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Rodas (unidad periférica)



La isla de Rodas (en griego Ρóδος, Ródos; en italiano, Rodi) es la isla griega más extensa del archipiélago del Dodecaneso. La capital de la isla es la ciudad homónima. Administrativamente, conforma la unidad periférica de Rodas.[1]

Rodas se extiende en dirección NE-SO al sur de la costa turca, frente a la antigua región de Caria, de la que la separa un canal de 15 km de anchura. Tiene una longitud de 78 km, su ancho es de 39 km (entre los cabos Monolithos y Lindos) y una extensión global de 1400,46 km². La distancia que la separa de Atenas es de 490 km.

Una cadena montañosa discontinua atraviesa la isla en dirección Norte-Sur. El monte Ataviros es el pico más alto, situado en la vertiente occidental, con 1215 m s. n. m. Rodas no tiene cursos de agua importantes, sino más bien torrentes que están en su mayor parte secos durante el verano.

La población total de la isla en el año 2019 era de 130 220 habitantes. La de la capital se situaba alrededor de 50 000 habitantes.

En Rodas se encontraba una estatua de dimensiones extraordinarias (ver Coloso de Rodas). Era una de las siete maravillas del mundo antiguo y la tradición cuenta que fue destruida tras un terremoto.

Rodas es conocida en latín como Rhodus. Su nombre primitivo fue Ofiusa, y después fue conocida como Estadía, Telquinis, Asteria, Etria, Trinacria, Corimbia, Peesa, Atabiria, Macaria y Olesa. Estos nombres se conocen principalmente gracias a tres autores: Estrabón, Amiano Marcelino (XVII, 7) y Plinio el Viejo.

Estrabón otorga a Rodas los primitivos nombres de Ofiusa, Estadia y Telquinis (Τελχινíς). Este último puede hacer referencia a los primeros habitantes que poblaron la isla: los llamados telquines,[2]​ también mencionados por Diodoro Sículo.[3]

El nombre de 'Pellagia', recogido por Amiano Marcelino, puede estar en relación con el mítico origen de Rodas a partir del mar. Pero es Plinio el Viejo el que más noticias nos refiere sobre los antiguos nombres de Rodas, bien sean míticos o reales:

La explicación a estos nombres puede ser la siguiente:

Pero lo más probable es que el nombre de Rodas haga referencia a una flor, bien sea la del granado o bien a la rosa misma. De hecho, en numerosas monedas rodias la rosa es un elemento iconográfico de primer orden. Además, la flor del granado en griego clásico se expresa con la palabra ροια. En cualquier caso, todas estas explicaciones no son más que conjeturas.

Sus primitivos habitantes, según la mitología griega, eran los legendarios telquines,[2]​ que eran hijos de Ponto o de Tálata, tenían cabeza de perro y aletas de pez (precisamente una de las metamorfosis habituales de Proteo era la de foca), y fueron además los primeros pobladores de Creta. Al parecer, a causa de sus conjuros con el agua de Estigia, Zeus les envió un diluvio que los dispersó por diferentes puntos de la Hélade y Asia Menor. Según la tradición, criaron y educaron a Poseidón a instancias de Rea, fabricaron su tridente y la hoz de pedernal dentado con la que se castraría a Crono. Cuando reemergió de las olas la isla, fue ocupada por Helios, que casaría con la ninfa Rodo, que fue la que dio nombre a la isla. Esta ninfa era hija de la unión de Poseidón con Halia, hermana de los telquines. En la zona oriental de la isla, en aquel tiempo, vivían los Gigantes.[4]

Los siguientes habitantes legendarios fueron los helíadas que eran siete y fueron los ancestros de las siete tribus de la isla; emigraron a Lesbos, Cos, Caria, y Egipto. Según una tradición, uno de los helíadas, Cércafo, se casó con Cídipe y tuvieron hijos que fundaron tres ciudades a las que pusieron sus propios nombres: Lindo, Yáliso y Cámiro, pero otros consideraban que el fundador de las ciudades fue Tlepólemo y que les había puesto los nombres por algunas de las hijas de Dánao.[5]

También la leyenda menciona el paso por la isla de Dánao y sus hijas, que establecieron un templo de Atenea en Lindo, de fenicios dirigidos por Cadmo, que levantó un santuario en honor de Poseidón, de Forbante y sus hijos, que procedían de Tesalia y acabaron con las serpientes de gran tamaño que sembraban el terror en la isla,[6]​ y carios.

Posteriormente Altémenes, que era hijo del rey de Creta Catreo, quiso evitar un oráculo que decía que mataría a su padre y dejó su tierra para exiliarse voluntariamente en la ciudad de Camiro de Rodas. Edificó un templo en honor a Zeus en el monte Atabiro. Pero su padre navegó hasta Rodas con la intención de que su hijo regresara a Creta y hubo un enfrentamiento entre los que acompañaban a Catreo y los habitantes del lugar en el que Altémenes mató a su padre, sin saberlo. Posteriormente Altémenes murió de pena.[7]

Luego llegó a la isla Tlepólemo, hijo de Heracles, que huyó de Argos con algunos compañeros tras haber matado involuntariamente a Licimnio. Se convirtió en rey de la isla y acaudilló el ejército rodio que luchó en la coalición de los aqueos en la guerra de Troya. Murió en la guerra, mientras la isla quedó bajo el reinado de su compañero Butas.[8]

Hacia finales de la Edad del Bronce (1550-1100 a. C.) la influencia minoica en Rodas es patente. En torno al 1100 a. C. se produce la llegada de los dorios, que contribuyen al desarrollo de algunas ciudades de la isla como Lindos y Cámiros. Aprovechando el lugar privilegiado que Rodas tiene en el mapa como encrucijada entre Oriente y Occidente, los dorios favorecen el comercio y desarrollan rutas comerciales que comunican los cuatro puntos cardinales, especialmente con Egipto y con la Grecia continental.

Las tres primeras ciudades eran Lindos, Ialisos y Cámiros que junto con Cos, Cnido y Halicarnaso formaron la hexápolis dórica con santuario común en la costa de Caria y Apolo como deidad tutelar.[9]

Los rodios fundaron colonias en las Baleares, en la costa gerundense, en el sur de Italia (Parténope, Salapia, Siris y Síbaris), en Sicilia (Gela), en Cilicia (Solos), y en Licia (Gagas y Coridala).[10]

Durante todo el siglo V y IV a. C., Rodas juega un papel bastante indeciso desde el punto de vista diplomático. Hacia 480 a. C. la encontramos aliada de los persas contra los griegos para girar hacia el 478 a. C. alrededor de la órbita de la Liga de Delos encabezada por Atenas. Las ciudades rodias pagaron tributo a Atenas en la primera parte de la guerra del Peloponeso. Años más tarde, después del desastre de la expedición a Sicilia, en el 412 a. C., se pondrá del lado de Esparta.[11]​ Un intento de contrarrevolución de los populares, favorables a Atenas, fue sofocado en 411 a. C.[12]

En 408 a. C. las tres ciudades se unieron y fundaron una nueva ciudad, Rodas, en el extremo norte de la isla, que se convirtió en capital de un estado unificado que abrazaba toda la isla.
En 396 a. C. Conón con una flota ateniense se presentó en la isla y la forzó a retornar a su bando.[13]​ Se estableció un gobierno democrático que no duró, y en 390 a. C. los aristócratas enviados al exilio seis años antes regresaron y lograron el poder con ayuda espartana.[14]​ Este juego de alianzas se refleja también en su estructura política con la alternancia de un modelo político oligárquico de tipo espartano y uno democrático a la ateniense.

El excesivo poder de Esparta alejó al gobierno de Rodas de esta potencia, y entonces se acercó a Atenas, pero en 371 a. C. después de la batalla de Leuctra, se alió con Tebas. Durante la guerra social que duró hasta el 355 a. C. estuvo contra Atenas, instigados por el dinasta de Caria. En 357 a. C. cayó en manos del príncipe de Caria Mausolo, conservando, sin embargo, su autonomía.

En 342 a. C. Mentor de Rodas, un jefe militar que había luchado al servicio de Artabazo II, sátrapa rebelde de Dascilio o Frigia Helespóntica y más tarde al servicio de Egipto ayudando al rey de Sidón, Tabnit II, rebelado contra Persia, obtuvo el perdón del rey (que apreció sus cualidades militares, pues luchando en Sidón había derrotado a los sátrapas Mazeos de Cilicia y Belisis de Siria, y sólo pudo ser derrotado por las fuerzas superiores del ejército real persa) que le envió a Rodas, que de esta manera se convirtió en un estado vasallo de Persia. Mentor hizo llamar a su hermano Memnón de Rodas y a su cuñado Artabazo II, exiliados a Macedonia, y especialmente el primero se mostró como un general muy hábil, y fue el último jefe de los persas que hizo frente a Alejandro Magno, pero a su repentina muerte en 333 a. C. dejó Persia a merced de Alejandro.

En el Período helenístico, la conquista macedonia de Persia implicó también el sometimiento de la isla de Rodas a Macedonia y una guarnición se estableció en la isla (332 a. C.), pero a la muerte de Alejandro Magno, en 323 a. C., Antígono, un personaje próximo a Alejandro, solicita la ayuda de Rodas para deponer al rey de Egipto. Pero como Rodas mantiene relaciones comerciales sustanciosas con Egipto, rechaza la petición realizada y expulsa a la guarnición macedonia. Desde entonces tuvo una política independiente aliada con los ptolomeos de Egipto que era de interés para su comercio. Años después, el hijo de Antígono, Demetrio Poliorcetes, asediará la isla durante un año (305-304 a. C.). El asedio fracasa completamente y el conflicto se resolverá pacíficamente tras la mediación de algunas polis griegas. Los atacantes dejaron una gran cantidad de material militar en el lugar, que los rodios vendieron, y con el dinero recogido erigieron una estatua a Helios, conocida como el coloso de Rodas.

En estos años Rodas extendió su dominio a la costa de Licia y a Caria, a la llamada Perea Rodia, y a las islas vecinas: Kasos, Kárpatos, Tilos y Jalki. Los años posteriores serán provechosos gracias a la actividad comercial de la isla. La ciudad de Rodas llegará a tener hasta 60 000 habitantes y se construirán en ella numerosos teatros, estatuas y templos.

Agatágetos tomó partido por los romanos e intentó convencer al gobierno de la isla a aliarse con Roma, hacia el 171 a. C., pero la isla permaneció neutral. Después de la derrota de Perseo de Macedonia (168 a. C.) Rodas hubo de ceder muchos de sus territorios a Roma, acusada de haber dado apoyo al rey macedonio. En 164 a. C. firmó un tratado de amistad con Roma y la isla se convirtió en el centro de educación de muchos jóvenes de familias nobles romanas.

En las guerras mitridáticas los rodios, aliados de los romanos, se defendieron contra los pónticos sin ayuda y en premio Lúculo le devolvió la Perea y algunas islas. En la guerra civil entre Julio César y Pompeyo estuvo al lado del primero y después de la muerte de César se opuso también a Casio; Alejandro de Rodas, el líder político de Rodas que dirigía el partido popular, fue elevado al cargo de Pritano en 43 a. C., pero poco después Alejandro y el almirante Mnareas fueron derrotados por Casio en la batalla naval de Cnido y los republicanos entraron en la ciudad y mataron a todos los jefes hostiles y vendieron o saquearon la propiedad pública incluyendo las ofrendas de los templos (42 a. C.).[15]

El poder correspondía a una asamblea del pueblo que tenía la decisión final sobre cualquier asunto; a esta asamblea eran sometidos los asuntos discutidos previamente por el senado. El poder ejecutivo estaba en manos de dos magistrados llamados πρυτάνεις, cada uno de los cuales gobernaba seis meses al año; a su lado los almirantes (ναύαρχοι) eran los que les seguían en poder; había otros cargos, pero sus funciones y derechos son inciertos.

Tiberio estuvo allí desterrado unos años antes de ser emperador. Bajo Claudio se puso fin a su estatus de nominal Estado independiente y fue incorporada a la provincia de Asia. Aunque, más tarde, recuperó la condición de estado nominalmente independiente.[16]​ Hacia el 300 fue incluida en la Provincia de las Islas (Provincia Insularum) de la que fue capital.

Permaneció en poder de Roma y después de Bizancio. En 654 fue atacada por Djunada ben Abi Umayya al-Azdi, gobernador de Siria, que construyó allí un fuerte que conservó siete años, pero después recibió orden de abandonarlo (661). En 672 fue temporalmente ocupada por las fuerzas del califa Muawiyah I dirigidas otra vez por el general Djunada ben Abi Umayya al-Azdi. Los árabes encontraron los restos del coloso y los fragmentos fueron vendidos a un mercader judío que usó 900 camellos para transportar las piezas, y fundió el metal. En 718, después del fracaso árabe en Constantinopla, la isla fue evacuada.

En 1082 Bizancio concedió a Venecia una base naval comercial en Rodas que garantizó la tranquilidad en la zona, hasta entonces objeto de depredaciones de piratas, y los isleños del Dodecaneso volvieron al mar y a la pesca como principal ocupación. En 1204, a la caída de Constantinopla, Rodas y las demás islas permanecieron bajo el control del emperador establecido en Nicea, que en 1261 recuperó la antigua capital. En 1234 los venecianos establecieron allí emporios comerciales, pero en 1248 fueron sustituidos por los genoveses que recibieron el reconocimiento bizantino.

En 1299, el Papa dio la isla en feudo a Federico II de Sicilia. En 1302 los venecianos se establecieron en la isla (y en alguna más entre 1302 y 1306) en posiciones que fueron consideradas bajo soberanía de la república. En 1303 la isla fue asolada por un terremoto que mató a buena parte de la población griega y los otomanos se establecieron en algún punto de la isla del que fueron expulsados entre 1306 y 1309.

Federico II envió en 1305 a su hermano Fernando de Aragón, caballero hospitalario, a ocupar algunas islas griegas, expedición que fracasó. En 1306 los venecianos atacaron y quizá ocuparon Nisiros, y el veneciano Andrés Cornaro se apoderó de Karpatos; la posición genovesa en las islas era muy débil y el almirante genovés Vignolo de Vignoli, alegando tener Cos, Leros y una hacienda de Rodas (Lardos) en feudo del emperador, se reunió secretamente en Limasol con el gran maestre de los Caballeros de San Juan de Jerusalén, Fulc de Villaret (27 de mayo de 1306) y le vendió sus derechos, acordando conjuntamente la conquista de Rodas de la que Vignolo se reservaba Lardos y otro castillo de su elección, además de un tercio de las rentas de las demás islas.

El 23 de junio Villaret salió de Limasol con dos galeras a las que se unieron otras provistas por los genoveses y se apoderaron de Kastellórizo. Vignolo denunciado a las autoridades griegas de Rodas, se escapó de la isla y se reunió con Villaret. Cos fue ocupada por sorpresa, pero los griegos recuperaron el castillo y los expulsaron. El 5 de septiembre de 1307 el Papa confirmó la cesión de Rodas (a la que no tenía ningún derecho) ahora a los caballeros. El 20 de septiembre de 1306 los caballeros ocuparon Peraclos en la costa oriental de Rodas, pero el día 25 fueron rechazados en su ataque a la ciudad de Rodas.

En noviembre, por la traición de un griego, ocuparon el castillo de Fileremos e iniciaron el asedio de la ciudad, pero en 1307 el emperador Andrónico envió unas galeras y los obligó a levantar el sitio. En octubre de 1307 llegaron galeras de refuerzo desde Chipre y se apoderaron de Lindos. En abril de 1308 ofrecieron al emperador gobernar la isla bajo su soberanía, pero la oferta fue rechazada por Andrónico. La captura de un barco con suministros para Rodas, que llegó accidentalmente a Famagusta, fue determinante, y finalmente, con la complicidad del capitán del barco, la ciudad de Rodas fue ocupada según la fecha tradicional el 15 de agosto de 1309.

Desde 1310 los caballeros quisieron hacer cumplir la prohibición del Papa de comerciar con los musulmanes y eso llevó al enfrentamiento con los genoveses. Durante este período y hasta finales del siglo XV la isla ve el desarrollo de una arquitectura gótica sin parangón, con ejemplos como los castillos de Cámiros y Monolithos y las murallas de Lindos.

A finales del siglo XIV el dominio de los caballeros llega a uno de sus puntos culminantes en la política y la cultura, como en el caso del maestrazgo de Juan Fernández de Heredia (1377-1396), quién inició varias conquistas como la de Morea, y además fundó uno de los scriptorium más importantes del medievo, donde se tradujeron del griego muchas de las grandes obras de filósofos e historiadores clásicos.[17]

Los caballeros dominaron las islas del Dodecaneso (1410) menos Astipalea (de los Querini), Karpatos (Cornaro) y Kasos. Nisiros fue dada en feudo a los Assanti de Isquia en 1316. En 1325 los feudos de Vignolo pasaron a su hermano Fulc de Vignoli hereditariamente, pero con la prohibición de vender sin el consentimiento de los caballeros.

Cos, donde los griegos habían recibido la ayuda de 50 soldados venecianos mercenarios, fue ocupada parcialmente por los caballeros en 1312 y 1315, pero esta posesión no fue reconocida por Bizancio, que otorgó la concesión a los Giustiniani de Quíos en 1362, y allí tuvieron alguna factoría, pero un siglo después, antes de 1481, renunciaron a favor de los caballeros.

En 1319 una revuelta en la isla de Leros de los griegos devolvió la isla a Bizancio, pero en 1320 los caballeros la recuperaron.

En 1344, en el marco de una liga organizada por el Papa Clemente VI, los cristianos arrebataron Esmirna al emir de Aidin. La ciudad fue confiada a los caballeros que la conservaron pese a los ataques turcos, hasta que en 1403 llegó Tamerlán que la saqueó y fue evacuada. En 1365 participaron en el saqueo de Alejandría dirigido por el rey Pedro I de Chipre.

Hacia 1420 Mehmed I permitió a los caballeros de Rodas ocupar la ciudad de Halicarnaso y allí fue construido un castillo (el castillo de San Pedro, que aún se conserva con sus torres; es el símbolo de la moderna ciudad de Bodrum).

Rodas fue atacada tres veces (1440, 1443 y 1444) por los mamelucos de Egipto sin éxito. En 1443 ocuparon la isla de Kastelórizo, pero la ciudad de Rodas no fue atacada hasta 1444 y estuvo asediada 40 días.

Después de 1450 los otomanos dirigidos por Hanza Bey atacaron Cos y la fortaleza de Arkangelos en la costa nordeste de Rodas, pero se resolvió con un tratado que establecía el fin de las depredaciones a los barcos otomanos por parte de corsarios protegidos por los caballeros.

Constantinopla fue ocupada por los otomanos en 1453 y entonces Kasos pasó a Rodas. En 1480 Rodas fue asediada (mayo a julio), por Mesih Pasha, pero fracasó en el asalto final el 28 de julio. El verano de 1482 el şehzade Cem, derrotado por su hermano Bayezid II, se refugió en Rodas y fue enviado a Francia donde murió en 1495.

En julio de 1522 se inició el sitio de Rodas; el castillo de San Pedro con la ciudad de Halicarnaso pasaron a soberanía de Solimán el Magnífico (entonces la ciudad era llamada Petrion, probablemente del nombre del castillo) y los otomanos la convirtieron en Bodrum. Finalmente los turcos conquistaron Rodas (25 de diciembre de 1522) y el 1 de enero de 1523, en virtud del tratado de capitulación, se permitió la evacuación de los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén para establecerse en Italia y después en Malta. Murad, hijo de Cem, que había optado por quedarse en la isla, y se había convertido al cristianismo, fue ejecutado junto con un hijo (la mujer y dos hijas fueron enviadas a Estambul). Cos fue ocupada poco después. En 1537 los otomanos ocuparon Kárpatos y Kasos.

La isla se convirtió en un sanjacado del eyalato del archipiélago, bajo autoridad del Kapudan Pasha. La reforma administrativa de 1867 que estableció el wilayet como unidad administrativa superior, divididos en sanjacados y kades, la incluyó en el valiatos del archipiélago, dividido en los sanjacados de Lesbos, Quíos, Lemnos y Rodas, con capital en Quíos. En 1876 la capital del valiato fue transferida a la ciudad de Rodas.

El 4 de mayo de 1912 un cuerpo expedicionario italiano de seis mil hombres desembarcó en la isla y la ocupó sin resistencia. El valí huyó al continente y la pequeña guarnición se refugió en Psinthos, una fortaleza del interior, que fue ocupada por los italianos el 1 de junio. El tratado de paz de Ouchy (octubre de 1912) estableció la restitución de la isla (y otras islas) a Turquía, pero Italia alegó indemnizaciones por la guerra de los Balcanes y demoró la entrega y ya estalló la primera guerra mundial, al final de la cual el Tratado de Lausana reconoció la posesión italiana (24 de julio de 1923).

De 1943 hasta 1945 los alemanes ocupan la isla, hasta que les fue arrebatada por los ingleses, que ejercerán la administración hasta que fue entregada a Grecia el 7 de marzo de 1948.

La ciudad tiene muchos lugares de interés. Algunos de ellos datan de la Antigüedad y la mayor parte de los otros restos datan del periodo de los caballeros.

En el centro de la ciudad actual de Rodas está el núcleo antiguo, dedicado en su totalidad al turismo junto al puerto de Mandraki. Lo forma la ciudad medieval, con sus calles empedradas, las fortalezas y edificios antiguos reformados, y alguna mezquita. Cabe mencionar las murallas y fortalezas, el Palacio de los Grandes Maestres de la Orden (destruido por una explosión en 1856 y reconstruido por los italianos en 1940), el Hospital (hoy Museo Arqueológico), diversas fuentes, el Mercado, el Palacio del Arzobispo, la iglesia de la Anunciación y otras, el edificio de Correos, el Ayuntamiento, el Teatro, la sede del Gobierno y el Instituto de Biología Marina. La ciudad vieja está llena de tiendas donde trabajan seis mil personas y se venden toda clase de recuerdos, con el centro comercial en la calle de Sokratos.



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