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Ciudadanos (partido político)



Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía[nota 4]​ (Cs; anteriormente, C's),[16][17]​ o simplemente Ciudadanos, es un partido político liberal español fundado en 2006 en Barcelona, con germen en la plataforma cívica Ciutadans de Catalunya. Es actualmente un partido de ámbito nacional, con representación en el Parlamento Europeo,[18]​ el Senado y el Congreso de los Diputados,[19]​ diversos parlamentos autonómicos[20][21]​ y numerosos ayuntamientos.[22]

Actualmente Ciudadanos participa en las coaliciones de gobiernos municipales como el de la capital de España, Madrid. Forma parte de la oposición al gobierno de Pedro Sánchez.[23]

Ciudadanos nació a partir de la plataforma cívica Ciutadans de Catalunya, creada el 7 de junio de 2005 en Barcelona por un grupo de quince intelectuales, profesores universitarios y profesionales de diversos campos.[nota 5]​ El día 21 de ese mismo mes presentaron en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona un manifiesto denominado Por la creación de un nuevo partido político en Cataluña, que también se presentó en Bilbao y en Madrid, en el que se comprometían a impulsar la constitución de una nueva fuerza política de ámbito catalán.[24]​ Se declararon opuestos a lo que consideraban como la imposición del nacionalismo catalán desde diversos ámbitos del poder en Cataluña, lo que calificaron como «nacionalismo obligatorio».

El acto de presentación del proceso constituyente del nuevo partido tuvo lugar el 4 de marzo de 2006, en el teatro Tívoli de Barcelona, con la presencia y apoyo de diversas personalidades del ámbito de la cultura, educación y política.[25]​ Durante la campaña de Ciutadans de Catalunya para el referéndum de aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía, el 5 de junio de 2006, Arcadi Espada y otros miembros de la plataforma fueron agredidos por un grupo de independentistas catalanes.[26]​ Pese a que los Mozos de Escuadra —acusados de pasividad por el agredido—[27]​ desmintieron la agresión en un primer momento,[28]​ todos los grupos políticos la condenaron. La periodista y subdirectora del diario El Mundo, Victoria Prego, fue testigo de todo ello y lo plasmó en dos artículos.[29][30]​ La plataforma formalizó una denuncia ante los juzgados de Gerona[31]​ y, a propuesta del Partido Popular, el pleno del Congreso de los Diputados aprobó de forma unánime un día después una declaración institucional para condenar la agresión de la que fue objeto.[32]

El proceso de creación del partido culminó en un congreso fundacional, celebrado en Bellaterra los días 8 y 9 de julio de 2006 con la participación de 350 delegados procedentes de las aproximadamente cincuenta agrupaciones territoriales y sectoriales de la organización,[24]​ donde se definió la organización y estructura interna, se eligieron los órganos representativos, se aprobó el cuerpo ideológico que definía al nuevo partido en ese momento, el ámbito de actuación y el nuevo nombre con el que concurriría a las elecciones al Parlamento de Cataluña, celebradas el 1 de noviembre del mismo año. El congreso fundacional eligió como presidente a Albert Rivera, un abogado de veintiséis años y como secretario general a Antonio Robles, ambos al frente de un Comité Ejecutivo de quince miembros.[33]

El nuevo partido decidió denominarse Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía, en castellano, con el fin de reafirmar que su ámbito de actuación es el de toda España,[34]​ si bien en las comunidades autónomas con más de una lengua oficial se usa indistintamente el nombre en ambos idiomas oficiales. Con posterioridad, Albert Rivera afirmó que escogieron la palabra «ciudadanos» como nombre del partido porque les gustaría ser «ciudadanos del mundo».[35]

Tras el proceso constituyente, Ciudadanos se centró en movilizar para las elecciones al Parlamento catalán de ese mismo año el voto útil de muchos abstencionistas y desengañados con las cinco formaciones —Convergència i Unió, Partido de los Socialistas de Cataluña, Esquerra Republicana de Catalunya, Partido Popular e Iniciativa per Catalunya Verds-Esquerra Unida i Alternativa— con representación en ese momento. Sus expectativas estaban en entrar en la cámara autonómica y continuar creciendo sin pactar ninguna alianza de intereses con un partido nacionalista.[36]

El día 16 de septiembre de 2006, Ciudadanos presentó su candidatura a las elecciones autonómicas del 1 de noviembre en el Palacio de la Música Catalana. Ante los 2000 simpatizantes que llenaron el Palacio se presentaron los candidatos por cada provincia, y un cartel de campaña, que mostraba al candidato Albert Rivera desnudo.[37]

Finalmente, el partido obtuvo tres escaños y un total de 89 840 votos en toda Cataluña, convirtiéndose así en la sexta fuerza política del Parlamento de Cataluña. Los elegidos a ocupar los tres escaños, todos por la circunscripción electoral de Barcelona, fueron Albert Rivera, José Domingo, y Antonio Robles.[38]


El programa del partido rehuía cualquier posicionamiento para favorecer a los posibles candidatos a la presidencia de la Generalidad, Artur Mas o José Montilla. Albert Rivera destacó que el partido actuaría solo en cuestiones que preocuparan y afectaran a los ciudadanos catalanes, lejos de cualquier rivalidad o competición por el poder por parte de los grandes partidos como CiU o PSC, los más votados en los comicios de 2006. El 24 de noviembre de 2006, durante la sesión de investidura de Montilla como presidente, Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía votó en contra.[39]

Tras los comicios catalanes, la formación estudió expandirse a otras comunidades autónomas.[40]​ El partido se presentó a las elecciones municipales del 27 de mayo de 2007, dando libertad a sus agrupaciones para decidir si presentaban o no candidaturas.[41]​ Como resultado, Ciudadanos las presentó en diversos municipios catalanes, incluidas las cuatro capitales de provincia, y fuera del ámbito autonómico, en Alicante y Salamanca. Para dichas, candidaturas se escogieron candidatos sin experiencia política previa. En los demás lugares del país donde el partido no se presentó, Ciudadanos pidió el voto en blanco mediante un comunicado oficial.[42]

Durante la campaña, se dieron incidentes puntuales, como el boicot a un acto de la candidatura de Barcelona en los que estaban presentes su candidata Esperanza García y el catedrático Francesc de Carreras.[43]​ Aparte, Ciudadanos denunció un supuesto apagón informativo al que se le sometió desde los medios de comunicación catalanes, tanto públicos como privados, durante la campaña electoral.

En mayo de 2007 Ciudadanos envió una carta al presidente del Parlamento Europeo denunciando la actitud del Partido de los Socialistas de Cataluña. Dicho partido había sancionado a varios de sus militantes por haber mantenido contactos con ¡Basta Ya!, un colectivo galardonado en 2001 con el Premio Sájarov del Parlamento Europeo a la defensa los derechos humanos y las libertades fundamentales, y calificado por el PSC de «grupúsculo de extrema derecha». Ciudadanos calificó tal comportamiento como «impropio de un partido democrático» y que habría «deshonrado públicamente» al Parlamento.[44]

Ciudadanos preveía conseguir entre 30 y 35 concejales y una alcaldía;[45]​ pero, sin embargo, en Cataluña obtuvieron 67 315 votos y 13 concejales —ocho en la provincia de Barcelona (Castelldefels, Gavá, Montornés del Vallés, San Andrés de la Barca, San Baudilio de Llobregat, San Pedro de Vilamajor, Viladecans y Vilanova del Camí)[46]​ y cinco en la de Lérida (los cinco ediles de Gimenells i el Pla de la Font)—.[47]​ Fuera de Cataluña, obtuvieron 2048 votos (1,41 %) en Alicante y 1859 (2,28 %) en Salamanca, sin obtener representación en ambos consistorios.

Los días 30 de junio y 1 de julio, se celebró la segunda Asamblea General, tal y como estipulaban sus estatutos. El primer día fueron rechazados por la Asamblea los informes presentados por la Ejecutiva y el Consejo General. Solo se aprobó el presentado por la Comisión de Garantías.[48]​ Como parte de los estatutos, fue aprobado un sistema de listas abiertas puras, sin limitación de voto[49]​ para la elección del Comité Ejecutivo. También el establecimiento de elecciones primarias para la elaboración de listas electorales y la reducción a cinco del número de miembros del Comité Ejecutivo presentes en el Consejo General, entre otras reformas.

En el ideario fue aprobada la denominada Enmienda Carreras,[50]​ a la totalidad del texto, realizada por Francesc de Carreras y apoyada por Albert Rivera y su entorno. En el prólogo del nuevo ideario se menciona, como uno de los factores que provocaron el nacimiento de Ciudadanos, «el vacío de representación que existía en el espacio electoral de centroizquierda no nacionalista». Esta frase desató la polémica en el congreso, ya que hasta entonces el partido se había denominado como transversal a toda ideología. La aprobación de tal ideario acabó provocando la baja del partido de gran parte de los militantes situados ideológicamente más a la derecha o contrarios a alinearse en el eje izquierda-derecha, así como la mayor parte de los miembros de la lista derrotada en la elección para el Comité Ejecutivo, encabezada por el profesor de ciencias políticas de la Universidad de Barcelona Luis Bouza-Brey, que solo alcanzó uno de los 20 puestos en disputa.

Ciudadanos comenzó en noviembre y diciembre de 2007, respectivamente, dos procesos simultáneos para las elecciones generales del 9 de marzo de 2008: la elaboración de su programa electoral y la elección de sus candidatos. En el proceso de elaboración del programa electoral pudieron formular propuestas sus agrupaciones, sus afiliados individualmente y cualquier cibernauta desde la página web. Para la elección de candidatos se estableció un sistema de elecciones primarias para cada circunscripción. Ambos procesos culminaron en enero de 2008 con la publicación en su página web de su programa electoral[51]​ y la proclamación de candidatos, Fernando Landecho por Madrid y Albert Rivera por Barcelona.[52][53]

Finalmente Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía presentó listas al Congreso de los Diputados en las 52 circunscripciones españolas, declarando que tenían sus mayores expectativas electorales en las de la capital y la ciudad condal.[54]​ Sin embargo, los resultados electorales estuvieron en línea con las encuestas, que en su práctica totalidad no recogían la posibilidad de obtener representación parlamentaria. Ciudadanos obtuvo 45 750 votos en toda el territorio nacional (0,18 %).[55]​ Asimismo, Ciudadanos se presentó también a las elecciones al Parlamento de Andalucía, obteniendo 6024 votos (el 0,13 % del total).[56]

En el año 2008, el partido constituyó la fundación Tribuna Cívica, inscrita en el Registro de Fundaciones, y con domicilio social en Madrid.

El periódico catalán Ara publicó que Ciudadanos tenía una fundación y que esta no había sido fiscalizada por la Sindicatura de Cuentas de Cataluña.[57]​ Sin embargo, desde la formación informaron que se remitió a la Sindicatura una carta explicando que la única fundación vinculada a Ciudadanos no estaba registrada en los archivos de la Generalidad sino en los del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, al tener su ámbito de actuación en toda España y, que por tanto, debía ser fiscalizada por el Tribunal de Cuentas. También indicaron que la fundación no había recibido nunca ni dinero público ni donaciones.[58]​ A pesar de ello, Ciudadanos remitió voluntariamente las cuentas a la Sindicatura de Cuentas[59]​ y las publicó en la página web del partido.[60]

Los primeros movimientos de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía consistieron en el anuncio de que había invitado a Unión Progreso y Democracia a concurrir juntos a las elecciones europeas, oferta que fue rechazada.[61]​ Más tarde hicieron público que se presentarían a las elecciones europeas dentro de una coalición de partidos locales y regionales de toda España.[62]​ Asimismo, anunciaron que su candidato sería su secretario de relaciones institucionales, José Manuel Villegas.[63]

Posteriormente a este acuerdo, cuya candidatura recibió el nombre de Ciudadanos de España, llegó a un acuerdo con el partido europeo Libertas, una organización paneuropea promovida por el irlandés Declan Ganley, que lideró en su país la oposición al Tratado de Lisboa. Además, se anunció que el cabeza de lista sería Miguel Durán, expresidente de la ONCE y Telecinco, pasando José Manuel Villegas al segundo puesto de la lista. Este acuerdo, sin embargo, fue polémico en el seno del partido —por la adscripción ultraconservadora de Libertas y por llevarse a cabo para obtener financiación de su polémico presidente—[64][65][66]​ propiciando, entre otros efectos, el abandono de dos de los tres diputados que Ciudadanos tenía en el Parlamento de Cataluña, Antonio Robles y José Domingo, que no aceptaron la decisión adoptada por mayoría absoluta del Consejo General del partido de concurrir a las elecciones europeas[67][68]​ e intentaron destituir a Albert Rivera como portavoz del grupo mixto.[69]

Finalmente, la candidatura obtuvo 22 903 votos, sin lograr representación en la Eurocámara.[70]​ Antonio Robles marchó a Unión Progreso y Democracia, abandonando su escaño, mientras que José Domingo continuó ocupando el escaño ganado por Cs, pese a haber abandonado el partido. El escaño de Robles fue ocupado por Carmen de Rivera.[71]

El 31 de octubre de 2009, en el Teatro Villarroel de Barcelona, se presentó el manifiesto Cataluña somos todos,[72]​ que defendía la pluralidad de Cataluña frente a una visión nacionalista de la misma. El texto fue apoyado por numerosas personalidades como Pablo Castellano, exdirigiente histórico del PSOE, Francesc de Carreras, catedrático de Derecho constitucional por la Autónoma de Barcelona, Iñaki Ezkerra, escritor y fundador del Foro de Ermua, Mikel Buesa, catedrático de Economía y expresidente del Foro de Ermua, o Juan Carlos Girauta, periodista.[73]

Tras un proceso de primarias dentro del partido, Albert Rivera fue confirmado como candidato a la presidencia de la Generalidad de Cataluña, para las elecciones catalanas convocadas para el 28 de noviembre de 2010.[74]​ El partido propuso reformar la actual ley electoral catalana.

El partido se posicionó en contra de la iniciativa legislativa popular que pretendía prohibir de las corridas de toros en Cataluña, por considerar que se estaba ante un atentado contra la libertad individual de las personas, tratándose, argumentaron, más de una discusión identitaria que de defensa de los derechos de los animales.[75]

Con motivo de la celebración del Día de Cataluña, la formación promovió la campaña «Vamos a contar diadas»,[76]​ mediante la cual se pretendió difundir la que consideran la verdad histórica de los hechos acaecidos durante la Guerra de Sucesión Española, conmemorados en esta festividad. En anteriores fechas ya se habían realizado actos coincidiendo con dicha celebración,[77]​ como la conferencia pronunciada en 2007 por Fernando García de Cortázar[78]​ o en 2006 por el historiador Gabriel Jackson.

Ya en campaña para las autonómicas catalanas, el partido encargó el himno musical de campaña al pinchadiscos Victor Ark.[79]​ Finalmente, Ciudadanos aumentó su apoyo electoral hasta los 106 142 votos (3,4 %), revalidando sus tres diputados conseguidos en 2006.

El partido instó al debate de la reforma de la ley hipotecaria española, con el objetivo de establecer que la dación en pago, entregando el inmueble hipotecado, extinga la hipoteca.[80][81]​ Dentro de los candidatos para las elecciones municipales de 2011, destacó la candidatura del portavoz del partido y diputado en el Parlamento autonómico de Cataluña, Jordi Cañas, como alcaldable para Barcelona y de Víctor Domingo, presidente de la asociación de internautas, para la Asamblea de Madrid, en tándem con Miguel Ángel Sánchez Domínguez, para el Ayuntamiento de la capital de España.

Finalmente, Ciudadanos consiguió mantener parte de sus concejales de Cataluña y representación, por primera vez, en municipios de fuera de la comunidad autónoma catalana, como Molina de Segura, en la Región de Murcia, o Villanueva del Pardillo, en la Comunidad de Madrid, entre otros.[82]​ A la vista de las elecciones generales de 2011, Ciudadanos propuso por cuarta vez sumar con Unión Progreso y Democracia,[83][84]​ siendo rechazada por el partido de Rosa Díez.[85]​ Como consecuencia, la formación decidió no presentarse para no dividir el voto.

El tercer cónclave de la formación se celebró los días 29 y 30 de octubre de 2011 en el Hotel Hesperia Tower de Hospitalet de Llobregat, como consecuencia de la finalización del anterior mandato. En este congreso Albert Rivera volvió a ser elegido como presidente con una amplia mayoría del 72% de los votos frente a Mario Ruíz Vegar y se decidió centrar los esfuerzos del partido en las elecciones catalanas y en los municipios donde ya se había obtenido representación, ante el fracaso en otras citas electorales. Además se consolidaron algunos de los principios del partido como la defensa de los derechos individuales, de los derechos sociales y del estado del bienestar, del Estado de las autonomías y de la unidad europea, de la democracia y regeneración de la vida política y la potenciación de la economía productiva y el empleo.

De cara a los comicios catalanes del 25 de noviembre de 2012, Ciudadanos vuelve a presentar como candidato a la presidencia de la Generalidad a Rivera, tras un proceso de elecciones primarias.[86]​ El lema de campaña electoral, «Mejor unidos», fue presentado en una sala del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona el 12 de octubre.[87]​ Para dichas elecciones, el partido cuenta con el apoyo público del dramaturgo Albert Boadella, los escritores Félix Ovejero, Arcadi Espada y Javier Nart —este último, candidato del partido a su vez—, los periodistas Juan Carlos Girauta, Alejandra Alloza, Tomás Guasch, Anthony Tóffoli y César Cabo, el tertuliano Carlos Navarro, el empresario y expresidente del Real Club Deportivo Espanyol Ferran Martorell, así como el exdirigente del PSC, tertuliando deportivo y presidente del Centre d'Esports L'Hospitalet, Miguel García del Valle o la exportavoz del PP, Carina Mejías —estos dos, últimos candidatos del partido a su vez—.[88]

También mostró su apoyo el exministro del Interior del gobierno socialista de Felipe González, Antoni Asunción.[89]​ Durante la campaña electoral, José Bono, exministro de Defensa socialista y expresidente del Congreso, también mostró su simpatía hacia el partido,[90]​ al igual que lo hizo el expresidente de la Comunidad de Madrid Joaquín Leguina o el periodista y locutor Javier Cárdenas.[91]​ A su vez, otros exdirigentes y exmiembros del PSC, PP y UPyD anunciaron su apoyo a Cs, algunos de ellos afiliándose.

El 27 de octubre, Ciudadanos presentó su vídeo de campaña electoral.[92]​ El inicio de campaña se realizó en la Plaza de España, que dejó lugar a su cartel electoral con el lema «Mejor unidos», bajo la música de Pink Floyd The Wall.[93]​ Durante la campaña, Ciudadanos rescató unos escritos de Jordi Pujol que obligaron al expresidente de la Generalidad a pedir disculpas.[94][95]​ Asimismo, en plena campaña, el partido, en un acto en Madrid arropado por Javier Nart, Albert Boadella, Arcadi Espada, Félix Ovejero y el propio Albert Rivera, presentó un vídeo donde diferentes personalidades salían recitando la letra realizada por Joaquín Sabina para el himno nacional español.[96]

Finalmente, obtuvo 274 925 votos (7,58 %) y nueve diputados —Albert Rivera, Carina Mejías Sánchez, Inés Arrimadas García, José Manuel Villegas Pérez, Carmen de Rivera Pla, Carlos Carrizosa Torres, José María Espejo-Saavedra Conesa, Carme Pérez Martínez y Matías Alonso Ruiz—, aumentando en seis escaños su representación y triplicando sus votos, siendo junto a Esquerra Republicana de Catalunya el partido con mayor crecimiento en estas elecciones.[97]

En enero de 2014 se conoció que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) investigaba al diputado de Cs, Jordi Cañas, en el Parlamento Catalán por estar presuntamente implicado en un fraude ocurrido en el año 2005, antes de fundarse Ciudadanos.[98]​ Ante tal situación, Jordi Cañas abandonó su cargo como portavoz del grupo parlamentario[99]​ así como su acta de diputado.[100][101]​ Sin embargo, en noviembre de 2014, Carlos Girauta lo contrató como asesor en el Parlamento Europeo.[102]​ Ciudadanos justificó esta decisión aduciendo que Jordi Cañas no estaba imputado por corrupción política, sino por un delito previo a su etapa como diputado.[103]

El 2 de febrero de 2014, el Consejo General aprobó la participación en solitario de Cs a las elecciones europeas de ese año,[104]​ Tras un proceso de primarias para elegir a los candidatos, donde concurrieron un total de 27 personas, entre ellos independientes,[105]​ fueron elegidos Javier Nart, Juan Carlos Girauta y Carolina Punset,[106]​ líder del partido ecologista Ciudadanos por Altea.[107]​ El acto de presentación de la candidatura tuvo lugar el 22 de marzo en el Hotel Auditorium de Madrid ante más de mil personas.[108]

En las elecciones europeas de 2014, la candidatura encabezada por Javier Nart fue la novena fuerza política más votada, obteniendo dos eurodiputados que se integraron en el grupo de ALDE[109][110]​ y consiguiendo un total de 497 146 votos (3,16 %) en toda España, de los cuales 157 948 votos (6,28 %, sexta fuerza política) fueron en Cataluña y 106 807 votos (4,81 %, sexta fuerza política) en la Comunidad de Madrid.[111]​ Extrapolando esos resultados al Congreso de los Diputados, Ciudadanos habría conseguido cuatro diputados.[112]

La Sindicatura de Cuentas sostenía en el informe Rendición de cuentas de los partidos políticos y de las asociaciones y fundaciones vinculadas, ejercicio 2013 que dos fundaciones vinculadas a Ciudadanos, Egara Cívica y Associació Catalunya Constitucional, no presentaron sus cuentas, y que una tercera, Tribuna Cívica, no reportó su auditoría. Además, afirmaba que Cs fue el único partido que no había facilitado información sobre sus subvenciones y donaciones ni sobre sus créditos y la Sindicatura de Cuentas no duda de que los tenía.[113]​ Un año antes multó a Cs con 450 euros por no identificar adecuadamente el origen de unos fondos en la contabilidad de la campaña electoral de las elecciones autonómicas en Cataluña de 2012.[114][115]

Como parte de su estrategia de implantación nacional, el partido selló alianzas con diversos partidos menores. Las formaciones Centro Democrático Liberal,[116]Unión del Pueblo Salmantino,[117]​ Partido Regionalista de Castilla y León,[118]​ Ciudadanos Independientes de Sanlúcar,[119]​ Ciudadanos por San Fernando,[119]​ Ciudadanos de Tielmes,[120]​Alternativa Independiente Sanroqueña,[121]​ Unión Popular de Boiro,[122]​ Ciudadanos por Alhama,[123]Unión de Centro Liberal,,[124]Unión de Ciudadanos Independientes de Toledo,[125]​ Partido para la Regeneración Democrática,[126]Unión del Pueblo Extremeño,[127]​ y Loreños Independientes,[128]​ se fusionaron con Ciudadanos en 2014.

Por su parte, Ciudadanos Portuenses,[129]Plataforma del Pueblo Soriano,[130]​ Ciudadanos de Santa Cruz,[131]​ Plataforma de Vecinos Amb Trellat de Gilet,[132]​ Unión do Pobo Ribadense,[133]​ Alternativa Independent per L’Alocra,[134]​ Unión Popular de Alboraya,[135]​ Gobierno del Pueblo (GOPU),[136]Iniciativa por el Desarrollo de Soria,[137]​ Canviem Santa Pola,[138]​Grup Independent del Masnou,[139]​ Civiqus,[140]​ Grupo Independiente Oropesino[141]​ y la Plataforma Encuentro[142][143]​ lo hicieron en 2015.

Además, tras las elecciones municipales de España de 2015, las formaciones Soy de Benejúzar Independientes[144]​ y Partido Independiente Granja de Rocamora[145][146]​ se integraron en Ciudadanos.

Ciudadanos también llegó a sendos acuerdos con Ciudadanos de Menorca y Unió des Poble de Ciutadella para implantarse en la isla y comenzar el traspaso de militantes, aunque estas formaciones mantuvieron hasta el final de la legislatura sus propios grupos municipales.[147][148]

Además, en este período, la incorporación de políticos procedentes de otros partidos no estuvo exenta de polémicas. El 26 de noviembre de 2014, dos concejales del Partido de los Socialistas de Cataluña de San Vicente dels Horts abandonaron su cargo y su partido «por las discrepancias con la ambigüedad del PSC en el tema de la consulta independentista» y se pasaron a Ciudadanos.[149]​ José Serna, coordinador de Ciudadanos en Torrevieja, aseguró en 2015 que en las filas de Ciudadanos había «infiltrados del PP» que pretendían «apartarlo» de la dirección del partido.[150]​ Inmediatamente, Ciudadanos reaccionó cesándolo y expulsándolo del partido.[151]​ José Serna acusó a los responsables Ciudadanos, tanto a nivel local como provincial, de «incumplir los estatutos de la formación para eliminarlo».[152]​ Miguel Cazorla Garrido, candidato de Ciudadanos a la alcaldía de Almería, fue imputado a comienzos de 2015 por un presunto delito de apropiación indebida,[153]​ tras lo cual dimitió como exponen los estatutos del partido, que no permite que los imputados sean candidatos.[154]

También fichó a destacados economistas como Manuel Conthe, Luis Garicano[155][156]​ y el exsecretario general de la Organización de Inspectores de Hacienda, Francisco de la Torre,[157]​ para comenzar a desgranar a partir de febrero de 2015 y mediante comparecencias multitudinarias su programa económico.[158][159]

El Comité Ejecutivo de Ciudadanos abogó por participar en las elecciones andaluzas del 22 de marzo para que los andaluces pudieran «votar por el cambio», según indicó el presidente del partido, Albert Rivera, en su perfil de Twitter.[160]​ Obtuvo cuatro escaños más de los que preveía la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas:[161][162]

En las siguientes elecciones autonómicas, celebradas el 24 de mayo, obtuvo 1 259 524 votos en las 13 comunidades y dos ciudades autónomas donde hubo elecciones.[163]

Tras las elecciones, Ciudadanos apoyó la investidura de los candidatos de los partidos más votados, pero que no tenían mayoría suficiente: El PSOE en Andalucía y el PP en Madrid, La Rioja, Murcia y Castilla y León.[164]

Simultáneamente a las elecciones autonómicas se celebraron las elecciones municipales, donde ya con implantación en toda España se acercó al millón y medio de votos, con el 6,55% de los votos y 1527 concejales, ocupando el espacio de UPYD que prácticamente desapareció del panorama político.

Ese mismo 24 de mayo también se celebraron elecciones a las Juntas Generales de los tres territorios históricos del País Vasco. Ciudadanos presentó candidaturas en las tres provincias, pero solamente consiguió un representante en las Juntas Generales de Álava por la circunscripción de Vitoria. Los resultados fueron los siguientes: [165]

El 27 de septiembre se celebraron elecciones anticipadas al Parlamento de Cataluña, donde obtuvo 25 escaños, convirtiéndose en la segunda fuerza política de la comunidad y en primera fuerza en 29 municipios como Hospitalet de Llobregat (segunda ciudad catalana más poblada tras Barcelona):[166][167][168][169]

Por primera vez Ciudadanos se presentó a unos comicios para decidir el Presidente del Gobierno de España. En las elecciones generales celebradas el 20 de diciembre de 2015, obtuvo más de 3,5 millones de votos y consiguió convertirse en la cuarta fuerza política de España con 40 de los 350 diputados que componen el Congreso de los Diputados. En su debut, de las 52 circunscripciones electorales, Ciudadanos obtuvo representación en 25. A pesar de haber sido también cuarta fuerza en número de votos, la formación no obtuvo representación en el Senado más allá de la designada por los parlamentos autonómicos.[170]​ El portavoz en el Congreso fue Juan Carlos Girauta, cabeza de lista por Barcelona. Resultaron elegidos los compañeros de partido desde los orígenes José Manuel Villegas y Fran Hervías y los fichajes independientes Toni Roldán, Marta Rivera de la Cruz, Toni Cantó, Patricia Reyes Rivera, Francisco Igea o Francisco de la Torre Díaz, quien iría como número dos de Rivera en la circunscripción de Madrid.

De cara al inicio de la xi legislatura, Ciudadanos firmó un pacto con el Partido Socialista Obrero Español para apoyar la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno,[171]​ sin embargo no logró ser investido y se realizaron nuevas elecciones en 2016.

a Los votos hacen referencia al número de preferencias entregadas a candidatos de Ciudadanos.

Pese a formar parte del Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa en el Parlamento Europeo, Ciudadanos no estaba adscrito a ningún partido o familia de ámbito europeo. Tras largas negociaciones y la oposición de uno de los integrantes de ALDE, la Convergencia Democrática de Cataluña de Artur Mas, Ciudadanos fue admitido como miembro integrante de la alianza liberal europea ALDE en junio de 2016.[172]

Tras el fracaso de la investidura de Pedro Sánchez, se convocaron nuevas elecciones para 2016. Con la caída de la participación, Ciudadanos tuvo un ligero descenso, pasando de cuarenta a treinta y dos representantes. Entre las novedades, fue elegido el independiente Félix Álvarez, actor y humorista. El equipo de confianza de Rivera volvió a ser elegido pese a la caída de escaños.

Esta vez, Rivera apoyó al partido más votado, el PP, consiguiendo Mariano Rajoy la investidura para un gobierno en minoría.[173]

Las comunidades de Galicia y País Vasco adelantaron sus comicios al 25 de septiembre de 2016. Por primera vez Ciudadanos presentó candidatos en estas regiones. Sin embargo, no logró ningún representante.

El congreso celebrado los días 4 y 5 de febrero de 2017 en el Nuevo Teatro de Coslada supuso un antes y un después en la historia de la formación. En este no solo Rivera aumentó su apoyo entre las bases, siendo ratificado como presidente con el 87,7% de los votos frente a las candidaturas de Diego de los Santos y Juan Carlos Bermejo, sino que se modificó sustancialmente la estructura y la estrategia del partido. Se eliminarón las referencias a la socialdemocracia, pasando a definirse el partido exclusivamente como liberal progresista, y se modificaron el logo y las siglas, lo cual produjo enfrentamientos entre la facción oficialista y otros líderes históricos del partido como Jordi Cañas. Matías Alonso abandonó la secretaría general que había ocupado desde 2009 para dar paso a José Manuel Villegas, Vicesecretario General desde 2015 y auténtica mano derecha de Rivera desde que había comenzado la expansión nacional. Así, el partido pretendía encumbrar a su líder hasta la Presidencia del Gobierno de España en un contexto favorable para la formación ante la crisis de Cataluña y de los viejos partidos. Entre las filas internas se llegó a hablar de "la muerte de Ciutadans y el nacimiento de Ciudadanos".

Con el desafío independentista de octubre de 2017 y la declaración unilateral de independencia tras el referéndum ilegal del 1 de octubre, el Gobierno de la Nación, con el apoyo de PSOE y Ciudadanos, aplicó el artículo 155 de la Constitución Española. Con esta medida cesaron en sus cargos todos los miembros del Gobierno de la Generalidad de Cataluña, asumiendo las competencias el gabinete de Mariano Rajoy, con el objetivo de restaurar la legalidad en Cataluña mediante la convocatoria de elecciones al Parlamento de Cataluña. Por primera vez en democracia, un partido no nacionalista ganó las elecciones,[174]​ si bien fue insuficiente alcanzar una mayoría de partidos constitucionalistas para formar gobierno. Inés Arrimadas, la candidata de Ciudadanos, no presentó candidatura a la investidura, al no tener los apoyos necesarios para ser investida.[175]

Casi un año después, el 27 de octubre de 2018, la presión de Ciudadanos consiguió que el Partido Demócrata Europeo Catalán de Carles Puigdemont fuera expulsado de la alianza europea ALDE por su historial de corrupción.[176]​ Quedó como el único partido español integrado en ALDE.

En la legislatura 2015-18 de Juan Marín apoyó al gobierno socialista de Susana Díaz. La candidata socialista disolvió el Parlamento de Andalucía para convocar elecciones anticipadas.

Tras los resultados electorales se conformó un gobierno de coalición de Ciudadanos con el Partido Popular con el apoyo de Vox, obteniendo Juan Marín la vicepresidencia y varias Consejerías,[177][178]​ que supuso el fin a casi cuatro décadas de gobiernos socialistas en Andalucía.

Ante los comicios múltiples de 2019, PP, Cs y UPN crearon la candidatura Navarra Suma, para concurrir con una sola lista en las elecciones generales, municipales y autonómicas en Navarra.[179]​ Con esta candidatura se pretendía aglutinar el voto constitucionalista del ámbito de centroderecha para evitar la penalización electoral al concurrir por separados y evitar que las instituciones quedaran en poder de la izquierda abertzale. En los procesos electorales que se celebraron en apenas un mes (elecciones generales de abril, elecciones autonómicas de España de 2019, elecciones municipales de España de 2019 y elecciones al Parlamento Europeo de 2019) Ciudadanos alcanzó sus mejores resultados de la historia. En las elecciones generales, Cs consiguiendo 57 diputados en el Congreso de los Diputados,[180]​ con representación en casi todas las circunscripciones, salvo las tres provincias vascas, circunscripciones con pocos diputados, Gerona y Lérida. Para estas elecciones se elaboraron listas con nuevos candidatos, ya que muchos de los diputados de la anterior legislatura fueron designados candidatos para los comicios autonómicos. Inés Arrimadas fue elegida cabeza de lista por Barcelona, abandonando el Parlamento de Cataluña tras el hito histórico de ganar las elecciones, y fichajes de la sociedad civil completaron las listas, como Edmundo Bal, Marcos de Quinto, Beatriz Pino o Joan Mesquida. La portavoz en el Congreso sería la propia Arrimadas. Cs aspiró a superar al PP y convertirse en segunda fuerza política y primer partido de la oposición, a tenor de las encuestas electorales, mas se quedó a poco más de 200 000 votos y a nueve escaños de lograr lo que habría sido un hito histórico.

Con la cercanía de los comicios municipales y autonómicos, los partidos guardaron sus cartas antes de negociar la investidura del Presidente del Gobierno, a la espera de lo que sucediera un mes después.

En las elecciones autonómicas del 26 de mayo, Cs obtuvo representación en todos los parlamentos regionales, salvo en Canarias. Antiguos diputados del Congreso marcharon a encabezar los proyectos regionales: Félix Álvarez en Cantabria, Toni Cantó en la Comunidad Valenciana y Francisco Igea en Castilla y León, mientras se consolidaron barones regionales como Ignacio Aguado en la Comunidad de Madrid, que ya habían influido en la política regional de la legislatura anterior. El partido naranja eligió al PP como «socio preferente» para lograr acuerdos de gobierno a nivel municipal y autonómico, marcando un veto generalizado al PSOE. Los de Rivera accedieron a los gobiernos autonómicos en coalición con el PP de la Comunidad de Madrid, Castilla y León, Región de Murcia.

En los comicios municipales, Cs accedió a los ayuntamientos de Madrid, Zaragoza, Málaga, Murcia, Córdoba, Teruel y Alicante, también en coalición con el PP, con Begoña Villacís en las elecciones municipales de Madrid o Sara Fernández en las elecciones municipales de Zaragoza. Consiguió además las primeras alcaldías de ciudades y capitales de provincia, logrando así el bastón de mando de las ciudades de Granada, Palencia, Melilla, Valdemoro y Linares, y el mandato compartido con el PSOE durante dos años en las ciudadas castellanomanchegas de Ciudad Real, Guadalajara y Albacete. Por otra parte, el mediático fichaje de Manuel Valls para las elecciones municipales de Barcelona en la lista Barcelona pel Canvi-Ciutadans conllevó la fractura del grupo municipal de los seis concejales electos, cuando Valls y otros dos concejales votaron a favor de la investidura como alcaldesa de Ada Colau como «mal menor» para evitar así que la ciudad pasara a ser gobernada por los independentistas de ERC, en contra de la tesis de la dirección del partido.

Para las elecciones al Parlamento Europeo, celebradas a la vez que las autonómicas y municipales, Cs ya concurrió integrado en el grupo liberal europeo Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa (ALDE). Logró la histórica cifra de 2 700 000 votos, situándose también como tercera fuerza a nivel nacional con ocho eurodiputados (considerando el eurodiputado adicional por el Brexit de enero de 2020), seis más que en los anteriores comicios. Junto al economista y responsable del programa económico de Cs Luis Garicano como cabeza de lista, fueron elegidos eurodiputados Javier Nart, Maite Pagazaurtundúa, José Ramón Bauzá, Soraya Rodríguez, Jordi Cañas, Adrián Vázquez Lázara y Susana Solís, integrando una candidatura con independientes y antiguos miembros de PP y PSOE. Como miembro de ALDE, Cs se integró en el grupo Renovar Europa, que surgió con la unión de ALDE y La República en Marcha de Emmanuel Macron. Luis Garicano alcanzó en junio la vicepresidencia del grupo ALDE.[181][182]

Respecto a la política nacional, las negociaciones para investir al Presidente del Gobierno quedaron postergadas a las elecciones de alcaldes y presidentes autonómicos, formando los mencionados gobiernos autonómicos y municipales. A partir de junio y de cara a la investidura de Pedro Sánchez, Rivera se mantuvo firme en la negativa a dar sus apoyos. El apoyo a Sánchez con los votos naranjas habría hecho innecesaria la participación de partidos nacionalistas. Finalmente, Sánchez no logró los votos ni de PP, Cs, Unidas Podemos o partidos nacionalistas, disolviéndose las Cortes en los plazos estipulados y convocándose nuevos comicios a finales de 2019. A raíz de la decisión del partido respecto al veto al PSOE en las negociaciones para la investidura del Presidente del Gobierno y para la conformación de gobiernos municipales y autonómicos (salvo en Castilla-La Mancha y alguna capital de provincia como Cáceres) y el acercamiento a Vox, diputados como Toni Roldán o Francisco de la Torre abandonaron sus cargos y el acta de diputado, y el eurodiputado Javier Nart dejó el partido aunque se mantuvo como eurodiputado. Francisco Igea, por su parte, se mantuvo en el partido representando la corriente crítica por el veto a los socialistas.

Al no haber sido investido ningún candidato tras las elecciones de abril, se convocaron nuevas elecciones para el mes de noviembre. Albert Rivera, que se negó a negociar cualquier acuerdo de investidura con Pedro Sánchez hasta poco antes de la disolución de las Cortes, fue duramente castigado en las urnas, perdiendo 47 de los 57 escaños conseguidos siete meses antes, pasando a ser la quinta fuerza política con solo diez escaños, perdiendo dos millones y medio de votos respecto a las elecciones anteriores, un 60% de los votos. La representación obtenida se redujo a las provincias de Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Sevilla, Málaga y Alicante.

Ante los resultados tan decadentes para el partido, Albert Rivera decidió dimitir como líder de la fuerza naranja.[183]​ Su dimisión fue presentada ante la Ejecutiva Nacional de Ciudadanos al día siguiente de realizarse los comicios de noviembre de 2019. Se formó una gestora continuísta presidida por Manue García Bofill y se convocó la V Asamblea General del partido para decidir al sucesor de Rivera.

Antes de la elección del nuevo presidente del partido, se convocaron comicios regionales en Galicia y País Vasco para el 5 de abril.[184]​ En ninguno de los parlamentos regionales ha conseguido Ciudadanos representación parlamentaria. Como ya sucediera anteriormente con Navarra Suma, Ciudadanos y el PP negociaron elaborar en una lista única, evitando la dispersión del voto que les perjudicaría frente a los partidos nacionalistas en caso de concurrir por separado. El rechazo de Alberto Núñez Feijóo, que gozaba de la mayoría absoluta en el Parlamento de Galicia y los sondeos pronostican que la renovará, se tradujo en que solo se acordó la lista «PP+Cs»[185]​ para el Parlamento del País Vasco,[186]​ con Carlos Iturgaiz como cabeza de lista.[187]

En las primarias de Ciudadanos celebradas el 7 y 8 de marzo de 2020, la sucesora «natural» de Rivera, Inés Arrimadas (quien había dado el salto a la política nacional como número dos de Albert en las elecciones de abril y noviembre de 2019) ganó al rival del sector crítico, Francisco Igea.[188]​ Igea promovía el fin del veto al PSOE y la utilidad de Ciudadanos como partido para llegar a acuerdos tanto con el PP como con el PSOE.

La nueva ejecutiva la conforman Marina Bravo como secretaria general, Carlos Cuadrado como vicepresidente primero, Joan Mesquida como vicepresidente segundo y José María Espejo-Saavedra como vicesecretario adjunto. La portavoz nacional es Melisa Rodríguez y la portavoz adjunta es Lorena Roldán.[189]​ El número dos y portavoz adjunto de Ciudadanos en el Congreso de los Diputados es Edmundo Bal.

Nada más estrenarse como presidenta del partido, Arrimadas tuvo que hacer frente en la oposición a la pandemia de COVID-19. La presidenta propuso a todos los partidos unos «pactos de Reconstrucción Nacional»[190]​ para paliar los efectos económicos derivados de la paralización económica por la pandemia. Al no haber apoyo del resto de los partidos, los acuerdos quedaron reducidos a una comisión parlamentaria.[191]​ Frente al veto de su predecesor, Arrimadas negoció con Pedro Sánchez y apoyó extensiones del estado de alarma,[192]​ a cambio de medidas socioeconómicas para paliar el cese casi total de la actividad económica durante el confinamiento para reducir los contagios y muertes por la Covid-19.

Tras apoyar sucesivos estados de alarma a cambio de medidas económicas para paliar la caída y cese de actividad económica, algunos militantes como Juan Carlos Girauta,[193]​ quien fuera portavoz de Cs en el Congreso, o Carina Mejías,[194]​ candidata a la alcaldía de Barcelona en las elecciones municipales de 2015, anunciaron su salida del partido por negociar con Sánchez y apoyar la prórroga del estado de alarma. Tras estos pactos alcanzados y tras negociar con Sánchez dar el visto bueno a otra prórroga de quince días del estado de alarma, el 20 de mayo de 2020, el diputado Marcos de Quinto anunciaba su marcha del partido y su renuncia al escaño, no sin antes votar «sí» a la prórroga del estado de alarma por coherencia con el partido, pero no con coincidencia en sus opiniones, suponiendo este el último peso pesado de la época de Rivera en el Congreso y en el partido.[195]​ Nada más aprobarse la extensión del estado de alarma hasta el 7 de julio de 2020, el PSOE anunció el pacto con Podemos y EH Bildu para derogar la reforma laboral aprobada por el gobierno de Mariano Rajoy en 2012,[196]​ sin haber informado a los partidos que apoyaron el estado de alarma.[197]​ Horas después, el gobierno rechazaba dicho acuerdo, matizando que solo se derogaría «aspectos más lesivos» de la reforma.[198]​ Los empresarios dieron por roto el diálogo social.[199]​ Finalmente, también apoyó Cs el sexto y último alargue del estado de alarma, también a cambio de medidas idénticas para toda España, medidas de índole económica para reactivar el turismo y la elaboración por parte del gobierno de un plan para el fin del estado de alarma.[200]

En medio de la crisis sanitaria, los comicios regionales de Galicia y País Vasco se retrasaron al 12 de julio de 2020.[201]

En las elecciones gallegas, el partido no conisiguió ningún representante con su candidata Beatriz Pino, que había sido diputada por la provincia de Pontevedra. Por el contrario, por primera vez consiguieron presencia en el Parlamento Vasco, gracias a la coalición PP+Cs, con dos diputados (por Álava y Vizcaya) de los seis elegidos en la coalición.

En octubre, la formación naranja obtuvo incorporaciones de antiguos miembros de otros partidos como Malena Contestí, exdiputada de Vox por Baleares, Jesús Cuadrado, exdiputado por Zamora del PSOE hasta 2011 y José Miguel Saval del PP. El partido reivindicó el centro político y la «defensa de la libertad, superando el enfrentamiento para alcanzar la concordia» durante el acto de presentación de sus nuevos fichajes.[202]

En la moción de censura de Vox contra el Presidente Pedro Sánchez con Santiago Abascal como candidato a la Presidencia del Gobierno, debatida los días 21 y 22 de octubre de 2020, Arrimadas defendió en el debate la negativa del partido[203]​ y Cs votó consecuentemente en contra.[204]​ La moción fue rechazada por 298 votos frente a 52.

El 31 de octubre otro de los fundadores de partido, Xavier Pericay, se dio de baja del partido por las últimas decisiones de la ejecutiva.[205]

En la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado de 2021 del Gobierno de coalición de Sánchez (seguían vigentes los aprobados en 2015 por el gobierno de Rajoy) Arrimadas negoció con el gobierno hasta el último momento para tratar de excluir a nacionalistas e independentistas y reducir la influencia del socio minirotario, Podemos.[206][207][208]​ Pese a conseguir introducir rectificaciones en los presupuestos que a la postre serían aprobados y la tarjeta santiaria única,[209]​ finalmente Ciudadanos no apoyó las cuentas públicas en diciembre de 2020 al considerar que eran malas para España y por las contrapartidas al nacionalismo.[210]

Nuevamente votó en contra de la reforma educativa en diciembre de 2020, conocida como la Ley Celaá,[211]​ por excluir el castellano de las regiones donde existe lengua cooficial (deja de ser la lengua vehicular)[212]​ y limitar la libertad de elección de los padres a la hora de elegir educación pública o concertada.[213]

En los parlamentos regionales apoyó las cuentas de 2021 de los gobiernos de los que forma parte[214][215]​ y de otros gobiernos donde su apoyo no era necesario[214]​ como Asturias,[216]Castilla-La Mancha,[217]Aragón,[218]Extremadura,[214]Cantabria[219]​ y absteniéndose en Islas Baleares,[220]Islas Canarias[214]​ y Comunidad Valenciana[221]

De cara a las elecciones al Parlamento de Cataluña que se celebrarían en 2021, a la espera de conocer la fecha definitiva, el partido naranja sustituyó en agosto de 2020 a la hasta entonces líder en el parlamento catalán y senadora Lorena Roldán por Carlos Carrizosa, sin la participación de los afiliados.[222]​ Roldán había sucedido a Arrimadas cuando esta fue elegida diputada en el Congreso de los Diputados mediante un proceso de primarias un año antes, en junio de 2019.[223]​ El objetivo marcado era encontrar un líder para amortiguar la debacle que pronosticaban los sondeos electorales, en los que Ciudadanos dejaría de ser el ganador de las elecciones para situarse en la cuarta plaza. Fijados los comicios regionales para el 14 de febrero de 2021, Lorena Roldán anunció su marcha de Ciudadanos para ser la número dos de Alejandro Fernández en la candidatura del Partido Popular de Cataluña.[224]​ La candidatura de Carrizosa se reforzó fichando como número dos a la periodista gerundense Anna Grau, atacada por el nacionalismo catalán.[225]

Pese a las bajas de militantes acaecidas con un goteo continuado durante todo 2020, en enero de 2021 los fundadores del partido naranja firmaron un manifiesto pidiendo el voto para Ciudadanos en las elecciones catalanas, como opción política útil en Cataluña y en España, aprobando de manera directa la línea política marcada por Inés Arrimadas.[226]​ El manifiesto redactado por Francesc de Carreras fue firmado por Arcadi Espada, Ferrán Toutain, Albert Boadella, Xavier Pericay (quien se dio de baja del partido en 2019), Ana Nuño, Teresa Giménez Barbat, Félix de Azúa, Ponç Puigdevall, Sevi Rodríguez Mora y el propio De Carreras, pero con la sensible ausencia de Félix Ovejero.

En las elecciones catalanas celebradas en el marco de la pandemia el 14 de febrero de 2021, marcadas por la alta abstención, Ciudadanos perdió treinta de los treinta y seis escaños que obtuvo en 2017, con tan solo un 5,6% de los votos (descendiendo de la primera a la séptima y penúltima fuerza), abriendo una nueva crisis en el partido naranja.[227]

Tras la debacle electoral, voces críticas del partido pedían las dimisiones de Carrizosa y Carlos Cuadrado[228]​ e incluso la de la propia presidenta Arrimadas,[229]​ pero se cerró el capítulo sin dimisiones.

El 10 de marzo de 2021, en un giro inesperado, el PSOE y Cs en la región de Murcia presentaron una moción de censura encabezada por la líder naranja Ana Martínez Vidal contra el gobierno de Fernando López Miras en la región (que precisamente integraba el partido naranja en coalición con los populares) y en el Ayuntamiento de Murcia (también en coalición con los populares), así como en otros ayuntamientos de la región, justificándolo, como principales motivos, por las irregularidades en la campaña de vacunación para la Covid-19 en la región, que implicó la vacunación precoz de 400 cargos de la Consejería de Salud, saltándose el protocolo establecido a nivel nacional; así como por las exigencias de Vox en relación a la implantación del pin parental en la comunidad como condición para continuar su apoyo al gobierno autonómico.[230][231]​ Los hechos se precipitaron, y la Presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso disolvió la Asamblea de Madrid ante la sospecha de que su socio de gobierno Cs presentara otra moción de censura con el PSOE, conovocando elecciones anticipadas.[232]​ Simultáneamente, el PSOE en Castilla y León presentó otra moción de censura al gobierno conformado por PP y Cs.[233]

Inés Arrimadas trató de tranquilizar a su socio en el resto de regiones y ayuntamientos, el PP,[234]​ y las voces críticas encabezadas por Toni Cantó, Juan Marín y Begoña Villacís pidieron explicaciones por las decisiones tomadas y la convocatoria urgente de un Comité Ejecutivo nacional.[235]​ Celebrado el día 15, Toni Cantó presentó su dimisión por, según él, haber apoyado Cs al sanchismo y por negarse a integrarse en una coalición España Suma con el PP,[236]​ abandonando también su acta en las Cortes Valencianas. En la cúpula del partido entraron Ignacio Aguado, Begoña Villacis y Juan Marín, y de sus cargos dimitieron José María Espejo-Saavedra y Carlos Cuadrado, Arrimadas se mantuvo en la presidencia y Edmundo Bal asumió ser el portavoz nacional.[237]​ Además, Daniel Pérez Calvo fue nombrado nuevo Secretario de Comunicación e Imagen Corporativa.[238]

El 12 de marzo de 2021, se confirmó que la moción de censura presentada por Ciudadanos y PSOE en la Región de Murcia tenía visos de fracasar, dado que el Grupo Parlamentario de Ciudadanos se dividió en dos tras un pacto entre el Secretario General del Partido Popular en ese momento, Teodoro García Egea, y tres diputados de la formación naranja: Isabel Franco, Francisco Álvarez y Valle Miguélez. Horas después de confirmarse la noticia, Fernando López Miras e Isabel Franco comparecieron en el Palacio de San Esteban, sede de la presidencia de la Región, para confirmar el voto negativo a la moción de estos tres diputados y su adhesión al Gobierno de la comunidad autónoma, entre acusaciones de transfuguismo del PSOE y Cs al PP.[239]​ Franco mantuvo sus competencias como vicepresidenta y consejera, Álvarez ocupó la Consejería de Empleo, Investigación y Universidades, Miguélez sustituyó a Martínez Vidal como consejera y portavoz del Gobierno, y un cuarto ex-integrante de Cs, Antonio Sánchez Lorente, fue nombrado Consejero de Transparencia, Participación y Administración Pública.[240]

Para las elecciones autonómicas de Madrid convocadas para el 4 de mayo, el líder y exvicepresdiente de la Comunidad Ignacio Aguado renunció a ser candidato en las primarias,[241]​ ganando la candidatura encabezada por Edmundo Bal.[242]

El 23 de marzo, la moción de censura contra el gobierno de PP y Cs en Castilla y León fue rechazada con los votos de PP, Cs, Vox y la abstención de UPL, Por Ávila y de una diputada de Cs que abandonó el partido.[243]

De cara a las elecciones anticipadas, para una legislatura de tan solo dos años, Edmundo Bal encabezó la candidatura, con el objetivo de superar el 5% de los votos, el mínimo para poder entrar en la Asamblea de Madrid, tras haber alcanzado en 2019 el 19,4% con 26 diputados. Las encuestas situaban al partido naranja en el entorno de dicho umbral. A pesar de ello, la formación de Inés Arrimadas obtuvo 129 216 votos, por debajo del umbral y por tanto correspondientes a cero escaños.

Tras el fracaso en las elecciones madrileñas, la presidenta del partido Inés Arrimadas ascendió al que había sido candidato a dichos comicios, Edmundo Bal, y al Secretario de Comunicación, Daniel Pérez, a los cargos de Vicesecretarios Generales en sustitución de José María Espejo-Saavedra y Carlos Cuadrado, quienes habían sido señalados como culpables de la desastrosa moción de censura en Murcia y de los últimos fracasos electorales. Además se anunció una "gira" de los principales dirigentes del partido por las 17 Comunidades Autónomas para reconectar con la afiliación e iniciar un proceso participativo que debía servir para relanzar el partido en un espacio de "centro liberal". Este proceso culminó en la Convención celebrada los días 17 y 18 de julio de 2021 en el madrileño Palacio de los Duques de Pastrana, en la que participaron ponentes como Pedro J. Ramírez, Dacian Cioloș, Rafael Doménech, David Mejía y otras personalidades de los ámbitos científico, económico, periodístico y europeo. También se trabajó a través de una serie de grupos de trabajo de los que se extraerían las conclusiones que debían marcar la hoja de ruta política del partido en adelante.

En su segundo congreso, en junio de 2007, el partido se definió como de centroizquierda,[244]​ quedando alineado ya dentro del eje izquierda-derecha, en el que en un principio el partido había eludido posicionarse. De esta forma, el ideario del partido, a fecha de 2015, afirmaba que la formación nació «para hacer frente al ahogo que para el conjunto de la sociedad catalana suponen las políticas nacionalistas identitarias» y «por el vacío de representación que existía en el espacio electoral de centroizquierda no nacionalista»,[244][245]​ posición tomada —la de centroizquierda— por algunas fuentes como la autodefinición del partido en el espectro político,[246]​ aunque algunos miembros siguen rechazando el espectro político clásico que define a los partidos en un eje izquierda-derecha.[247][156]

Al margen del clásico espectro izquierda-derecha, Ciudadanos se autodefine como un partido constitucionalista, postnacionalista,[248]liberal[244]​ y progresista. En el congreso celebrado en 2017, eliminó la socialdemocracia de su ideario político y adoptó el liberalismo progresista,[249]​ en coherencia con el ingreso en 2016 en la familila liberal europea del Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa.[172]

En 2017, Ciudadanos dejó de ser un «partido laico» y pasó a definirse como un «partido aconfesional», justificando que se alineaba con la Constitución, la cual define España como un Estado aconfesional.[250]

El barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de enero de 2016 cuestionó a la ciudadanía sobre la posición ideológica de los partidos políticos españoles con una pregunta en la que el encuestado debía ubicar al partido en una escala del 1 al 10, donde el uno hacía referencia a la izquierda política y el diez, a la derecha, siendo el 5,5 el centro de la escala. De media, los encuestados ubicaron a Ciudadanos en el 6,65, en el centro-derecha. Un 19,3% les situaba en posiciones de izquierda (entre el 1 y el 5), y un 57,6% en posiciones de derecha (entre el 6 y el 10). El 23,2% no sabía dónde situarlos o no contestaba.[251]

En la autonomía de origen del partido, Cataluña, en 2013, el 75 % de los catalanes situaba el partido entre el centroderecha y la derecha y en una escala del 1 (izquierda) al 10 (derecha), en un 7,5 (casi un punto más por encima de Convergència i Unió, que obtuvo un 6,6). Los votantes de izquierda nacionalista o independentista lo situaron en la extrema derecha.[252]​ Según encuestas del CIS, sus propios simpatizantes en la comunidad lo calificaban en su mayoría como un partido de derechas (47 %), seguido de quienes lo sitúan en el centro (34 %) e izquierda (19 %).[252]

En un sondeo de SocioMétrica para el diario El Español en septiembre de 2022[253]​ se estimaba que la población española ubicaba a Cs en el 5,8 en una escala de 0 a 10 donde el cero es la extrema izquierda y el 10 la extrema derecha, habiendo así evolucionado más de un punto hacia el centro desde 2019, momento en el que el partido se acercó más al PP.

En 2014, Vicenç Navarro, catedrático de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Pompeu Fabra y colaborador de Podemos,[254]​ asoció a Ciudadanos con comportamientos relacionados con la derecha política, afirmando que el partido pretende presentarse como de centro por el «gran descrédito que las derechas han adquirido históricamente»,[255]​ mientras que el politólogo Juan Carlos Triviño lo situaba en el centroderecha.[256]​ El analista Ignacio Martín Blanco afirmó en 2015 que Ciudadanos «huye de las etiquetas tradicionales y se presenta como un partido de centro sin adjetivos, porque entiende que esa es la mejor manera de ensanchar su base electoral», definiendo al partido como «un catch-all-party, un partido “atrapalotodo” que aspira a atraer votantes de ideología diversa, utilizando para ello banderines de enganche como el de la regeneración política o la oposición al nacionalismo dominante en Cataluña, atractivos tanto para gente de izquierdas como de derechas».[257]​ Jordi Molina, politólogo y profesor del International Business Program de la Universidad Abad Oliva CEU consideró que Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía «se sitúa en el centroizquierda»,[257]​ que es el posicionamiento que inicialmente el partido tomó como propio en su fundación.[246]​ El profesor de Sociología de la Universidad de Zaragoza Pau Mari-Klose declaró que «Ciudadanos es un partido de corte marcadamente liberal, situado históricamente entre el centroderecha y el centroizquierda».[257]​ Para Sebastián Lavezzolo, doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Nueva York, «el objetivo de Albert Rivera parecería ser el de transmitir que la ideología de Ciudadanos —a pesar de enmarcarse en el eje izquierda-derecha— es la de la moderación y el pragmatismo».[258]

Diversas fuentes, entre las que destacan el think tank español Real Instituto Elcano o el diario británico The Guardian, posicionaban a la formación en el centro político en 2015.[246][259][260][261]​ Este último, sin embargo, pasaría a calificarlo como «de centroderecha» en 2019, 2020 y 2021.[262][263][264]​ Asimismo, otras como el doctor en Derecho Constitucional David Delgado Ramos,[265]The Economist,[266]El País,[267]20 minutos,[268]Directe.cat[269]​ y el Ayuntamiento de Barcelona[270]​ lo situaban en el centroizquierda entre el 2010 y el 2015. Más tarde, sin embargo, tanto 20 Minutos como El País lo posicionarían dentro de la centroderecha en 2018 y 2021, respectivamente.[271][272]​ Algunos autores como Roberta Medda-Windischer y Andrea Carlà[273]​ lo situaban ya en el centroderecha en 2015.

Oriol Bartomeus, profesor de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Barcelona, consideraba que si solo se analizan las propuestas del partido, «Ciudadanos es un partido próximo a la derecha por lo que respecta a la economía (liberalismo, cercanía con el mundo empresarial), pero cercano a la izquierda en los valores (aborto, matrimonios del mismo sexo)».[257]

La socióloga Helena Béjar clasificaba a Ciudadanos en sus primeros años, 2007, dentro del «neoespañolismo», una ideología que, distanciada del españolismo tradicional, trataría de defender la unidad de España desde posiciones próximas a un «lenguaje republicano»,[274]​ en una postura que Molina Aparicio describía como «confusa».[275]​ Más adelante otros autores han destacado por el contrario rasgos como el «no nacionalismo»,[276][277]​ la «oposición» al nacionalismo o la defensa del Estado de las autonomías,[278]​ además del laicismo.[276]​ El economista liberal libertario Juan Ramón Rallo ha descrito al partido como parte del «consenso socialdemócrata».[279]​ Asimismo, en un principio algunos medios como El Mundo o Reuters recogieron la propia definición de Ciudadanos ―actualmente eliminada de los estatutos del partido― como socialdemócrata [280]​ En diversos medios generalistas y páginas de internet ha sido asociado a rasgos constitucionalistas,[281][282]liberales,[257]autonomistas,[283]antinacionalistas,[266][284][285][286][287]​ antiindependentistas[268][288]​ o federalistas, estos últimos en un ámbito europeo.[289]

Federico Finchelstein identifica a Ciudadanos con un «populismo neoliberal y light».[290]

El ideario básico de Ciudadanos - Partido de la Ciudadanía se nutre del liberalismo progresista.

Su ideario de mínimos[291]​ se articula en los siguientes cinco grandes ejes:

Ciudadanos critica cualquier tipo de nacionalismo, «incluido el nacionalismo español que defiende el señor Ynestrillas», y también el patriotismo sentimental.[292]

Cs defiende el actual Estado de las Autonomías como modelo territorial.[293]

Se opuso al nuevo Estatuto de Autonomía catalán, que fue aprobado en referéndum el día 18 de junio de 2006, pues decía «repudiar las políticas identitarias que a su juicio lo empapan», así como el concepto de «derechos históricos» que, siempre según Ciudadanos, «se han esgrimido para justificar políticas “asimétricas” y desiguales entre territorios». Como tal, propugna un retorno al Estatuto de 1979 derogando el actual texto, que consideran impuesto sin una mayoría de más del 50 % del electorado en 2006, siendo partidario de una autonomía acorde con los límites constitucionales fijados en 1978 en la vigente Constitución.[cita requerida]

El partido respeta y no quiere eliminar los regímenes forales del País Vasco y Navarra porque considera que «no son discriminatorios por sí mismos», aunque sí que critica «el mal cálculo del cupo o aportación que, negociado entre gobiernos, ha ido produciendo importantes diferencias que han llegado a ser escandalosas»,[294]​ así que propone una revisión y un nuevo cálculo del cupo vasco y de la aportación navarra para que el País Vasco y Navarra dejen de ser «receptores netos».[295]

Su programa económico de 2015 se dirigía a las personas de centro,[158]​ acercándose a modelos escandinavos.[156]​ Se divide, según sus declaraciones, en dos grandes apartados.[296]

El primero, que lleva por ámbito la lucha contra la crisis, se compone a su vez de tres ejes.[296]​ Su primer eje, concebido para luchar contra el paro y la precariedad, fue presentado el 17 de febrero en el Círculo de Bellas Artes de Madrid por Manuel Conthe, Luis Garicano y Albert Rivera[297][298]​ y proponía:

Su segundo eje, presentado el 7 de abril en el teatro Goya, está concebido para impulsar las empresas y la innovación[155]​ y el último se centra en una reforma tributaria.[296]

El segundo apartado del programa económico sería el de crecimiento sostenible,[158]​ también compuesto de tres ejes:[296]​ reforma educativa,[296]​ reforma del Estado y lucha contra la corrupción[296]​ y fin del capitalismo clientelista.[296]

El programa ha suscitado controversias. Según el catedrático de Ciencias Políticas y Sociales Vicenç Navarro las propuestas económicas de Ciudadanos están relacionadas con la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, institución financiada por «las grandes empresas del IBEX 35».[255]

En relación a la propuesta de contrato único, son diversas las reacciones entre los expertos. Juan Ramón Rallo, doctor en Economía y director del Instituto Juan de Mariana, afirmó que «no deja de ser una propuesta socialdemócrata».[300]​ Entre los que se mostraban favorables destacan Ángel de la Fuente, economista y director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, que señaló que dicho sistema tiene también algún peligro, ya que «si los costes de despido se van pagando por adelantado, el coste marginal de despedir, llegado el caso, es cero», o Javier Santacruz, economista e investigador de la Universidad de Essex.[300]​ Sin embargo, Fernando Lezcano, del sindicato Comisiones Obreras, afirmó que «la parte central de la solución de la temporalidad no está en la regulación laboral».[300]

Respecto a la renta complementaria, Rallo destacó que «es infinitamente más sensata que la renta básica», pero, en su opinión, tendría «más sentido bajar impuestos».[300]​ Santacruz manifestó que «la renta complementaria puede generar […] una reducción de los salarios igual a la renta complementaria o que una masa salarial pase a la economía sumergida».[300]​ Fernando Lezcano se mostró desfavorable, ya que, a su parecer, la solución es que los empresarios «paguen buenos salarios».[300]​ Jorge Galindo, de Politikon, dijo que «la prioridad es cambiar el sistema de bienestar español que es extremadamente poco redistributivo».[300]

Sobre la segunda oportunidad para los deudores, Iñigo Sagardoy, presidente de un bufete de abogados, se mostró favorable, así como De la Fuente, con matices, y Santacruz. A juicio de Comisiones Obreras, la medida sería insuficiente.[300]

En enero de 2011, Cs presentó al resto de partidos políticos un pacto anticorrupción[301]​ resumido en un decálogo de medidas que, a través de una serie de modificaciones legales orientadas a la prevención, disuasión y al control económico, pretende «restaurar entre todos la confianza de los ciudadanos en sus políticos». Entre las principales novedades que plantea este decálogo se encuentra la responsabilidad patrimonial subsidiaria de los partidos, medida que exige «el compromiso de los partidos a asumir la responsabilidad que les corresponde de reparar el mal causado tras un caso de corrupción en sus filas, a través de la devolución del dinero sustraído del erario público». También compromete a una reforma del Código Penal, de manera que la financiación irregular esté tipificada como delito y tenga su propia pena, y a la exclusión de la corrupción política del debate político para que la corrupción no sea utilizada como un arma política y todos los casos sean tratados por igual. Esta propuesta incluye además un sistema de control económico en los partidos orientado a la transparencia: declaración pública del patrimonio, control de las cuentas de los partidos e instituciones, transparencia de financiación de los partidos políticos y fundaciones y la regulación de las donaciones y limitación del gasto electoral. Ninguno de los partidos se sumó al pacto lo que obligó a Cs a proponer dos años después una cumbre anticorrupción con todos los partidos.[cita requerida]

Las Agrupaciones son el órgano básico de participación, integración y relación de los afiliados. Los afiliados de Ciudadanos podrán participar en cualquier agrupación, con independencia de cual sea la agrupación a la que están adscritos. El órgano colegiado de gobierno de la agrupación es su Junta directiva, compuesta por un mínimo de tres y un máximo de siete miembros, elegidos por la afiliados de la agrupación mediante listas cerradas. Actualmente, el partido cuenta con numerosas agrupaciones repartidas por la geografía española.

La Convención ciudadana es un órgano de participación deliberativa de los afiliados a través de los coordinadores de las Agrupaciones respecto de aquellos asuntos de la actualidad política que el Comité Ejecutivo decidiese plantear.

Ciudadanos se estructura a nivel territorial a través de Comités que comprenden distintos ámbitos. Así, Cs cuenta con Comités autonómicos, Comités provinciales e insulares y comités locales. Estos coordinan en sus respectivos ámbitos las actividades necesarias para la realización de las resoluciones, acuerdos, programa, documentos y demás decisiones adoptadas por los órganos superiores del partido. Además pueden formular propuestas en el ámbito de sus copmetencias a los órganos competentes del partido. Cada comité está presidido por su respectivo Coordinador, que a su vez desempeñará su portavocía.

El Consejo de coordinación territorial es el órgano de deliberación sobre la acción del partido en relación con los temas de proyección territorial. Está integrado por los coordinadores de los Comités Autonómicos, de los comités provinciales e insulares, los representantes de los grupos parlamentarios autonómicos, los representantes de los grupos institucionales de las Diputaciones y Ayuntamientos, así como de los Cabildos, y los miembros del Comité Permanente.

El partido tiene cuatro órganos nacionales colegiados: la Asamblea General, el Consejo General, el Comité Ejecutivo y el Comité Permanente. [302]

La Asamblea General es el órgano supremo de gobierno de la formación y está formada por el conjunto de sus afiliados, actuando directamente o por medio de compromisarios.

El Consejo General es el máximo órgano del partido entre Asambleas Generales. Entre sus funciones está la de fijar las grandes líneas de actuación política de Ciudadanos, dentro del marco y las resoluciones de la Asamblea. Está compuesto por un máximo de 162 miembros, de los cuales 125 son elegidos por la Asamblea General mediante listas abiertas, los integrantes del Comité Ejecutivo hasta un máximo de 20 y los coordinadores autonómicos. El Consejo General está dirigido por el presidente, que estará asistido por una Mesa.

El Comité Ejecutivo es el órgano colegiado encargado de la gestión administrativa y de la dirección de las actividades políticas del partido, en el marco de las directrices, programas y resoluciones adoptadas por la Asamblea General y el Consejo General de la formación. Está compuesto por un mínimo de veinte y un máximo de cincuenta miembros, incluyendo al presidente y al secretario general.

El Comité Permanente es el órgano permanente de dirección del partido. Está integrado por el presidente del partido, el secretario general y, en su caso, los vicesecretarios generales y hasta 15 miembros nombrados por el presidente de entre los integrantes del Comité Ejecutivo, entre los que se incluyen, al menos, a los responsables de las Secretarías ejecutivas.

En la actualidad la composición del Comité Permanente de Ciudadanos es la siguiente:

El Presidente del partido ostenta la repesentación política y legal del partido. Es el presidente del Comité Ejecutivo y del Comité Permanente. Dirige, gobierna y administra el partido a través de la presidencia de los anteriores órganos. Es elegido por los afiliados con derecho a sufragio de forma libre, secreta y mediante listas cerradas que configuran los miembros del Comité Ejecutivo. La actual Presidenta del partido es Inés Arrimadas desde el 8 de marzo de 2020.

El Secretario General es el órgano de impulso y ejecución de los acuerdos, resoluciones y decisiones de los órganos superiores del partido. Realiza, bajo la dirección del presidente, una supervisión de las secretarías del Comité Ejecutivo. Es elegido como parte de la lista del candidato a presidente del partido. La actual Secretaria General del partido es Marina Bravo desde el 8 de marzo de 2020. Además Edmundo Bal y Daniel Pérez Calvo son Vicesecretarios Generales desde el 5 de mayo de 2021.

La Comisión de garantías es el órgano encargado de velar por el funcionamiento democrático del partido y de actuar como garante de los derechos de los afiliados. La Comisión de Garantías está formada por nueve miembros, cinco de ellos elegidos por la Asamblea General mediante listas cerradas, dos nombrados por el Comité Ejecutivo y dos elegidos por el Consejo General mediante listas abiertas. Cuenta con un presidente y un secretario elegido de entre sus miembros.

El Gabinete de cumplimiento es el órgano permanente, delegado por el Consejo General, encargado de desplegar, con poderes autónomos de información, inspección y control, la supervisión de la organización y la gestión del partido, para prevenir, identificar y gestionar cualquier posible delito en el seno o nombre del partido, así como de velar y supervisar el cumplimiento de la legislación, de la normativa interna y de los compromisos voluntariamente adquiridos por el partido en orden a la prevención de los delitos. Está presidido por un presidente nombrado también por el Consejo General.

La Comisión de régimen disciplinario es el órgano competente para incoar, tramitar y resolver, en primera instancia, los expedientes disciplinarios. La Comisión está compuesta por cinco miembros designados por el Comité Ejecutivo.

Ciudadanos publica sus cuentas y créditos bancarios públicamente en su página web[303]​ y tiene un órgano de control interno, la Comisión de cumplimiento. Para financiar sus campañas electorales, puso en el pasado a disposición de afiliados y simpatizantes la posibilidad de adquirir bonos retornables y microdonaciones.[304]

     Oposición principal      Oposición      Sin presencia

Los escaños son los diputados que tiene Cs actualmente en cada Comunidad Autónoma, pues varios han abandonado la formación sin devolver el acta y otros forman parte de coaliciones electorales como es el caso de Navarra y País Vasco.

Presencia los consistorios de los diez municipios más poblados de España:

     Líder del gobierno      Socio minoritario      Oposición principal      Oposición      Sin presencia

Los concejales son los que tiene Cs actualmente en cada Ayuntamiento, pues varios han abandonado la formación sin devolver el acta.

El logotipo de Ciudadanos es el nombre del partido sobre un triángulo. Representa un bocadillo de diálogo, que era el logotipo inicial de la formación. Con ello se busca simbolizar que "el partido nace de la sociedad civil para dar voz a la gente de la calle" y que "su voz llegue al Parlamento", en palabras del exsecretario de Comunicación de Cs, Fernando de Páramo. Según el diseñador original del logo, Rafael Celda, la idea principal que busca transmitir es que "los ciudadanos hablan", no solo en castellano sino también en el resto de lenguas cooficiales a las que se adapta el logo. Además el apóstrofe que tenía el logo en sus primeras versiones trataba de inidicar "el plural del nombre y también, como en inglés, la pertenencia", de forma que si la C mayúscula simbolizaba a "los ciudadanos", el apóstrofe y la "s" siginificaban "de los ciudadanos". El color naranja se eligió porque no había sido patrimonializado por ningún otro partido y tenía connotaciones de salud, vitalidad, fuerza o alegría.[305]​ Desde que se crease el primer logotipo de Ciudadanos en 2006 con la fundación del partido, este evolucionado a lo largo de los años, sufriendo modificaciones y rediseños en 2009, 2013 y 2017.

Ciudadanos ha usado otros logotipos que han complementado su marca principal. El más famoso y antiguo de ellos es el llamado "corazón tribandera", creado en un principio de cara a las elecciones catalanas de 2012 como parte de un mensaje que buscaba "romper el tópico de la resistencia del no-nacinoalismo" en Cataluña y "dar la batalla cultural". Con este se pretendía crear un sistema de imagen que fuera capaz de construir una narrativa y un relato "alternativo, positivo, constructivo e incluyente" que rompiese con las "construcciones del nacionalismo catalán". De esta forma, Jordi Cañas, miembro histórico del partido, propuso el isotipo con el fin de normalizar el uso de las banderas como forma de una identidad que representase "los valores positivos de la libertad, la igualdad y los derechos y deberes de los ciudadanos".[306]​. Su uso se popularizó entre los partidarios de la permanencia de Cataluña durante las movilizaciones contrarias al referéndum de independencia de 2017. Posteriormente el partido ha extendido el uso del símbolo al resto de las Comunidades Autónomas de España, adaptándolo a la bandera de cada una. Adicionalmente ha creado una versión "bibandera", únicamente con las enseñas de España y Europa para su suso a nivel nacional y europeo.

A partir de su Convención ciudadana de 2021, la cual tuvo entre sus objetivos asociar a Ciudadanos con la ideología liberal, el partido ha comenzado a usar un nuevo logotipo con la palabra "liberales" como marca que acompaña e incluso sustituye en muchas ocasiones su símbolo tradicional.[307]

Logotipo de Cs desde 2006 hasta 2009.

Logotipo de Cs desde 2009 hasta 2013.

Logotipo de Cs desde 2013 hasta 2017.

Logotipo de Cs desde 2017 hasta la actualidad.

Imagotipo de Cs desde 2017 hasta la actualidad.

Logotipo de Cs en catalán.

Logotipo de Ciudadanos en gallego.

Logotipo de Ciudadanos en vasco.

Corazón tribandera usado en Cataluña.

Corazones tribandera usados en el resto de CCAA.

Corazón bibandera usado a nivel nacional y europeo.

Logotipo "Liberales" usado por Cs desde 2021.

Desde que en 2007 se anunció la creación de Unión Progreso y Democracia (UPyD), se especuló con la posibilidad de un acuerdo con Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía, bien de fusión, bien de coalición, debido a la similitud de sus fines y discursos.[cita requerida]

En enero de 2008, Arcadi Espada se declaró «francamente cabreado» por la aparición de UPyD, y calificó de «lamentable» y «grotesco» el hecho de que no hubieran llegado a ningún acuerdo.[308]

De cara a las elecciones generales de 2008, se formalizó una petición a UPyD para consolidar una unión entre ambas formaciones,[309]​ que fue rechazada por su portavoz Rosa Díez.[310]​ Igual pasó con las elecciones europeas de 2009[311]​ y con las elecciones autonómicas catalanas de 2010, donde UPyD no obtuvo representación. Ya el 2 de octubre de 2010 Xavier Pericay había advertido del peligro que podría conllevar que UPyD dividiera el voto no nacionalista en Cataluña y que sería «imperdonable» que la «voz no nacionalista se quedara fuera del Parlamento de Cataluña por la concurrencia de UPyD a las elecciones autonómicas catalanas».[312]

Durante las elecciones generales de 2011, Ciudadanos propuso por cuarta vez sumar con UPyD;[313][314]​ nuevamente fue rechazada la propuesta y, por ello, Cs decidió no presentarse para no dividir el voto.

El 1 de noviembre de 2013, en el segundo congreso de UPyD, el filósofo y escritor Fernando Savater declaró que «No debemos huir, por personalismos, de unirnos con otros partidos»,[315]​ en clara alusión a unirse con Ciudadanos.[316]​ Rosa Díez, en una entrevista en Onda Cero tres días después, volvió a rechazar tajantemente cualquier tipo de pacto con el partido: «Se acabó, no hay más que hablar».[317]

En 2014, el político de UPyD Francisco Sosa Wagner abogó por un acercamiento a Ciudadanos, lo que generó debate interno dentro del partido liderado por Rosa Díez.[318]​ Tras las elecciones autonómicas andaluzas de marzo de 2015, varios miembros de UPyD abandonaron la formación para integrarse en Ciudadanos.[319]​ En 2015 tras las elecciones autonómicas andaluzas de marzo de 2015 se crea Plataforma Encuentro con miembros de UPyD que estaban de acuerdo con integrarse en Ciudadanos.[142][143]

De cara a las elecciones al Parlamento Europeo de 2019 Ciudadanos y UPyD acordaron la integración de varios cargos en las listas de Cs, sin suponer esto la creación de una coalición electoral ni la fusión de ambos partidos. De esta forma resultó electa como número dos la eurodiputada Maite Pagazaurtundúa. El entonces líder de UPyD, Cristiano Brown fue número once en listas, pero no resultó electo. Además, Fernando Savater cerró las listas de forma simbólica. También se acordó la integración de miembros de UPyD en listas de Cs de cara a las elecciones autonómicas y municipales de ese mismo año, así como la renuncia de UPyD a presentarse a las elecciones generales del 28 de abril.[320]

Para las elecciones generales de España de noviembre de 2019 ambos partidos acordaron de nuevo la integración de miembros de UPyD en las listas de Ciudadanos al Congreso como independientes. En esta ocasión Cristiano Brown, todavía líder de los magentas, fue como número siete en las listas, pero debido a la debacle de Ciudadanos no resultó electo. De nuevo Fernando Savater cerró la lista por Madrid. [321]

Finalmente el 6 de diciembre de 2020, UPyD anunció su disolución tras ser decretada su liquidación.[322]​ Con ello todos los cargos electos del partido que contaban con representación institucional gracias a los pactos alcanzados con Cs continuaron como independientes o se afiliaron al partido. La disolución de UPyD supuso el fin de la coexistencia de dos partidos que en el pasado compitieron por el mismo espacio electoral, pasando a ser Cs el único partido con una importancia considerable en ocupar dicho espacio.

Cs ha señalado el «clima de confrontación que está creando las políticas independentistas del Govern de la Generalitat que está rompiendo la convivencia y la cohesión social en Cataluña».[323]​ El partido ha denunciado reiteradamente la presión y acoso que sufren las formaciones no nacionalistas en Cataluña,[324][325][326]​ atribuyendo estos ataques a individuos del entorno independentista. Se han producido agresiones a militantes[327][328]​ y ataques a sedes del partido[329][330]​ por parte de extremistas independentistas.[331]

En noviembre de 2006 un joven fue agredido en la Universidad Autónoma de Barcelona por el hecho de vestir una camiseta del partido.[332][333]

En septiembre de 2007, el propio Albert Rivera recibió en su domicilio particular amenazas de muerte para que en un plazo de dos meses abandonase «su política contra el nacionalismo».[334][335]​ Dos años después, se condenó a dos miembros de Juventudes de Esquerra Republicana de Catalunya (JERC) como perpetradores del acto.[336]

En julio de 2013 otro militante del partido fue agredido en Morell por este hecho, propinándole un puñetazo a la vez que le espetaba «¡españolista!».[337]

En 1 de diciembre de 2013 la sede central de Cs sufrió un segundo ataque en menos de un año. Un grupo de desconocidos arrojaron piedras contra el edificio y rompieron varios cristales.[338][339]​ Ante ello, Cs decidió presentar una declaración institucional para que fuese aprobada en el Parlamento de Cataluña, condenando expresamente la violencia y pidiendo «el respeto absoluto a la pluralidad política».[340]

A lo largo de toda la historia del partido la confrontación con este tipo de formaciones ha sido constante, siendo algunos de los hechos más relevantes los acontecidos durante el último trimestre de 2017 tras el Referéndum ilegal de independencia de Cataluña. Después de la victoria de Ciudadanos en las elecciones catalanas de ese año la formación se convirtió en el principal partido de la oposición en dicho Parlamento, conviriténdose en la principal fuerza frente a los independentistas catalanes.



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