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Conde de Chinchón



Castro (línea menor de la casa de Lemos)

• Cárdenas (casa de la Puebla del Maestre, línea menor de los señores de Moguer, y estos de la casa de Villena, con varonía Acuña y entronques Girón, Pacheco, Portocarrero y Cárdenas)

• Castro íterum

• Savelli (casa principesca de Albano, línea menor de la ducal de Castel Gandolfo)

Sforza-Cesarini (casa principesca de Santa Fiora, antes condal, con varonía Sforza y entronques Cesarini y Savelli)

Borbón (infantes Don Felipe, duque de Parma, y Don Luis, ex cardenal, hijos ambos del Rey de España Felipe V)

Grandeza de España de 1.ª clase por Real Decreto del mismo (4 de agosto de 1799) y Real Despacho de Fernando VII (14 de marzo de 1831)

Godoy (duques de Sueca y la Alcudia)

Rúspoli (príncipes del Sacro Imperio, línea menor de los príncipes de Cerveteri, con varonia Marescotti, de la casa condal de Vignanello, y entronque Rúspoli por donde les tocaba el marquesado de Cerveteri)

El condado de Chinchón es un título nobiliario español, de Castilla, que desde 1799 comporta la dignidad de grande de España de primera clase.

Fue creado por el rey Carlos I (antes de serlo de Romanos) mediante Real Cédula dada en La Coruña el 9 de mayo de 1520, en favor de Fernando de Cabrera y Bobadilla, señor de Chinchón, alcaide perpetuo del Alcázar de Segovia y tesorero de la casa de moneda de esta ciudad, gran capitán de los Imperiales en la Guerra de las Comunidades, comendador de Montemolín en la Orden de Santiago, hijo segundo de Andrés de Cabrera, I marqués de Moya, poseedor del mismo señorío y oficios, camarero mayor del rey Enrique IV, caballero de Santiago, y de Beatriz de Bobadilla, su mujer, camarera mayor de la reina Isabel la Católica. Esta soberana había concedido a los marqueses de Moya en 1489 el señorío de Chinchón en el reino de Toledo, desmembrado de la comunidad de ciudad y tierra de Segovia y que comprendía veinte villas y 1.200 vasallos en los sexmos de Valdemoro y Casarrubios.[1][2]

Desde finales del XVII la casa recayó en los Savelli y en los Sforza-Cesarini, familias principescas romanas. En 1729 sucedió como XI conde José Sforza Cesarini Savelli, príncipe de Santa Flora, quien tras obtener licencia del Rey Felipe V, en 1738 vendió el título y estado de Chinchón al infante de España Don Felipe de Borbón, después duque de Parma, hijo de dicho rey y de Isabel de Farnesio, su segunda consorte. El duque de Parma lo vendió a su vez el 28 de mayo de 1761, con licencia de su hermano el rey Carlos III, al infante Don Luis de Borbón, hermano entero y menor de ambos, quien después de ser cardenal y arzobispo de Toledo había obtenido la dimisión del estado clerical y quince años después contraería matrimonio morganático con María Teresa de Vallabriga.[3]

Después de los días del infante Don Luis, el título de conde de Chinchón fue vuelto a crear en favor de su hijo Luis María de Vallabriga, mediante Real Decreto de Carlos IV dado el 25 de abril de 1794.[1]​ En 1798 el concesionario de la segunda creación fue autorizado a usar el apellido y armas de Borbón y pasó a llamarse Luis María de Borbón y Vallabriga, y al año siguiente el mismo rey le otorgó la grandeza de España de 1.ª clase para unir al condado, mediante otro Real Decreto del 4 de agosto de 1799.[4]​ En los años siguientes fue nombrado arzobispo de Sevilla y de Toledo y cardenal del título de Santa María della Scala, dignidades eclesiásticas que también había poseído su padre. En 1803 renunció el condado en favor de su hermana María Teresa, condesa de Boadilla del Monte, casada con Manuel Godoy, y desde 1823 fue caballero del Toisón de Oro. Sin embargo, pasaron más de treinta años hasta que Fernando VII firmó el Real Despacho de creación de la grandeza, expedido el 14 de marzo de 1831 en favor de Carlota Luisa de Godoy y Borbón, sobrina del concesionario.[5]

El título sigue hasta nuestros días en la descendencia del infante Don Luis y unido a la casa de Sueca y la Alcudia, títulos ducales concedidos a Godoy. Su denominación hace referencia a la villa y municipio de Chinchón, en la provincia y comunidad de Madrid.

Este extenso estado, situado en el reino de Toledo y que no formaba coto redondo, fue concedido a perpetuidad por los Reyes Católicos mediante Real Cédula dada en Toledo el 20 de julio de 1489 y refrendada por Fernando Álvarez de Toledo, su secretario, en favor de Andrés de Cabrera y Beatriz de Bobadilla, primeros marqueses de Moya. La reina Isabel confirmaría esta donación por su testamento hecho en Medina del Campo el 12 de octubre de 1504. El señorío incluía veinte villas y numerosos lugares, con 1.200 vasallos, que habían sido desmembrados poco antes de la jurisdicción de la ciudad de Segovia e incorporados a la Corona. Las villas en él comprendidas eran las de Valdelaguna, Chinchón, Valdeconejos, Bayona de Tajuña, San Martín de la Vega, Ciempozuelos y Seseña, todas en el sexmo de Valdemoro; y en el de Casarrubios las de Moraleja de Enmedio, Moraleja la Mayor, Serranillos, La Cabeza, la Zarzuela, la Puebla de Mari Martín, Tiracentenos, Sacedón, Cienvallejos, Odón, Brunete, Quijorna y Vega Sagrilla, con todos sus términos, tierras y pastos, y con «jurisdicción civil y criminal alta y baja, mero y mixto imperio, y apartadamente por sí y sobre sí que haya en ellos y cada uno de ellos, alcaldes, alguacil, escribano y pregonero, horca y picota, cepo y cadena de azote, y las otras insignias de nuestra justicia».

El 5 de julio de dicho año los marqueses de Moya habían dado poder a Martín de Alarcón, comendador de la Membrilla, para que en su nombre tomase posesión de dichas villas y jurisdicción. Los Reyes Católicos libraron una Real Cédula el 6 de julio mandando a todas ellas que diesen posesión como nuevos señores a los dichos marqueses. La ciudad de Segovia se opuso denodadamente a esta desmembración y movió varios pleitos contra los condes de Chinchón, demandando la supresión de la merced y sosteniendo el derecho de todos los pastores de su comunidad de ciudad y tierra a usar de los pastos del señorío. Estos pleitos se prolongaron durante 112 años y en su transcurso se proveyó que las dehesas, ejidos y abrevaderos incluidos en la donación a los marqueses de Moya se redujesen a pasto común de los segovianos. El 12 de junio de 1592, por la mediación del obispo Andrés Pacheco, se firmó una concordia entre dicho consistorio y Diego Fernández de Cabrera y Bobadilla, III conde de Chinchón, que ponía fin a los litigios y fue confirmada por el rey Felipe II en Illescas el 29 de mayo del mismo año y en San Lorenzo de El Escorial el 17 de julio de 1793.[6]

Los primeros marqueses de Moya vincularon el señorío de Chinchón, junto con los oficios perpetuos de alcaide y guarda mayor de los Reales Alcázares de Segovia y tesorero de su casa de moneda, en un mayorazgo que fundaron en cabeza de Fernando de Cabrera y Bobadilla, su segundo hijo varón, que en 1520 fue creado I conde de Chinchón.

Fernando de Cabrera y Bobadilla, I conde de Chinchón, alcaide y guarda mayor perpetuo del Alcázar Real de Segovia y tesorero de la ceca de esta ciudad, caballero de Santiago y comendador de Montemolín. Combatió contra los comuneros con el grado de gran capitán, murió en 1521 y fue enterrado con su mujer en la desaparecida iglesia de Nuestra Señora de Gracia de Chinchón, y después trasladado a la nueva de la Asunción.

Casó con Teresa de la Cueva, natural de Cuéllar, hija de Francisco I Fernández de la Cueva y Mendoza, II duque de Alburquerque, II conde de Ledesma y II de Huelma, y de Francisca de Toledo, su mujer, hija de los primeros duques de Alba. Fueron padres de


En 1521 sucedió su hijo

Pedro Fernández de Cabrera y Bobadilla, natural y II conde de Chinchón, mayordomo del rey Felipe II y ministro de sus Consejos de Estado, Guerra, Italia y Aragón.[7]​ Poseyó los oficios perpetuos de su padre, a los que sumó los de alférez mayor de Segovia[8]​ y tesorero general del Reino y Corona de Aragón, con plaza en este Consejo y en el de Italia, también por juro de heredad.[9]

Casó con Mencía de Mendoza y de la Cerda, hija de Diego Hurtado de Mendoza, I conde de Mélito y de Aliano (títulos del reino de Nápoles), y de Ana de la Cerda, su mujer, señora de Miedes, Galve, Pastrana y Mandayona; nieta del cardenal Pedro González de Mendoza, arzobispo de Toledo, y de Mencía de Lemos, y materna de Íñigo López de la Cerda, de los condes de Medinaceli, y de Brianda de Castro. Procrearon a


En 1575 sucedió su hijo

Diego Fernández de Cabrera y Bobadilla (n.c.1535), III conde de Chinchón, tesorero de la Corona de Aragón y de la casa de moneda de Segovia, alférez mayor de esta ciudad y alcaide de su Real Alcázar, patrono y protector general de la Orden Franciscana, todo a perpetuidad. Sirvió al Rey en el socorro de Mazalquivir (1563) y en las guerras con Francia, hallándose en la Batalla de San Quintín (1557).

Sucedió a su padre en la tesorería general de Aragón, oficio perpetuo por el que era miembro nato del Consejo Supremo de dicha corona, con voz también el de Italia. Desempeñaba el cargo cuando se produjeron las Alteraciones de Aragón, y «era poco grato a los aragoneses, porque temían que no correspondía a sus voluntades».[16]

Casó con Inés Pacheco, su prima segunda, natural de Escalona, bautizada el 10 de julio de 1537, hija de Diego López Pacheco y Enríquez, III marqués de Villena, III duque de Escalona, III conde de Xiquena y VI de San Esteban de Gormaz, y de Luisa de Cabrera y Bobadilla, III marquesa de Moya; nieta de... y materna de Juan Pérez de Cabrera y Bobadilla, II marqués de Moya, y de Ana de Mendoza, de los duques del Infantado.

Procrearon a


Hacia 1600 sucedió su hijo

Luis Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla (1586–1647), IV conde de Chinchón, virrey del Perú, comendador del Campo de Criptana en la Orden de Santiago. Natural de Madrid, fue bautizado en San Nicolás el 20 de octubre de 1586[17]​ y finó en la misma villa el 28 de octubre de 1647.

Fue el último de su casa que poseyó la dignidad de tesorero general de Aragón, con plaza en el Consejo de esta corona y voz también en el de Italia. Entró a ejercerla por Real Despacho del 18 de noviembre de 1612, una vez cumplida la edad mínima requerida de 25 años; hizo renuncia de ella hacia 1625, y S.M. la volvió a conceder a Juan de Mendoza y Luna, III marqués de Montesclaros, por Real Despacho del 8 de enero de 1627.[18]

Casó dos veces: primera con Ana Osorio, de quien no tuvo sucesión, hija de Pedro Álvarez Osorio, VIII marqués de Astorga, IX conde de Trastamara y VIII de Santa Marta.

Y segunda vez casó con Francisca Enríquez de Ribera, natural de Sevilla. Esta señora, siendo virreina del Perú, curó de unas fiebres en 1629 gracias al tratamiento con corteza de quina. Su caso alcanzó notoriedad y contribuyó a la difusión de este medicamento autóctono de las Indias, que en su memoria se llamó chinchona. Era hermana de Inés de Guzmán, antes citada como mujer de Andrés de Castro (de los condes de Lemos, primo de su marido) y madre de la VI y la VIII condesas de Chinchón. Hija de Perafán de Ribera y de Inés Enríquez Tavera de Saavedra, I condesa de la Torre, camarera mayor de la Reina de Francia y dueña de honor de la de España; nieta de Perafán de Ribera, descendiente de los adelantados de Andalucía, y de Antonia de Guzmán.


En 1647 le sucedió su hijo único, nacido del segundo matrimonio:

Francisco Fausto Fernández de Cabrera y Bobadilla, V conde de Chinchón, I marqués de San Martín de la Vega. Nació el 25 de enero de 1629 en el lugar de San Bayaque, corregimiento de Saña y reino del Perú,[17]​ y falleció el 3 de octubre de 1665.[19]​ En 1636, siendo todavía niño y en vida de su padre, el rey Felipe IV le otorgó el título de espera de marqués de San Martín de la Vega, sobre una de las villas del sexmo de Valdemoro que integraban el señorío de Chinchón.[20]

Casó con Juana de Córdoba y Velasco, hija natural de Luis de Velasco y Tovar, el Mudo, I vizconde de Sauquillo y I marqués del Fresno, caballero de la Orden de Santiago y comendador de Portezuelo en la de Alcántara, y nieta del condestable Juan Fernández de Velasco y Tovar, V duque de Frías, y de Juana de Córdoba y Aragón, su segunda mujer.[21]​ No tuvieron descendencia.


En octubre de 1665 le sucedió su prima

Inés de Castro Cabrera y Bobadilla (c.1635-1665), VI condesa de Chinchón, II marquesa de San Martín de la Vega, dama de la reina Mariana de Austria, arriba filiada como biznieta del II conde de Chinchón: hija del comendador Andrés de Castro y nieta de los V condes de Lemos. Era prima segunda de su predecesor por la línea de sucesión de la casa, que era la paterna de ambos, pero también su prima carnal, pues sus madres eran hermanas. Y solo le sobrevivió dos meses, pues falleció en Madrid el 27 de diciembre de 1665.[19]​ En este tiempo entró en posesión del mayorazgo y jurisdicciones, pero no tituló.

Casó en el Palacio Real del Buen Retiro, el 11 de noviembre de 1657,[19]​ con José Alejo de Cárdenas Ulloa y Zúñiga (c.1630-1665), XI conde de la Puebla del Maestre, X de Nieva y de Villalonso, II marqués de Bacares, VI de la Mota y V de Auñón, señor de la casa de Valda y agregadas en Azcoitia, patrono de la iglesia de Santa María la Real de esta villa y de la conventual de San Felipe el Real de Madrid, electo embajador extraordinario de S.M.C. en Francia (1685), mayordomo del rey Carlos II y gentilhombre de su Cámara con entrada, hijo de Diego de Cárdenas y Herrera, X conde de la Puebla del Maestre, I marqués de Bacares y III de Auñón, caballero de Santiago, asistente y maestre de campo general de Sevilla, y de Mariana de Ulloa Zúñiga y Velasco, su mujer, IX condesa de Nieva y V marquesa de la Mota.[22]

Tuvieron dos hijas:


En 1666 sucedió su hija

Francisca de Cárdenas Cabrera y Bobadilla (1660-1669), VII condesa de Chinchón, XII de la Puebla del Maestre, XI de Nieva y de Villalonso, IV marquesa de Bacares, VII de la Mota, VI de Auñón y III de San Martín de la Vega, menina de la reina madre Mariana de Austria. Falleció el 23 de octubre de 1669, a los de nueve de su edad,[19]​ y fue enterrada en el convento de Predicadores de Nuestra Señora de Atocha.


En 1669 le sucedió su tía carnal, hermana de su madre:

Francisca de Castro Cabrera y Bobadilla, VIII condesa de Chinchón, IV marquesa de San Martín de la Vega. Casó dos veces: primera con Francisco de Guzmán († 1672), hijo de Pedro de Guzmán, III marqués de la Algaba y VI de Ardales, VI conde de Teba, y en segundas nupcias con Enrique de Benavides y Bazán, marqués de Bayona. La VIII condesa murió sin descendencia el 22 de febrero de 1683.[19]


En 1683 sucedió su primo tercero

Julio Savelli y Peretti, IX conde de Chinchón, III príncipe de Albano y II de Venafro, II duque de Ariccia, marqués de San Martino, conde de Celano, barón de Pescina, mariscal perpetuo de la Santa Iglesia Romana, señor de San Rufino, San Benedetto dei Marsi, Aschi, Cocullo, Venere, Cerchio, Lecce dei Marsi, Gioia dei Marsi, Biseglia, San Sebastiano, Sperone, Ortucchio, Torrimpietra, Palidoro, Tor Lupara, Montana, Grotta Scrofana, Stazzano y Castel Cretone, caballero del Toisón de Oro. Arriba filiado como tataranieto del II conde de Chinchón: biznieto de Leonor de la Cerda y nieto de los I príncipes de Venafro. Algunas fuentes le tienen por grande de España, concesionario de una dignidad de tal supuestamente creada por el rey Felipe IV hacia 1683.[4]

Casó dos veces: primera con Ana Aldobrandini, su prima carnal, hija de Pietro Aldobrandini, duque de Carpineto, y de Carlotta Savelli, su mujer, que era hermana del padre de Julio; nieta de Gian Francesco Aldobrandini, general de la Santa Iglesia Romana, vástago de una rama menor de los Aldobrandini establecida en Florencia, y de Olimpia Aldobrandini, de la rama mayor, princesa de Rossano, que fue hermana del cardenal camarlengo Pietro Aldobrandini y sobrina carnal del Papa Clemente VIII;[23]​ y materna de los I príncipes de Albano, ya citados.

Y en segundas casó con Caterina Giustiniani, de la que no tuvo prole, hija de Andrea Giustiniani, I príncipe de Bassano, y de Maria Flaminia Pamphili.


En 1719 sucedió su sobrino nieto

Juan Jorge Sforza Cesarini Savelli (1678-1729), X conde de Chinchón, que nació en Roma en 1678 y falleció sin descendencia en Pamplona en 1729.[24]


En 1729 sucedió su sobrino carnal

José Sforza Cesarini Savelli (1705-1774), XI conde de Chinchón (último poseedor del condado de la línea descendiente del primer concesionario), príncipe de Santa Flora, Genzano y Valmontone, duque de Segni, etc., caballero del Toisón de Oro (1738). Hijo de Gaetano I Sforza, II duque Sforza-Cesarini y II de Segni, príncipe de Genzano, etc. (hermano del anterior conde) y de Vittoria Conti, ya citados.

Casó con María Francisca Giustiniani, de los príncipes de Bassano, y tuvieron numerosa descendencia. Tres de sus hijos varones dieron origen a otras tantas líneas de los Sforza-Cesarini: la primogénita de los príncipes de Santa Flora y Genzano, la de los duques de Segni y la de los condes de Celano.

El título y estado de conde de Chinchón fue vendido en 1738 por el XI conde, José Sforza Cesarini Savelli, con licencia del rey Felipe V, en favor del

Infante de España Don Felipe de Borbón, XII conde de Chinchón, que después fue duque soberano de Parma, Plasencia y Guastalla, hijo de dicho rey y de Isabel de Farnesio, su segunda consorte. Casó con la princesa Luisa Isabel de Francia, también de la casa de Borbón, hija de los reyes Luis XV de Francia y María Leszczynska, su primera consorte, de la casa real de Polonia, y tuvieron descendencia hábil en que siguió el ducado de Parma (casa de Borbón-Parma).


El duque de Parma volvió a vender el condado de Chinchón el 28 de mayo de 1761, con licencia de su hermano el rey Carlos III, en favor de un hermano entero y menor de ambos:

El infante Don Luis de Borbón, XIII conde de Chinchón.[25]​ Había sido arzobispo de Toledo y de Sevilla y cardenal del título de Santa María della Scala, pero renunció a sus cargos eclesiásticos y obtuvo la dispensa del estado clerical para casar con María Teresa de Vallabriga y Rozas, dama noble de la Orden de María Luisa. Este matrimonio morganático se celebró el 27 de junio de 1776, con licencia del rey Carlos III, en la capilla del palacio de los Duques de Fernandina en Olías del Rey.[3]​ La esposa nació en Zaragoza el 6 de noviembre de 1759, fue bautizada en la parroquial de San Felipe y falleció en la misma ciudad el 26 de febrero de 1820, siendo enterrada en la cripta de la Basílica del Pilar. Era hija de José Ignacio de Vallabriga y Español, de igual naturaleza, señor de Soliveta en el condado de Ribagorza, teniente coronel de un regimiento de voluntarios de a caballo, y de María Josefa de Rozas y Melfort, III condesa de Castelblanco, en segundas nupcias de esta,[26]​ nacida en Madrid; nieta de José de Vallabriga Joya y Coscón y de Antonia Español y Ardanuy, de los señores de Soliveta, y materna de José de Rozas y Meléndez de la Cueva, I duque de San Andrés, II conde de Castelblanco, caballero de Alcántara, capitán general de Guatemala y presidente de su Real Audiencia, y de Francisca Drummond de Melfort y Wallace, su tercera mujer, dama de la reina, de los duques de Melfort en Escocia.

Tuvieron tres hijos, que inicialmente se apellidaron Vallabriga pero en 1798 fueron autorizados a usar el apellido y armas de Borbón:


La segunda creación del condado se hizo efectiva por Real Decreto de Carlos IV dado el 25 de abril de 1794,[1][2]​ en favor de

Luis María de Vallabriga, después llamado Luis María de Borbón y Vallabriga, XIV conde de Chinchón,[27]​ concesionario de la grandeza de España en 1799, marqués de San Martín de la Vega, hijo morganático del infante Don Luis. Fue como su padre arzobispo de Sevilla y de Toledo, cardenal del título de Santa María della Scala y caballero del Toisón de Oro. De talante liberal y con verdadera vocación religiosa, fue el único miembro de la familia Borbón que quedó en España durante la Guerra de la Independencia. Por ese motivo, y por ser el primado de España, fue presidente de la regencia instaurada por las Cortes de Cádiz de 1808. El regreso del rey Fernando VII, su primo segundo, supuso el final de su carrera política. Está enterrado en la sacristía de la catedral de Toledo, en un mausoleo neoclásico obra de Valeriano Salvatierra. Sin descendientes.


Por cesión y Real Carta del 1.º de julio de 1803,[1]​ le sucedió en el condado su hermana

María Teresa de Borbón y Vallabriga, XV condesa de Chinchón, grande de España, I condesa de Boadilla del Monte (título que fue elevado a marquesado en la persona de su hija Carlota).

Casó en 1797 con Manuel Godoy y Álvarez de Faria, príncipe de la Paz, I duque de la Alcudia y I de Sueca, ambos con grandeza, I barón de Mascalbó, I príncipe de Bassano (título romano) y I conde de Evoramonte (título de Portugal). Este matrimonio fue muy desavenido, y la separación era un hecho desde antes de la caída de Godoy en 1808. Una vez viudo, él volvió a casar en 1829 con la que había sido su amante durante muchos años, Josefa de Tudó y Catalán, condesa de Castillo Fiel, legitimando así la prole que había tenido con ella.

Del matrimonio con la condesa de Chinchón solo quedó una hija supérstite: Carlota, que no solo estaba llamada a suceder en la casa materna, sino también —pese a tener medio hermanos varones legitimados— en los títulos españoles y portugueses de su padre, pues le habían sido otorgados a Godoy «en contemplación de su matrimonio» con una prima carnal de Carlos IV.


Por Real Carta del 14 de marzo de 1831 sucedió su hija única:[5]

Carlota Luisa de Godoy y Borbón, II duquesa de Sueca, XVI condesa de Chinchón, dos veces grande de España, I marquesa de Boadilla del Monte, II condesa de Evoramonte. El rey Fernando VII le restituyó la mitad de los bienes incautados a su padre. Heredó la fastuosa colección de obras de arte de su tío el cardenal Luis María de Borbón y Vallabriga, así como todos los cuadros de su tía María Luisa de Borbón y Vallabriga, ambos hermanos de su madre. En 1887 cedió el condado de Chinchón a su nieto Carlos Luis Rúspoli, habiendo obtenido la renuncia de su hijo el duque de la Alcudia, padre del cesionario.

Casó con real licencia en Roma, el 8 de noviembre de 1821, con Camilo Rúspoli y Khevenhüller-Metsch, príncipe romano y del Sacro Imperio, jefe del escuadrón de Dragones del papa León XII, caballero de la Orden de Malta, gran cruz de la de Carlos III y maestrante de Granada. Nacido en Roma el 20 de marzo de 1788 y finado en Florencia el 30 de julio de 1864, fue el tercer hijo varón de Francesco Ruspoli, III príncipe de Cerveteri, III marqués de Riano y VIII conde de Vignanello (títulos romanos), gran maestre del Sacro Hospicio Apostólico, caballero del Toisón de Oro (rama austriaca), chambelán del emperador Francisco II y su embajador en Roma,[28]​ y de la condesa Leopoldina de Khevenhüller-Metsch, su segunda mujer; nieto de Alessandro Ruspoli, II príncipe de Cerveteri etc., y de Prudenza Marescotti Capizucchi, su segunda mujer y prima carnal, y materno del príncipe Johann Sigismund Friedrich von Khevenhüller-Metsch, también embajador imperial en Roma, y de la princesa Amalia de Liechtenstein. De este matrimonio nacieron dos hijos varones:


Por cesión y Real Carta del 31 de enero de 1887,[1]​ sucedió su nieto

Carlos Luis Rúspoli y Álvarez de Toledo (1858-1936), III de Sueca y III de la Alcudia, XVII conde de Chinchón, tres veces grande de España de primera clase, IV conde de Evoramonte en Portugal, que nació el 1.º de marzo de 1858 en Madrid, donde murió asesinado el 10 de noviembre de 1936.

Casó dos veces: primera con María del Carmen Caro y Caro, nacida el 18 de mayo de 1865 en Madrid, donde falleció el 24 de abril de 1907. Era hermana de Carlos, conde de Caltavuturo, y de Rosalía Caro y Caro, la consorte del XIX duque de Medina Sidonia, e hija de Carlos Caro y Álvarez de Toledo, XVIII conde de Caltavuturo, de los marqueses de la Romana, y de María de la Encarnación Caro y Gumucio, su mujer.

Y en segundas nupcias casó con Josefa Pardo y Manuel de Villena, de quien no hubo prole, condesa de la Granja de Rocamora, hija de Arturo Pardo e Inchausti, diputado a Cortes, senador vitalicio, gran cruz de Carlos III, maestrante de Zaragoza y gentilhombre de Cámara de S.M. con ejercicio y servidumbre, y de María Isabel Manuel de Villena y Álvarez de las Asturias-Bohorques, XIII marquesa de Rafal, IX condesa de Vía Manuel, etc., dos veces grande de España.

Del primer matrimonio nacieron:


Por acuerdo de la Diputación de la Grandeza de 1940,[2]​ Decreto de convalidación del 30 de marzo de 1951[30]​ y Carta del 12 de febrero de 1952,[1]​ sucedió su hijo del primer matrimonio

Camilo Carlos Adolfo Rúspoli y Caro, IV duque de Sueca y IV de la Alcudia, XVIII conde de Chinchón, tres veces grande de España, V marqués de Boadilla del Monte, caballero de honor y devoción de la Orden de Malta y maestrante de Granada. Nació el 5 de junio de 1904 en Madrid, donde expiró el 20 de noviembre de 1975.

Casó en San Sebastián el 7 de octubre de 1931 con María de Belén Morenés y Arteaga, XVIII condesa de Bañares, dama de la misma Orden y Maestranza, nacida en dicha ciudad el 18 de agosto de 1906 y finada en Madrid el 30 de abril de 1999, hija de Luis Morenés y García-Alessón, I marqués de Bassecourt, diputado a Cortes, gentilhombre de Cámara de S.M. con ejercicio y servidumbre, caballero maestrante de Zaragoza y del Real Cuerpo de la Nobleza de Cataluña, comendador de la Legión de Honor de Francia, y de María de las Mercedes de Arteaga y Echagüe, su mujer, de los duques del Infantado, XVII marquesa de Argüeso y XIV de Campoo, XIV condesa de Villada y XVII de Bañares, grande de España, dama de la reina Victoria Eugenia y de la Real Maestranza de Zaragoza. Fueron padres de


Por Orden publicada en el BOE del 3 de enero de 1978 y Real Carta del 16 de octubre siguiente,[1]​ sucedió su hijo

Carlos Oswaldo Rúspoli y Morenés (1932-2016), V duque de Sueca y V de la Alcudia, XIX conde de Chinchón, tres veces grande de España, caballero de Malta y de la Real Maestranza de Granada, que nació en San Sebastián el 5 de agosto de 1932 y falleció viudo y sin descendencia en Madrid el 25 de octubre de 2016.

Casó en 1980, en el palacio de Boadilla, con María del Rosario Herbosch y Huidobro, finada en febrero de 2016,[38]​ hija del belga Olivier Herbosch Lodie y de la española María del Rosario Huidobro y Cavanilles. Sin posteridad.

Por Orden publicada en el BOE del 4 de julio de 2018[39]​ y Real Carta del 12 de julio siguiente,[1]​ sucedió su sobrino

Luis Carlos Ruspoli y Sanchiz, VI duque de Sueca y VI de la Alcudia, XX y actual conde de Chinchón, VII marqués de Boadilla del Monte y III barón de Mascalbó, tres veces grande de España de primera clase, nacido en Madrid el 4 de abril de 1963.

En 1997 sucedió en título de barón de Mascalbó por cesión de su padre; en 2012 en el marquesado de Boadilla por muerte del mismo, y en 2018 en las tres grandezas por fallecimiento de su tío Carlos. En 2019 cedió el ducado de la Alcudia a su hijo primogénito, la baronia de Mascalbó al segundogénito y el marquesado de Boadilla del Monte a su hermana mayor.

Casó en Madrid el 8 de febrero de 1992, iglesia de San Francisco de Borja, con María Álvarez de las Asturias-Bohorques y Rumeu, hija de Luis Álvarez de las Asturias-Bohorques y Silva, de los duques de Gor, caballero maestrante de Granada, y de María Leticia Rumeu de Armas y Cruzat, su mujer, de los marqueses de Casa Argudín.

Tienen cuatro hijos varones:



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