardines, que ha sido rehabilitada paulatinamente hasta nuestros días.

Otros espacios verdes o ajardinados son la alameda del Eresma, la alameda de la Fuencisla, el jardín de Fromkes, el jardín de la plaza del Conde Alpuente, el jardín de la plaza de Colmenares, el jardín de San Agustín, el parque de la Albuera, el parque de la Dehesa, el Pinarillo de la Cuesta de los Hoyos, el Valle del Clamores y el Romeral de San Marcos.

La escultura urbana en Segovia está protagonizada por obras que representan a ilustres personajes vinculados a la ciudad, a los que se ha querido rendir homenaje de esta manera, aunque también podemos encontrar diversas imágenes de tipo religioso. Una de las esculturas más emblemáticas de la ciudad es la loba capitolina, copia de la escultura Luperca que se conserva en el Museo Capitolino de Roma, que la obsequió a la ciudad en 1974 durante los actos de celebración del bimilenario del acueducto.[22]

En la plaza de la Merced podía contemplarse hasta hace unas décadas un monumento dedicado al ceramista Daniel Zuloaga, obra de Emiliano Barral en 1924, luego trasladado a la plaza de Colmenares. También del taller de Barral es el busto de Antonio Machado (que vivió y trabajó en Segovia entre 1919 y 1932), que preside —con la misma modestia que caracterizó al poeta— un rincón del pequeño jardín de su casa museo. En memoria de Rubén Darío y donado por la República de Nicaragua a la ciudad en 1973, puede verse en la plaza de la Merced, frente a la iglesia de San Andrés, otro busto, obra del escultor Santiago de Santiago.[23]​ Relacionado con las letras es también el busto del poeta José Rodao, obra del escultor segoviano Aniceto Marinas, que desde 1960 se encuentra en el Paseo del Salón, procedente de la plaza de los Huertos donde fue instalado en 1927.

Personajes religiosos como Domingo de Soto, Pío XII, San Antonio María Claret o San Juan de la Cruz tienen su espacio dentro de la escultura urbana de la ciudad, la primera obra de Ortega y el resto de José María Moro, escultor próspero en Segovia a quien también se debe el monumento a la Juventud ubicado en la plaza del conde de Cheste. También otros maestros que homenajearon con su obra a algunos paisanos han sido a la vez reconocidos en alguna calle o plaza de la ciudad, como es el caso de Aniceto Marinas, a quien dedicó un monumento en 1943 su amigo y compañero Mariano Benlliure.[22]

En el campo de las armas encontramos el monumento a Daoíz y Velarde, obra de Aniceto Marinas. Del mismo autor es la escultura al comunero Juan Bravo, realizada en 1921 y ubicada en pleno centro de la ciudad, en la plaza de Medina del Campo (conocida popularmente como de las Sirenas), nombre que recibe de las sirenas al estilo griego, mujeres aladas, que aparecen en los capiteles de la iglesia de San Martín. Hay quien piensa erróneamente que las dos esfinges que rematan la escalinata y representan a estos seres mitológicos, pero no, son simples esfinges realizadas por Francisco Bellver en 1852. Otras esculturas en la ciudad son las dedicadas al médico Andrés Laguna por el segoviano Florentino Trapero y ubicada en plaza de los Huertos, el busto de Lope de la Calle Martín, presidente de la Diputación provincial que realizó Emiliano Barral y que puede contemplarse en la plaza de San Facundo o el monumento “El Favorito”, obra de Toribio García de Andrés a principios del siglo XX.[22]

Además de esta serie de monumentos y esculturas, se esconden el algunos rincones de la ciudad otras imágenes de carácter religioso que también merecen mención. La más significativa de ellas es la Virgen del Acueducto, ubicada en la hornacina central que el monumento presenta desde la plaza del Azoguejo y que ya se encontraba en ella en el siglo XVI, como recuerda Colmenares en su historia de Segovia. Al elenco de vírgenes pertenecen también la de la Fuencisla en la calle Velarde, la de los Remedios en la puerta de San Juan, la del Socorro en la puerta de San Andrés o la del Carmen en la calle de su nombre, entre otras.[22]

Anualmente, cada mes de septiembre, se celebra en la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce el Seminario de Historia Medieval organizado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia.[28]

En lo relativo a festivales artísticos, se celebran Titirimundi, HAY festival, Semana de Música Sacra, la Muestra de Cine Europeo de Segovia (MUCES), Folk Segovia, Festival de Segovia, Festival Internacional de Danzas de la ESTEVA y la Carrera del Pavo.

En cuanto a itinerarios culturales, el Camino de Santiago de Madrid comienza en la ciudad que le da nombre y en sentido noroccidental, conduce a los peregrinos hacia Sahagún pasando por Segovia, donde se juntan con los que se dirigen a Santiago por el Camino Francés. Las Huellas de Santa Teresa son una ruta de peregrinación, turística, cultural y patrimonial que reúne las diecisiete ciudades donde santa Teresa de Jesús dejó su "huella" en forma de fundaciones.[29]​ La ruta no tiene un orden establecido o un tiempo limitado ya que cada peregrino o visitante puede realizarla cómo y en el tiempo que desee.

Las tierras de la provincia aportan diversos productos, comenzando por el alimento más popular, el pan, o la leche, base de los quesos de la provincia de Segovia. El tierno lechazo asado o el cochinillo son parte de la oferta de carnes de los restaurantes de la capital, completada por los diversos productos obtenidos de la matanza del cerdo, ritual este que todavía se celebra en los pueblos de la provincia durante los meses más fríos.

Entre los postres pueden encontrarse rosquillas, soplillos, florones, hojuelas, tortas y, sobre todo, el ponche segoviano, de cremoso interior y tostada apariencia. Entre los vinos existen algunos producidos en la provincia como los Blancos de Nieva o los Tintos de Valtiendas.

Actualmente se encuentra en 3ª División Nacional de Fútbol la Gimnástica Segoviana. También cabe destacar el fútbol sala en esta ciudad donde Caja Segovia FS llegó a ser campeón del mundo en el 2000. Actualmente sigue jugando en la 1.ª División de Fútbol Sala bajo el nombre de Segovia Futsal. En cuanto a deportes minoritarios, Segovia tiene gran tradición en atletismo, ciclismo y en los últimos años en triatlón, siendo actualmente el club Triatlón Segovia 2016 uno de los mejores equipos de triatlón de España.

El 25 de diciembre de cada año se disputa la tradicional Carrera del Pavo. El 18 de marzo de 2007 se celebró la 1.ª Media Maratón de Segovia, en la que participaron unos 1450 atletas. La carrera tuvo gran éxito y se espera celebrar muchas ediciones. De momento son ya 13 las ediciones celebradas, habiendo finalizado 2202 corredores la última edición (2019).[30]

Según su página web[34]​ sólo estaría hermanada con los municipios españoles de San Bartolomé de Tirajana (1996) y Navalcarnero (1999) y la coreana de Kangdong Gu, Seúl (2001).



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